martes, enero 30, 2024
Aksak Maboul 2023
En los 50 mejores discos del 2023 según el staff
de la revista británica The Wire: aventuras en música y sonido, me topé con los
viejos amigos de Aksak Maboul, poderosa banda/ensamble belga que se formó a
fines de los 70 si no me equivoco (yeah: 1977), y cuya creatividad tal como se
manifestó de inmediato en albums como Onze Danses Pour Combattre la Migraine (“Onde
danzas para combatir la migraña”, de 1977) y Un Peu de l'Âme des Bandits (“Un
poco de espíritu bandido”, de 1980) los hacía un bicho raro incluso dentro del jardín
de bichos raros que era en esos años el movimiento internacional del Rock In
Opposition impulsado por Fred Frith y Chris Cutler (de Henry Cow y sus bandas posteriores: Frith
solo, News from Babel, Art Bears, Cassiber, Massacre, Naked City, por mencionar
unas pocas).
Hace un par de años tuve noticia de nuevas
grabaciones y performances de Aksak Maboul, tras un hiato de 30 años, cuyos
integrantes han sido bastante variables pero siempre girando en torno a Marc
Hollander y Veronique Vincent, y que a veces se confundían con la banda algo
más pop pero bastante inquieta también que son los Honeymoon Killers.
El disco nuevo se llama Une Aventure de VV(Songspiel), un doble LP en Crammed Discs. El tema seleccionado en el número 10 del playlist de The
Wire es “L´Ombre double (edit)”: una maravilla de experimentación inteligente y
juguetona: de un inicio con piano que podría sonar a un cruce de Satie con
Bartok hecho por proto post punks, se pasa al predominio de un teclado con esos
ritmos cumbian cha cha cheros a lo Residents/early Tuxedomoon.
Tal como dicen en su sitio bandcamp, sobre
textos de VV (Veronique Vincent) y música de Marc Hollander, esta obra rememora
un tipo de producción radial creativa ya extinta de los buenos viejos tiempos
de emisoras como BBC y RAI, que combinaban recitado, canciones, experimentación
electrónica e investigación sonora. Eran los tiempos de lo que Mark Fisher llamó
“modernismo popular”, y fueron destruidos por la contrarrevolución neoliberal
de hace 50 años.
Las canciones son cantadas por varias voces que
tal vez debería conocer, pero entre las que solo reconozco a Laetitia Sader de Stereolab.
Lo que me hace pensar por vez primera que en efecto hay harto de Aksak Maboul en
el Laboratorio ese.
Si un día triunfara la anarquía comunista, en
las radios nos toparíamos con este tipo de tesoros auditivos a cada rato. O sea…
Mejor vayamos a escucharlo completito right
now. Después volvemos.
(Se supone que debería estar haciendo otras
cosas en estos momentos, pero les dejo esta definición tomada de ahí mismo):
“La música, escrita y dirigida por Marc Hollander,
incluye su característica tendencia a saltar entre varios estilos: toques de
electrónica, pop, jazz, collage, tecno, ambient, improvisación, krautrock,
clásica contemporánea y música de sistemas, alegremente entretejidas en el
inimitable estilo Aksak Maboul”. Ese estilo, dijo un comentarista del segundo
album (1980) se podría describir como el de Faust junto a Pere Ubu haciendo
versiones de Igor Stravinsky.
Etiquetas: Niú Musick, Patafísica, somos la vanguardia de la sociedad del ocio
jueves, enero 06, 2022
This is not AFRO POP!
En el origen, estuvo África.
Los que están conscientes de eso,
los que no lo han olvidado, eran originalmente los “rastas” (antes de transformarse
en religión reaccionaria y moda capilar o musical).
Una vez que estaba deprimido le
conté a mi amigo Cerebro que estaba algo obsesionado escuchando cosas depresivas
como el “Pornography” de The Cure. Me recomendó salir de
ahì, y “volver a África”.
