jueves, junio 20, 2024
Reporte, Tur, Invierno y Lanzamiento
En lo que va de este terrible año 2024, tenemos
en este haber la cuarta edición (ampliada) de Barricadas a go-go, publicada por
primera vez en el 2017, y en esta ocasión lanzada casi simultáneamente en Santiago, Ciudad de México
y Barcelona. Gracias a todxs por todo eso: Banzai, 2&3 Dorm, Archivo
Situacionista Hispano, a los comentaristas acá y allá y especialmente a quienes
acompañaron con su arte sonoro los eventos mexicanos. Aún quedan un par de
lanzamientos pendientes: avisaremos a tiempo.
(el manuscrito se interrumpe aquí)...
Durante fines de abril de inicios de mayo hubo
lanzamientos en Argentina: 1-2-3-4 (edición 2023) se lanzó en la galería Masao,
junto a dos libros más editados por Tren en Movimiento: Canción del cardumen
rancio Vol. II (Ilustraciones de Tomás Spicolli), y Banco de imágenes (poemas
de Gastón Carrasco y collages de Caro Lagos). Hubo dub e improvisaciones en
vivo, harta cerveza y poquita canabis. Después, varixs nos fuimos a una
excelente pizzería que aún estaba funcionando en la madrugada de martes/miércoles.
Un poema de Carrasco me llamó inmediatamente la
atención, logrando que se me erizara la piel recordando los días de revuelta en
Santiago hace menos de cinco años y que tan lejanos me parecen ahora:
La fotografía como documento social
La imagen cobra vida, la vida
te la cobra. Asciende una columna de humo que parte en dos el horizonte. Un
hombre pintado de selk’nam pasa frente a nosotros. Esquivo el daño, a
centímetros, más de las veces que quisiera. El ojo es un animal que salta en las
imágenes para cruzar el río de luz. Una molotov revienta en la mano en el peor
momento. Intento armar un mapa de guerra de imágenes. Hace días que no busco hacer fotografías, la
realidad me esquiva. Respiro y reconozco el espacio que cambia día a día. Hay
pegatinas de ángeles barrocos con frases contra el gobierno. Una chica se
mancha las manos con tinta negra pintando un stencil. El arte de prender y
fotografiar el fuego, ritual y barricada, humareda y aire enrarecido. Banderas
rojinegras. El paisaje urbano como trinchera. Un encapuchado lleva en el pecho
un tatuaje de Malcolm X. En el parque Forestal una banda toca en vivo covers de
Rage Against The Machine. Un prócer, irreconocible, está envuelto en plástico
alusa. En el parque Forestal un trío de chicas, megáfono en boca, toca “Viva la
Revolution” de los Adicts. Las camillas con heridos cruzan la escena como en
las películas de guerra. La piel arde. La garganta y los ojos se cierran. Nos
desplazamos como animales ciegos movidos por el instinto. El odio brota de manera orgánica en el cuerpo.
Los láseres se extienden como enredaderas hacia el cielo. Reconozco a alguien
por los ojos, escondida en una kufiya, como guerrera kurda. La miré aturdido
mientras ella tomaba del brazo a su compañero en dirección contraria a la
represión. Los piquetes se tomaron el espacio como hormigas o chaquetas
amarillas un trozo de carne. Grupos de diez o doce caínes. En un segundo todos
apuntaron sus armas, láseres, cámaras. La imagen queda en suspenso.
La religión de la muerte en versión de Lazo
ediciones se lanzó el jueves 2 de mayo en Biblioteca La Caldera, y el sábado 4
en la Biblioteca Ghiraldo de la ciudad de Rosario. De esta última circula el audio por ahí.
Regresando a Santiago, hice un set solista bajo
la denominación de JC Anti Ensamble en una tocata en que además estuvo mi viejo
amigo Luciérnaga, poco después con el amigo Rodrigo Karmy hicimos un
conversatorio sobre “Sionismo y fascismo” en el acampe de la casa central de la
Universidad de Chile.
El próximo lanzamiento de Barricadas a go-go será
el viernes 28 de junio en Esqueleto libros. Comentan: Cristóbal Durán y Marisol
García. Apenas tenga el afiche lo comparto.
YA: acá está toda la información sobre el lanzamiento de este viernes.
Denle likes, promocionen, vayan, lleven amigos/amigas/amantes.
Hace frío: así que lleve vino también (repartiremos un poco pero mejor que sobre).
