martes, noviembre 28, 2023
El mundo que enterramos
Leyendo el libro de Bill Peel Esta noche es un mundo que enterramos. Black metal y política roja,
editado este año por Repeater de Nueva York, me encontré de entrada con esta
lista, antecedida de las siguientes palabras:
“Mucha gente no ha escuchado ni una sola canción de black
metal, y las descripciones escritas sólo pueden aportar parcialmente a entender
su sonido. Por eso he incluido una lista de diez álbumes que si bien espero que
no resulten necesarios para entender este libro, sin lugar a dudas aportarán a
ello. Es una lista que creo que da una visión amplia del sonido del black
metal. Muchos más álbumes son referidos y citados en el resto del libro”.
A continuación, el listado de Bill Peel, con algunos comentarios personales:
Blood, Fire, Death – Bathory
Llama la atención que haya escogido ese álbum de Bathory, y no el primero. Pero no importa: hasta ahí los discos son intachables y ofrecen black metal de la primera oleada, ochentera, muy influyente en la segunda que toma forma en la década siguiente. Cabe destacar que esos caballos que se oyen al inicio están tomados de Cónan el bárbaro (no confundir con el perro de Milei) y que fueron usados a su vez por Sunno))) en “Life Metal”, como homenaje a Bathory.
Stephen O´Malley de Sunno))) explicó en entrevista con Bardo Methodology:
"Between Sleipnir´s Breaths" usa como texto un remarcable poema pre-Azteca en que su autor -un guerrero, filósofo y hacedor de reglas del siglo XV conocido como Nezahualcotl , coyote hambriento- elocuentemente enfrenta la cuestión de si "¿Realmente vivimos en la Tierra?". El título, con reminiscencias nórdicas, es confuso al inicio, pero adquiere más sentido después de oír la intro, que incluye sonidos de caballos que tomamos prestados de Bathory, "Odín cabalga sobre las tierras del Norte. Como indica la mitología, esos sonidos a su vez fueron tomados de Cónan el bárbaro".
Ah: volviendo a Bathory, este album es de 1988. Buen año: cumplí 17 y entré a la Universidad, pero no escuchaba Bathory, escuchaba Magma y Gong, y de ahí, Henry Cow, Can, Faust, Pere Ubu, los Residents y Etron Fou Leloblan. Disculpen que me extienda tanto en cosas que no tienen nada que ver con Sangre, Fuego y Muerte.
A Blaze in the Northern Sky – Darkthrone
Con Darkthrone es difícil escoger un solo álbum de su era unholy black metal. Como es sabido, la banda partió con un primer álbum (“Soulside Journey”) bastante bueno, en que practican algo así como un death metal técnico con influencias progresivas. En el proceso de ensayos para un segundo álbum, Goatloard, se sienten poseídos por el black metal (¡a quién no le ha pasado!) y dejan el álbum abandonado, a medio hacer, tomando algunas partes y riffs para crear el majestuoso “A blaze in the northern sky”.
Unos años después Fenriz completa el Goatlord, metiendo voces con efectos y algunos vocalistas invitados: el resultado es bastante interesante, aunque a muchos dogmáticos del BM no les gusta. Y hace menos tiempo, finalmente editaron el Goatlord (Original), que serían las grabaciones de los ensayos: muy interesante también en sí mismo, y para apreciar la curiosa evolución de esta banda, que después de obras maestras de mediados de los 90 como “Under a funeral moon”, “Transilvanian Hunger” y “Panzerfaust”, ya entrando en el nuevo siglo se aventura en una mezcla de punk rock con heavy metal que denominan “black and roll”, y que no ha cesado de modificarse hasta ahora, creando una especie de mega metal con influencias de distintos estilos y por sobre todo del sonido del metal que todos disfrutábamos hacia 1985.
Hace unas semanas llegué a casa de noche y mi hijo que estaba escuchando música en su pieza salió y me dijo: “Papá, tienes razón: Funeral Moon es mejor que Transilvanian Hunger”. El problema es que días después concluí que el mejor de todos es Blaze. Pero luego he seguido cambiando de opinión y decidí que lo mejor sería, en estilo noventero, meter Blaze/Funeral en los dos lados de un caset de 90 minutos, y en otro poner Transilvanian/Panzerfaust. Quedarían dos artefactos perfectos. Ah: y en una tercera cinta, metería Soulside y Goatlord (¿pero en cual versión?).
De Mysteriis Dom Sathanas – Mayhem
Es obvio que ese es al album de Mayhem que debe estar en cualquier lista básica y en el Bibliometro (O Discometro, que debería existir algo así, no?). Según los diccionarios, violencia, extremo desorden, caos…Pocas veces un nombre fue tan merecido: la banda noruega es conocida a nivel mediático mundial por un suicidio (el vocalista Dead) y un homicidio (el bajista Vikernes asesinó a puñaladas al guitarrista Euronymous en el departamento de este último el 10 de agosto de 1993). En este álbum dedicado a la adoración de Satanás publicado en 1994 la banda alcanza su “maduración” como emblema del inicio de la segunda ola de black metal,- a mi juicio, la primera que es totalmente consciente de haber generado una escena o corriente aparte del resto del metal (thrash y death quedaron corriendo en otras pistas)-. Además, no sé cuántos discos tienen en su sonido la tensión que significa un instrumento que literalmente aniquiló a otro (en este caso, bajo versus guitarra). La banda sigue tocando, y uno de sus últimos discos contiene excelentes covers de bandas punk como Dead Kennedys, Discharge, Ramones y Rudimentary Peni. No conozco bien su obra como para evaluarlos en serio, pero el demo previo a DMDS “Deathcrush” (1987) es una maravilla. Dado que la banda se formó en 1984, la verdad es que son ellos la conexión entre la primera y la segunda ola. Hail.
(NOTA:
Hvis Lyset Tar Oss – Burzum
1994: ese mismo año en que gasté gran parte del tiempo en la vecina Suecia, se editó en Noruega “Si la luz nos lleva”, de Burzum, “banda solista” del infame Vikernes -que antes había estado en bandas como Old Funeral y Satanel con gente tan emblemática y adolescente como Abbath (de Immortal)-.
Un año antes, el adolescente Vikernes se destacó por el lamentable asesinato ya mencionado, y hacia el 94 entiendo que ya estaba preso por eso. Además fue declarado responsable de la la quema de varias iglesias cristianas (not bad): fueron alrededor de 50. Además, luego destacó por su apología del fascismo y defensa de un racismo nórdico pagano. ¿Les suena?.
Nunca quise escucharlo ni menos tener un disco suyo en mi colección. Pero por culpa de Bill Peel y de mi hijo tengo este disco acá a mano y no he parado de escucharlo desde el domingo recién pasado (hoy es miércoles y son las 17:48).
Culpa de Peel porque lo puso en su listado, y como estoy tratando de escribir un libro sobre el Metal Oscuro, en tanto investigador medianamente serio no podría sino hacer acopio de estos materiales para analizarlos. Y culpa de mi hijo, porque cuando fuimos a almorzar al Persa Biobío el domingo no llevé los lentes que ahora necesito para poder mirar de cerca -y por ende leer-. Así que al divisar este CD en un puesto se lo pasé para que lo examinara someramente. Y me dijo: “Parece ser una edición conjunta entre un sello inglés (Misanthrophy) y uno noruego (Cynophane). OK. Super legítimo, ja. Vienen las letras, pero en noruego. Está bien. Yo que tú lo llevaría”. Lo más raro es que el CD dice ser de 1993. OK. Legítimo a cagar. Pero se ve bien y suena bien.
