sábado, noviembre 30, 2024
Discos del 2024: the rest of the best // Roy Haynes (1925-2024) R.I.P.
Reconozco que el listado inicial de 6.6 discos me quedó algo cargadito al "heavy metal", y lo que no era heavy metal eran bandas rosarinas. Curioso: ¿no?
(Aunque hasta esa etiqueta podría ser discutible: he notado que los metaleros realmente existentes llaman Heavy Metal a la prehistoria del género: de Black Sabbath al primer Judas Priest y por ahí. A lo demás lo llaman simplemente Metal, por lo general asociado al respectivo subgénero: thrash, death, black...).
((Pero insisto: yo no soy un metalero. Sólo soy un tipo especial de punk rocker, un amante del sonido en general, la música de los humanos, el canto de los pájaros, y las subgéneros más raros y extremos que se han desarrollado en la periferia de la industria cultural (Teddy/Max) por lo general en oposición a ella, aunque no pocas veces recuperados por el largo brazo del capitalismo musical.
En síntesis: soy sólo un Black Metal Gurú)).
Entonces, en medio de estos días finales del penúltimo mes del año, y de un viaje breve e intenso a la ciudad de Temuco...
[por cierto, nunca en mi vida vi tanta gente con poleras de Iron Maiden: en la calle, metro, micro y aeropuertos. Eran tantos y tantas que me preguntaba, si Chile es un país tan pero tan metalero trve, ¡por qué mierda en las radios y en los bares suena puro pop de mierda, electrónica punchy punchy y versiones horribles de lo-que-se-te-ocurra en bossa nova?]
...me puse a pensar qué discos se me podrían haber pasado, o peor aún, en qué músicas realmente excelentes habían sido posiblemente editadas este año, y yo por andar adorando a Bafomet, Lucifer y Vajrapani ni siquiera me había enterado.
Una amiga me recordó dos obras que yo había disfrutado este año, una de las cuales se me había olvidado del todo:
Darkthrone, con su enésimo album, "It Beckons Us All".
A estas alturas, a exactamente 1 año y 6 meses de haberme fascinado con el metal oscuro (denominación que en mi constelación de ideas y conceptos -si me perdonan la cursilería seudobenjaminiana, absolutamente innecesaria- es algo así como el black metal y +: proto, post, algunas zonas contiguas y otros derivados), mi apreciación sobre DT, la banda que me inició en este viaje, es algo más sosegada: ningún disco en su abultada discografía es realmente malo, pero lo que hace realmente ENORME su aporte es lo que ocurrió entre sus primeros demos a fines de los 80, el primer disco, y hasta Panzerfaust.
La obra cumbre sin lugar a dudas es "Under a funeral moon" (1993): después de eso, "Transilvanian Hunger" y "Panzerfaust", por excelentes que le parezcan ahora hasta al sobrino de tu vecina, son como discos solistas de Fenriz, que inventó y grabó los temas a los que luego Nocturno Culto agregó la voz.
¿Y como es el disco nuevo? La verdad, queridxs amigxs, es que no lo recuerdo. Lo escuché con entusiasmo el mismo día que salió, y luego como 4 veces más. Y nunca más. Lo cual puede hablar más mal de mí que del disco, pero es un indicio claro de por qué no llegó al listado 6.6
Otro que se me había olvidado es el que sacó Inquisition, "Veneración del misticismo medieval y la violencia cosmológica". Para los que no lo saben, esta antigua banda tuvo una primera vida en Cali, Colombia, a fines de los 80, como un ensamble interesante de thrash metal que primero se llamó Guillotina. Después se fueron hacia el lado oscuro, creando una especie de black metal que oscila entre la adoración del fuego en el centro de le tierra y la contemplación mística de la oscuridad entre la luz de las estrellas. En otras palabras, es a la vez diabólico y cósmico. En 1996 Dagon se trasladó a Estados Unidos, donde se asoció con el baterista Incubus, que son el núcleo de la banda hasta el día de hoy.
Sin ser un gran conocedor de sus obras completas, había conseguido hace poco en Cruel Wretch (tienda BM ubicada en la vereda del Galpón Victor Manuel del Persa Biobío, por calle Placer) un album llamado "Bloodshed across the Empyrean Altar beyond the celestial zenith", del 2016. Me sorprendió la calidad de la grabación. Este último también suena muy bien, lo que permite apreciar un interesante trabajo de guitarras que hasta podría pasar por alguna forma de recepción metalizada del post punk. Créanme: suena horrible en mi descripción, pero es bellísimo.
