jueves, febrero 01, 2024
Mayhem según O'Malley
Seguimos con un poco más de Black Metal: la ola de calor en Santiago y Chile Central lo piden a gritos.
Les dejo 2 canciones de Mayhem escogidas por Stephen O´Malley (Khanate, Sunno((( entre otros proyectos), con dos vocalistas distintos:
ORDO AD CHAO (2007)
Canción: “Illuminate Eliminate”.
Attila es uno de los artistas más talentosos,
únicos y originales que me he encontrado. Su sentido de la metamorfosis, especias,
flores y abstracción sangran a través de su trabajo. Es un príncipe en el mundo
del metal, pero siempre lo he considerado al mismo nivel de artistas como Joan
La Barbara o Diamanda galas. Escogí una de sus piezas más desafiantes e
intransigentes de su segundo álbum con Mayhem.
(Dead)
LIVE IN LEIPZIG (1990)
Canción: “Buried by Time and Dust”
Dead, más que cualquier otra
persona, personifica la verdadera esencia del black metal. Él devino la muerte.
Todo después de su muerte fue en cierta forma una sombra o una imitación del
momento Ur-black metal de Mayhem. Su voz invocaba a la luna congelada,
enterrado en el tiempo, la puerta de la eternidad abierta. Necrobutcher ha
destacado la “intimidad” de su poesía/letras en un documental reciente, un
punto que yo no había considerado antes pero es la pura verdad. Me da escalofríos
cada vez que la escucho. Su voz era horror y dolor, él lo vivió y lo murió.
Una sombra.
(Tomado de: https://www.thewire.co.uk/audio/tracks/distinctive-metal-vocalists-according-to-khanate-stephen-o-malley-tim-wyskida-1 )
(Attila)
Etiquetas: anti punk, anti-arte, black metal, heavy metal
domingo, noviembre 05, 2023
INDUSTRIAL NOISE una breve introducción
NOISE
"El noise es una especie que aparece con mayor frecuencia en Japón y en Escandinavia, aunque algunos ejemplares pueden ser avistados en América del Norte y en Europa continental. El noise, que a veces utiliza la improvisación libre como método, es un descendiente lejano del heavy rock y de la tape music (también conocida como musique concréte). Tiende a evitar todo el material musical convencional -melodía, armonía, ritmo con pulso- y privilegia los sonidos electrónicos generados por diversos medios, incluyendo sintetizadores, guitarras eléctricas y micrófonos saturados o estropeados. El noise emplea a menudo el drone como base armónica; una pieza de noise puede ser larga y gradual o corta y de formato canción, con destellos extremos de sonido de alta energía. Alguien podría gritar. Seguramente habrá distorción. El volumen es muy alto.
-¡¿Qué?!
-¡Alto, que está muy alto el volumen!"
(John Corbett, Una guía para escuchar Improvisación Libre, Buenos Aires, Templo en el oído, 2022).
LUJO DE TEXTURAS
"La guitarra es todavía la fuente de ruido privilegiada. Es necesario renovar la percepción de la capacidad que tienen el sintetizador y el sampler para producir tonos sucios, nocivos. Es necesario también que tenga lugar una toma de conciencia respecto de cuán lejos ha dejado atrás el noise rock a la música contemporánea y al new jazz. La gente debe prestar atención a las posibilidades abiertas por Diamanda Galas y Tim Buckley para la voz humana: escuchar de nuevo Faust, Can, Hendrix, Sun Ra, Cabaret Voltaire, Suicide..."
(Simon Reynolds, "Los poderes del horror. Ruido", en: Después del rock. Psicodelia, postpunk, electrónica y otras revoluciones inconclusas, Buenos Aires, Caja Negra, 2015).
Me tope con estas dos definiciones del NOISE algo pedantes pero pese a eso (¿o a causa de?) bastante útiles para pensar en estas formas musicales. Pero en verdad estaba buscando alguna definición de "industrial", que para mi podría ser visto tanto como un tipo de noise, basado en máquinas y en las teorías del colectivo Throbbing Gristle (cartílago palpitante: una forma en slang de llamar al pene erecto, o en buen chileno: el pico parado) sobre la cultura industrial, como temporalmente una expresión del llamado post punk: en la única definición que entiendo bien y acepto, el punk como "revolución permanente" (Julian Cope siguiendo a Trotsky y aplicándolo a estas esferas de la alta/baja cultura).
-¿Por qué andaba pensando eso a estas horas del domingo y desde bien temprano en realidad?
-Porque la navegación en bandcamp me llevó anoche desde los territorios del metal oscuro a los bastante cercanos del ruido industrial, pasando casi por accidente de los metaleros texanos ochenteros de Militia a los Militia de Bélgica, un colectivo industrial anarquista.
Su obra "Bandera Negra Alzada", de 2000, fue regrabada en el 2016, y está disponible desde el año pasado en el sello austriaco Infinite Fog (Neblina infinita), junto a un nutrido y variado catálogo que incluye desde la sicodelia electrónica de Coil al black metal avantgarde de Gnaw Their Tongues (atentos a todos los proyectos ligados a esta entidad holandesa ideada por Maurice de Jong).
Escuchándola, recordé un poco a los ingleses de Test Dept, y su industrial fuertemente percusivo y a veces hasta bailable, situado desde posiciones anticapitalistas y antiautoritarias y un activismo bastante visible en sus tiempos.
Imposible superar títulos como "Camarada Piotr Kropotkin", "Mikael Bakunin", "Caos y orden natural", "Boletín Bandera Negra", "Ni Dios ni Amo", o "Movimiento anarquista por la acción directa y colectiva".
En las partes más declamatorias me recuerdan un poco al The Ex (colectivo musical anarquista de Holanda) de Joggers and Smoggers (1989).