Etiquetas: Argentina, Chantiago, fascistología, free chant, Japo, psicogeografía
martes, septiembre 21, 2021
"Evade" (J. Cortés/G.Cornejo) x Tren en Movimiento/"Mobilis in Mobili" x Masayoshi Urabe
Desde el otro lado de las montañas, más específicamente desde La Plata, el camarada Gustako Cornejo realizó una re-versión gráfica del relato "La batalla de Santiago", recuerdos del lunes 21 de octubre de 2019, publicado por Carcaj e incluido en el Reporte de una Insurrección editada por Evade-Chile 2019/2020.
En conjunto con el viejo amigo y editor Alejando Schmied (Tren en Movimiento) se van a imprimir 100 copias, coincidiendo con el segundo aniversario del 18 de octubre.
Sería deseable y muy posible hacer una edición acá en Chile. Ya hay algunos compas interesados.
Mientras tanto, los dejo con la versión para mirar en ISSUU.
Además, Gustako armó un breve video (AHORA SÍ), y una serigrafía a dos tintas que puse acá arriba y acompañará cada ejemplar de la versión impresa.
Mientras esperamos que lleguen copias, podmeos apreciar "Mobilis in Mobili", el disco nuevo (noviembre 2020) de uno de los saxofonistas radicales japoneses que aún siguen soplando: Masayoshi Urabe.
En el mundo de la improvisación libre está más que claro que se está mejor solo que mal acompañado. Fíjense en estos tres extractos cómo le da lo mismo atorarse y toser mientras toca, pasándose a accesorios varios y percusión que suena como cadenas siendo arrastradas.
¿Nada que perder excepto nuestras cadenas? Sí: y los pulmones.
Etiquetas: Argentina, extremo sur, Japo, psicogeografía, saxofonismo
jueves, julio 15, 2021
Fiasco & Perón digital: Tildaflipers en flashback al 2006
...O tal vez al revés: un salto de tigre desde el 2006 al 2021.
Tildaflipers,
“fiasco”/”digital p.”, mayo 2021
Explorando bandcamp como el mega-sello virtual que es, me
topé con variada actividad por parte de los Tildaflipers, incuso en el contexto
de pandemia y cuarentenas. Sabía que había
contactado al viejo maestro Scientist para algunas colaboraciones, que
ya están subidas en el ciberespacio donde colisionan constantemente el dub, el
punk (insistiré en llamarlo así y no como dicen todos desde Simon Reynolds:
“post punk”), y todas las variedades de expresión humana mediante la
manipulación del sonido.
Pero me voy a concentrar ahora en el “último disco” subido a
su bandcamp. Y no pongo las comillas irónicamente acá, pues los TF se manejan
bien en la disquería virtual pero no han dejado de sacar sus materiales en
caset, cedé y vinilo. Lo que sí hay que aclarar es que si bien es un disco
nuevo, los dos temas que incluye provienen de los inicios de Tildaflipers hace
ya una década y media, al punto que partieron como posible material de la banda
anterior de Monki: 7 Magníficos.
El lado A parte con “fiasco”, así, en minúscula. Los teclados
y efectos se echan a correr por la carretera de sonido pavimentada por Suicide/Chrome/Silver
Apples, como un colchón sónico por sobre el cual entran primero un teléfono con
el antiguo dial que las jóvenes generaciones ya no conocieron, no hay
respuesta, pero entran ritmos y voces danzables que le agregan un toque así
como de disco/funk latino.
Sólida línea de bajo hermanada con la batería, y el coro va
repitiendo: “¿esperando qué?, ¿esperando a quién?”. Luego nos dice que hay “40
grados a la sombra”, menciona amigos que piden “algo que aplaque la sed”,
rematando con: “colección fiasco, colección fraude”. Según entiendo, la
sensación de fiasco/fraude estaba gatillada por el estado algo lamentable en
que se hallaban las escenas del punk y metal luego de un par de décadas…Como me
dijo alguien hace un tiempo: ¡tantos años de resistencia por nada! Pero lo
interesante es que sin necesidad de renegar de nada, y mucho antes de que se
pusiera realmente de moda, notamos acá unas buenas y refrescantes pinceladas de
ritmos motorik propios del llamado
krautrock, que tal como el dub y el free jazz, eran parte importante de las
inspiraciones que tuvo el punk inglés hacia 1976 (si no me creen lean las
memorias de Viv Albertine).
Esto fue grabado en el año 2006, según se indica, con una
formación de dos personas, en dos días en estudio amigo en Rio de Janeiro, al
que se viajó en un pequeño automóvil desde Sao Paulo que además sirvió de
alojamiento en las hermosas playas donde incluso en esa ocasión fue encontrado
un cadáver mientras la radio (sampleada en el tema 2) hablaba de un atentado
explosivo contra un Juzgado en la República Popular China.
