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domingo, octubre 13, 2024

Chaotic Black Metal: mis 6 artefactos favoritos 

En alguna entrevista a Fenriz (Darkthrone) el baterista noruego decía algo así como que sus bandas favoritas eran las más caóticas, en una forma de metal extremo que se daba en los 80 y que se definía por la impericia y  exceso de entusiasmo de los ejecutantes. Decía además que ese forma de tocar sólo era posible al inicio, en la adolescencia, cuando aún no dominas muy bien tus instrumentos, y que envidiaba el sonido pero ya no se podía lograr eso cuando uno crecía y seguía tocando, aprendiendo a "hacerlo bien".

Por supuesto, estas solas consideraciones bastan para explicar qué a los amantes del RUIDO LIBRE (por lo general HORRIBLE, aunque no necesariamente) nos fascina no el black metal sinfónico, ni el death metal técnico, sino que las formas más primitivas y violentas de Black Metal, ya sea el "raw" (crudo) o la derivación que algunos gustan en llamar "war" (guerra) metal. 

A continuación, y dado que hace un par de meses en una tocata en Cajacústica un tipo me preguntó cuales eran mis mejores hallazgos en materia de black metal no supe bien qué contestarle...les dejo acá mis 6 artefactos (no necesariamente "discos" porque muchas de estas joyas existieron originalmente como demos, o sea, casets con la carátula fotocopiada) FAVORITOS del Metal Oscuro.

1.- Blasphemy, Blood upon the altar (1989)


Estos delincuentes juveniles y levantadores de pesas canadienses de Ross Bay, formados en 1984, escucharon a los brasileros de Sarcófago y brutalizaron conscientemente su dosis de metal satánico, se raparon el pelo y se autodenominaron Black Metal Skinheads. Este demo se grabó en 1989 por 800 dólares, y en pocos meses habia vendido 2000 copias. Influenció al resto del mundo. Con justa razón.

2.- Sarcófago, I.N.R.I. (1987)


Sarcófago, de Belo Horizonte: prácticamente inventaron gran parte del estilo o estética del trve black metal, ya desde la portada de su album debut en 1987. Ayer vi en la feria a una punk rocker adolescente con polera de INRI y parche gigante de Darkthrone en la espalda. Me dije: "vamos bien, mañana mejor".


3.- Beherit, The oath of black blood  (1990)


Estos finlandeses escucharon a Sarcófago y el primer demo de Blasphemy, y se lanzaron al estudio sin tener mayor idea de como "tocar bien", pero convencidos del poder maligno de la brutalidad más extrema. En rigor, este artefacto reúne los dos demos que grabaron ese año: "Demonomancy" y "Dawn of Satan´s Millenium". la velocidad y ferocidad de las canciones es de no creer. Se podría decir que derrota al hardcore punk en su propio terreno. Los colombianos de Llawar productions tienen un bootleg no oficial que además de los dos demos de 1990 agrega varias grabaciones de un poco después. Beherit derivaría poco después a la incorporación de teclados y elementos ambient/electronica. Not bad at all. 


4.- Conqueror, Anti-christ superiority (1996)


Discípulos de Blasphemy, este duo canadiense posiblemente no tiene parangón en cuando a nivel de brutalidad y agresión sónica. El baterista, J. Read, después formó Revenge. El guitarrista, R. Forster, pasó a Blasphemy. Buenas juntas, y tremendos carretes en el cementerio de Ross bay. Después de este demo grabaron su único album de estudio: War.Cult.Supremacy, una obra maestra sobre la cual he leído a mucha gente quejándose de que es puro ruido. ¡Tanto mejor! Para eso estamos. 


4.- Mutiilation, Remains of a ruined, dead, cursed soul (1992)


Este documento iba a ser editado en 1992 bajo el nombre de "Evil, the Gestalt of abomination", pero se publicó recién en 1999. Mutiilation es el vehículo expresivo de Meyna´ch. Black Metal satánico y depresivo francés, un representante de Les Légions Noires. Acá Meyna´ch toca todos los instrumentos, muy precariamente, y el nivel de la grabación es menos que lo-fi. Bellísimo. Encantador. Oscuro. Sublime. En la Enciclopedia Metallum los usuarios le dan una nota muy alta o muy baja: no hay término medio con este tipo de material tan crudo. ¡Incluso el sello advierte que "la ejecución no fue perfecta"! 

5.- Antediluvian, Under wing of Asael (2008)


El mejor nombre posible: la banda canadiense (un duo) es realmente prehistórica, antediluviana. Sus sonidos y las imágenes que convocan son atávicos, no tienen nada que ver con la dimensión del "tiempo histórico". Llevo semanas apreciando Watcher´s  Reign I & II, un artefacto de casi dos horas que reúne gran parte del material inicial (2007-2011). Meterse ahí es irse a otro mundo. Dentro de ese cúmulo de demos y EPs, destaco Bajo el  ala de Asael, demo del 2008. No se parece a casi nada más que recuerde en estos momentos. Y por extraño que nos resulte el sonido, ellos se consideran una banda de black metal.

6.- Deiphago, Philippino Antichrist (2009)



El Anticristo Filipino: suministrando desde Asia (y después Costa Rica) una síntesis war/black metal satánica inspirada en Conqueror/Beherit/Archgoat, ¿qué podía salir mal? Obra cumbre del brutal black/death . Los discos posteriores, como "I, The devil" (2019)  suenan casi noise/avantgarde en comparación, pero sin perder la brutalidad básica.  


DISFRUTEN!!!!!!

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domingo, noviembre 05, 2023

INDUSTRIAL NOISE una breve introducción 

 


NOISE

"El noise es una especie que aparece con mayor frecuencia en Japón y en Escandinavia, aunque algunos ejemplares pueden ser avistados en América del Norte y en Europa continental. El noise, que a veces utiliza la improvisación libre como método, es un descendiente lejano del heavy rock y de la tape music (también conocida como musique concréte). Tiende a evitar todo el material musical convencional -melodía, armonía, ritmo con pulso- y privilegia los sonidos electrónicos generados por diversos medios, incluyendo sintetizadores, guitarras eléctricas y micrófonos saturados o estropeados. El noise emplea a menudo el drone como base armónica; una pieza de noise puede ser larga y gradual o corta y de formato canción, con destellos extremos de sonido de alta energía. Alguien podría gritar. Seguramente habrá distorción. El volumen es muy alto.

-¡¿Qué?!

-¡Alto, que está muy alto el volumen!"

(John Corbett, Una guía para escuchar Improvisación Libre, Buenos Aires, Templo en el oído, 2022).