Hablando de Test Dept, recordé que el difunto Markos Pescador había escrito sobre ellos en su ahora re famoso blog k-punk:
"Test Dept se formó en Londres en 1981. Comenzaron como una banda de la segunda ola de la música industrial, que fue la continuación de una primera ola liderada por Throbbing Gristle y Cabaret Voltaire. Con el uso de objetos metálicos encontrados y actuaciones en espacios laborales y logísticos (fábricas abandonadas, centros de distribución), Test Dept ofrecía lo que parecía ser, a simple vista, una interpretación demasiado literal de lo industrial. A través de su implicación en varias luchas en el Reino Unido -incluyendo la huelga de los mineros (1984-1985) y el movimiento anti-impuesto al sufragio (1988-1991)- Test Dept también se comprometió intensamente con la política industrial y postindustrial.
El sonido característico de Test Dept es intensamente percusivo, una música dance convulsiva inspirada en el construccionismo soviético, que se transformó en algo así como el equivalente británico del politizado grupo de hip hop estadounidense Public Enemy.
Los discos son mosaicos sónicos que pulsan con pánico las voces sampleadas de los miembros tories del parlamento contrapuestas a declaraciones desafiantes de militantes de izquierda.
Uno de los tracks más famosos de Test Dept, "Statement", incluido en el álbum de 1986 The Unacceptable Face of Freedom (El inaceptable rostro de la libertad), incluye al minero Alan Sutcliffe narrando un relato emocionante sobre la brutalidad policial durante la huelga. El track es una obra de ingeniería emocional, una respuesta colectiva a la manipulación de los afectos y el deseo a través de la publicidad, el marketing y la propaganda política. Sutcliffe salió de gira con el grupo: un ejemplo del modo en que las luchas producían no solo nuevas alianzas sino también nuevos espacios sociales, en los que la producción artística dejaba de ser un tema de especialistas de una cierta edad".
(Mark Fisher, Test Dept: donde confluyen el idealismo de izquierda y el modernismo popular, en: K-Punk - Volumen 2 Escritos reunidos e inéditos (Música y política), Buenos Aires, Caja Negra, 2020).
No sé si esa cita sirva como definición de industrial, pero tal vez sea mejor que dar una definición suministrar una idea del contexto de producción de este tipo de arte total.
-¿Por qué es importante rescatar y difundir las bandas más "compañeras" del estilo industrial?
En primer lugar, porque hicieron un tipo de arte revolucionario que puede servir de inspiración en nuestros tiempos de lucha. En segundo, porque el estilo industrial ha sido por una parte recuperado como mera brutalidad sin sesos (por ejemplo en la versión metalera a lo Fear Factory), y por otra, al igual que la escena del black metal, suelen pulular una serie de personas abiertamente fascistas o que se dicen apolíticos pero están obsesionados con la imaginería fascista.
Otra banda industrial del Reino Unido muy política y explícitamente anarquista fue Bourbonese Qualk, de los cuales no sé mucho más que la existencia de un amplio conjunto de grabaciones muy interesantes, de las que les dejaría recomendada una para empezar: Preparing for Power.
Finalizando esta emisión, y entrando en modo "50 años de contrarrevolución", les dejo dos repercusiones del golpe de estado en Chile (el de verdad en 1973, no la rebelión popular del 2019 que ahora los tarados bajo el liderazgo conjunto de Piñera & Micco reinventan como "golpe de estado no tradicional") en la música industrial:
-"Chile al día", de los españoles Esplendor Geométrico, donde samplean la presentación del noticiario hecho por exiliados chilenos desde la RDA.
-"Patria y Libertad", de los siempre sospechosos pero excelentes Genocide Organ, donde samplean la voz de Allende en su discurso triunfal, cuando promete ser "el compañero presidente".
Etiquetas: anarquismo difuso, anti punk, anti-arte, industrial, revolución social, ruido horrible
martes, junio 28, 2022
CRASS NOT DEAD/Retrato de Harry Partch/sucedáneos legítimos de los Residentes: Snakefinger y Renaldo & the Loaf
Me cuesta creer que a alguna persona no le guste la banda Crass,
pero existen y no pocas. Por ejemplo,
todos los entusiastas del “Santiago hardcore” de los 90, que lo encontraban muy
ruidoso y poco eslameable (de slam, hacer slam) y por sobre todo alegaban que que tenían mucho texto.
Hace poco mi amigo Rodrigo de Tensión me decía que un chico harto más joven -aunque
ser más jóvenes que él o que yo es bastante fácil a estas alturas del siglo
XXI- le había dicho: “escuché a Crass, y concluí que a NADIE le puede gustar
eso. Si alguien dice que le gusta es por otros motivos, no musicales”. Pues
bien: ¡a mi me gusta, y mucho! Aún me arrepiento de esa vez a mediados de 1994
en que me topé con su doble LP “Christ The Album” en una bandeja de usados y no
lo llevé porque tras hojear un poco los insertos me topé con un texto de
Gandhi, y yo en esos años me creía abiertamente violentista o sea
antipacifista. Un par de años después alguien me prestó la cinta copiada del
primer LP, y aún me emociono al escuchar el ruido inicial y la declamación de
una severa voz femenina que parecía ser La Anarquía misma cuando concluye que: “Jesús
murió por sus pecados, no por los míos”. Y ahí arremeten con “¿Nos deben una vida?”,
una de las mejores canciones pogo punk de todos los tiempos.