Flashback al
verano 2016:
-Papá, ¿qué es un fiasco?
Eso me preguntó León luego de una vez que fuimos a pasear con
Monki hacia los blocks de las Villas Unidas en avenida Grecia, en Santiago de
Chile. En verdad, íbamos a comprar cerveza, y el cabro chico -que tenía como 5
años- tuvo que acompañarnos, pero iba feliz. Monki le construyó un arco y
flecha con una ramita y cuerda, y tras explorar unos cubos enormes de basura al
lado de la multicancha de Los 3 Antonios, donde no encontró nada interesante,
escribió “FIASCO” con un plumón grueso sobre uno de los plásticos grises con
tapa verde.
-Ehhhhh, un fiasco es
como…un gran fracaso, pero es peor que eso porque por lo general se da en ciertas
situaciones en que principio uno esperaba un resultado bastante mejor. Como
sea, dado que en mi complejo rol de adulto y padre –para el que nunca se está
bien preparado- no quiero maleducarte, mejor consultemos un diccionario.
El de la Real Academia de la Lengua Española (uno de los
nombres más raros que uno se podría topar: analicen las palabras una a una, y todas juntas) dice:
“Del it. fiasco; propiamente 'botella'.
[Nota del comentarista de discos: ¿Botella o frasco en italiano? ¿Algo que
aplaque la sed? ¿Cómo cuando en Chile hablamos de “caerse al frasco”?]
1. m. Fracaso, decepción. Sus amores terminaron en completo fiasco”.
Gracias a eso, y sin tener grandes conocimientos del idioma
italiano, a mí y a mi hijo nos quedó bastante claro el mensaje de Monki. Y lo
compartimos plenamente. Hasta le sacamos una foto el grafiti en el basurero que
yo tenía puesta en mi lugar de trabajo como protector de pantalla. Pero no
esperaba topármelo ahora en forma de esta gran canción. Incluso a mí, y puede
que sea por estos tiempos de mierda de encierro domiciliario y paseos con
mascarilla, incluso a mí, insisto, que lo único que he “bailado” en mi vida es
pogo punk porque sólo consiste en saltar, incluso a mí, y con esto termino, ¡me
dan ganas de salir a bailar!
El lado B, que gracias a la tecnología bandcamp parte solo y
no hay que ir a darlo vuelta, nos ofrece el hit “digital p.”, que finalmente
uno entiendo que se refiere a “Perón digital”. Su letra en la parte que me
quedó pegada dice: “Perón digital, tu virus personal, no hay cosa igual, digo
no no no hay”.
Me gusta pero me asusta. O sea, el tema es muy bueno. La
línea vocal se asemeja al tema anterior, así como la línea saltarina del bajo
dub, pero el resto del acompañamiento instrumental entre y sale, sube y baja,
aparece y desaparece y se asoman diversos efectos desde la sala de controles.
Es como un dub/punk burroughsiano en el sentido de que uno no puede parar de
pensar en la sala oscura desde la cual la realidad es manipulada como en un
laboratorio digital. ¿La construcción y alteración de capas de sonido como
metáfora de la “sociedad de control” -que, por cierto, Deleuze/Guattari
llamaron así en homenaje al tío Bill-?
¿O es muy cyber-punk lo que estoy diciendo?
Lo que me asusta por sobre todo son las alusiones a Perón. Si
me preguntan, yo creo que técnicamente el General Juan Domingo era un fascista
de tomo y lomo, en el más preciso sentido acepción de “fascismo”: un fenómeno
nacional-popular con aspectos “socialistas” y a la vez reaccionarios, mezclados
en una indigesta mezcla que además en el caso argentino se mezcla con futbol y
religión católica. Perón, Evita,
Maradona y el papa, y no puedo aguantar
las ganas de vomitar, pues quedé algo traumado con la experiencia de haber
quedado atrapado por un par de horas en la “marea peronista” y camporo/kirchnerista
de la Plaza de Mayo para el 40 aniversario del golpe de estado, en marzo del
2016. Andaba allá participando de un ciclo de actividades anti-represivas (que
además suelen ser anti-depresivas) en
Rosario y Capital Federal. Al intentar encontrarme unas amigas en Plaza de mayo
me topé con el fenómeno de alienación de masas que es el peronismo argentino,
algo único desde el punto de vista de un chileno. Por eso me siento ratificado
cuando dicen que: NO HAY COSA IGUAL.