LUJO DE TEXTURAS

"La guitarra es todavía la fuente de ruido privilegiada. Es necesario renovar la percepción de la capacidad que tienen el sintetizador y el sampler  para producir tonos sucios, nocivos. Es necesario también que tenga lugar una toma de conciencia respecto de cuán lejos ha dejado atrás el noise rock a la música contemporánea y al new jazz. La gente debe prestar atención a las posibilidades abiertas por Diamanda Galas y Tim Buckley para la voz humana: escuchar de nuevo Faust, Can, Hendrix, Sun Ra, Cabaret Voltaire, Suicide..."

(Simon Reynolds, "Los poderes del horror. Ruido", en: Después del rock. Psicodelia, postpunk, electrónica y otras revoluciones inconclusas, Buenos Aires, Caja Negra, 2015).

Me tope con estas dos definiciones del NOISE algo pedantes pero pese a eso (¿o a causa de?) bastante útiles para pensar en estas formas musicales. Pero en verdad estaba buscando alguna definición de "industrial", que para mi podría ser visto tanto como un tipo de noise, basado en máquinas y en las teorías del colectivo Throbbing Gristle (cartílago palpitante: una forma en slang de llamar al pene erecto, o en buen chileno: el pico parado) sobre la cultura industrial, como temporalmente una expresión del llamado post punk: en la única definición que entiendo bien y acepto, el punk como "revolución permanente" (Julian Cope siguiendo a Trotsky y aplicándolo a estas esferas de la alta/baja cultura).  

-¿Por qué andaba pensando eso a estas horas del domingo y desde bien temprano en realidad? 

-Porque la navegación en bandcamp me llevó anoche desde los territorios del metal oscuro a los bastante cercanos del ruido industrial, pasando casi por accidente de los metaleros texanos ochenteros de Militia a los Militia de Bélgica, un colectivo industrial anarquista.

Su obra "Bandera Negra Alzada", de 2000, fue regrabada en el 2016, y está disponible desde el año pasado en el sello austriaco Infinite Fog (Neblina infinita), junto a un nutrido y variado catálogo que incluye desde la sicodelia electrónica de Coil al black metal avantgarde de Gnaw Their Tongues (atentos a todos los proyectos ligados a esta entidad holandesa ideada por Maurice de Jong).

Escuchándola, recordé un poco a los ingleses de Test Dept, y su industrial fuertemente percusivo y a veces hasta bailable, situado desde posiciones anticapitalistas y antiautoritarias y un activismo bastante visible en sus tiempos. 

Imposible superar títulos como "Camarada Piotr Kropotkin", "Mikael Bakunin", "Caos y orden natural", "Boletín Bandera Negra", "Ni Dios ni Amo", o "Movimiento anarquista por la acción directa y colectiva". 

En las partes más declamatorias me recuerdan un poco al The Ex (colectivo musical anarquista de Holanda) de Joggers and Smoggers (1989).

Hablando de Test Dept, recordé que el difunto Markos Pescador había escrito sobre ellos en su ahora re famoso blog k-punk:

"Test Dept se formó en Londres en 1981. Comenzaron como una banda de la segunda ola de la música industrial, que fue la continuación de una primera ola liderada por Throbbing Gristle y Cabaret Voltaire. Con el uso de objetos metálicos encontrados y actuaciones en espacios laborales y logísticos (fábricas abandonadas, centros de distribución), Test Dept ofrecía lo que parecía ser, a simple vista, una interpretación demasiado literal de lo industrial. A través de su implicación en varias luchas en el Reino Unido -incluyendo la huelga de los mineros (1984-1985) y el movimiento anti-impuesto al sufragio (1988-1991)- Test Dept también se comprometió intensamente con la política industrial y postindustrial.

El sonido característico de Test Dept es intensamente percusivo, una música dance convulsiva inspirada en el construccionismo soviético, que se transformó en algo así como el equivalente británico del politizado grupo de hip hop estadounidense Public Enemy.

Los discos son mosaicos sónicos que pulsan con pánico las voces sampleadas de los miembros tories del parlamento contrapuestas a declaraciones desafiantes de militantes de izquierda. 

Uno de los tracks más famosos de Test Dept, "Statement", incluido en el álbum de 1986 The Unacceptable Face of Freedom (El inaceptable rostro de la libertad), incluye al minero Alan Sutcliffe narrando un relato emocionante sobre la brutalidad policial durante la huelga. El track es una obra de ingeniería emocional, una respuesta colectiva a la manipulación de los afectos y el deseo a través de la publicidad, el marketing y la propaganda política. Sutcliffe salió de gira con el grupo: un ejemplo del modo en que las luchas producían no solo nuevas alianzas sino también nuevos espacios sociales, en los que la producción artística dejaba de ser un tema de especialistas de una cierta edad".

(Mark Fisher, Test Dept: donde confluyen el idealismo de izquierda y el modernismo popular, en: K-Punk - Volumen 2 Escritos reunidos e inéditos (Música y política), Buenos Aires, Caja Negra, 2020).

No sé si esa cita sirva como definición de industrial, pero tal vez sea mejor que dar una definición suministrar una idea del contexto de producción de este tipo de arte total.      

-¿Por qué es importante rescatar y difundir las bandas más "compañeras" del estilo industrial? 

En primer lugar, porque hicieron un tipo de arte revolucionario que puede servir de inspiración en nuestros tiempos de lucha. En segundo, porque el estilo industrial ha sido por una parte recuperado como mera brutalidad sin sesos (por ejemplo en la versión metalera a lo Fear Factory), y por otra, al igual que la escena del black metal, suelen pulular una serie de personas abiertamente fascistas o que se dicen apolíticos pero están obsesionados con la imaginería fascista. 



Otra banda industrial del Reino Unido muy política y explícitamente anarquista fue Bourbonese Qualk, de los cuales no sé mucho más que la existencia de un amplio conjunto de grabaciones muy interesantes, de las que les dejaría recomendada una para empezar: Preparing for Power.

Finalizando esta emisión, y entrando en modo "50 años de contrarrevolución", les dejo dos repercusiones del golpe de estado en Chile (el de verdad en 1973, no la rebelión popular del 2019 que ahora los tarados bajo el liderazgo conjunto de Piñera & Micco reinventan como "golpe de estado no tradicional") en la música industrial:

-"Chile al día", de los españoles Esplendor Geométrico, donde samplean la presentación del noticiario hecho por exiliados chilenos desde la RDA.

-"Patria y Libertad", de los siempre sospechosos pero excelentes Genocide Organ, donde samplean la voz de Allende en su discurso triunfal, cuando promete ser "el compañero presidente".

  


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lunes, agosto 28, 2023

Fassbinder en Lord Cochrane (UCEN) 

 Mi amigo y colega Silvio Cuneo me invitó a comentar un file, y escogimos "El amor es más frío que la muerte", de Fassbinder, que fue su primera película (1969).