Y ahora, para los que se quedaron aquí, me gustaría referirme
a los remedios para resolver otro gran caso de saturación por escasez de
materiales nuevos: en esta ocasión, ni más ni menos que los grandiosos Residents,
la banda anónima más conocida del mundo. La banda estuvo activa desde fines de
los 60 hasta hace unos pocos años. El problema es que, tal como señaló Chris Cutler en
el catálogo de Recommended records, joe pino que algo se perdió a inicios de
los 80, después del magistral "Commercial álbum", el "Eskimo", y durante la famosa
trilogía Mole. O sea, seguían siendo un excelente combo, pero la puesta en
escena de "Mark of the Mole", así como los conciertos por el 13 aniversario de la
banda, marcaron una especie de diferencia radical respecto a la labor previa en
estudio. El grueso del material posterior no me conmueve mucho, a excepción
quizá del álbum de fines de los 80 “God in 3 persons”, que a su manera es la
última obra maestra que entregaron.
En fin: no importa camaradas, los simpáticos ojos con sombrero ya se
fueron a descansar, incluso alguno de ellos ya pasó al otro mundo, y lo que nos
queda es su enorme obra para apreciar, comentar y criticar. Pero como ya me sé
de memoria todo su “classic stuff” and more, en estos meses recientes me he
concentrado en uno de los mayores antecedentes del sonido residentiano: me
refiero al gran Harry Partch, de quien era casi imposible pillar discos a menos
que se los encargaras a C. Cutler, pero que ahora reposa en diversos puntos de
la zona virtual llamada bandcamp, sobre todo en la página de New World records.
De ahí los dejaremos con “Un retrato”, que compila obras
desde 1949 a 1972. Harry inventó su propio sistema tonal, dividiendo la octava
en más de 40 notas, y diseñando los instrumentos adecuados para poder operar en
ese mundo sonoro único. Tal vez lo único que he escuchado que parece habitar por
ahí cerca es la famosa suite “6 things to a cycle”, que los Residentes
incluyeron en la versión de CD del imprescindible “Fingerprince” (1977).
Y en cuanto a obras paralelas a la de los Residents, me
complazco en informar que existe abundante discografía de sus colaboradores y
amigos ingleses: el guitarrista Snakefinger, y el duo Renaldo and the Loaf.
De Snakefinger priorizaría algunos de los albums que fueron editados por
los anónimos amigos radicados en San Francisco: su primer LP, “Chewing hides the sound” (1979), y “Greener Pastures” (1980).
¿Por esos años no fue
que se cayó el Skylab? Tal vez el sonido de guitarra de Snakefinger lo desestabilizó, como cuando con láseres derribábamos drones en la plaza Dignidad y azotábamos a los COP a saxofonazos y trompetazos? Qué tiempos aquellos, que ya no volverán.
De Renaldo & the Loaf, a veces calificados como “los
residentes ingleses”, toda su obra es digna de ser considerada, pero me quedo
por ahora con estos favoritos personales que de hecho son los más raro de su
discografía. En primer lugar PROMOS 1980: los demos que enviaron a Ralph Records, el
sello asociado a los Residentes, lo que les garantizó un contrato inmediato.
Además, “Breadcrumbs”, que compila todo lo que no quedó en
otros compilados de la banda, con énfasis en algunos extras de grabaciones hechas en 1984. Gran año: el realismo capitalista aún no arruinaba toda la música moderna de raíz.
Todo este material es bastante estimulante para el cerebro y queda al criterio del oyente decidir donde, con quien, como y cuando escucharlo.
Están avisadxs.
Etiquetas: anti punk, anti-arte, antifarándula, punk rock, residents, rock (no punk)
jueves, noviembre 18, 2021
Free Jazz Guitar Attack: Asilo secreto (Ray Russell) y Radiación Divina (Tisziji Muñoz)
Cuneiform es un buen y viejo
sello musical, asociado a diversas formas de progresivo cercano al Rock In
Opposition (no confundir con el festival de R.I.O., guajajajá, y disculpen lo
fome pero estaba trabajando desde muy temprano
y el calor de la tarde me hace muy mal).
Lástima que en su bandcamp no suelen
poner los álbums completos sino que tan sólo liberan unas cuantas canciones.
Justo que hace poco había
mencionada por acá a Zeena Parkins, y luego recordé que este sello había re-editado
a los casi completamente olvidados No Safety, banda en que estaba Zeena junto a
otros sujetos que lograban producir una interesante forma de aquello que con mi
viejo amigo Conselheiro hemos rotulado como Punk In Opposition. Hasta se mandan
un curioso cover de The Clash.
Pero no iba a eso ahora. Planeo
hablar luego en detalle de RIO/PIO, o punk meets prog (la fusión menos probable
de todas, parafraseando lo que Lester Bangs decía del encuentro entre free jazz
y punk rock). Ahora quería mencionar el extraño e indirecto hallazgo que me apareció
el otro día.
Explorando por pura curiosidad
visual “Asilo Secreto”, un álbum de 1973 que al final resultó ser una especie de
eslabón perdido del free jazz hecho en Inglaterra, me topé con descripciones de
este guitarrista Ray Russell que lo comparaban con Sonny Sharrock y con un tal Tisziji Muñoz.
Cualquier sujeto mínimamente
familiarizado con la música libre conoce a Sharrock por sus discos con Pharoah y Miles (aunque en el
disco Tributo al boxeador Jack Johnson el csm de Miles por su gloriosa performance
en guitarra con echoplex ni siquiera lo puso en los créditos), y luego por su
inclusión en el supergrupo internacional Last Exit, así como extrañas apariciones con el Fantasma del espacio en Cartoon Network.
Pero nunca había oído hablar de Russell
ni de Tisziji.
Sobre Russell, un crítico hizo
ver que si Norman Mailer decía que Picasso era médicamente bueno para los ojos,
entonces Russell es médicamente recomendable para los oídos. Estoy de acuerdo.
Sobre todo por las irrupciones de saxo libre de Gary Windo. Escuchar para
creer.