Y acá estamos. Esperen, le daré play otra vez.
En todo caso, se sabe que fue grabado en 1992. Se compone de 3 canciones y un instrumental. Las canciones son parcialmente atmosféricas, y en otras partes aparecen unos riffs simples y efectivos que se quedan pegados en la cabeza por harto tiempo. En el tema dos se incursiona en el estilo de monotonía rítmica y armónica que Darkthrone llevó a la perfección en Transilvanian Hunger (TH para los amigos), llegando casi al territorio del ecstatic drone en base a mantener por varios minutos un solo acorde, y en el tercero alcanza la mayor velocidad (que nunca es mucha en este estilo), a la vez que unas disonancias que hasta me recuerdan un poco algo del no wave. El instrumental en teclado del final del disco es horrible: Vangelis en pasta base. Pero como reposo del unholy depressive micro & macro fascist BM de la media hora previa, no viene mal.
En fin, si van a tener un solo disco de NSBM (*), bien podría ser este.
Mañana prosigo. Boa Noite.
...
Ya: no me van a creer, pero escuché de nuevo el disco paseando al perro y yendo con él a cargar las tarjetas BIP en el metro más cercano. No sé donde saqué eso de elementos "no wave": el no wave es una forma bastante caótica de ruido punk, y el sonido de Burzum es más bien desastroso, pero ordenado. En verdad, creo que tiene más influencias de The Cure, por extraño que parezca, sobre todo en el tipo de teclados a lo "Funeral Party" que Vikernes usa en el primer tema. A ese teclado minimalista le llaman "atmosférico", pero en verdad no creo que de para tanto. Se trata de líneas simples pero prominentes, que ordenan el tema en unas cinco o seis partes, alternando las partes más ambientales con las más pesadas. Y entremedio, los gritos desgarradores del susodicho, aparentemente muy dañado desde adolescente por el estado de bienestar escandinavo, JRR Tolkien, y el paganismo nórdico.
Ah: creo haber escuchado en El Sauna del Hype que a Vikernes en efecto le gustaba The Cure, que justo hoy toca en Chile, o más bien, lo que queda de Los Curaos, teloneados por puras bandas de mierda, tan pero tan como la callampa que prefiero ni nombrarlas..
*: National Socialist Black Metal
Dead as
Dreams – Weakling
Uno de los mejores álbums que he escuchado en mi vida. O sea, en harto tiempo. BM americano, o sea "transcendental" en vez de "hiperbóreo". Mañana o pasado lo comento más en detalle si Dios y el Diablo quieren.
--
En un texto de Kez Whelan sobre Panopticon (banda que Peel no incluyó en su lista, aunque la refiere bastante a lo largo de su libro) se menciona que las primas bandas del Black Metal gringo (USBM) como Krieg y Judas Iscariot estaban demasiado influenciadas por el modelo escandinavo, y que eso fue así hasta que apareció este testamento: el album debut de Weakling, que en el año 2000 "puso realmente el black metal americano en el mapa, un album que introdujo una forma de sonar más densa y elaborada del gpenero, que sentó las bases para lo que a fines de los 2000 hicieron bandas como Wolves in the Throne Room, Krallice y Ash Borer, entre otras".
La verdad es que ya antes la banda Von (de San Francisco, formada en 1989) había puesto al USBM en el mapa, con un sonido que también se podría decir era más denso y elaborado que los imitadores de los noruegos, y que por lo que he podido escuchar me parece que se acerca un poco a sonidos industriales gringos como los de Factrix (también de SF, formados hacia 1978). Y tampoco podríamos olvidarnos del original sonido de Profanatica (formada en NY en 1990).
Pero sí: tienen razón. Este tipo de sonido es bien diferente al de sus contrapartes escandinavas, y abre el camino a la aparición de bandas que trabajan en una zona limítrofe entre Black Metal e Industrial, pero también con el llamado Post Rock, shoegaze, noise y varias otras mezclas. De hecho, no es casual que el nombre de la banda Weakling haya sido tomado de una canción de los primeros tiempos de los Swans: banda inclasificable que podría ser vista como noise/no wave/ambient o folk oscuro. La etiqueta da lo mismo: lo que importa es cómo ese mar de ruido comprime tu cráneo.
Two Hunters –
Wolves in the Throne Room
Me demoré un poco en escuchar esta obra y finalmente la escuché el viernes 8, que fue feriado por algo relacionado con la Virgen del Carmen, santa patrona del Ejército de Chile, vencedor/jamás vencido. Tenía la tremenda resaca: la noche anterior me visitó un viejo amigo, otro blackened punk (estamos de moda), y mientras él bajaba dos o tres pilseners yo me bebí dos botellas completas de espumante brut. Así y todo, y sin darme cuenta de que la resaca iba empeorando cuantitativa y cualitativamente a medida que se iba acercando el mediodía, puse este disco y me pareció hermoso, maravilloso, un alivio a todas mis miserias.
La última canción ("Voy a dejar yacer mis huesos entre las rocas y las raíces") dura 18 minutos y tiene una línea de "tremolo picking" tan bonita y memorable que me la tuve que aprender en bajo y no me abandona hasta ahora.
El fascista ("nacional-anarquista") Famine, de la banda francesa Peste Noire (muy amigos de los nazis del Batallón Azov y Militant Zone) dice que Wolves no pueden ser black metal si están por "la igualdad entre los seres humanos".
Écailles de Lune – Alcest
El Niño dice: "Papá, esto no es black metal".
Y el Padre responde: "THAT´s right, the mascara snake: This is dizke Post black metal".
Paracletus –
Deathspell Omega
Este es el Testamento del BM de lo que va del siglo XXI. Y era la última parte de una trilogía. Otro día les cuento más. Recién estoy asimilando la trilogía completa.
--
Mi hijo me preguntó hace poco: “Papá, ¿tú crees que cuando
seas viejito te va a gustar la misma música que estás escuchando ahora?”. Tuve
que contener la risa para responder tan gracioso cuestionamiento, y le dije que
yo creía que sí: “Rara vez me ha dejado de gustar totalmente algo que antes
escuchaba, e incluso cuando he creído que eso ha pasado, por lo general luego
me reencuentro con el material”. Su curiosidad le lleva a preguntar: “¿Por
ejemplo qué cosas ya no te gustan?”. Respuesta rápida: “El hardcore de los 90.
Me volvía loco y ahora lo encuentro super fome y engrupido y no soporto
escucharlo más”. -“¿Y qué cosas te dejaron de gustar y luego te gustaron de
nuevo?”. -“Obvio: ¡El heavy metal!”.
Anoche se sorprendió de verme escuchando a Darkthrone, pues
pensaba que mi grupo favorito del momento era Deathspell Omega. ¡Y tiene razón!
Tal como les anunciaba al señalar el listado de Bill Peel, estaba bien ocupado digiriendo
la trilogía de DsO, y recién ahora me gustaría decir unas palabras al respecto,
tratando de centrarme en el álbum Paracletus.