Recordé que antes del estallido de octubre de 2019 estaba intenta escribir algo sobre el anarquismo de Fassbinder, que quedó inconcluso.

Rescaté el fragmento que alcancé a redactar, y espero terminarlo algún día.


LA ANARQUÍA SEGÚN FASSBINDER

Conocí a Rainer Werner Fassbinder casi por casualidad. Me encontré con “La ansiedad de Verónica Voss” curioseando en el informal puesto de películas de “cine arte” que se instalaba en unas calles adyacentes a la Feria de que los días sábado en Avenida Grecia, desde poco más arriba de la Rotonda hasta casi llegar a Tobalaba. Dado que esos DVD-R se vendían a 4 por mil pesos, siempre había motivos para llevar cosas nuevas y explorar.

Al ver el film lo que me llamó la atención, más que la historia en sí misma de dos ancianos drogadictos,  fue el ambiente oscuro, la estética de antigua película policial, pero filmada en Frankfurt del Meno. Esa ciudad era conocida para mí sobre todo por Theodor Adorno, Max Horkheimer y la famosa “Escuela”: el Instituto de Investigación Social. Una vez hacia el año 2005 pasé por ahí en bus, acompañado por mi pareja de ese entonces, y estuvimos gran parte del día paseando sin rumbo fijo y sin encontrar nada muy interesante, salvo por libros de Adorno hasta en la estación de trenes. En la película se aprecia un parque por el que recuerdo haber pasado, y no mucho más.

Seguí explorando, y llevé “El asado de Satán” y “El viaje a la felicidad de mamá Kusters” (mejor traducible como “Mamá Kusters se va al cielo”). Ahí empecé a entender mejor a RWF, y la manera en que su obra es una lúcida (auto) crítica de las pretensiones radicales de 1968 y en qué fueron derivando en los años posteriores.

En El Asado de Satán uno de los primeros colaboradores del Antiteatro que RWF dirigió desde fines de los 60, Kurt Raab, hace el papel protagónico: un “poeta de la revolución” con un ego monstruoso, perdido en medio de un bloqueo creativo, que vive una especie de fascistización estética de la mano de su fijación con el poeta Stefan George…Uno de los films más rabiosamente hilarantes que haya visto.

Por su parte, la historia de Mamá Kusters es incluso más impresionante: esposa de un obrero apolítico que repentinamente mata a su patrón en un ataque de cólera al saber que ha sido despedido, resultando él mismo muerto a consecuencia de esa explosión de rebeldía, la viuda se enfrenta a la apatía de sus familiares y la criminalización sensacionalista del Sr. Kusters por la prensa burguesa. Quienes sí empatizan con ella son dos aburguesados periodistas del Partido Comunista de Alemania, logrando que la señora Kusters se una al Partido, para ego olvidarse del caso de su esposo en vistas de una importante campaña electoral. En su desesperación, Mama Kusters se hace amiga de un anarquista, quien le propone una “acción directa” junto a sus camaradas en las oficinas de un periódico….y a partir de ahí todo se sale bastante de sus casillas, pero no digo más porque no querría contarles el final (o más bien, los finales).

Saltando medio siglo hacia atrás desde esos turbulentos pero deprimentes años 70, RWF ofreció en su último período una versión televisiva de la novela de Alfred Döblin “Berlin Alexanderplatz”. Esta elección es particularmente relevante para entender la original versión de anarquía que nos ofreció Fassbinder en su vida y obra. No sólo se trata de una profunda manera de abordar la historia de la derrota proletaria alemana de 1919/22 y el camino desde la República de Weimar hacia el Tercer Reich, a través de las desgracias vitales de Franz Biberkopf, sino que hasta donde puedo entender, creo que Fassbinder se identifica en cierta medida con la curiosa posición política del doctor Döblin, entre socialista, anarquista y cristiana. Eso puede explicar que, a pesar de que por los 13 capítulos desfilan varios personajes asociados explícitamente al PCA y al nacional-socialismo, tal vez la posición que queda mejor expresada es la ácrata. En efecto, Biberkopf junto a un amigo “dandy”, ambos dedicados al proxenetismo, acuden a un mítin donde un orador no identificado pronuncia un fuerte discurso anti-electoral y anticapitalista. Se dice que Döblin, que utilizó muchos materiales de la vida cotidiana transcribiéndolos directamente al texto (publicidades, recorridos del transporte público, canciones, etc.) acudió en esta parte a prensa anarquista de la época, con la cual siempre simpatizó. Luego del mítin, se produce un tenso diálogo entre los proxenetas y un obrero, donde cada parte acusa a la otra de ser servil y funcional a los intereses de los capitalistas.

Entre estos hallazgos y el momento actual he investigado lo que he podido sobre las posiciones políticas de Fassbinder, y creo que la mejor fuente hasta ahora la constituye el enorme volumen de entrevistas editado en Chile por Hueders. Valga destacar que existe una antología de entrevistas publicada en inglés con el sugerente título de “La anarquía de la imaginación”. En el medio nacional también es posible toparse con la edición de su obra de teatro “La anarquía en Baviera”, por las editoriales Caxicóndor/Inubicalistas, del puerto de Valparaíso, con una valiosa  informativa presentación a cargo de….¿Olivos? En esa breve y contundente presentación se arroja luz sobre la vinculación personal entre el cineasta, su entorno, y personas que más o menos ligadas a éste llegaron posteriormente a integrar la Fracción del Ejército Rojo (más conocida por su sigla en alemán como R.A.F., o “la banda Baader-Meinhof”), sobre la cual RWF tuvo sentimiento encontrados una vez desatada la campaña “terrorista” y su fuerte interacción y retroalimentación recíproca con la represión estatal, y a la que dedicó su film “La tercera generación”.

Vamos entonces a los datos, partiendo por el principio.

Como ya es bastante sabido, RWF fue un personaje bastante único dotado de una tremenda energía vital, y que irrumpió en la escena cultural alemana cuando tras haber hecho algunos cortos y haberse integrado a un grupo de teatro radical dirigiéndolo, se propuso incursionar en el cine realizando en pocos días una película con menos del 10% del dinero que solía gastarse en esos tiempos en una producción cinematográfica.

RWF dice que la idea de hacer una película le vino cuando junto a un actor amigo vieron en una sala la película “Dios perdona, yo no”, la que les habría “volado la cabeza”. Sobre la misma, y siguiendo su impulso, se dedicó a conseguir dinero, y tras golpear la puerta de una conocida mecenas consiguió lo necesario para ponerse a rodar, sin haberlo hecho nunca antes.

El resultado fue histórico y revolucionó al cine moderno: “El amor es más frío que la muerte”.