Pero más impactado aún quedé al escuchar al
señor Muñoz, que parece ser un cruce entre Sharrock y Santana ganándole una competencia
en la casa a Eddie Van Halen. Increíble técnica. Free jazz “luminoso”, de la
variedad más positiva y espiritual posible.
Es difícil acceder a su obra,
pero en bandcamp se encuentra un álbum completo, Love Everlasting junto a Bob
Moses, de inicios de este siglo.
Tal vez su obra cumbre es un álbum en que toca el saxo tenor nada menos que don Pharoah Sanders y la batería don Rashied Ali: Radiación Divina. Sólo lo he pillado en temas sueltos en youtube. Difícil escuchar algo mejor que esto.
Volumen, volumen, y a olvidarse del
show electoral, que en todo caso está entretenidamente inestable y horrible y
ya le queda poco.
PS: Por favor no le avisen de la
existencia estos artefactos a ningún maldito esnob. No quiero ver a nadie publicitando
en las redes sus tatuajes del maestro Tisziji.
Etiquetas: anti-arte, free jazz
viernes, octubre 22, 2021
CXXI/Odiforma/Folly Bololey/Holográfico: Richard Youngs, Raincoats y homenaje a Robert Wyatt
Leí algunos elogiosos comentarios
sobre “CXXI”, disco nuevo de un tal
Richard Youngs. Resultó que estaba en el sello Black Truffle (Trufa negra?) del
maestro Oren Ambarchi (baterista en el power trío con O´Rourke y Hainosan que
les recomendara hace poco).
Excelente material, en efecto, y
lo más parecido en espíritu del siglo XXI a lo que hizo Robert Wyatt en el
siglo XX.
¿Que qué hizo RW? Bueno, es difícil resumir pero…esta británico era baterista en Soft Machine, y la primera versión de Gong, alcanzó a hacer unos discos solistas y tocar en bandas como Matchin´Mole, hasta que durante un carrete en el depto. de Lady June cayó por las escaleras y quedó paralizado de la cintura abajo. No dejó de tocar y cantar. Militó en el Partido Comunista de Gran Bretaña (nadie es perfecto, pero no nos veamos la suerte entre estalinistas: yo tambien estoy marcado por el pecado original), hizo versiones desde Elvis Costello y Chic hasta Violeta Parra y “Guantanamera”.
Buen amigo de lxs punks, repartió labores en percusión junto a Charles Hayward (de This Heat) en el excelente y único “Odyshape”, segundo álbum de las Raincoats, que se habían quedado sin la baterista Palmolive.Otro muy buen álbum de Ricardo
Jóvenes es “Holograph”, en el sello Glass Modern (2020). Tal como se explica en la portada, alguien del sello le pidió un viernes si podían hacer un álbum, y él no creía tener mucho que decir. Pero se inspiró el domingo, tocando instrumentos con los pies, y siguió el lunes y para el martes ya estaba listo este hermoso disco que les recomiendo escuchar con y sin calcetines.
Etiquetas: anti punk, anti-arte, antifarándula, arte infantil, Niú Musick, punk rock
jueves, octubre 21, 2021
Lanzamientos: "Evade" (Tren en Movimiento) // "Prendió" (nuevo EP de Disturbio Menor)
Se lanzará en Santiago de Chile la publicación trasandina "Evade", basado en texto de Julio Cortés con gráfica de Gustako Cornejo. Va a ser este sábado en la Plaza 4 de septiembre, Villas Unidas (Grecia con Longitudinal). En el marco de un gran encuentro de Asambleas Territoriales, en que a las 18 se lanzará un libro de Quimantú sobre la brutalidad policial. Traiga su feria.
Dos horas antes de eso (qué ingenuidad mi creencia en la puntualidad) tocará Disturbio Menor en una actividad en La Victoria. Si quieren hacerlas todas, acompáñeme a la tocata y luego nos vamos desde Metro Lo Valledor hasta Estadio nacional y lo logramos.
Los dejo con el EP "Prendió" que contiene tres temas nuevos de DM y su new wave antiyuta: "Capital" (la última que hicimos, poco antes de que el baterista histórico abandonara el país), "Sala de espera" (en la que estábamos trabjando justo para cuando prendió todo, y difundimos -en otra versión- en youtube el 21 de octubre de 2019), "Como antes" (la primera nueva que hicimos, y que alcanzamos a estrenar en el extinto Bar Playa para el desastre de Valparaíso por ahí por marzo del 2019).
Y además los dejo con el Epílogo que se incluyó en el libro "Evade", pensando en el público trasandino:
EVADE: SOBRE LA
REBELIÓN POPULAR EN CHILE 2019/2020
“Octubre. Despertar. La pesadilla de
la realidad se rompe bajo el peso de un empobrecimiento vuelto insoportable.
Todo el pueblo responde al llamamiento de sus jóvenes. Los patrones envían a
sus mercenarios” (Evade
Chile, Reporte de una Insurrección).
A inicios de octubre del 2019, en medio de un encarecimiento
general de las condiciones de vida, un “panel de expertos” decidió aumentar en
30 pesos la tarifa del Metro (tren subterráneo) de Santiago. La respuesta espontánea de grupos de
estudiantes secundarios fue comenzar a saltar los torniquetes bajo la consigna:
“¡Evadir, no pagar, otra forma de luchar!”.
La evasión fue en ascenso a partir del lunes 14, para llegar
el viernes 18 a un nivel de masividad inesperado, respondido por el gobierno
con un grotesco despliegue de violencia policial, causando enfrentamientos y
muchxs estudiantes heridxs. Al atardecer, miles de personas salieron a las
calles, agrupándose alrededor de las estaciones del Metro, que por primera vez
en toda su historia había dejado de funcionar por completo. El Gobierno anunció
que se presentarían querellas por Ley de Seguridad del Estado en contra de
quienes resulten responsables de las evasiones y desórdenes, calificándolas
como “delincuencia pura y dura”.