Yo consideraba que mi dieta usual
de Free Jazz y Dub Reggae ya era bastante africana, pero claro: estas son músicas
hechas fuera de Africa, aunque apuntando hacia ella.
Hay varias formas de estar
musical y mentalmente en Africa.
1.- MÚSICA HECHA ALLÁ MISMO:
En este momento escucho
atentamente el álbum “Assume Crash Position” de Konono Nª 1 y su ya bien conocido
y clásico trance congotrónico basado en kalimbas gigantes electrificadas, con
algo de guitarra y bajo. Cuando estuvieron de moda hace década y media no los
escuché mucho porque bueno….ya se sabe: soy contreras.
En el mismo sello, Crammed discs,
donde tienen hermosas obras de Tuxedomoon y Aksaq Maboul, me topé con Jagwa
Music y su álbum Bongo Hotheads. Directo desde Tanzania. Decir que tienen actitud
street punk al ofrecer su rap sería desmerecer la tremenda originalidad
minimalista de este combo.
El mismo sello belga nos ofrece
un clásico afro de 1983, aunque hecho en Europa, que surge de la colaboración de belga Hector Zazou y el congolés Bony Bikaye: “Noiret blanc”, por Zazou Bikaye. Descrito por Melody Maker como "el resultado inicial de una colaboración imaginaria entre DAF y Fela Kuti" y por Internacional Musician como "Fela Kuti con Kraftwerk en la pista de baile".
En el rubro colaboraciones/reconstrucciones
recomiendo los dos volúmenes de Kinzasha 1978. Trance eterno para meditar,
bailar e incluso dormir la siesta.
2.- VIAJES A ÁFRICA:
Algunos músicos occidentales han ido a Africa en busca de conocimiento e inspiración, desde Brian Jones y Ornette en Marruecos, a estas dos colaboraciones que traigo acá:
Pharoah Sanders con los músicos Gnawa de Marrakesh. Creo que en esta ocasión le recomendaron que para que tocar
juntos funcionara no decirles que lo que él hacía era “jazz”. En el penúltimo
texto de “1-2-3-4” cuento una anécdota que no tengo a mano ahora.
Yusef Lateef , respetado instrumentista
(saxo, flauta y otros vientos) de jazz, hizo clases en el Centro de estudios culturales
de la Universidad Ahmadu Bello en Nigeria. De esos eventos salió el disco
Hikima (Creatividad), de una belleza exuberante, frenética, radical.
3.- EXILIOS DESDE SUDÁFRICA:
El tercer tipo de música africana
puede ser el más triste, al menos atendiendo a su origen. En el caso que presento
ahora, Chris McGregor y sus Blue Notes, una gira europea en 1964 culminó con la
banda de jazz africano autoexiliándose en Inglaterra. La razón era simple: McGregor,
que era hijo de un predicador y maestro escocés, tenía prohibido por el Apartheid tocar con
músicos negros.
Se quedaron allá McGregor,
Mongezi Feza, Johnny Dyani, Louis Moholo y varios más. Colaboraron con la naciente
escena de free jazz/improvisación inglesa y europea. (En daily bandcamp Piotr Orlov hizo un completo recuento de discos y actividades: "Como los Blue Notes de Sudáfrica ayudaron a inventar el free jazz europeo").
Una de las bandas más representativas
fue la Brotherhood of Breath. Cuneiform
records editó unas cuantas joyas discográficas de esta graciosa y enérgica Big Band.
Los dejo con el disco doble "Bremen to bridgewater", donde el nucleo sudafricano se mezcla con músicos ingleses como Evan Parker, Gary Windo y Elton Dean (de Soft Machine) en conciertos efectuados en 1971 y 1975.
Y además este registro en 3
partes de un concierto en Alemania en 1989, un año antes de que Chris muriera de
cáncer, a los 53 años de edad. Aparece como invitado Archie Shepp: gran estilo visual y sonoro. Un gentlemen del free jazz.
“La música es la fuerza sanadora
del universo” (Albert Ayler).