Los protagonistas son lumpen-proletarios que luchan en medio de complejas relaciones de dominación afectiva y económica. Pero no me centraré en la película -para disminuir el riesgo de disgresiones, y además porque es mejor ir y verla antes de leer cualquier cosa-, sino que en una de las reacciones que generó, tras ser exhibida en un festival de cine (la Berlinale).

Según Rainer, la gente se puso furiosa al ver esta “película anarquista”, pero  lo que realmente  los hizo entrar en ebullición fue que él dijera: “sí, soy un anarquista”, y menciona a “un crítico vienés que todo el tiempo decía ‘¿Y a un sujeto así lo dejan andar suelto por Alemania?.’ Y que una y otra vez preguntaba quién le permitía a estos elementos desmoralizadores del Estado que además mostraran sus películas en un festival alemán Eso sin duda aporto su parte. Era un clima espectacular. El lugar de la discusión estaba tan lleno como no me ha vuelto a pasar en mi vida” (Las entrevistas completas, pág. 103).

¿En qué sentido se definía Fassbinder como anarquista en esos turbulentos fines de los años sesenta? Hasta aquí uno estaría tentado de verlo como un provocador anti-social, como una especie de anarquista estético. Y sabemos que las estéticas rupturistas bien pueden ser vistas como “anárquicas” en el sentido en que cuestionan o destruyen la noción de orden vigente hasta ese momento en el campo de las artes, aunque a nivel político no necesariamente calcen con posiciones socialistas/libertarias. 

Pero Fassbinder iba más allá de una mera anarquía estética, y ya en su obra de teatro “Anarquía en Baviera” expresa una reflexión profunda y al mismo tiempo amargamente autocrítica sobre las posibilidades reales que tendría y problemas cotidianos que enfrentaría una transformación social basada en dicho ideario: la Anarquía Socialista de Baviera, denominación que demuestra una profunda comprensión política, pues vincula el componente “económico” de la Revolución Social con el “político”: no es una república federativa ni obrera, sino que nada menos que la anarquía socialista. Recordemos que los bakuninista a fines de siglo XIX se autodefinían como: “en religión ateos, en política anarquistas, en economía comunistas”.

La idea de Fassbinder en esa obra era “suponer que en Baviera había una revolución de tipo anarquista y qué pasaría entonces. Si la consciencia de la gente que vivía en esa provincia que había sido revolucionada podía seguirle el tranco a la revolución o no. Mi teoría era que la consciencia de la gente no puede seguirle le tranco, sino que primero la gente debe tomar consciencia, antes de poder hacer una revolución. O sea, bueno, de eso se puede decir lo que se quiera, que es reaccionario o no, pero era mi punto de vista” (Las entrevistas completas, pág. 99).

Nada más decidor de la subsistencia post-revolucionaria de viejos problemas que los siguientes nombres en el reparto: viejo amor romántico masculino; viejo amor romántico femenino; nuevo amor romántico masculino; nuevo amor romántico femenino…

Poco después, en otra entrevista, Fassbinder profundiza en su comprensión de la anarquía mientras conversa sobre el fenómeno del liderazgo en los grupos y comunidades (como la de su mismo Antiteatro), de lo que en principio habría que culpar a la sociedad. Y en relación a su grupo señala que “esa es sin duda la razón de por qué dos o a lo sumo un par más de nosotros somos anarquistas, no marxistas, porque el marxismo es un estadio que hay que alcanzar en el camino hacia la anarquía, tal como nosotros la concebimos. Nuestras concepciones de la anarquía no tienen nada que ver con el caos, sino con un orden completamente natural. Eso se asemeja tal vez a las concepciones ideales del marxismo”. Y remata: “Por supuesto que existen anarcomarxistas, que se hacen llamar así o a los que uno llamaría así, pero eso no tiene nada que ver con nosotros” (Las entrevistas completas, pág. 156).

 ¿Qué es lo que quiere decir  exactamente con esto?

En primer lugar, al parecer sitúa al anarquismo como pendiente de los problemas relativos a la dominación entre las personas, mientras el marxismo trata principalmente de la explotación, en el sentido de la economía política y su crítica. Eso determina posiciones distintas dentro del grupo: anarquistas y marxistas. División que existe en el campo socialista/proletario desde la pugna entre marxistas y bakuninistas en los tiempos de la Asociación Internacional de Trabajadores: la Primera internacional.

En segundo lugar, Fassbinder parece marcar distancia de los híbridos anarco-marxistas tan en boga en el 68 europeo. Desde los “mao-spontex” a las diversas formas de entusiastas del “consejismo” -al que ven como un puente entre ambas ideologías-, y los llamados de ex trots como Guerin en favor de un “marxismo libertario”, en medio de una abundancia de Poder Negro, socialismos africanos, asiáticos y tropicales, todo el ambiente se teñía de rojinegro en esos tiempos. Pero Fassbinder (y con él, suponemos, los otros anarquistas del Antiteatro) entendían al marxismo como un estadio a alcanzar en el camino a la anarquía.

Podemos estar 100% de acuerdo si recordamos que el objetivo último del comunismo, según los mismos Marx y Engels, es precisamente la abolición del Estado. Y antes de eso, el socialismo sería como mucho la primera etapa de una transición mucho más larga y profunda en la ruta de la emancipación humana.

(el manuscrito se interrumpe aquí) 



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domingo, enero 16, 2022

Musica Elettronica Viva: 1967-2007 

 


Una vez conocí a un supuesto “gurú” de la escena de la “música electrónica” en Chile. El tipo no conocía a Musica Elettronica Viva, y tampoco a ninguno de los artistas sonoros incluidos en un artefacto titulado “Early gurus of electronic music” (DVD más 2 o 3 CDs, desde los pioneros del theremin a MEV pasando por montones de muestras más que ya ni recuerdo porque se lo presté a Ervo de Colectivo No. Si estás leyendo: devuélvelo que lo extraño).   

MEV se formó en Roma, Italia, a mediados de los años 60. Los integrantes eran: Allan Bryant, Alvin Curran, Jon Phetteplace, Carol Plantamura, Frederic Rzweski, Richard Teitelbaum e Ivan Vandor. Al menos uno de ellos, F. Rzewski, participaba también en el Ensamble Nueva Consonanza, del que les hablé alguna vez acá pero hace un par de años (comentando el libro de David Toop en Caja Negra sobre la improvisación).

Además, Rzewski es famoso por su obra consistente en 36 versiones al piano de “El pueblo único jamás será vencido” (Ver acá, interpretada por él mismo y con partitura, tomada de Rzewski plas Rzewski, Piano Works 1975-1999).

El sello New World publicó el 2008  una caja de 4 CDs conmemorando los 40 años de MEV: 1967-2007.