Hacia la medianoche, cuando las barricadas iluminaban todas
las comunas, fue decretado el estado constitucional de emergencia. Los
militares en camiones y tanquetas se desplegaron por toda la Región
Metropolitana reprimiendo las barricadas y saqueos de supermercados y
multitiendas. La protesta no sólo no disminuyó
ante una presencia militar, que no se daba desde los tiempos de la dictadura
(1973-1990), sino que se intensificó y durante el fin de semana se fue extendiendo
a todo el país, instalando la consigna: “No son 30 pesos, son 30 años”, en
alusión a los 30 años transcurridos desde el inicio de la transición pactada
entre la dictadura militar y la democracia neoliberal.
Tras decretar toques de queda y extender el estado de
excepción constitucional a 12 regiones, el domingo 20 el presidente
multimillonario Sebastián Piñera declaró por cadena nacional estar “en guerra
contra un enemigo poderoso e implacable que no respeta a nada ni a nadie y está
dispuesto a usar la violencia y la delincuencia sin ningún límite”.
Para el lunes 21, cuando ya se contaban al menos 8 muertos y
cientos de heridos, se convocó a huelga
general. Miles de personas se tomaron las calles desde el mediodía, confluyendo
en el corazón del centro de Santiago: la Plaza Italia, luego rebautizada popularmente
como Plaza Dignidad. En ese momento y espacio se centra el relato “La batalla de Santiago”, publicado en carcaj.cl e incluido en “Reporte de una insurrección”.
El viernes 27 de octubre se realizaron masivas marchas en
todo Chile, reuniéndose en Santiago más de un millón y medio de personas. Tras
diez días de estado de excepción la intensidad de la rebelión popular no
decreció. El gobierno estuvo a punto de caer, y tuvo que cancelar dos importantes cumbres internacionales que se iban
a realizar en Chile: APEC y COP25. Ante la enorme y violenta protesta
nacional del 12 de noviembre Piñera estuvo a punto devolver a sacar los
militares a las calles, reconociendo que la policía estaba totalmente superada.
Por esos días se filtró un audio en que la “primera dama” decía sentirse como
ante una “invasión alienígena” y concluía que iban a tener que “renunciar a
algunos privilegios”.
Descartada la opción del “autogolpe”, la casi totalidad de la
“clase política” reunida en el Congreso firmó el 15 de noviembre un acuerdo por
la paz social y una nueva constitución, iniciando así un largo proceso de
plebiscitos y elecciones con los que de a poco la protesta fue bajando de
intensidad, sin desaparecer del todo hasta el 18 marzo de 2020, cuando se inició un nuevo
estado de excepción del que aún no se ha salido, ahora con el pretexto de la
pandemia de covid-19. El 25 de octubre de 2020 ganó por un 80% de votos la
opción de aprobar una nueva constitución que reemplace a la actualmente
vigente, impuesta por la dictadura en 1980 y reformada varias veces en
democracia. En la elección de constituyentes en mayo de 2021 la derecha alcanzó
sólo el 20% de los votos.
En total murieron entre el 18 de octubre y el 18 de marzo del
año siguiente más de 30 personas, en la mayoría de los casos por acción de
agentes del Estado y también en confusos incidentes durante incendios y
saqueos. Miles fueron torturadas o quedaron heridas o mutiladas, incluyendo más
de 50 casos de estallido ocular con pérdida de visión, y los casos de Fabiola
Campillai y Gustavo Gatica, que fueron cegados
completamente por acción de Carabineros. Un estudio publicado de la
revista Eye comparó estos datos con
episodios de traumas oculares por acción policial en otros países. La mayor
cifra comparada de trauma ocular se situaba en el conflicto palestino-israelí,
donde se registraron 154 casos en un período de seis años (1987 a 1993). En
Chile se registraron 182 casos de lesión ocular por proyectiles de impacto cinético
sólo entre el 18 de octubre y el 30 de noviembre de 2019 en el Hospital del
Salvador. Luego de eso el total de casos ascendió a cerca de 500.
Más de 30 mil personas, en su mayoría jóvenes, fueron
detenidas por su participación en las protestas, quedando cerca de 2 mil en
prisión preventiva, de las que al menos un centenar sigue privada de libertad,
mientras la clase política discute muy lentamente un posible indulto o amnistía
general, lo que contrasta con la
velocidad demostrada al aprobar en enero del 2020 -con algunos votos de
izquierda- la “ley antibarricadas”. En contrapartida, de las casi 8 mil 500
denuncias recibidas por la Fiscalía por violaciones de derechos humanos, sólo 5
policías han sido condenados, aplicándose a todos ellos penas de cumplimiento
en libertad. Casi la mitad de estas causas han sido cerradas sin determinar
culpables. Con esto se materializa la impunidad que en noviembre de 2020 anunció
el General Director de Carabineros de Chile durante una arenga a los grupos
antimotines: “a nadie voy a dar de baja
por procedimiento policial. Aunque me obliguen, no lo voy a hacer”.
A pesar de la canalización de la revuelta hacia el proceso
constituyente, la profundidad de la crisis y la conflictividad social no se han
calmado totalmente. La grieta que se abrió el 18 de octubre sigue ahí, abierta,
tal como la oleada de revueltas que ha recorrido el globo desde Francia a Hong
Kong, Estados Unidos, Ecuador, Colombia y un largo etcétera.
“Toda revuelta puede describirse como
una suspensión del tiempo histórico, como una batalla en la que se elige
participar deliberadamente y en que la mayor parte de aquellos que participan
eligen comprometer su individualidad en una acción cuyas consecuencias no
pueden conocer ni prever” (Furio Jesi, Spartakus.
Simbología de la revuelta).