Vamos en orden: no tenía ni la más remota noticia acerca de
la existencia de esta formación, hasta que releí en mayo del 2023 la entrevista
a Weasel Walter a Paris Transatlantic fechada en el otoño del 2006, donde le
preguntan en cierto detalle por su adicción al metal extremo, que según relata
este veterano de la no wave/freejazzpunkrock, empezó en 1993 cuando un amigo le
mostró el “Legion” de Deicide. A partir
de ahí gastó el resto de la década en escuchar y compilar materiales de la veta
death/black metal, que según dice no le interesaba a nadie en Chicago en esos
años. Reproduzco una parte:
PT- ¿Donde se ubica el metal hoy en día para ti, como género
o multiplicidad de géneros?
WW- El metal lo está haciendo bien. He escuchado tanto que realmente se necesita algo muy raro, extremo o diferente para llamar la atención de mi oído. La barrera está demasiado alta en cuanto a calidad. Ser excelente realmente no es suficiente para destacarse. Últimamente me ha gustado mucho la banda avant black metal Deathspell Omega, bandas de brutal death metal como Brodequin, Pustulated, Foetopsy y casi cualquier cosa con J. Read en batería. La buena composición ayuda si quieres escuchar algo más de una vez. No me puede interesar menos el stoner metal. La velocidad es definitivamente la gracia”. Y después se pone a despotricar un poco: “Me ofende un poco que la revista The Wire venga a hora a pretender que le importa el metal. Están típicamente atrasados y más despistados que guagüitas. El tipo de oveja que está interesada en comprar todos los listados que esa revista ponga en sus páginas ha creado un nuevo checklist de coleccionistas de bandas en las que no estoy realmente interesado”.
Y bueno, cabe destacar que The Wire en su número 300 (febrero de 2013) publicó un gracioso texto de Joe Stannard donde se repasa la historia de cómo el despreciado metal de los 70/80 pasó a
ser cubierto por las páginas de una publicación que se autopercibe como muy “avantgarde”,
y en la conclusión dice que si hay que culpar a alguien de eso, tendrían que
ser los Venom.
La cosa es que apenas terminé de leer eso, ya estaba buscando
las bandas referidas (en el caso de J. Read ello incluye a Conqueror y Revenge, entre varios proyectos más, cual de todos más brutal), y para mi sorpresa me enteré que DsO era bastante conocida
pero también muy polémica, y que de hecho se había bajado hace poco toda su
obra de bandcamp, aparentemente por petición de antifascistas que encontraban intolerable
que la banda use de vocalista a un famoso fascista y pornógrafo finlandés
llamado Miko Asppa. Lo de fascista creo que es bastante claro, aunque él se
denomina “patriota nórdico”. Lo de pornógrafo no lo tengo muy claro: se supone
que además de su sello (Northern Heritage), su “banda” black metal (Clandestine
Blaze, que en estudio es él solo, y en vivo suele usar de apoyo a los polacos
de Mgla), su banda RAC (Rock Anti Comunista: Vapaudenristi), y proyectos en el
plano industrial/power electronics (Nicole 12, Grunt), y pornografía (videos,
revistas como Erotic Perversion, Freak Animal y Degenerate). O sea, un tipo fácil de odiar. Y por
añadidura ese odio se extiende al objetivo de cancelar a una banda de origen
francés, pero que a pesar de su estatus de anonimato, al parecer reconoce que
habría usado a Mikko como vocalista al menos desde el inicio de la trilogía que
queremos comentar.
Antes de eso lo poco que se conoce de la banda es que surge
como derivación de otro proyecto black metal llamado Hirilorn, formado en 1994,
cuyos integrantes Shaxul y Hasjarl continuaron con el proyecto paralelo DsO
cuando Hirilorn se acabó en 1999. En youtube he podido encontrar un par de
cosas de Hirilorn, incluyendo su único LP, “Legends of Evil and Eternal Death”
y el compilado de una hora y media “Hymn to the ancient souls”.
Así que DsO empieza más o menos en el cambio de milenio, y
sus dos primeros álbums, con Shaxul en voz, son dos buenas muestras de BM
francés: “Infernal Battles” (2000) y “Inquisitors of Satan” (2002). Personalmente, me gustan
mucho ambos discos, desde los que resulta difícil darse cuenta de hacia dónde
iban a evolucionar después. Lamentablemente, como gran parte del BM francés, no
sólo tenían malas juntas (partiendo por el mismo Mikko, con cuyo Clandestine Blaze editaron un split) sino que realizaron explícitas declaraciones de carácter
fascistoide, en una entrevista para el fanzine Northern Heritage. Por más que el promedio de edad de los integrantes
en ese momento debe haber rondado los 20/21, y que cualquier black metalero
promedio de esos tiempos daba discursos antihumanos y antivida, resulta
inquietante leerlos decir que los campos de concentración de la Alemania nazi
les parecen “fantásticos”.
Poco después de esas primeras obras, a las que hay que
agregar splits con Mutiilation y Moonblood, Shaxul se retira, y la banda queda
reducida al núcleo instrumental. En ese momento es cuando al parecer Mikko Aspa
se suma como vocalista, un dato que nunca ha sido oficialmente confirmado. La banda
ha dado apenas un puñado de entrevistas, no se saca fotos, no tiene redes, y nunca
ha señalado los nombres reales de sus integrantes.
Y en ese momento surge la primera pieza de la trilogía: “Si Monvmentvm Requires, Circvmspice” (2004): un LP doble en cuya portada aparece
una especie de ángel demoniaco en estado fetal. Con un sonido marcado por una
guitarra que conduce los temas mediante arpegios y líneas melódicas disonantes,
alternando silencios, canto gregoriano y la ya típica furia Black Metal de alta
intensidad con hipervelocidad a punta de blastbeat, la voz (¡Aspa?) nos va
relatando una compleja historia que parte con loas a Satán como gran destructor
del universo, los abusos sexuales de los curas católicos, y numerosos extractos
del Antiguo testamento. A esto se le llamó BM ortodoxo, o BM disonante, y si
por un lado espantó a los reaccionarios el sonido BM de segunda ola, por otro
abrió las compuertas del infierno hacia el “ennegrecimiento” de otro tipo de
materiales que en la particular forma de arte que practica DsO se vienen a
combinar con el sonido del BM más clásico. Así, se entiende perfectamente que
Weasel Walter se refiere a ellos en el 2006 como una banda avant black.
Tres años después llega el LP “Fas-Ite, maledicti, in ignemaeternum”, en cuya portada se aprecia a un hombre cayendo, ¿al abismo del fuego
eterno? En este disco la deriva experimental de DsO se profundiza, con un
sonido aún más abrasivo pero interrumpido por largos momentos de silencio. La guitarra
lidera los diversos tránsitos de caos a calma, y como siempre los momentos de
hipervelocidad parecen un agujero negro de ruido. Pero cabe detenerse a apreciarlos
bien, puesto que donde a primera escucha parece haber solo una enorme Wall-of-noise,
en verdad existen estructuras complejas pero nada improvisadas, e incluso
melodías y armonías ocultas.
Con esto ya estamos en condiciones de hablar de la tercera parte, el álbum “Paracletus” (2010), en cuya portada el anterior ángel/hombre ya se ha transformado en una bestia que está rodeada del fuego eterno. Seguimos.
--
Aesthetica – Liturgy
Según los detractores: Hipster Black Metal.