Vale la pena escucharla con mucha atención y de corrido. Se va medio día en eso pero vale la pena. (A ver, estoy durmiendo como 6 hora y media de noche más una de siesta, pero gasto como 1:30 cada día en pasear al perro, actividad que se puede realizar con audífonos pero por lo general uno anda medio dormido todavía, o a punto de irse al sobre).

Desde “Spacecraft” (apenas la puse abrí la ventana para que entre el aire frío de este domingo y además entró el sonido de una decena de golpes de campana de alguna parroquia cercana) y “Detengan la guerra”, a conciertos en Berna, Amsterdam y Ferrara, se trata de piezas bastante largas (entre media hora y una hora), registrando conciertos/intervenciones completas (la de Amsterdam se dividió en dos tracks de aprox. 45 minutos). La última pieza, “Mass. Pike”, dura 10 minutos. El material fue seleccionado por Curran, Rzewski y Teitelbaum.

Alvin Curran dice:

La música de MEV fue desde el inicio totalmente abierta, permitiendo a todo y a todos venir y buscar de todos los modos posibles ir más allá de las convenciones sin corazón de la música contemporánea.

Tomando la idea de Tudor y Cage, MV empezó a poner micrófonos de contacto en todo lo que sonara, amplificando sus sonidos crudos: resortes de colchón, vidrios, latas, elásticos, vibradores sexuales, basura metálica seleccionada;  una abollada y vieja trompeta, un cello y un saxo tenor nos daban aún cierta credibilidad musical, mientras un sintetizador casero con 48 osciladores y el primer Moog de Europa le daban a nuestro sonido en principio neoprimitivista  un toque inimitable. En nombre de la colectividad, abandonamos las partituras y liderazgos, reemplazándolos con improvisación y audición crítica.

Ensayos y conciertos comenzaban en el momento adecuado por un tipo de combustión espontánea y continuaban hasta que llegaba el agotamiento total. Importaba poco quien tocaba qué en qué momento y cómo, pero el frágil lazo de la confianza humana que nos vinculaba a todos en todo momento nunca se quebró.

La música podía ir a cualquier parte, deslizándose en una unidad auto-regeneradora, o tambaleándose en un caos irrevocable – ambos eran objetivos valiosos.

En la euforia general de los tiempos, MEV pensaba que había re-inventado la música. En cualquier caso, ciertamente la re-descubrimos.

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miércoles, octubre 13, 2021

Niú Musick 

 


Aún recuerdo cómo a pesar de su desprecio general por el punk rock J. Chandía y A Recart, los dueños de Zëbëhn discos, me mostraron entusiasmados el entonces recién aparecido álbum de Tom Cora con The Ex: “esto es música nueva”, me dijeron mientras le ponían play al “Scrabbling at the lock”. (1991).

Cora provenía de la escena de vanguardia europea,  y había formado parte del curioso y hermoso duo ochentero Skeleton Crew, junto a Fred Frith, tocando montones de instrumentos cada uno, al mismo tiempo. Luego del álbum “Aprende a hablar” se incorporó a la arpista norteamericana Zeena Parkins, y como trío grabaron “El país de los ciegos”.

Pero, ¿qué es nuevo en el 2021? Me resulta difícil responder a eso, pero cada cierto tiempo me topo con artefactos que parecen ser la cresta de la ola de un nuevo tipo de música que surge por los rincones del mundo inmundo.

En algunos incluso participan viejos veteranos que a la vez que siguen siendo fieles a sus raíces, no paran de imaginar y practicar nuevas formas de interacción sonora, entrando y saliendo de lo que John Cage llamaba “la anarquía del silencio”.



Un proyecto así de renovador y potente es el trío que encarnan el japonés Keiji Haino junto al norteamericano Jim O´Rourke, y el australiano Oren Ambarchi. En cierta forma vienen a llenar el vacío que dejaron Last Exit y Fushitsuha.

No es nada extraño que recuerdan a estos últimos si está Keiji Haino, aunque así y todo el parecido me ha dejado pegado en el cielo por varios minutos cuando irrumpen en su formato más “free rock”, dejándote al igual que Fushitshusha al borde del vacío en un agujero negro de distorsión y electricidad, sonido puro.

A Last Exit se parecen más bien en cuanto se trata de un “supergrupo” internacional.   Acá no hay saxo: KH toca guitarra y canta mientras JO toca un bajo de seis cuerdas y OA la batería. La “banda” toca al menos una vez al año desde hace una década y entiendo que ya va por su disco número 10. En cada encuentro exploran formatos algo diferentes, acompañándose instrumentos adicionales como una armónica contrabajo, viejos instrumentos de cuerda o  diversos efectos electrónicos.  

Siempre he sido un fan de KH. No así de JO, a quien conozco poco y solía odiar cuando veía a mis amigos del “post- rock” tan ocupados en venerarlo. Ya se sabe: soy un reaccionario.  Siempre me pareció pretencioso que un piño de pretenciosos postpunks derivados en artistas serios a fines del siglo XX proclamaran estar “superando el rock” si nunca llegaron más lejos de lo que -sin tanta proclamación ni pretensiones- habían hecho décadas antes las buenas viejas bandas del avant rock como Faust o la Magic Band. Sí, esas mismas formaciones que en esos tiempos nadie pescaba y ahora todos, todas y todes adoran.  Como profetizó Ayler: “no les gusta, por ahora….”. [Curiosamente, recordaba a OA por haber tocado en el famoso disco negro de Sunno)))) Pero me confundía acerca de si es un guitarrista o baterista. ¡Es ambos dos!]



En fin, da lo mismo rabiar por esas minucias cuando por los parlantes está atronando el disco “En el pasado sólo los genios manejaban el crimen perfecto conocido como revolución…”.



Tampoco se pierde el tiempo de vida escuchando “Me pregunto si notaste que decir “Lo siento” es una amorosa forma de evitar que las cosas se pongan peor”. No sé si hay muchos más discos con alguien explorando una armónica contrabajo. Yo no conozco.



Y para dosificar e ir con paciencia, recomendaría en tercer lugar por ahora su “Imikuzushi”, el titulo más breve que han usado hasta ahora en su imponente discografía que está lejos de terminar.

De ahí me cuentan qué les pareció.

Y para terminar por ahora, dado que hablamos de Zeena, hay que decir que Zina en su adolescencia era una bailarina a la que se le daba muy bien tocar el piano, razón por la cual entró a una Escuela Pública de Arte.  En la escuela estaban convencidos de que un buen pianista joven tenía talento suficiente como para estudiar un segundo instrumento, y así fue como a Zeena le asignaron un número y fue a dar a una sala donde tenía que escoger entre 8 ejemplares de arpas de orquesta, con pedales y todo. Se enamoró para siempre.  Y electrificó su instrumento. Lo desarrolló en un sentido muy personal, de manera similar a lo que su amiga Ikue Mori ha hecho en el mundo de las percusiones.