Etiquetas: anti-arte, Chantiago, memoria negra, psicogeografía, punk rock
viernes, febrero 14, 2020
DANZAS DE FUEGO/SODA POP CHANTA/OTRA DE VANEIGEM
Soda Pop Rip Off se traduciría así como bebida cola barata, o imitación de bebida de fantasía. En el CD el álbum era seguido de tres temas de su primer single: ¿Qué clase de monstruo eres tú?
La experiencia de reconocimiento colectivo de la creciente miseria en la que están sumidas nuestras vidas y la conciencia de que no tendría que ser así han catalizado un estallido de ira cuyo impacto amenaza con derribar los cimientos de la forma de organización social que nos empobrece. Tal como a principios del siglo xx se observó una primera ofensiva proletaria contra la sociedad capitalista mundial y una segunda ola de contestación alrededor de los 70, hoy estamos ante lo que parece ser la tercera. A propósito de esto, planteamos las siguientes preguntas al camarada Raoul Vaneigem:
> ¿Están las masas insurrectas en Chile y Francia, así como en todos los otros territorios insurgentes del planeta, más cerca de despojarse del lastre del viejo mundo y alcanzar la libertad de lo que estaban hacia el año 1968? Dicho de otra forma, ¿qué tan distintas o similares son las condiciones que anuncian la vida y que propagan la muerte, hoy y entonces, en estos territorios?
> Como bien sabes, quienes prendieron la chispa de la insurrección en Chile son parte de una generación de jóvenes que perdió el miedo acumulado por los años de dictadura militar y “transición democrática”. A la luz de tu experiencia de vida, ¿qué puedes decirle a las jóvenes generaciones insurrectas de hoy?
Lo que sigue es su respuesta. Esperamos que su lectura pueda nutrir debates que nos impulsen a avanzar con más determinación en la creación de otros mundos de relaciones por fuera de los roles que impone el dinero. La nueva vida ya los está creando sin esperar ningún “Proceso Constituyente”: es la solidaridad inmediata contra el gobierno de la razón utilitaria, el derroche de creatividad anónimo y colectivo, aquí y ahora, en las calles, los barrios, las plazas, el metro, las tomas. Esto, que es lo que temen los funcionarios del Capital, nos da energía, cambia lo que hacemos, lo que sentimos, lo que pensamos.
La verdadera libertad es la libertad vivida. Los filósofos de la Ilustración se dieron cuenta de esto. Diderot, Holbach, Rousseau, Voltaire habían grabado la evidencia de esto en la memoria universal y antes que ellos los principales pensadores del renacimiento, Montaigne, La Boétie, Rabelais, Castellion (a quien le debemos las palabras “Matar a un hombre no es defender una doctrina, es matar a un hombre”).
Si bien la lucha por la libertad está presente en muchos países europeos, es particularmente aguda en Francia. A partir de los siglos xi y xii, se multiplican e intensifican las insurrecciones comunalistas. Su objetivo es liberar a las ciudades de la autoridad tiránica de la clase aristocrática, cuyos ingresos provienen principalmente de los campesinos, los siervos que trabajan sus tierras. Los nobles no tienen intención de dejar que escapen de su control estas “comunas” que generan nuevas fuentes de ingresos. Artesanos, comerciantes, tejedores, pequeños productores son el fermento de un capitalismo emergente. Ellos se enfrentan a la nobleza y al régimen feudal que dificulta su expansión.
Un rumor riega su rastro de pólvora: “El aire de las ciudades te hace libre”. Este contribuirá a identificar a esta burguesía, cuyo nombre extrajo del burgo (ciudad) un ideal de libertad que, de hecho, es su ideología. Dado que pronto queda claro que esta burguesía, a su vez, ejerce una opresión sobre la clase de los trabajadores que explota despiadadamente, como lo atestigua La complainte des tisseuses de soie [Queja de las tejedoras de seda] de Chrétien de Troyes (1135-1190).
Aunque el poder de la burguesía no deja de crecer y continua oprimiendo a las clases trabajadoras, su lucha contra la arrogancia aristocrática mantiene —voluntaria e involuntariamente— un espíritu de subversión y de reivindicación que perfora con sendos golpes la coraza y los muros del régimen del derecho divino, haciendo que se tambalee la ciudadela del poder aristocrático. Esto explica el carácter contradictorio de la revolución francesa de 1789: por un lado, la tremenda expansión de una libertad que se revela como el verdadero devenir de la humanidad; por otro, la terrible mistificación que consiste en reducir la libertad a la libre circulación de los bienes y las personas tratadas indistintamente como unas mercancías.
Después de haber decapitado a la monarquía del derecho divino, el librecambio instaura una monarquía del lucro incluso más inhumana que el despotismo feudal. Los girondinos y los jacobinos preparan el camino para una forma de monarquismo desacralizado, un bonapartismo donde el progreso de la industrialización requiere la esclavitud del mayor número de personas. En esta línea se inscriben los dos regímenes que mejor ilustran la barbarie de nuestra historia: el nazismo, donde el Hombre se convierte en objeto puro; el bolchevismo, donde, en nombre de la emancipación del Hombre, el sueño comunista se convierte en una pesadilla.
Entre la fascinación de estos dos extremos, el ideal político occidental ha perpetuado una forma diluida de este jacobinismo que las conquistas de Napoleón habían implantado en toda Europa. Es una mezcla de burocracia tentacular y de teatro ciudadano donde el progresismo y el conservadurismo son objeto de una puesta en escena confeccionada según lo que dicta la moda. El pueblo insurgente debe saber que si perturba el espectáculo entrando en él, solo tendrá el lugar reservado a un cadáver.
Ni dictadura absoluta, ni expresión de la voluntad del pueblo, ¿qué otra cosa es este monstruo engendrado por la rapacidad financiera sino el totalitarismo democrático?