Exercises in Futility – Mgla
BM polaco. Colaboradores del fascista Mikko Aspa. [DsO también pero...]
Etiquetas: black metal, memoria negra, teoría revolucionaria
lunes, febrero 06, 2023
Guattari vs. Bifo (parte 2): LUCHA DE CLASES, SUJETOS INDIVIDUADOS Y AGENCIAMIENTOS COLECTIVOS
Bifo: Yo considero que esta distinción es importante.Trabajo y producción
de plusvalor, por un lado, y actividad, por el otro: es decir,
cagar, mirar televisión, hacer el amor, hablar. Es verdad lo que decís: que la
determinación fundamental, la relación de producción capitalista, la producción
de plusvalor, en fin, el trabajo, han determinado la forma misma de la
actividad. Toda actividad, incluso el trabajo de limpiar papas, está orientada
a la reproducción de la fuerza de trabajo. Entonces, es verdad aquello que dijiste
de que el trabajo del ama de casa es productivo porque reproduce fuerza de
trabajo, es verdad que el trabajo de aprendizaje del lenguaje del niño es
productivo porque es indispensable en la introducción al código de la
comunicación que es código productivo, porque sin simbolización no pueden ser utilizados
en la producción. En este punto es donde en verdad se plantea el problema.
Hablaste de la clase obrera de modo unilateral, molar,
indistinto: es equivocado decir que un obrero que vota por el Partido comunista
es reformista; el mismo obrero que vota al PC y que rechaza el volante
revolucionario quizá sea homosexual, y tal vez pueda resultar hospitalizado por
no hablar el lenguaje normal. Esto es verdad, lo he aprendido de El Anti-Edipo
más que de Tronti. Es preciso fragmentar la figura humana, porque no existe
una “figura humana”, el obrero no es un hombre, no es posible hablar ni de los
obreros ni de las otras figuras sociales como hombres. En este tipo de
contradicción no se puede hablar de la política como nivel de conjunto, porque
la política es un nivel entre varios otros, igualmente determinados, por
ejemplo, la sexualidad.
¿Por qué la sexualidad debe ser considerada superestructural
cuando, evidentemente, es más estructural que ir a votar?
En todos los niveles fragmentados de la existencia cotidiana
hay un nivel determinante que es el nivel de la prestación de la vida al
trabajo productivo, de la cristalización, de la capitalización de la vida, de
la transformación de todos los niveles fragmentados de la vida, de su posible
reducción a fuerza de trabajo: o sea, de convertirse en medio de producción,
en fin, en capital. Y es aquí que se plantea el problema: reconstruir un
modo de ver conjuntamente los problemas y definir todo en relación a esta
funcionalización de toda la vida a la muerte, de toda la existencia al
capitalismo y al socialismo que hipostasía todo esto…
Guattari: …el socialismo como fuerza suprema del capitalismo…
Bifo: Por esto digo que el rechazo del trabajo es la forma de conjunto de la
subjetividad, para reutilizar esta palabra…
Guattari: …subjetividad de la clase obrera. Si partís de la subjetividad
revolucionaria, se puede entender, pero si partís de la subjetividad de la
clase obrera, como nosotros la conocemos desde hace cien años a esta parte, no…
Bifo: …desde el momento en que la glosolalia artaudiana se plantea como deseo
de hacer hablar al cuerpo en el lenguaje, entonces es una tensión real, es un
proceso de transformación real que Artaud inició, pero en el momento en que no
logra realizar esto –quizá soy un poco esquemático, pero quiero decir estas
cosas a grandes líneas–, el problema es que en la experiencia de las
vanguardias artísticas (de las cuales Artaud es el nivel más desesperado) no
fue capaz de plantear la complejidad del problema del rechazo al trabajo: es la
razón por la cual Maiakovski se mató y por la cual Artaud murió de un cáncer en
el ano…
Guattari: …no estoy de acuerdo contigo, sigo sin entender esta negatividad que le
atribuís a la clase obrera. Si me decís que hablás de una clase obrera diferente
a la que vemos desde hace cien años, entonces estoy de acuerdo contigo, pero no
respondés a esta pregunta…
Bifo: …sos vos el que acepta la definición tradicional de la clase obrera,
como dato económico y sociológico…
Guattari: La subjetividad de la clase obrera son las personas que dicen la
palabra “clase obrera” atribuyéndosela a sí mismas (sea que se la atribuyan injustamente,
porque son burócratas, sea que se la atribuyan con razón). Es el conjunto de
los atributos del término “clase obrera”. No es para nada algo más misterioso
que esto. La clase obrera es el conjunto de la gente que se refiere a la clase
obrera y que tiene cierta sintaxis, cierta semántica, cierta estrategia, cierta
concepción de cómo se articula esta expresión “clase obrera”…
Bifo: Se puede ir más allá de la palabra para plantear la cuestión efectiva
–no creo subjetiva– que es la del sujeto que transversaliza el nivel de la
transformación.
Tomemos el discurso sobre las máquinas deseantes y
sobre el cuerpo sin órganos. Bien, este discurso que plantea
todas las cuestiones, de la existencia de múltiples niveles, del rechazo
al concepto de hombre, de humanidad, este cuadro general de todos
los niveles, debe ser transversalizado por una subjetividad que no es
una subjetividad humana…
Guattari: Pero no es una subjetividad obrera, es una subjetividad maquínica, que
hace estallar simultáneamente los conceptos de clase obrera, de burguesía, de
hombre, de mujer, de homosexual, de niño.
Es una subjetividad transversal que descubre en verdad a los
hombres, a las mujeres, las redundancias significativas, la lucha de clase,
pero las agencia de un modo diferente. Ciertamente, no las re-agencia diciendo
que el sujeto de la historia es, de cualquier forma, la clase obrera.
Bifo: Digamos entonces que el problema es la posibilidad de liberar todas las
formas de actividad que enumeraste, liberar la actividad de la prestación.
¿Quién es el sujeto que tiene la capacidad de transversalizar
esta…
Guattari: … si decís que es el sujeto, ya no te respondo más... No sé si existe
alguno. Yo digo: no es un sujeto, es un agente, y más precisamente es un
agenciamiento colectivo de enunciación. Yo opongo agenciamiento a sujeto y
colectivo a sujeto individuado.
Ahí donde existían colecciones de sujetos individuados que
eran los portavoces delegados representativos de la producción, hay un
agenciamiento a-subjetivo y a-significante, que es al mismo tiempo productivo,
representativo, útil, deseante, mercantil, sin que pueda hacerse en algún
momento una separación, introducir una fractura entre una persona, un objetivo,
una finalidad, un sistema de intercambio y algo más. Podrá, quizá, parecer una cuestión
de palabras, pero cuando hablás de un sujeto de la historia, debo decir que no
pienso que esta idea pueda mantenerse sin terminar de alguna manera con un
programa, con un partido, con un líder, con un centralismo decisional, con algo
que, a partir de determinada semiótica, decida otra vez de modo centralizado.
Esto me parece inevitable.
Entonces es preciso desubjetivar la historia, admitir que la
historia no está centrada sobre los hombres, que existen agenciamientos
maquínicos de hombres, de órganos, de funciones, y que además existe un policentrismo
decisional. En este caso, se tiene una concepción completamente distinta de la
subjetividad y ya no se atribuye la subjetividad a la burguesía, al
proletariado o al partido de la clase obrera.