Mi heroína, ZINA, a quien amo desde que la escuché en la escasa e impresionante obra de la banda News from Babel (junto a Dagmar Krause de Slapp Happy y Chris Cutler de Henry Cow, con Robert Wyatt de Soft Machine en algunos temas), acaba de lanzar el disco “Triángulo de vidrio”, junto a Ryan Sawyer -un percusionista que no conocía- y a la gran heroína del saxo libre escandinavo, Mette Rasmussen, una fuerza con la cual identificarse.

No hay desperdicios en estos encuentros humanos.

Música nueva. Nueva música. Niú Musick-SICK.



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miércoles, agosto 26, 2020

El "pensamiento" contra-revolucionario en Chile: el Big Data de un nazi reciclado 

 


(...) Por supuesto, en el discurso reaccionario lo que predomina es una denuncia de la violencia popular espontánea (que por cierto incluye desde sus manifestaciones más expresivas y “políticas” a otras más “nihilistas” cuando no meramente utilitarias y/o “lúmpenes”) como una forma orquestada de “neoterrorismo” que los más simples atribuyen al dictador Maduro y los más instruidos a Félix Guattari y su teoría de la “revolución molecular”.

Dos ejemplos: 

1.- el documental de Ana Victoria Durruty “Revolución en Chile”, con entrevistas a Sergio Melnick, Delia Delgatto, el profesor Fermandois, Jorge Schaulsson, el diputado Schalper, el ex coronel Valdivia y Marta y Ricardo Lagos, entre otros: https://www.youtube.com/watch?v=f6fmame3jJk 

Además, ver su interesante sitio: http://revolucionenchile.cl/, donde puede acceder a una galería de imágenes de grafitis y carteles en las paredes en medio de la revuelta, y a las 18 entrevistas completas.

2.- Los videos y entrevistas del ex líder del grupo Patria Nueva Sociedad, pontificando sobre el modelo de “revolución molecular disipada” para explicarse la “insurrección en curso contra Chile”. Ver: https://www.youtube.com/watch?v=GnjtHz6iUBU

El facho promedio, una mezcla de zorrón ABC1 con sujeto popular desclasado, es tan pero tan rebruto que incluso algunos han elevado a la categoría de intelectual a ciertos matones, payasos “anarco-capitalistas” (sic) o a este ex “socialista nacional” (según sus propias palabras) porque les suministran un par de conceptos en apariencia más complejos con que entretener sus muy añejas neuronas pinochetistas.

La ensalada de eventos y personajes seleccionados tiene la capacidad de ignorar absolutamente los factores sociales y materiales tras la revuelta popular de octubre.    

No se puede negar que echarle la culpa a Guattari es bastante imaginativo, y va en la misma tradición de cuando el ignorante general asesino Augusto José Ramón del Perpetuo Socorro, que además se enriqueció ilegalmente, descubrió a Gramsci (un poco después de cuando andaba citando a “los señores Ortega y Gasset”).

El esquema de López está cerca metodológicamente del “Informe pericial sobre ‘redes’” de Erick Marín (excluido como prueba en el “Caso Bombas” por chanta), las tesis de Salfate, y el programa Antorcha del profesor Smith, una ensalada condimentada con el estilo del informe “Big Data” (¿lo recuerdan?) y tesis delirantes como las de Miguel Serrano sobre los araucanos arios y Hitler en la Antártida.

Gracias por alegrar el debate. Lo más gracioso es que se digan “patriotas” mientras defienden la obra de una dictadura vendepatria y un modelo de “desarrollo” que tiene hecha mierda la “geografía sagrada”.

Y para que se entretengan mientras pierden el plebiscito, habría que recomendarles algunos libros gratis (¡sí! Omnia Sunt Communia) de Guattari que se pueden descargar acá:

https://www.traficantes.net/libros/plan-sobre-el-planeta

https://www.traficantes.net/libros/micropol%C3%ADtica

En cambio, no es gratuita la colección “Anarkhos” de Unión Editorial de España, la sección “anarcocapitalista” de su catálogo 100% dedicado al pensamiento liberal.  

Hay de todo en la viña del señor. Pero mire Ud. qué cultos son estos lib-libs:

“A través de la nueva Colección Anarkhos (del griego ἄναρχος, «sin gobierno»), Unión Editorial pretende aproximarse a las propuestas teóricas más extremas del pensamiento liberal.

Juan Manuel González Otero e Ignacio Pablo Rico Guastavino, co-fundadores y antiguos miembros de Editorial Innisfree, harán de Anarkhos un punto de encuentro para la Historia, la Sociología, la Politología, la Ciencia Económica, la Filosofía y los trabajos monográficos más diversos. Desde el anarquismo individualista del siglo XIX hasta las nuevas formas del anarcocapitalismo, heredero de los postulados austrolibertarios de pensadores de la talla de Murray Rothbard, Robert Lefevre o Karl Hess, los lectores podrán acceder a una completa conjunción de obras maestras que dan cuenta de la evolución histórica del pensamiento antiestatista.

Un itinerario que no solamente evitará dar la espalda a los clásicos indiscutibles, sino que además recogerá los mejores trabajos de las figuras más renombradas del libertarismo contemporáneo”.

PS: Camioneros Re-CSM!!! Donde está la Ley Antibarricadas? Y la Ley de Seguridad de Estado?

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domingo, junio 14, 2020

Anarcocapitalistas y fachos "libertarios"/Anarchy for Sale 

-Dead Kennedys, "@narquía en venta". 
-Conflict, "Convirtiendo la rebelión en dinero".


LA NUEVA DERECHA CHILENA: SOBRE “ANARCOCAPITALISTAS” Y PINOCHETISTAS “LIBERTARIOS”.

No cabe duda de que el espectro político en lo que va del siglo XXI se ha diversificado bastante en comparación al “mapa” que teníamos en la cabeza en la segunda mitad del siglo pasado, cuando en plena Guerra Fría las opciones parecían reducirse en la derecha a “fachos” y “momios”, en la izquierda a “amarillos” y “ultrones”, y en el centro a una Democracia Cristiana tensionada entre su ala derecha (“guatones”) e izquierda (“chascones”).

La posmodernidad, la política de las identidades y el Nuevo Orden Mundial han agregado muchas más opciones, y mucha gente ya no se siente identificada con la dicotomía derecha/izquierda que nos ha acompañado desde la Asamblea Nacional francesa de 1789. Así, las tradicionales dicotomías asociadas (conservadurismo/progresismo y burguesía/proletariado) si bien conservan algo de su sentido original, parecen parcialmente superadas en un mundo donde  es posible desde la extrema izquierda criticar la noción de progreso como propiamente capitalista (desde Walter Benjamin a los “antidesarrollistas”), y donde muchos entienden que el género y la etnia, o el nacionalismo versus el “globalismo”, son más importantes que las tradicionales adscripciones de clase surgidas en el siglo XIX.