Para que se hagan una idea:
Unos jóvenes algo rechonchitos que marchaban con carteles de
La Cámpora cantaban algo acerca de “Perón y Néstor en el cielo”, y no me
dejaban pasar entre sus coligües porque “no podés pasar por acá, porque acá
estamos nosotros”. Gran argumento. Lo modificaron eso sí casi de inmediato
cuando dos “rich tourists” rubias y jóvenes les pidieron pasar, así que ahí me
colé. Crasso error (con dos S en homenaje no a las SS sino que a CRASS):
El espectáculo era horrible, pues sintetizaba todo lo que
odio: nacionalismo, patoterismo, futbolismo, catolicismo, etc. Con decir que
hasta estaba el PC argentino, que desde su “marxismo-leninismo” pro-ruso apoyó
el golpe de Estado de 1976, evento que preferían que se olvide o se vea como un
mero accidente, ahora que están reconciliados con sus viejos enemigos peronchos
que antiguamente definían como “fascistas”.
Nunca encontré a mis amigas, y cuando estaba a punto de
colapsar por multifobia extrema, pasaron vendiendo cerveza y me compre una
Quilmes de ½, mientras me autoconvencía de que lo más sabio sería tomar el
extraño momento con vocación de etnógrafo.
Cuando una hora después logré regresar a donde estaban las
organizaciones de izquierda, las banderas rojas de los diversos partidos y
micropartidos troskos y del PCR casi me hicieron sentir bien. Pensaba: no estoy
de acuerdo con los leninistas pero…al menos los comprendo. Me quedé donde un
sindicato mealúrgico había instalado un escenario para que tocaran bandas punk
y heavy metal. Todos de negro. Cerveza, vino y fernet.
Por otra parte, el peronismo parece ser el virus personal de
muchos. Por ejemplo, recuerdo que el guitarrista argentino que hubo en Fiskales
Ad Hok, Víbora, una vez hace ya harto tiempo me decía que él era de izquierda y
en Chile obviamente no era un peronista, pero que era casi imposible no serlo
en Argentina, pues “allá no ser peronista es como….no ser del pueblo”. Así y
todo, no estaba preparado para ver algunas manifestaciones que he conocido en
las redes sociales en que desde ciertas individualidades que cabría calificar
como “punk” se hace una defensa e incluso idolatración de figuras como Evita y
Cristina K., reinterpretadas como feministas y presentadas incluso en escenas
de amor lésbico. ¿Exceso de post punk, postperonismo, post postmodernismo y post
post post todo?
En fin, era necesario que alguien hiciera una canción sobre
el virus peronista. Tildaflipers tuvo la visión de darse cuenta a inicios de
siglo que el mito del General y su esposa Evita se estada renovando para poder
ser usado como soporte del ejercicio del poder en la era digital, replicado en
la sucesión que opera entre Néstor y Cristina. En Brasil Lula cedía el paso a
Dilma, y en Chile se pasaba de Lagos a Bachelet. ¿Algo que celebrar? Nada de
eso.
Y retornando en un salto felino al lado A, agregaría que la
clarividencia de la denuncia de “El gran fiasco del rock and roll” se venía a
agregar al disco que previamente habían hecho los 7 Magníficos, “Dictador
Amor”, que ya en los primeros años del siglo XXI anunciaba la adopción de lo
“políticamente correcto” como parte integrante y esencial de la ideología
dominante; una peculiar dictadura que recién ahora podemos ver casi totalmente
desplegada, y que entre sus múltiples efectos políticos y culturales parece
haber generado una especie de reacción de “rebeldía antiprogre” que una nueva
extrema derecha intenta capitalizar (ver el libro de Pablo Stefanoni sobre si
la rebeldía se volvió de derecha, o el de Julio Cortés sobre el archipiélago
del postfascismo y la nueva derecha en Chile, ambos del 2021).
En síntesis: Se agradece la cantidad de material
histórico/crítico cristalizados en breves cápsulas de tiempo (que llamamos
canciones), y se le da play una vez más, mientras repaso en el librito Snack a
William S. Burroughs diciendo:
“¿…y qué le ofrece mi
programa de austeridad y resistencia total? Yo no ofrezco nada. No soy un
político. Se trata de condiciones de emergencia total”.