Con la excepción de un breve gobierno del pueblo por el pueblo que la Comuna de París había tratado de promover, el capitalismo jamás ha aflojado su control, solo lo ha modernizado. Las luchas sociales han sido suficientemente eficaces como para hacer que los administradores del lucro le arrojen unas cuantas limosnas a los indignados, pero insuficientes para que la amenaza de una erradicación total los haga temblar.
Al mismo tiempo que Robespierre hizo decapitar a Olympes de Gouges, que luchaba por los derechos de la mujer, la Revolución francesa promulgó en su famosa Declaración una versión formal de los Derechos del Hombre. El hecho de que estos derechos han sido y siguen siendo burlados por la mayoría de los gobiernos los engrandeció con un espíritu de subversión que el Estado se ha apresurado a diluir e institucionalizar.
En la guerra de guerrillas en Francia contra la ocupación nazi y sus numerosos colaboradores, se formó el Consejo de la Resistencia. Este es el organismo responsable de dirigir y coordinar los diversos movimientos insurreccionales, incluidas todas las tendencias políticas. El Consejo está compuesto por representantes de la prensa, por sindicatos y por miembros de partidos hostiles al gobierno de Vichy desde mediados de 1943. Su programa, adoptado en marzo de 1944, preveía un “plan de acción inmediata” (es decir, de acciones de resistencia), pero también incluía una lista de reformas sociales y económicas para aplicar en cuanto se liberara el territorio.
No hay que hacerse ilusiones. El objetivo de estas reformas es evitar una conflagración revolucionaria hecha posible por el armamento de las facciones sediciosas. El Partido Comunista francés trabajó para romper los impulsos revolucionarios del pueblo armado y le entregó, para apaciguarlo, un conjunto de ventajas que se inscriben en la línea de la res publica que surgió de la Primera República francesa. Esto es lo que constituirá para los franceses el “bien público”, destinado a mejorar la existencia del mayor número de personas.
La mayoría de los países europeos adoptaron rápidamente estas medidas en materia de salud, apoyo a la familia, prestaciones de desempleo, protección para los trabajadores, alimentación de calidad y educación para todos y todas. No existen ni en Chile ni en la mayor parte del mundo. Sin embargo, en el colmo de la absurdidad, es en esta ausencia, en este vacío humanitario, que el gobierno francés, obedeciendo las leyes mundiales del lucro, ve un modelo a imitar, un objetivo a alcanzar.
Este liquida las conquistas sociales para venderlas a los intereses privados, arruina los hospitales públicos, suprime los trenes y las escuelas, apoya la industria agro-alimentaria que envenena los alimentos, implanta en el desprecio de los ciudadanos sus problemas energéticos y burocráticos, incita a consumir más y más mientras aumenta el empobrecimiento. Sobre todo, aplasta la alegría de vivir bajo la presión de una lúgubre desesperanza. En todas partes el lucro marca el ritmo de la danza macabra de una muerte rentabilizada.
Una respuesta inesperada ha llegado espontáneamente tanto de Chile como de Francia. Ahora es un mismo pueblo que, más allá de las especificidades de la evolución histórica, se encuentra enfrentando los mismos problemas, las mismas preguntas. Además, ¿no escuchamos propagarse por todo el mundo estas preguntas planteadas por la resistencia y la auto-organización insurreccional e interesar a los países más diversos?
¿Acaso no en todas partes el pueblo está tomando conciencia de la vida que lleva en su interior y de la muerte a la que el Estado lo condena, “el más frío de los monstruos fríos”?
Mi percepción del movimiento de los chalecos amarillos en Francia es mi opinión personal. No es más que un testimonio que se ha apoderado de mi entusiasmo personal. ¿Por qué? Porque desde mi adolescencia no hay día que pase en que no haya aspirado a tal inversión del orden de las cosas. Cada quien es libre de extraer del revoltijo de mis ideas lo que le parezca pertinente y rechazar lo que no le sirve.
La aparición del movimiento informal y espontáneo de los chalecos amarillos marcó el despertar de una conciencia a la vez social y existencial que no había salido de su letargo desde el disparo de advertencia de mayo de 1968.
Aunque no logró poner en práctica el proyecto de una autogestión de la vida cotidiana, la tendencia más radical del movimiento de las ocupaciones de mayo de 1968 podría presumir, sin embargo, de haber contribuido a un auténtico cambio de las mentalidades y los comportamientos. Una toma de conciencia, cuyos efectos apenas comienzan a concretarse hoy en día, marcó un punto de no retorno en la historia de la humanidad. Creó una situación que, por muy expuesta que esté a regresiones episódicas, nunca volverá atrás; los hombres todavía tardan en ponerse de acuerdo sobre esto, pero no hay una sola mujer que no esté convencida de ello en su carne.
La espesura del silencio mantenido deliberadamente exige repetir incansablemente una verdad que el martilleo de las mentiras no consigue romper. La denuncia de los situacionistas del welfare state —del estado de bienestar consumista, de la felicidad vendida en cuotas— asestó un golpe mortal a las virtudes y los comportamientos impuestos durante milenios y tenidos por verdades inquebrantables: el poder jerárquico, el respeto a la autoridad, el patriarcado, el miedo y el desprecio a las mujeres y a la naturaleza, la veneración al ejército, la obediencia religiosa e ideológica, la rivalidad, la competencia, la depredación, el sacrificio, la necesidad del trabajo. Surgió entonces la idea de que la vida real no podía confundirse con esta supervivencia que rebaja el destino de las mujeres y de los hombres al de una bestia de carga y una bestia de presa.