En la marea de información de las redes llama la atención la proliferación de expresiones de la Nueva Derecha chilena, que van más allá de los grupos de choque que se armaron como “Vanguardia” del Rechazo, dos de cuyos líderes van a ser formalizados por lesiones durante el mes de julio (y no nos hagamos ilusiones: es muy improbable que la Fiscalía pida y el tribunal decrete prisión preventiva. En cambio, si fueran mapuche o anarquistas de seguro se les imputaría además por asociación ilícita, Ley de Seguridad del Estado y/o Ley Antiterrorista, enviándolos a Santiago 1 o la Cárcel de Alta Seguridad).

Varios neoderechistas se califican a sí mismos de “libertarios”, y suelen usar la bandera de Gadsden: una serpiente cascabel junto al lema “Don´t tread on me” (o: “no pases sobre mí”), que data de la Guerra de Independencia de EE.UU. y es usada como símbolo de quienes defienden el libre mercado oponiéndose a una intervención excesiva del Estado.

Existe incluso una organización política en proceso de formación, el “Partido Libertario”, que usa banderas negro-amarillas, y que a fines del año pasado trajo a Chile al que parece ser su principal referente intelectual, el economista argentino Javier Milei. El amarillo simboliza acá el oro y el libre mercado, y suele usarse colocado en diagonal junto al color negro, imitando así el rojinegro del anarcosindicalismo.

Hasta antes del surgimiento de estas corrientes también llamadas “liberal-libertarias” la expresión del francés “libertaire” era entendida casi como sinónimo de “anarquista”. Desde fines del siglo XIX fue usual hablar de “socialismo libertario”, para deslindarlo de la dura criminalización de los anarquistas en la época de la “propaganda por la acción”, además de dejar en claro que era una expresión política del movimiento obrero en su lucha contra el capitalismo, pero diferenciándose del socialistas “autoritario”.

El anarquismo clásico fue la extrema izquierda del movimiento obrero y socialista, y los únicos que desafiaban esa identificación eran los anarquistas de la corriente individualista. Pero el concepto “anarkhia”, usado por primera vez por Homero en La Ilíada para designar el momento en que un ejército se queda sin jefe, es en efecto mucho más amplio que el que le da el anarquismo de los siglos XIX y XX, y ciertamente que podría incluir dentro de su frondoso árbol a otras formas incatalogables de disidencia radical, en la medida que compartan al menos una cierta voluntad “anti-autoritaria” (en la que muchos incluyen, por ejemplo, a Thoreau, Godwin, Tolstoi, el músico John Cage y el científico Paul Feyerabend).

Mediante el uso difuso de la expresión “anarco” el componente político de la posición anarquista se difumina o pierde completamente, siendo posible encontrar desde series como “Sons of Anarchy” y el uso publicitario masivo del símbolo de la A circulada (diseñado por anarquistas ibéricos a fines de los años 60), a anarquismos meramente estéticos o de “estilo de vida”,  híbridos anarco-izquierdistas, anarco-misticismos e incluso el llamado anarcocapitalismo. No olvidemos que al vaciar completamente de contenido la expresión es posible escuchar cosas como la que afirma uno de los protagonistas de Saló (1975), la última película de Pasolini: “Nosotros los fascistas somos los verdaderos anarquistas” (1).

El mencionado Javier Milei, entusiasta de la escuela austríaca de Economía, en entrevista con Matías del Río dice que se considera filosófica y conceptualmente “anarcocapitalista”, pues cree que merecemos “un mundo sin Estado”, pero que entiende que “el mundo por el momento tiene restricciones” y por eso es “minarquista”: partidario del Estado mínimo, que para lo único que sirve es para brindar seguridad y justicia, aunque incluso eso podría ser privatizado (2).    


  
“+ MERCADO / - ESTADO” y “+ HAYEK / - KEYNES” son consignas que se vieron hace un par de años diversas partes del centro de Santiago, firmadas por Capitalismo Revolucionario, que también usa el negro/amarillo y está contra los impuestos por ser un “robo” (desviación reaccionaria de la famosa afirmación proudhoniana de que “la propiedad es un robo”).

En su libro “El anarquismo” (2013) Éduard Jourdain aborda la existencia de autores que cabe calificar como anarquistas de derecha(entre ellos: Louis-Ferdinand Céline y León Bloy), caracterizados por un pesimismo con respecto a la sociedad y la naturaleza humana, de la mano con un cierto desprecio de la democracia y del parlamentarismo, de las masas, de los intelectuales y del conformismo”. Su “anarquismo” sería “anticonformista con respecto a los bienpensantes, cultor de una forma de aristocratismo individualista, entre el Único de Stirner y el Yo de Barrés”.

Otra cosa sería para Jourdain el anarcocapitalismo, noción que “remite a la unión de una ausencia de Estado (que reúne aquí los deseos de los anarquistas socialistas’) y del capitalismo (aquí en contradicción con la tesis de esos últimos). Entre sus precursores estaría Gustave de Molinari (1819-1912), quien afirma que toda intervención del gobierno es nefasta y que todo puede ser privatizado (justicia, policía, etc.), en la medida que solo el individuo puede ser dueño de su propia persona, y el jurista norteamericano Lysander Spooner (1808-1887), que demostraba la dimensión ilegal y  criminal del Estado. En esta línea parece insertarse al antropólogo Pablo Ortúzar, ex militante del Frente de Estudiantes Libertarios (hoy Izquierda Libertaria, integrante del Frente Amplio) reconvertido en “pensador” de la nueva derecha, que ha señalado que “de su militancia en el anarquismo, solo conserva la desconfianza en el rol del Estado” (3).

Por su parte, Noam Chomsky en “Razones para la anarquía” (2013) dice que el libertarismoconstituye una aberración que es lógico que nadie se la tome muy en serio, pues mientras en la tradición libertaria europea “todo anarquista era necesariamente socialista, este libertarismo no es más que un capitalismo desbocado, posición que obviamente no sería anarquista, dado que en un capitalismo desenfrenado existen toda clase de autoridades: es un sistema extremadamente autoritario”.