Bifo: Pero ¿por qué entregar el concepto de sujeto al idealismo?
Guattari: ¡Porque la idea de sujeto está orgánicamente ligada a la filosofía
idealista! La idea del sujeto como dueño de sí y del universo –es decir, de una
pequeña máquina semiótica que controla las percepciones, la voluntad, las
relaciones, la palabra– es algo que representa una visión idealista de la
decisionalidad y de la libertad, porque implica un ruptura, un corte entre el
ámbito en el que se semiotiza y se tiene consciencia de sí y el ámbito de la
práctica, de la sociedad, de la comunicación.
Yo, en cambio, digo que es verdad que existe la consciencia y
que existe el sujeto, pero no es la consciencia, no es el sujeto quien domina
los procesos, no existen paralelismos ni pequeñas cuerdas entre un
organismo-sujeto y una práctica. Esto es un efecto: existen efectos
epifenoménicos, efectos de poder, de redundancia significativa que tienen una
gran importancia en la historia, una importancia de reterritorialización, pero
que no son los motores de la historia. Así como la ideología no es el motor de
la historia, no lo son nunca las redundancias significativas. El motor de la
historia es, más bien, un funcionamiento que asocia la enunciación semiótica,
la producción de un campo material, la producción de un campo maquínico que
agrega e integra elementos que primero eran puestos en el registro del sujeto y
elementos que primero eran puestos en el registro del objeto.
Aquello que defino por agenciamiento es algo que no es
ni “sujeto” ni “objeto”, pero que es simultáneamente –se precisaría un término
para “pasar por en medio”– máquina en el orden semiótico y en el orden de las
enunciaciones semióticas, pero que lo es, incluso, en el orden del montaje de
los flujos materiales, de los flujos sociales, de los económicos, etc. En los
agenciamientos hay palabra, hay ojos, boca, dinero, electricidad, cuerpos, un
automóvil y otras cosas. Se trata de esto.
Etiquetas: 77, Guattari, nada mas práctico que una buena teoría, segun mi solo deseo, teoría revolucionaria
jueves, febrero 02, 2023
Guattari vs. Bifo: Trabajo, clase obrera y negación del trabajo
(fragmento de Félix Guattari, Deseo y Revolución. Diálogo con Paolo Bertetto y Franco Bifo Berardi – 1977, Tinta Limón,
2021).
Guattari: Tengo la impresión de que la discusión no avanza y de que no estás
teniendo en cuenta mis objeciones a tu razonamiento. Como sea, intentemos avanzar.
Creo que la subjetividad en la sociedad implicada en el proceso de producción
cambió de naturaleza: ya no es más un tipo de subjetividad humana que se añade
al nivel de la subjetividad de las clases sociales, sino también a nivel de los
procesos subjetivos ligados a la producción misma o a la ciencia o al arte. Hay
un desplazamiento de la subjetividad que es cada vez menos humana y cada vez
más maquínica; lo que no significa más alienante, sino al contrario más
liberadora.
Entonces, yo también estoy convencido de que una de las
determinaciones fundamentales de la situación actual, un motor –como dice Bifo–
es el rechazo del trabajo, solo que este elemento no me parece
caracterizar para nada a la clase obrera como clase social, sino que me parece
caracterizar la emergencia de un nuevo tipo de socialidad, un nuevo tipo de
organización que ya no pasa a través del viejo tipo de oposición de clase.
No acepto el discurso de Bifo cuando habla de trabajo porque
encuentro francamente absurdo que se determine una función social en relación
al trabajo como tal. Quisiera que Bifo repensara lo que dijo teniendo presente
esta pregunta: ¿de qué tipo de trabajo se trata? Yo distinguiría cuatro tipos
de trabajo, pero hay otros.
Existe, en primer lugar, el trabajo del deseo, el
trabajo del sueño, en el sentido en que Freud hablaba de trabajo del sueño: un
trabajo que no representa ninguna finalidad social evidente, inmediata. Es el trabajo,
por ejemplo, de un niño que se hace caca encima. Se trata, sin embargo, de algo
que tiene un valor, de algo que es un trabajo, porque de algún modo el hecho de
que el niño acepte o no acepte seguir las reglas maternas y las reglas de
educación esfintérica es un trabajo como otro.
En segundo lugar, hay otro tipo de trabajo, es el que produce
valores de uso, alguien que hace de comer, pela las papas, etc.; es algo
que presenta una finalidad social evidente. No se trata, ciertamente, de un
juego: trabaja para comer él y sus amigos. He aquí otro tipo de actividad que
es un trabajo. No hay ningún motivo para creer que este tipo de trabajo no deba
participar en una definición general de trabajo, en una definición, diría, física.
Otro tipo de trabajo es aquel que determina la producción de
mercancías, es decir de algo que entrará al interior de un sistema de
intercambio, intercambio con equivalentes de cualquier naturaleza, con una
prestación de servicios o con un salario correspondiente a la fuerza de
trabajo, y que implica la organización de sistemas que permitan la extracción de
plusvalor. Han sido propuestos criterios de análisis del valor ligados a una
tasa de explotación media o a una proporcionalidad en relación al tiempo de
trabajo social medio… En fin, existe toda una serie de criterios que se pueden
obviamente discutir. Se puede intentar formular un criterio de valoración de la
producción de los valores de uso en relación al dispendio de energía, y de este
modo se puede tener otra valoración del tiempo de trabajo en relación al
sistema de intercambio relativo a las otras mercancías.
Yo propondría luego un cuarto tipo de trabajo: es el trabajo
de normalización, el trabajo que con los amigos del Centre d’Etudes, de
Recherches et de Formation Institutionnelles habíamos llamado antiproducción.
Trabajo de la antiproducción, que no por esto deja de ser un trabajo: el
trabajo de los policías, el trabajo de los guardia cárceles, gran parte del
trabajo de los docentes. Es un trabajo que no tiene como finalidad la
producción de mercancías, sino la producción de un orden social, de una
redundancia social.
Va de suyo que cuando examino estos cuatro tipos de trabajo,
ciertamente, ninguno está completamente separado de los otros. Seguramente hay comunicación
entre los valores de deseo, los valores de uso, los valores de cambio y los
valores de normalización: es necesario que un policía obtenga placer con algo,
es preciso que este algo tenga un uso inmediato, que es un uso al interior de
la circulación, es decir un valor de cambio… y todo esto forma un rizoma muy
complicado.
Dicho esto, es fundamental hacer notar que la clase obrera se constituyó en su relación antagonista con la burguesía, esencialmente, sobre el valor de cambio y sobre la producción de valores de cambio. Entonces, todo un sector de otros trabajadores ha quedado fuera de esta definición de la clase obrera, más bien del movimiento obrero como clase trabajadora.Y esto sucede, esencialmente, bajo dos formas: por un lado, en lo concerniente a los valores de deseo –que en cambio son asumidos por los movimientos utópicos y por el movimiento anarquista– y, por otro, en lo concerniente a los valores de uso –que es la fractura entre la clase obrera y la gente que se ocupa de la vida cotidiana, del militantismo cotidiano.