Se creía que esta radicalidad había desaparecido, arrastrada por las rivalidades internas, las luchas de poder y el sectarismo contestatario; la vimos sofocada por el gobierno y por el Partido Comunista, en lo que fue su última victoria. Sobre todo, esta fue devorada, es cierto, por la impresionante ola de un consumismo triunfante, la misma ola que el creciente empobrecimiento ahora está secando de manera lenta pero segura.
Debe hacerse justicia a la colonización consumista: popularizó la desacralización de los viejos valores más rápido que décadas de libre pensamiento. La impostura de la liberación, propugnada por el hedonismo de supermercado, propagaba una abundancia y diversidad de productos y opciones que solo tenían un inconveniente, el de pagarse a la salida. Esto dio lugar a un modelo de democracia en el que las ideologías se suprimen en favor de los candidatos, cuyas campañas promocionales se llevaron a cabo utilizando las técnicas publicitarias más eficaces. El clientelismo y la mórbida atracción del poder acabaron arruinando un pensamiento que los últimos gobiernos no temen exhibir en su espantoso deterioro.
¿Dónde estamos hoy? Nunca antes Francia había experimentado un movimiento insurreccional tan persistente, tan innovador, tan festivo. Nunca antes habíamos visto a tantos individuos deshacerse de su individualismo, hacer caso omiso de sus opciones religiosas, ideológicas, caracteriales, rechazar a los jefes y líderes autoproclamados, rechazar la influencia de los aparatos sindicales y políticos. Qué placer escuchar al Estado deplorar que los chalecos amarillos no tienen líderes que puedan ser agarrados por las orejas como los conejos. El pueblo no ha olvidado: cada vez que una organización ha pretendido gestionar sus intereses, lo ha atrapado, abusado de él y destruido.
Las reivindicaciones corporativistas han generado una rabia que se ha generalizado, pues más allá de la barbarie represiva, del desprecio, de la provocación de un gobierno de ladrones, lo que se señala no es otra cosa que el sistema mundial que en nombre del lucro está saqueando la vida y el planeta.
En las calles se encuentran, uno al lado del otro, los conductores de trenes, autobuses y metro, los abogados, los recolectores de basura, los bailarines de la ópera, los trabajadores del alcantarillado, los escolares, los estudiantes, los profesores, los investigadores, la policía científica —una pequeña facción de policías que se niegan a la función de asesinos que sus jefes les asignan—, los trabajadores de los sectores del “gas y la electricidad”, los funcionarios gubernamentales encargados de los impuestos y las tasas, las pequeñas y medianas empresas prisioneras de la rapacidad del fisco, los bomberos —muy a menudo en primera línea de los enfrentamientos con los pacos [flics]—, los empleados de Radio-France, el personal de los hospitales, donde los ahorros presupuestarios indiscutiblemente matan a los pacientes demasiado pobres para pagarse el hospital privado.
Unos vecinos que nunca se habían hablado se descubren redescubriendo la solidaridad. Al igual que en las operaciones de resistencia contra el nazismo, existe un acoso sistemático a los “colaboradores”. Los ministros, los notables y sus sirvientes ya no abandonan sus guaridas sin arriesgarse a sucumbir no bajo el fuego de armas mortales, sino bajo los tomates del ridículo, de la burla y del humor corrosivo.
Se está produciendo una mutación en el seno de las insurrecciones nacionales e internacionales. A la fase de rabia ciega, que se enfrenta cara a cara con la intransigencia del poder y de sus fuerzas armadas, debe seguir ahora una fase de rabia lúcida capaz de socavar el Estado desde la base. Ahora se trata de que la legitimidad de una voluntad popular reemplace la autoridad que el Estado ha usurpado mediante una farsa electoral. Un Estado que hoy no es más que el instrumento de los intereses privados gestionados por las multinacionales.
Estamos siendo testigos de una impresionante inversión de perspectiva. La libertad, finalmente devuelta a su autenticidad, está decidida a destruir la economía del librecambio que una vez la inspiró de manera involuntaria y formal, antes de sofocarla bajo el creciente peso de su tiranía. Esta es la revancha de la libertad vivida contra las libertades del lucro.
La tierra, cuyo libre goce reivindicamos, no es una abstracción, no es una representación mítica. Es el lugar de nuestra existencia, es el pueblo, el barrio, la ciudad, la región donde luchamos contra un sistema económico y social que nos impide vivir allí. Dado que solo podemos esperar la mentira y el garrote de las instancias estatales, ahora nos toca a nosotros “hacer nuestros negocios” deshaciéndonos del mundo de los negocios.
Depende de nosotros sentar las bases sociales y existenciales de una sociedad que rompa el yugo de la destrucción rentabilizada. Depende de nosotros atrevernos a invertir nuestra rabia y nuestra creatividad en Comunas donde nuestra existencia se reinvente al calor de la generosidad y la solidaridad humanas. ¡Qué importan los errores y los tanteos! Es una tarea de largo aliento federar internacionalmente un gran número de pequeñas colectividades que tienen la incomparable ventaja de actuar directamente sobre el entorno en el que se encuentran.
Dejemos de abordar los problemas desde arriba. Desde las alturas de la abstracción solo se vierten las cifras que nos deshumanizan, nos convierten en objetos, nos reducen al estado de mercancía. La política de la gran mayoría siempre crea un caos que exige la Orden Negra de la muerte. El cielo de las ideas ya no debe ser la negación de nuestras realidades vividas.
La verdad hace que la canción de la vida se escuche en todas partes. La dimensión humana es una cualidad, no una cantidad. El individuo se convierte en colectivo cuando la poesía de uno irradia para todos.
Nuestro bien público es la tierra. Es nuestra verdadera patria y estamos decididos a expulsar a los invasores mercantiles que la mutilan descuartizándola en cuotas de mercado. Nuestra libertad es una e indivisible.
Raoul Vaneigem,
31 de enero de 2020
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jueves, diciembre 19, 2019
2 meses de rebelión
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