Etiquetas: anarquia, Argentina, brasil, dub, fascist pigs, la revolución proletaria será infantil o no será, punk rock, Tildaflipers
sábado, abril 17, 2021
Transformar (Tensión, EP 2021)/Breve historia de una melomanía
Tensión, Tranformar (12 de abril de 2021)
DEFORMAR, DERRIBAR. La letra de la primer canción de Transformar encuentra una inspiración en este texto. Y como preferimos compartir a esconder, acá vamos a ir dejando algunas pistas...
«A quien no se conforma con el miserabilismo al que estamos sometidos no le
queda otro remedio que ser pesimista. Pero este pesimismo debe estar muy lejos
de cualquier fatalismo, no es un pesimismo vital, sino un pesimismo crítico que
se afirma insumiso frente a las condiciones que nos vienen dadas y cree
posible, y más que necesario, cambiarlas. (...) El pesimismo crítico carece de
esperanzas, pero no de objetivos. Quizás no sepamos explicar detalladamente qué
es lo que entendemos por una vida plena y libre, tan sólo podemos esbozar
algunas ideas sobre lo que queremos. Pero aunque esto a veces nos frustre no
debemos dejar que se traduzca en impotencia, pues quizás lo más importante
ahora sea saber qué es lo que no queremos de ningún modo: esta vida falsificada
y sometida a los criterios de la mercancía y a unos poderes que nos son
ajenos.» (Andrés Devesa, Sobre el dolor del mundo, el miserabilismo y la voluntad de
vivir ...o de la necesidad de "organizar" nuestro pesimismo)
NO HAY LUGAR. The Apostles en Pigs for Slaughter dicen
«Estamos llamando a tu puerta / Esto va a empezar / Es la guerra de clases». No
hay lugar es una especie de respuesta: «Nadie va a llamar a tu puerta / no hay
invitación». Mientras le llamábamos "el new wave" un posible nombre
era «Esto es lucha de clases» como se titulaba el boletín que hacía el amigo N.
Su amigo JC, acabó tocando el saxo en esta canción porque sabemos de sus
inclinaciones musicales, y no solamente. Encajaba perfectamente en esta
intencionalidad de hacer una canción algo distinta a lo que solemos hacer. A,
otro amigo en común también fue invitado para cantar con nosotros. Cada uno
grabó en la ciudad que habita: Santiago de Chile y Buenos Aires respectivamente.
Ciudades donde dieron o aún dan vida a Disturbio Menor, Fracaso, Manual de Combate, Biofilo Panclasta, Clima Bajo Tierra u Hogvera.
De estas notas algo desordenadas se trata el punk para nosotros, de amistad
pero también de búsquedas comunes, de viajar, de no tener patria.
RELACIÓN IMPERSONAL iba a contener una cita de Polvos de una relación de Virus: «Tu brillo tiende a hipnotizarnos / Cuerpo que
encarna el valor». Aunque también podía haber sido «Todo lo sólido se esfuma», guiño
al Manifiesto Comunista de 1848: «Todo lo sólido se desvanece
en el aire». Roberto Jacoby escribió esta letra para que Federico Moura nos
encante con su voz. La finalidad de ambas canciones parece ser la misma, la
impersonalidad y cosificación que nos imprime el intercambio, el valor y la
mercancía.
Además de las canciones de Virus siempre nos gusta recordar como a
contracorriente del rock nacional ellos, junto a Violadores, se negaron a participar de
un festival por Malvinas organizado por los mismos
milicos que habían mandado a esos jóvenes a morir.
AMOR Y MOVIMIENTO. No hay, a primera vista, alguna referencia literaria en esta
canción que intenta expresar lo inseparable de los sentimientos, las ideas y
las acciones. Que nos mantiene en pie la ferocidad de los tiempos es una
sentencia que viene de la letra de una banda que no fue. Y resulta que,
revisando un poco mejor, esa expresión había quedado en el inconsciente luego
de, en aquellos años, leer a Roberto
Arlt. Como nadie tiene ideas que no hayan sido directa o indirectamente
influenciadas por sus vivencias vale continuar recordando. Seguir en pie y
asumiendo lo colectivo de la creatividad, colectivo más allá del tiempo y el
espacio, y del vínculo estrecho. Aunque aquí y ahora, nosotros.
(Texto tomado del blog DIScarga Directa:)
1.- Deformar, derribar, transformar, construir.
Con el escudo que brinda el pesimismo
frente a cada promesa con más de lo mismo.
Buscamos la belleza que no conocemos.
Carentes de esperanzas no de objetivos.
Martillos templados de pesimismo.
Buscamos la belleza que no conocemos.
Deformar, derribar, transformar, construir.