Etiquetas: Africa, Niú Musick, psicogeografía
miércoles, noviembre 03, 2021
Loa de Musci / Descomposición de la policía/ Comentario a "Evade" (JC/GC)
Hay gente que cuando no tiene nada que decir guarda silencio. Hay otros que cuando no tienen nada que decir copian textos ajenos y tratan de hacerlos pasar por propios.
Los materiales están ahí para ser usados. Eso es cierto.
Pero el modo de empleo define al usuario y transforma el material para mejor o para peor.
Parabien o paramal.
Para dar un ejemplo de manipulación creativa, podemos acudir a la sesión completa de 80 minutos del milanés Roberto Musci en 1983: The Loa of Music.
En el cruce entre etnomusicología, grabando sonidos en lejanos viajes, y el montaje y modificación posterior en el estudio.
Homenajes a Wilhelm Reich y Harry Partch. El espíritu de ambos pioneros revivido en la magia del vudú sónico de la Música Musciana.
La "obra individual" queda vinculada a infinitos tiempos y espacios, logrando que el oyente viaje y viva varias vidas en cada escucha atenta.
Hay más obras del italiano y amigos como Giovanni Venosta, Luis Bacalov e incluso Ennio Morricone en el muy recomendable sello: Soave.
Recordé algo que me dijo el niño León a fines del 2018, luego de la ejecución de Camilo Catrillanca:
“al final, todo lo que la policía le dice a la gente que no haga porque está mal, lo hacen ellos igual nomás”. “Por ejemplo, matar; por ejemplo, robar”.
Redacté algo en base a ese recuerdo, que tras ser publicado en El Porteño, Radio Villa Francia y La Voz de los que Sobran, quedó acá en Carcaj, acompañado de esta notable foto de @pauloslachevsky
El conversatorio sobre ACABar con la Policía se puede ver también en su página.
El sábado 23 de octubre se logró apenas pero bien el objetivo de estar en dos actividades la misma tarde.
Los dejo con el comentario de una vecina y compañera al libro gráfico Evade en el Día de las Asambleas Territoriales:
Evade nos hace una invitación a transitar por aquellos túneles de la memoria colectiva de los últimos dos años.
Hace un ejercicio de memoria en el que podemos cerrar los ojos y sentirnos parte de esa masa enorme que se expande y contrae, como si de sístole y diástole se tratara. Convertida en un solo cuerpo del cuál somos células marchantes
Al mismo tiempo nos sumerge en aquella profunda sensación de miedo y horror de transitar por una ciudad asediada por perros del estado.
Navegamos del odio a la alegría, de la emoción al horror, a una hermosa rebeldía teñida del pánico gris de los recuerdos de los tiempos del tirano.
La ambivalencia del deseo cumplido de ver todo arder después de 40 años, liderada por compas de jumper y vestón saltando torniquetes, de incredulidad ante trenes ardiendo a la triste comprensión de que la ley dejo de existir, solo para ellos.
Las filas de muertos y mutilados narradas desde la primera línea de defensa legal, del terreno entre piedras, barricadas, postones y lacrimógenas nos recuerdan las protestas territoriales, donde entre barricadas, gritos y consignas, se comenzaba a constituir una organización popular sin precedentes. Las historias de las redes empezaron a tener nombres y caras conocidos- Nos acostumbramos al dolor de guata constante, a la sensación de un fierro atravesándonos las entrañas cada vez que se escuchaba ese pa-pa-pa, cerrando los ojos y esperando no escuchar un grito que alertara un herido, un mutilado, un muerto.
Otra vez somos nosotros los que ponen su carne a las balas, en primera línea, mientras en los sectores lindos de Ñuñoa, los carnavales y música electrónica no logran apagar el ruido de las balas y el humo de las barricadas.
El 18 de octubre volvimos a existir o en el caso de las asambleas territoriales, nos reconocimos, juntamos y atrevimos a soñar con un país más digno “Hasta que la dignidad se haga costumbre decíamos” A dos años del 18 de octubre seguimos siendo nosotros los que pagamos los costes, los cabros en cana mientras la antigua y enquistada clase política celebra haber cambiado las balas por papelinas electorales. Y enterrar la movilización social entre falsos acuerdos de paz.