La clase obrera, el motor de la historia, se define entonces
en su relación con la máquina de producción capitalista y también está separada
respecto al valor de normalización, está en relación con cierto tipo de
producción y no con otro: las personas que participan del valor de
normalización, de regulación, de planificación y de organización del trabajo, en
efecto, no forman parte de la clase obrera. Esta opción, entonces, esta
clasificación de una clase en base a cierto tipo de producción, a cierto tipo
de valor, no es solo una elección económica o tecnológica, sino también una
elección social: significa que se ha concebido enteramente la lucha en función
de cierto modelo de producción, de cierto crecimiento de esta producción y de
cierto tipo de sociedad.
Quiero destacar que yo creo que la clase obrera fue en los
últimos años el verdadero motor de la capacidad de la sociedad capitalista de
continuar su propio progreso. Gracias a que las burocracias obreras reemplazaron
los viejos sistemas de encuadramiento a nivel de la producción, de las
diferencias salariales, de la formación de la fuerza de trabajo y de la
seguridad social es que el capitalismo ha podido sobrevivir. En la medida en
que las burocracias obreras han entrado en unión con las burocracias de estado
es que se han podido realizar experiencias políticas como el new deal,
utilizando la capacidad del estado de intervenir para normalizar los procesos
económicos y superar la crisis.
Entonces, en estas condiciones, la oposición clase obrera/burguesía
es fundamental y continúa siéndolo en el cuadro de una sociedad determinada que
tiene su propia lógica, que desemboca en la regulación de sus procesos. Bifo
señala la pasividad obrera en la URSS. Es verdad, y esto no produjo un movimiento
revolucionario, sino una sociedad burocrática represiva y reaccionaria que se
comportó de una manera tal como para que no se haya producido un inmenso
levantamiento revolucionario contra la represión y el Gulag.
Dicho esto, es justo subrayar que las luchas obreras en
Inglaterra, en Francia, en Italia, en Alemania alcanzan un equilibrio, una
regulación, pero no impiden en absoluto que estas sociedades sean
reaccionarias; más bien todo lo contrario: hay un conformismo simétrico,
idéntico –y quizá también más pronunciado– por parte de las aristocracias
obreras respecto a la burguesía.
Por esto digo que hoy estamos frente a una sociedad de clases
y a una oposición de clases que están enteramente focalizadas sobre cierto tipo
de mercancías y de valores, y que forman un continuum con la burguesía
capitalista comercial dominante y la burguesía de estado; un continuum en
el cual todas las burocracias se encuentran montadas al movimiento obrero
político sindical y a los trabajadores sociales de la misma clase obrera. En
realidad, hay un continuo, ya no hay más un frente de clase, hay una polaridad,
muy importante, que es fundamental para la evolución misma del capitalismo: se
ve claramente que el retraso del capitalismo español depende en gran parte del
hecho de que hay un retraso en la promoción de las vanguardias burocráticas del
movimiento obrero.
Un país capitalista desarrollado tiene necesidad de una
burocracia obrera desarrollada. En caso contrario, hay cierto retraso al nivel
del encuadramiento, de la formación, pero también de la promoción del mercado
interno. Es importante que exista una clase obrera reivindicativa, que
participe en el ciclo de las jerarquías internas, que consuma más automóviles, más
heladeras, y que tenga también mayor formación profesional, porque es un factor
de aceleración de la circulación del capital al interior del país y, al mismo
tiempo, de su competitividad a escala internacional. Es igualmente importante
tener petróleo que tener un Partido Comunista y un sindicato comunista fuerte:
todo esto es indispensable para una economía capitalista desarrollada.
Pienso que Bifo responderá: “de acuerdo, pero todo aquello de
lo cual hablas no es la clase obrera.” Este es el problema principal. Si esta
no es la clase obrera, entonces no sé qué sería la clase obrera.
Porque, y te propongo una distinción, yo hablo de la
verdadera clase obrera, es decir de aquella que de un modo u otro se reconoce
en el movimiento obrero, aquella que tiene su subjetividad en el Partido Comunista
y en el sindicato comunista, en la seguridad social y en todos estos
organismos; mientras que aquella de la que habla Bifo no es la clase obrera, sino
una especie de conjunto de todos los conjuntos de personas que trabajan.
Quizá Bifo quiera decirme que en la clase obrera también hay
niños y que su trabajo es explotado, porque es necesario darse cuenta de que
los niños trabajan dado que participan de la formación colectiva de la fuerza
de trabajo: los niños que juegan, a los cuales se le hacen test, que miran
televisión, que van a la escuela son instrumentos fundamentales del proceso de
producción, como las personas que transportan tierra y fabrican un edificio. No
se puede concebir una clase obrera si no se pone a trabajar a los niños, a
formarse dentro del proceso semiótico de la sociedad moderna.
Quizás, además de los niños, también incluís a las mujeres en
la clase obrera. No se puede concebir, en efecto, una sociedad que no
reproduzca los trabajadores al nivel de la sexualidad, de la formación y de la
creación de un ambiente familiar. No existe sociedad que no reúna trabajadores,
incluso, en células consumidoras, siendo siempre fundamental, como dice la
economía política, la reproducción y la continuidad de cada célula consumidora
y la unidad de las economías familiares. Podemos decir, entonces, que también
la mujer trabaja. Si decís que la clase obrera son los niños, los adolescentes,
las mujeres, pues entonces me parece bien que se defina así a la clase obrera,
pero será preciso recordar que no estamos hablando de la clase obrera de la que
habla el marxismo desde hace una centena de años.
Bifo: Marx en la primera parte de El Capital distingue entre work y
labor, trabajo y actividad; creo que es una distinción importante. En el
capítulo de El anti-Edipo dedicado a la antiproducción hay una ambigüedad,
no tanto conceptual como lingüística: cuando se habla de trabajo y se plantea
la cuestión de las máquinas deseantes en relación al problema del trabajo.
Quizá en la lengua italiana, como en la francesa, no exista esta distinción
entre actividad y trabajo, pero sí es posible distinguirlas en la
lengua inglesa y quiero subrayarlo.
Guattari: No, porque el capitalismo no la hace, no existe actividad que hoy no
esté sobrecodificada por el capitalismo: mirar televisión, mear, coger no son “actividades”:
todo está completamente codificado en las grillas del capitalismo… ¡Todo es
trabajo!
Etiquetas: 77, crítica del trabajo, Guattari, teoría revolucionaria
viernes, octubre 07, 2022
Lazzarato: Guerra en el seno de la población/Al Karpenter nos canta desde su infierno privado
"La transformación de la guerra
civil mundial en biopolítica (“guerra en el seno de la población”) convierte a
esta última en una guerra sin “enemigo”, ya que este desapareció con la
revolución. Con la disolución de la clase en la población, lo que el poder ve
por todas partes es al “terrorista”, menos como revolución que como “peligro”,
“riesgo” o fuente de “caos”. Esta guerra que coincide con el control de la
población no tiene ni principio ni fin. Del mismo modo, no prevé la victoria o
la derrota ya que las relaciones de fuerza están asimétricamente establecidas y
estabilizadas en provecho del capital. No hay un enemigo a vencer, sólo vencidos
para gobernar y terroristas para neutralizar. Los vencidos pueden convertirse
en enemigo político en cualquier momento, siempre que la subordinación a la
biopolítica y a la gubernamentalidad se torne confrontación estratégica. En
este terreno inestable, intervienen las “técnicas de seguridad” que anticiparán
lo que no puede ser (el acontecimiento de ruptura) y cuyas intervenciones se
multiplican debido a esta misma imposibilidad".