2.- En este lugar no hay lugar para permanecer espectador,
todos participan lo quieran o no.
Nadie va a llamar a tu puerta, no hay invitación,
antes que lo sepas ya comenzó.
Dueños de la fuerza de trabajo o los medios de producción,
reproducción del modo de producción.
No hay opción ni elección. Ruptura o continuación.
3.- Quiero ver directo a los ojos de quien no conoce mi rostro
aunque estamos vinculados en un trágico intercambio.
Mutuo desconocimiento, trato despersonalizado.
Quiero poner un final a esta relación impersonal.
4.- En ausencia del músculo se atrofian las palabras.
Nervio, brazo y cerebro. Amor y movimiento.
La pasión nos reclamará algo de razonamiento.
Nos mantiene en pie la ferocidad de los tiempos.
Tension es un grupo de punk/postpunk formado en la ciudad de Rosario en 2014.
Tensión somos
Maxi, Leandro, Nacho, Rodrigo
Hicimos las músicas y las letras.
Hicimos los collages y la gráfica.
Grabado y mezclado en Mansión Mutante por Nacho
*
Invitados en No hay lugar:
A. voces. Grabado en Rancho Bogotá, Buenos Aires.
JC. saxos. Grabado en un depto de Villa Olímpica, Santiago de Chile.
Breve historia de una (mi) melomanía [Work in PROGRESO]
Cuando tenía cinco o
seis años y vivía con mis padres y hermana en Avenida Estadio 3330, población
La Pampa de la ciudad de La Serena, un día prendí el aparato de TV y justo
estaban dando una serie de los Beatles en dibujos animados. Aún recuerdo la
sensación de sorpresa y agrado que tuve cuando tocan “Penny Lane”. No podía
dejar de pensar en eso, y de oír las melodías vocales y la trompeta dentro de
mi cabeza. Después en una feria ubicada yendo hacia el cerro de atrás que ahora
está lleno de antenas, vi uno de esos legendarios casets chinos marca dbx que
contenía sus “greatest hits”, puros temas rocanroleros de la primera época de
oro. Mis papás, que se conocieron en 1966, eran fanáticos de ellos así que
compraron la cinta, y creo que aún la tienen en su casa. En esto mi historia no
es distinta a la de muchas personas, entre ellos Viv Albertine de las Slits,
que en sus memorias cuenta la impresión profunda que tuvo de niña al
escucharlos, cuando una adolescente que conocía le mostró un disco de 7
pulgadas y comprendió que la felicidad podía venir envasada en esos pequeños
artefactos, o Daniel Johnston que le agradece en una canción a John Lennon porque “los Beatles me sacaron de mi
oscuridad”.
El problema es que los
Beatles me dejaron de gustar algo más grande, en Punta Arenas, porque un vecino
algo irritante cantaba sus canciones empalagosamente y además porque a todo el
mundo parecían gustarle, luego del deceso de John Lennon. Demoré como tres décadas en poder apreciarlos
de nuevo y ponerlos en el lugar que se merecen en mi panteón personal, y la
reapreciación vino sobre todo tras reiteradas escuchas del Album Blanco, una de
cuyos discos encontré tirado en la basura cerca del Parque Almagro en su
edición Apple de 1969. Cosas que pasan.
Así que de niño conocí
tanto el amor por las canciones como el alejarse de un objeto de tu gusto por
rechazo al oportunismo de la aceptación masiva. Craso error que después volví a
cometer, por ejemplo con los Doors, por culpa de la película de Oliver Stone y la actuación del
pelmazo que interpreta a Morrison.
Seguí avanzando hacia
la pubertad sin darle mayor importancia a la música popular, después de haber
admirado a Boney M con “Rasputín” y los principales hits de Village People e
incluso a Migue Bosé con “Voy a ganar”, motivado sobre todo por el efecto de
rayos láser que usó en la Quinta Vergara. Lo que hacía que a uno le gustara el
láser era lo mismo que hacía que te gustara el logo de Kiss.
Ya comenzada la década
de los 80 y viviendo en la ciudad de Punta Arenas, empecé a estudiar flauta
dulce con el profesor Rolando Arancibia, y darle importancia a la música clásica
y popular. Era un buen alumno, así que practicaba una hora al día, todos los
días. Ademas, seguí toda la colección de “grandes compositores” que llegaba desde Santiago y mi padre compraba puntualmente: 100 fascículos incluyendo en cada
uno un caset, dedicado a uno o dos compositores. Escuché todo poniendo mucha
atención, pero por alguna razón lo que más me llamó la atención fueron los
últimos volúmenes, dedicados a gente como Messiaen y Stravinsky. Como mi padre
trabajaba en la televisión, conseguía cosas tan interesantes como un
concierto/ballet canadiense de “El pájaro de fuego”, que además de ser muy
bello como puesta en escena me permitía observar de cerca a todos los
instrumentos de la orquesta, y varios conciertos de la televisión alemana,
incluyendo una contundente versión de la Suite N° 2 de Bach, para flauta traversa
y orquesta de cámara.