Finalmente, la lectura del comic nos permite cuestionarnos si realmente era
posible evadir y no pagar ¿Podríamos aseverar que no pagamos los costes de la
revuelta?
Etiquetas: bellezas de la mierda de estado burgues policiaco, chanchos culiaos asesinos, Chantiago, EVADE, Loso Chenta, Niú Musick, surrealismo
viernes, octubre 22, 2021
CXXI/Odiforma/Folly Bololey/Holográfico: Richard Youngs, Raincoats y homenaje a Robert Wyatt
Leí algunos elogiosos comentarios
sobre “CXXI”, disco nuevo de un tal
Richard Youngs. Resultó que estaba en el sello Black Truffle (Trufa negra?) del
maestro Oren Ambarchi (baterista en el power trío con O´Rourke y Hainosan que
les recomendara hace poco).
Excelente material, en efecto, y
lo más parecido en espíritu del siglo XXI a lo que hizo Robert Wyatt en el
siglo XX.
¿Que qué hizo RW? Bueno, es difícil resumir pero…esta británico era baterista en Soft Machine, y la primera versión de Gong, alcanzó a hacer unos discos solistas y tocar en bandas como Matchin´Mole, hasta que durante un carrete en el depto. de Lady June cayó por las escaleras y quedó paralizado de la cintura abajo. No dejó de tocar y cantar. Militó en el Partido Comunista de Gran Bretaña (nadie es perfecto, pero no nos veamos la suerte entre estalinistas: yo tambien estoy marcado por el pecado original), hizo versiones desde Elvis Costello y Chic hasta Violeta Parra y “Guantanamera”.
Buen amigo de lxs punks, repartió labores en percusión junto a Charles Hayward (de This Heat) en el excelente y único “Odyshape”, segundo álbum de las Raincoats, que se habían quedado sin la baterista Palmolive.Otro muy buen álbum de Ricardo
Jóvenes es “Holograph”, en el sello Glass Modern (2020). Tal como se explica en la portada, alguien del sello le pidió un viernes si podían hacer un álbum, y él no creía tener mucho que decir. Pero se inspiró el domingo, tocando instrumentos con los pies, y siguió el lunes y para el martes ya estaba listo este hermoso disco que les recomiendo escuchar con y sin calcetines.
Etiquetas: anti punk, anti-arte, antifarándula, arte infantil, Niú Musick, punk rock
miércoles, octubre 13, 2021
Niú Musick
Aún recuerdo cómo a pesar de su desprecio general por el punk rock J. Chandía
y A Recart, los dueños de Zëbëhn discos, me mostraron entusiasmados el entonces
recién aparecido álbum de Tom Cora con The Ex: “esto es música nueva”, me
dijeron mientras le ponían play al “Scrabbling at the lock”. (1991).
Cora provenía de la escena de vanguardia europea, y había formado parte del curioso y hermoso
duo ochentero Skeleton Crew, junto a Fred Frith, tocando montones de instrumentos cada
uno, al mismo tiempo. Luego del álbum “Aprende a hablar” se incorporó a la arpista
norteamericana Zeena Parkins, y como trío grabaron “El país de los ciegos”.
Pero, ¿qué es nuevo en el 2021? Me resulta difícil responder
a eso, pero cada cierto tiempo me topo con artefactos que parecen ser la cresta
de la ola de un nuevo tipo de música que surge por los rincones del mundo
inmundo.
En algunos incluso participan viejos veteranos que a la vez
que siguen siendo fieles a sus raíces, no paran de imaginar y practicar nuevas
formas de interacción sonora, entrando y saliendo de lo que John Cage llamaba “la
anarquía del silencio”.
Un proyecto así de renovador y potente es el trío que
encarnan el japonés Keiji Haino junto al norteamericano Jim O´Rourke, y el australiano
Oren Ambarchi. En cierta forma vienen a llenar el vacío que dejaron Last Exit y
Fushitsuha.