(Maurizio Lazzarato, El capital
odia a todo el mundo).
"Musik from a private hell describe una comprensión del sonido como una instancia habitable en este grado cero del aislamiento. Un puñado de canciones escritas en acero y polvo, que permiten la suficiente ficción o mito como para transformar la tecnología en un arma. Como nos dicen Deleuze y Guattari en En la línea: 'arranca, pero cuando corras, lleva un arma'".
1. | ||||
2. | A2 - Libertarian Song 04:14 | |||
3. | A3 - Eyes Without Faces 03:30 | |||
4. | ||||
5. | A5 - 1994 02:52 | |||
6. | ||||
7. |
Etiquetas: anti punk, contra-represión, noise, teoría revolucionaria
viernes, julio 01, 2022
Teoría de la revuelta/Revuelta de la teoría: x Sergio Villalobos-Ruminott
Teoría de la revuelta y
revuelta de la teoría:
Sergio Villalobos-Ruminott resume
el tema en 25 desbordantes minutos que no tienen ningún desperdicio ni relleno retórico.
La revuelta y la revolución no constituyen una dicotomía.
Lo que ocurre es que la noción moderna de revolución ha sido monumentalizada.
Cuando una revolución logra crear una nueva sociedad u otro orden social, se institucionaliza y deviene lo contrario de lo que alguna vez fue.
Para ese nuevo orden, la revolución es el mito fundacional, y como dijo Guattari, cuando se empezaron a instalar placas conmemorativas y a los niños se les hacía obligaba en las escuelas a recitar de memoria la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano, era una clara señal de que la revolución francesa ya se había acabado. Agregaría otro ejemplo: Lenin momificado en la Plaza Roja.
Pero la revolución no es solo el
momento reconstructivo, sino que antes que nada el momento insurreccional: a
eso se le llama revuelta, o también violencia revolucionaria (o divina, o
anarquista, según Benjamin en “Para una crítica de la violencia”, 1921). Esta violencia es lo que es, y no necesita justificarse. No hay una fuera respecto a la violencia, e incluso el Derecho es violencia.
Esta es la gran paradoja de las revoluciones modernas: tener que transitar del momento insurreccional al momento institucional, recomponiendo en ese tránsito nuevas dominaciones de clase.
La invitación de Sergio es a
pensar las revueltas más allá del historicismo y de la filosofía de la historia
como despliegue del capital.
Además, dado que ninguna revolución podría aspirar a quedarse sólo y eternamente en el momento insurreccional, la verdadera pregunta es:
¿Qué instituciones podríamos crear, que no reproduzcan
las relaciones de dominación?
Walter Benjamin y Furio Jesi,
además de Sergio, pueden ayudarnos a pensar en este problema.
La exposición fue hecha el 14 de octubre de 2019.
3 años después de la insurrección chilena, es un excelente material para discutir qué ha pasado desde entonces, o como dice el titular de un libro de Trotsky sobre 1905, reflexionar sobre sus "Resultados y perspectivas".
Etiquetas: comunismo, nada mas práctico que una buena teoría, revolución social, revuelta permanente, teoría revolucionaria, tercer asalto proletario contra la sociedad de clases
miércoles, junio 15, 2022
El profesor Amadeo Bordiga nos enseña sobre las Revoluciones y Contrarrevoluciones
Leyendo en Artillería Inmanente la introducción de Idris Robinson a un texto de Mario Tronti sobre el poder destituyente tope con la existencia de un texto de Amadeo Bordiga (o de su partido, tal como en la famosa Oda de Neruda "A mi partido", indistinguible de él mismo) titulado:
"Lecciones de las
contrarrevoluciones"
Los dejo con una selección de párrafos. Recomendando leerlo entero, mientras escuchamos juntxs a la Sogenanntes Linksradicales Blasorchester interpretando algo de Chopin on the street hacia 1979 (esa es la canción revolucionaria), seguido de Scritti Politti, la primera banda "postpunk" autopretendidamente gramscista/derridista, interpretando su mega-hit "Boom: there she was", cuya secuencian inicial con el bajista eléctrico de Miles Davis fue usada por décadas atrás en la presentación del Tiempo en no recuerdo qué noticiero (esa es la canción contrarrevolucionaria, o más bien -para no ser injusto con Green y los muchachos, fans de Henry Cow en los 70 que eran el equivalente de los "jotosos" en el PC de Gran Bretaña, tal como algunos integrantes de los eternamente gloriosos The Fall-, que refleja el triunfo total de la contrarrevolución neoliberal/conservadora circa 1988. La canción parte diciendo "Los tupamaros consiguieron una tarjeta -de crédito- Platinum). Y sigue) (Traten de escuchar los dos temas al mismo tiempo):
Introducción
La reunión general del Partido del 1° de setiembre de 1951 en Nápoles tuvo por tema las Lecciones de las contrarrevoluciones, no solo y no tanto para responder a dudas e incertidumbres de camaradas acerca de la correcta valoración de la naturaleza de la economía rusa y de su desarrollo histórico, sino también para restablecer los criterios fundamentales que, según el marxismo, definen los grandes modos históricos de producción y el recorrido - no siempre lineal ni privado de detenciones y retrocesos - por el que de un modo de producción se ha pasado o se pasará al otro.
Sumario
1 - Tanto la aparición de formas de dictadura del capital como la disolución
del movimiento comunista internacional y la degeneración completa de la
revolución rusa no son «sorpresas de la historia», cuya explicación exija
modificar la línea teórica clásica del marxismo.
3 - El análisis de la contrarrevolución en Rusia y su reducción a fórmulas no es un problema central para la estrategia del movimiento proletario en el nuevo ascenso revolucionario que se espera, puesto que no se trata de la primera contrarrevolución; el marxismo ha conocido y estudiado toda una serie de ellas. Por otra parte, el oportunismo y la traición de la estrategia revolucionaria tienen un curso diferente al de la involución de las formas económicas rusas.
4 - No solo el estudio de las contrarrevoluciones burguesas pasadas, sino también el de las contrarrevoluciones feudales en detrimento de la burguesía insurrecta, conducen a la determinación de diferentes tipos históricos: derrota total, militar y social a la vez (guerra de los campesinos alemanes de 1525); derrota militar total, pero victoria social (derrota de Francia en 1815 por parte de la coalición europea); victoria militar, pero involución y degeneración de las bases sociales (destrucción del capitalismo italiano a pesar de la victoria de las Comunas asociadas en Legnano contra el Imperio feudal).
5 - Para clasificar el tipo de la contrarrevolución rusa, en la cual faltó
manifiestamente la invasión y la derrota militar por parte de las potencias
capitalista si debe examinarse el tejido económico ruso y su evolución que
«tiende» al capitalismo en un doble sentido, político y económico, sin
alcanzarlo totalmente y sin superar (pues sólo en la ciudad lo logra) el
estadio de lo que se ha llamado, con razón, «industrialismo de Estado».
10 - Tal como la revolución alemana de 1848, la revolución rusa debía ser la integral de dos revoluciones: antifeudal y antíburguesa. En su lucha política y armada, la revolución alemana fracasó en el cumplimiento de ambos objetivos, pero socialmente prevaleció la primera: la antifeudal, es decir, la del paso a las formas capitalistas. La revolución rusa triunfó política y militarmente en ambas revoluciones y por esta razón llegó más lejos. Pero en el plano económico y social permaneció en el mismo nivel que la revolución alemana, limitándose a llevar adelante la industrialización capitalista del territorio que controlaba.