En el ambiente
estudiantil y en las familias de izquierda como la mía se escuchaba harto
folklore latinoamericano, nueva canción de los sesenta, canciones de protesta, Víctor
y Violeta, Isabel y Ángel, Quilapayún e Inti Illimani, Congreso y Los Jaivas,
además de Charly García, Silvio Rodríguez y el llamado canto nuevo. Escuchando
a bajo volumen “Escucha Chile” de Radio Moscú, y “Chile al día” que se emitía
desde la RDA mi papá me enseñó a explorar la radio de onda corta.
Por esos días Claudio
Arrau visitó Chile y la televisión transmitió algunos conciertos, de los que
aún recuerdo algunas interpretaciones de Beethoven.
Quedé impresionado
cuando mi profesor de flauta, Rolando Arancibia me llevó por ahí por 1983 al Teatro
Municipal de Punta Arenas a ver al conjunto Syntagma Musicum, que tocaba música
antigua con instrumentos extraños como el cromorno, un instrumento medieval de
lengüeta cuya apariencia y sonido me fascinó. Tampoco podría pasar por alto el
impacto que me causó cuando mi padre me llevó a ver a Congreso por esos mismos
años en el Teatro ubicado al lado de la plaza de Viña del Mar (cuando acababan
de grabar “Ha llegado carta”, y se disponían a grabar “Pájaros de arcilla” en
Argentina, hermoso álbum jamás editado en Chile), y una vez que mi tío Emilio
me llevó a un ensayo de su banda Motemey en Valparaíso (con Oscar Carrasco en
bajo y voz, casualmente profesor de música de mi amigo Katafú en la escuela, y
padre de mi amigo el saxofonista Edén Carrasco).
Un buen amigo de mi padre,
José Luis Vergara, participaba del Taller Alturas, conjunto que grabó el “Canto
a Magallanes” y luego la suite “El Pionero”. A veces lo acompañé a ensayos
caseros de pequeños ensambles que tenía, y fue quien me prestó por primera vez
algo de Led Zeppelin: un caset chino de su álbum II, conseguido en la Zona
Franca, donde un amigo encontró también el vol. IV de Black Sabbath, cuyo
guitarrazo inicial aún me resuena hasta hoy.
Pero a pesar de lo muy interesante
que todo eso me resultaba, diría que mi vida cambió radicalmente cuando al
observar Magnetoscopio Musical un domingo a la hora de almuerzo vi bandas de
heavy metal como Judas Priest y Scorpions, demás de Ozzy, en el US festival.
Poco después dieron tres video-clips de Iron Maiden al hilo, y en ese momento
pensé: “esto es lo mío”, y me convertí a lo que sentía que era una especie de
culto del rocanrol en general, y del rock pesado y el heavy metal en particular. Debo confesar que
además de la parafernalia metalera de cuero negro y brazaletes, y el sonido
característicamente ochentero de las guitarras eléctricas, lo que más me atrajo
era el look del guitarrista de Ozzy cuando su vestimenta roja se movía con el
viento. O sea que en el fondo era una atracción libidinal, aunque aún no
estuviera preparado para darme cuenta de ello.
Más fanático del estilo
heavy metal me sentí cuando mi profe de música y algunos profesores me
advirtieron que esa música, además de mala (e “imperialista” para algunos), era
satánica.
En 1984 me compré un
caset por primera vez en mi vida, en una galería ubicada una cuadra hacia la
costanera desde la Plaza Muñoz Gamero en Punta Arenas. Me demoré como media
hora en elegir entre “Asesinos” o “El número de la bestia” (sí: en esos años
los casets nacionales ponían las traducciones de los títulos).
Opté por “Asesinos”, y
al mes siguiente regresé por el otro. Con esas compras agotaba de inmediato la
mesada y no me quedaba para nada más, pero no importaba. Escuchaba
obsesivamente hasta ir agregando el siguiente artefacto, además de grabar algunas
cosas desde la radio y casets de amigos. Nunca más abandoné esa experiencia de
ir apurado a la casa a poner el caset o disco recién conseguido y ver qué tanto
te acercaba a tu idea de felicidad acústica, el cielo en la tierra de los que
sufrimos esta enfermedad.