No es nada extraño que recuerdan a estos últimos si está
Keiji Haino, aunque así y todo el parecido me ha dejado pegado en el cielo por
varios minutos cuando irrumpen en su formato más “free rock”, dejándote al igual
que Fushitshusha al borde del vacío en un agujero negro de distorsión y
electricidad, sonido puro.
A Last Exit se parecen más bien en cuanto se trata de un “supergrupo”
internacional. Acá no hay saxo: KH toca guitarra y canta
mientras JO toca un bajo de seis cuerdas y OA la batería. La “banda” toca al
menos una vez al año desde hace una década y entiendo que ya va por su disco
número 10. En cada encuentro exploran formatos algo diferentes, acompañándose
instrumentos adicionales como una armónica contrabajo, viejos instrumentos de
cuerda o diversos efectos electrónicos.
Siempre he sido un fan de KH. No así de JO, a quien conozco
poco y solía odiar cuando veía a mis amigos del “post- rock” tan ocupados en
venerarlo. Ya se sabe: soy un reaccionario.
Siempre me pareció pretencioso que un piño de pretenciosos postpunks derivados
en artistas serios a fines del siglo XX proclamaran estar “superando el rock”
si nunca llegaron más lejos de lo que -sin tanta proclamación ni pretensiones-
habían hecho décadas antes las buenas viejas bandas del avant rock como Faust o
la Magic Band. Sí, esas mismas formaciones que en esos tiempos nadie pescaba y
ahora todos, todas y todes adoran. Como
profetizó Ayler: “no les gusta, por ahora….”. [Curiosamente, recordaba a OA por haber tocado en el famoso disco negro de Sunno)))) Pero me confundía acerca de si es un guitarrista o baterista. ¡Es ambos dos!]
En fin, da lo mismo rabiar por esas minucias cuando por los
parlantes está atronando el disco “En el pasado sólo los genios manejaban el crimen perfecto conocido como revolución…”.
Tampoco se pierde el tiempo de vida escuchando “Me pregunto si notaste que decir “Lo siento” es una amorosa forma de evitar que las cosas se pongan peor”. No sé si
hay muchos más discos con alguien explorando una armónica contrabajo. Yo no
conozco.
Y para dosificar e ir con paciencia, recomendaría en tercer
lugar por ahora su “Imikuzushi”, el titulo más breve que han usado hasta ahora
en su imponente discografía que está lejos de terminar.
De ahí me cuentan qué les pareció.
Y para terminar por ahora, dado que hablamos de Zeena, hay
que decir que Zina en su adolescencia era una bailarina a la que se le daba muy
bien tocar el piano, razón por la cual entró a una Escuela Pública de Arte. En la escuela estaban convencidos de que un
buen pianista joven tenía talento suficiente como para estudiar un segundo instrumento,
y así fue como a Zeena le asignaron un número y fue a dar a una sala donde
tenía que escoger entre 8 ejemplares de arpas de orquesta, con pedales y todo. Se
enamoró para siempre. Y electrificó su
instrumento. Lo desarrolló en un sentido muy personal, de manera similar a lo
que su amiga Ikue Mori ha hecho en el mundo de las percusiones.
Mi heroína, ZINA, a quien amo desde que la escuché en la escasa
e impresionante obra de la banda News from Babel (junto a Dagmar Krause de Slapp
Happy y Chris Cutler de Henry Cow, con Robert Wyatt de Soft Machine en algunos
temas), acaba de lanzar el disco “Triángulo de vidrio”, junto a Ryan Sawyer -un
percusionista que no conocía- y a la gran heroína del saxo libre escandinavo, Mette
Rasmussen, una fuerza con la cual identificarse.
No hay desperdicios en estos encuentros humanos.
Música nueva. Nueva música. Niú Musick-SICK.
Etiquetas: anarquismo difuso, anti punk, Conspiración Internacional Anarquista, Japo, Niú Musick