11 - Luego de la gran victoria política surgieron pocos sectores de economía
socialista y, desde la época de Lenin con la NEP, hubo que renunciar a ellos en
ausencia de la revolución internacional. Con el stalinismo se renunció a la
revolución internacional, intensificando la transición hacia el gran
industrialismo, tanto en Rusia como en Asia. Elementos proletarios por un lado,
y feudales por el otro, tienden al capitalismo.
Informe detallado
4 - Tal como lo dijimos en la
reunión de Nápoles del 1.IX.1951, para responder a estas críticas no podemos
limitarnos al marco estrecho en el cual ellas se plantean: es preciso encuadrar
estas críticas en el problema más vasto del examen del actual proceso
contrarrevolucionario. Esto nos lleva a volver a poner en su lugar algunas posiciones
fundamentales del marxismo aplicadas a períodos particularmente significativos
de contrarrevolución, que conciernen no solo a la clase proletaria, sino
también a la clase burguesa y a la fase misma de su constitución primitiva en
clase dominante.
7 - Los hechos demuestran que
desde la Universidad donde presumimos encontrarnos para tratar los altos
problemas acerca de lo que sucede en Rusia, debemos volver a la escuela
secundaria, o aún a la primaria, para restablecer las nociones de capitalismo e
incluso de feudalismo, ya que por otra parte no se puede comprender
correctamente el primero si no es en relación al segundo.
8 - Es falso, y por eso mismo
incorrecto, pensar que el problema de «lo que ha ocurrido y de lo que ocurre en
Rusia» pueda ser encerrado en la alternativa: capitalismo o socialismo, o en
aquella otra que plantearía el «remedio» de la tercera fuerza o de la tercera
«clase». Es cierto que la crítica dirigida a la expresión «tiende al
capitalismo» exige que sea precisado de donde parte en el tender hacia; pero
ella no debe llevarnos a quedarnos en el problema ruso, sino por el contrario a
replantear este problema en el marco general del examen de la
contrarrevolución.
El marxismo no es la doctrina de las revoluciones, sino la de las
contrarrevoluciones: todos saben orientarse a la hora de la victoria, pero
pocos son los que saben hacerlo cuando la derrota llega, se complica y
persiste.
Tipos de contrarrevoluciones
10 - Un primer tipo de victoria de las contrarrevoluciones es aquel en el que la derrota militar y política, lejos de determinar su detención, se acompaña del desarrollo de la victoria de la clase revolucionaria en el campo social y económico. Inglaterra, país ya capitalista, hace una alianza con las potencias feudales y derrota a Napoleón, pero a través de la Restauración de 1815 se asiste a la consolidación de la clase burguesa en Francia. Las derrotas de las revoluciones burguesas de 1848 evocan el desarrollo y no la detención del avance de la clase capitalista.
11 - Un segundo tipo es aquel en el cual coinciden la derrota militar y social de la burguesía. La guerra de los campesinos de 1525 en Alemania, analizada por Engels, muestra la traición de los burgueses de las ciudades que abandonaron a los campesinos a las represalias y a la represión, de las cuales resultó una victoria política y social del feudalismo que pudo permanecer en el poder tres siglos más, reforzando así la forma social de la servidumbre de la gleba.
12 - Un tercer tipo es aquel en el cual, sin choque armado, sin derrota política, la clase burguesa registra una derrota en el plano económico y social. Por ciertos rasgos, la caída de las Comunas puede relacionarse con la caída de la revolución rusa. Marx veía en las Comunas, en Italia y en Flandes, la primera afirmación de la clase burguesa. En Italia central y septentrional, las comunas estaban muy desarrolladas y respondían también a las posibilidades ofrecidas a esta primitiva burguesía que ni los pequeños señores locales ni los ejércitos de Francia y Alemania lograron vencerlas. Su caída estuvo determinada por el descubrimiento, a fines del siglo XV, de nuevas vías de comunicación y por el contemporáneo desplazamiento del centro de la vida económica.
13 - Estos tres tipos diferentes del desarrollo de las contrarrevoluciones históricas demuestran, por una parte, la imposibilidad de conectar de manera puramente formal el proceso económico al político; y, por otra, la gran complejidad de este problema esencial de las contrarrevoluciones. Debemos explicarnos no el pretendido enigma ruso, sino por qué, luego de la segunda guerra imperialista, no hemos tenido una ola revolucionaria proletaria, sino el desarrollo de la contrarrevolución. Debemos examinar el comportamiento de la burguesía, la política del stalinismo, y sobre todo basarnos en el hecho de que el capitalismo, instruido por la primera posguerra (donde la explosión revolucionaria tuvo lugar en los países derrotados militarmente), ocupa y mantiene la ocupación de estos países vencidos. Este es el examen que debe ser hecho; las vacilaciones sobre las cuestiones de principio ligadas al problema sindical nos prueban que debemos atenernos a él.
14 - En lo que concierne a la clase proletaria, tenemos en primer lugar la derrota de Babeuf en 1796; más tarde, la de Paris y Lyón en 1831, a la que siguió la fundación de la Liga de los Comunistas (1836-1847); la de 1848 a la que sucedió la fundación de la I Internacional (1864); el estrangulamiento de la Comuna de París (1871), al cual sucedió la constitución de la II Internacional (1889); la bancarrota de la II Internacional en 1914, a la que siguió la victoria de 1917; y, por último, la victoria de la contrarrevolución en 1928.
15 - Luego de estas referencias históricas es necesario proceder al
restablecimiento de alguna de las posiciones fundamentales de la doctrina
marxista. Es necesario no plantear como esencial el problema del análisis de
las situaciones ni el de las perspectivas, como si el proletariado estuviese
desprovisto de éstos desde hace un siglo. La reunión de Roma del l.IV.1951 se
colocó sobre este terreno sólido e ilustró la realidad del proceso histórico
que determina el choque revolucionario y los conceptos fundamentales del
desarrollo de la lucha social. Si bien admitimos que esta lucha asume nuevos
aspectos en la fase del totalitarismo capitalista, en la cual el Estado burgués
funda sindicatos, no deducimos de esto la invalidación, sino la confirmación de
los principios del marxismo incluso en este terreno, y enfocamos los problemas
actuales sobre la base de la actual y temporal victoria de la
contrarrevolución. La reunión de Roma puso también en evidencia el carácter
distintivo de nuestra corriente que, si bien fue antiparlamentaria, lejos de
ser antisindical preconizó el más amplio y sistemático trabajo en los
sindicatos. Finalmente, la reunión concluyó que una fase prerrevolucionaria es
inconcebible sin una lucha de la clase proletaria por intereses económicos, sin
organizaciones que abarquen amplios sectores de trabajadores, sin un partido de
clase que encuadre si a una minoría del proletariado, pero que tenga una
influencia sobre el conjunto de este proletariado y se apoye en las
determinaciones económicas y en las organizaciones sindicales.
"No importa camaradas, como dijo nuestra querida Rosa Roja: la revolución fue, es, y será" (un comunista pasivo agresivo).
Etiquetas: teoría revolucionaria, trivia musical

