Otros amigos se
escribían con gente de Santiago que tenía zines fotocopiados, entre ellos el
famoso Anton R. (de Criminal). Copiábamos la info a mano, y además copiábamos
los casets que se intercambiaban por correo. Así pudimos acceder en 1985 en el
extremo austral a “Kill’em all” y “Ride the lightning” de Metallica, que eran
lo más rápido que habíamos escuchado hasta entonces, pues no teníamos idea de
la existencia del hardcore punk. Para mi desagrado, pude comprobar en el Liceo
que a los fachos también les gustaba el
metal. De hecho, la fachada de la CNI conocida como ACHA (Acción Chilena
Antocomunista) usó imágenes de Iron Maiden y su monstruo Eddie en su propaganda.
En Punta Arenas pusieron una bomba en la Parroquia Nuestra Señora de Fátima, en
que explotó en mil pedazos uno de los milicos de la ACHA/CNI.
Cuando el heavy metal
se volvió thrash/speed/black metal, me empecé a interesar en el rock pesado y
progresivo de los 70. Incluso de puro contreras, y por asumir una fidelidad
general con todo el estilo, apoyé con todo a Nazareth cuando en 1985 fracasó
estrepitosamente en el Festival de Viña, mientras los metaleros suizos de Krokus
triunfaban gracias a su versión de “Ballroom Blitz”. La Estrella mintió
señalando que cuando cantaban “now you´re messin with a son of a bitch” en Hair
of the Dog (que después todos amaban cuando la grabó Guns and Roses) insultaban
al público, y tituló la portada: “Nazareth: rotos, guatones y pencas”. Gracias
a eso los casets y LPs de esta nunca bien valorada banda escocesa terminaron
todos en las canastas de saldos a precios módicos, y yo los compré. Todavía los
tengo.
A partir de ese
salto a los 70 tuve los oídos bien
abiertos para distintas variedades de rock experimental, difícil de conseguir
pero bien presente en los programas dominicales de las radios en la última
mitad de los 80, como “Tiempo Contemporáneo” y varios de la radio Beethoven, que
fueron muriendo todos a medida que entrábamos en la siguiente horrible década.
Ahí conocí el inclasificable “Camenbert Electrique” de Gong, “Attahk” y
“Köhntarkösz” de Magma, Here & Now, el “Tago Mago” de Can, Heaven/Hell de los
Residents, Naked City y Fred Frith entre otros, pistas que me llevaron a buscar
material en las disquerías clave para los repocos sujetos interesados en esos sonidos en ese momento: Beat en la galería San Diego,
y Melody Rock en el Interprovidencias. Ambas siguen ahí, aunque va muy poca
gente. Fueron los sitios en que pude conocer a un par de amantes del Rock In
Opposition. Es curioso pero a mediados de los 80 visitaron Chile la mitad de
Cassiber (Heiner Goebbels y Alfred “23” Harth), y a mediados de los 90 vinieron
Fred Frith y Chris Cutler, de Henry Cow.
El gusto por el rock me
hizo desinteresarme del folclore, la música clásica, y mi instrumento: la
flauta traversa. La única banda que usaba una y sonaba bastante bien era Jethro
Tull, cuyo “Aqualung” aún me sigue pareciendo interesante y oscuro. De a poco
me fui pasando al bajo eléctrico. Hubiera agradecido que en esos años juveniles
me hubieran presentado a Albert Ayler y un saxo tenor.
Ya bien arrimado en los veintitantos y gracias a los Ramones me acerqué al punk, que volvió a cambiar mi vida, y a partir de ahí he transitado sus caminos entendiéndolo como un estímulo poderoso, al igual que el free jazz y otras expresiones de creación y libertad humanas, momentos del tiempo de varias vidas que se juntan para hacer su aporte a la vibración universal, sacando de adentro todas esas emociones y sonidos que se toman las ondas y entran directo a nuestra mente y cuerpo, haciéndonos vibrar también para siempre.............................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................
(Desarrollar un poco más)..........................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................
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martes, marzo 15, 2016
Tildaflipers/Foros
2.- Foro en Volnitza este viernes.
3.- Actividades antirrepresivas en Argentina la semana entrante.
4.- Actividad por Jonny Cariqueo el 27 de marzo.
Etiquetas: Argentina, Chantiago, contra-represión, reflexión, Tildaflipers