Lo curioso es que el joven presentador del libro de Chomsky, Nathan Schneider, reivindica a esos libertarianos de derechacomo “primos lejanos” del anarquismo, admira la “vitalidad” que demuestran sus jóvenes en las campañas presidenciales de Ron Paul (4), e incluso se lamenta de que a pesar de participar al inicio del movimiento Ocupa Wall Street (llamando a asediar el edificio de la Reserva Federal) finalmente se hayan apartado, puesto que a su modo de ver la izquierda anarcocuriosa” podría aprender muchas cosas de ellos e incuso vislumbra la posible fusión a futuro en otra clase libertarismo que “valga la pena”.

De todos modos, si revisamos la página del Libertarian Party de Estados Unidos (fundado en 1971 y que ahora con 400.000 afiliados es el tercer partido del país) parecen bastante diferentes a los “fachos libertarios” que han surgido en Chile, en una curiosa mezcla de Milton Friedman, Pinochet y Axel Kaiser. En efecto, mientras nuestros libertarios de derecha son “neoliberales” en economía y en política suelen ser simples partidarios de la “ley y orden” y el Estado policial, el Partido gringo está a favor de los vaporizadores de marihuana y la “legalización de todo” (5).

A la vez que reivindican eliminar la seguridad social y el salario mínimo, criticaron abiertamente las medidas represivas adoptadas por Trump como respuesta a la revuelta ocasionada por el asesinato de George Floyd (6). Y es que el “libertarianismo” desarrollado a partir de los 60 en ese país, con Murray Rothbard entre sus cabezas visibles, no se ajustaba muy bien al esquema clásico de derecha/izquierda, pues absorbió en gran medida el ambiente contracultural de esos años, relacionándose con la Nueva Izquierda y oponiéndose a la guerra en Vietnam, al punto que la escritora Ayn Rand los catalogaba como “hippies de derecha”. En un sentido diferente a Chomsky, esta influyente filósofa del individualismo capitalista también los consideraba una aberración “monstruosa y repugnante”, pues  “intentan atrapar a los más jóvenes o más descuidados de mis lectores al afirmar simultáneamente que son seguidores de mi filosofía y defensores del anarquismo” (7).

En cambio el Partido Libertario chileno -que para estos días anuncia una Conferencia Internacional con libertarios de 10 países- aunque  se define grandilocuentemente como “un movimiento de matriz liberal-libertaria, compuesto por vertientes liberales clásicas, minarquistas y paleolibertarias”, está claramente ubicado a la derecha de Chile Vamos, diferenciándose  de “ la centroderecha y derecha en particular, heredera directa del modelo de desarrollo exitoso del que hoy Chile aún disfruta y que ejerciendo un rol de autoridad respecto a un cierto sector de la población”, a la que reprochan “su absoluta anorexia de voluntad e intelección” pues “irresponsablemente levanta las banderas de las izquierdas, fijando sus preocupaciones en asuntos electorales, sin contar con una mirada ni con un discurso de trascendencia ideológica respecto al devenir de nuestro país, dejando de lado la batalla ideológica” (8).

Cabe destacar que el interés de la Nueva Derecha por la “batalla cultural” se condice con la obsesión gramsciana de Pinochet a partir de los 80, que llegó a organizar seminarios sobre el pensador comunista italiano.

El grupo se entiende como respuesta de derecha al Frente Amplio. Además de Milei, a quien consideran su “maestro”, admiran a Fernando Villegas y al neonazi Alexis López, quien participa de sus escuelas de formación. Apoyan la opción Rechazo en el plebiscito por una nueva Constitución, rivalizando en ese ambiente con los sectores más violentos como Capitalismo Revolucionario/Vanguardia. En su momento convocaron a marchar desde Paseo Bulnes a El Golf, posando en la estatua ecuestre de Baquedano antes que Piñera, antes de ser correteados de ahí por jóvenes de la Primera Línea.

Su sección juvenil (aunque nadie en las fotos parece muy mayor) se denomina “Juventudes Libertarias”, ¡al igual que la emblemática organización juvenil del anarquismo español! (9) Su propaganda no se distingue de la del derechista promedio, criticando al estallido social, “progres”, “zurdos” y “la servidumbre feminista”, mientras apoyan entusiastas la represión policial como un pinochetista más.

En definitiva, se trata de posiciones extremistas neoliberales, que en Chile pretenden pasar por novedosas para atraer adherentes no interpelados por la derecha tradicional. A diferencia de su supuesto símil gringo, se amalgaman sin mayor problema con el fascismo tradicional-autoritario que se expresa en el Rechazo, aunque se diferencian de la “tercera posición” de los Social Patriotas y Chile Digno, a los que me referí en una columna anterior (10).

Su seudoanarquismo (o “minarquismo”) enlaza con lo que el mismísimo Bakunin dijo en “Dios y el Estado”: que la burguesía, “esa clase tan numerosa  y tan respetable no exigiría nada mejor que se le concediese el derecho o, más bien, el privilegio de la más completa anarquía; toda su economía social, la base real de su existencia política, no tiene otra ley, como es sabido que esa anarquía expresada en estas palabras tan célebres: Laissez faire et laissez passer’. Pero no quiere ese anarquía más que para sí misma y sólo a condición de que las masas, ´demasiado ignorantes para disfrutarla sin abusar, queden sometidas a la más severa disciplina del Estado”.

NOTAS:


1 En base a la cual Rodrigo Karmy se ha referido a Donald Trump como “verdadero anarquista”, especie horrible y concentrada de “Ubú rey” posmoderno: http://www.eldesconcierto.cl/2017/04/09/siria-trumpista-donald-trump-como-verdadero-anarquista/
Prominente “libertario” que luego derivó a posiciones republicanas neoconservadoras. De su lema de campaña “rEVOLution” (evol: love, amor) Capitalismo rEVOLucionario imita el destacado de las mismas palabras, demostrando así bastante gringofilia y poca originalidad.
5 Según dice una chapita que venden por 1 dólar, junto a otras como “Limited Government/Infinite Freedom” y “Guns save lives”.
7 “Brief Summary,” The Objectivist, Vol. 10, Sep. 1971. Cabe destacar que Rand es una de las referencias favoritas de gente como Teresa Marinovic.
10 https://www.eldesconcierto.cl/2020/02/26/nueva-derecha-neofascismos-y-violencia-callejera/. Por cierto, Chile Digno (grupo fundado por el ex diputado RN Gaspar Rivas, que luego se pasó al Movimiento Social Patriota) reaccionó publicando  https://www.chiledigno.cl/post/el-desconcierto-y-su-anti-chile-digno, donde se quejan de haber sido considerados fascistas y/o pinochetistas, aclaran que consideran a la derecha como “vendepatrias”, y dicen apoyar al feminismo y la Primera Línea. Por cierto que en mi columna hacía una distinción con los nuevos grupos de ultraderecha, señalando a este grupo y al MSP como ejemplos clásicos de “tercera posición”. Entiendo que ninguno de estos dos grupos no apoya la opción Rechazo.



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