Chutas, la idea era ir en este agregado más allá del heavy metal, pero me acabo de acordar de un gran disco de Black/War metal que salió también este año: Antichrist Siege Machine, con "Venganza del Fuego Eterno".
No tenía idea de ellos pero me los recomendó un amigo luego del último lanzamiento de Barricadas a go-go, en la despedida del local de Esqueleto Libros. Después me lo topé en Deathly Domains, otro de los lugares donde puedes capturar metal oscuro en el Galpón Victor Manuel.
A mi que me impresionaba el inicio del clásico segundo album de Immortal, "Pure Holocaust" porque tras 9 segundos de un inicio a velocidad normal arrancaba un blast beat que ya no paraba en todo el resto del disco, no me podía dejar indiferente este inicio: tras dos toques de baqueta, en menos de 1 segundo, el blast beat llega con violencia supersónica y no abandona nunca más. Como decía un amigo porteño (de Valparaíso, no Buenos Aires): "hoy en día trato de seguir los principios del war metal, ahí encuentro todas las respuestas" (aunque él estaba pensando sobre todo en Conqueror y Revenge).
Lo único que me hizo desconfiar de esta banda/disco, es su afición por usar fotos glamorosas en que tratan de parecer muy malos, con armas y pintura que deben haberse hecho cuidadosamente frente a un espejo. Pero bueno, el black metal siempre ha tenido algo de glam, y como dijo Fenriz citando a alguien cuyo nombre había olvidado: "el heavy metal se supone que tiene que ser ridículo".
Ahora sí que prometo no hablar más de heavy metal.
Tras dormir casi toda la tarde escuchando el hermoso álbum solista de David Sylvian "Árboles brillantes", de 1984, me eché agua helada en la cara, aprecié frente el espejo todo lo que he envejecido en más de medio siglo, y me puse a investigar en el sello de Oren Ambarchi (otro veterano del glorioso 1971), Black Truffle records, donde me encontré con una excelente producción de este año:
"Una canción para dos madres / OCCAM IX", de Laetitia Sonami junto a su maestra Éliane Radigue.
Conocía a Éliane, a quien descubrí casualmente en Youtube (aunque se podría decir que nada es casual ahí), y cuya obra electrónica siempre me ha resultado impresionantemente enigmática y bella.
Laetitia (nacida en 1957) estudió con ella en París, y se trasladó a California en 1978, donde inventó un instrumento electrónico llamado "Guante de dama", que no les podría describir porque por más que leo la descripçión, no entiendo casi nada: es lo que me pasa con los temas técnicos de la electrónica y la música "docta". Me siento más cercano a no recuerdo cual integrante de The Clash que consultado en su tiempo sobre si sabían algo de música respondió: "Ehhhh, tiene que ver con 8 notas o algo así?".
El 2016 abandonó ese artefacto, e inventó el "Spring Sprye": 3 resortes en un circulo (lo que se ve en la FOTO de la portada), cuyo sonido al ser tocados es procesado en Max/MSP y en Wekinator y Rapidmax, "de modo que al final nunca escuchamos los resortes mismos". Ja ja ja: ¿alguien entendió algo? Yo no.
Para este disco, Laetitia incluyó una composición propia para ese instrumento, y le pidió a Éliane una composición: OCCAM IX.
Me resulta casi imposible describir la belleza y potencia del resultado. Recomiendo escucharlo dos veces al menos: una acostado, con los ojos cerrados, y otra caminando de noche, que es lo que voy a hacer ahora mismo. Ya regreso.
..
Ok: me puse a husmear en la revista The Wire online, y encontré algunas sorpresas.
Por ejemplo, que este año la querida banda holandesa The Ex cumplió 45 años de existencia y para eso sacó un single: "Great!/The Evidence". Varias veces este año me metí al bandcamp de la banda para ver si había algo nuevo, y nada. Hasta llegué a pensar que tal vez "27 pasaportes" había sido una despedida. Pero no: afortunadamente, siguen vivos y agotando ese sonido tan especial que a la vez que proviene del mejor anarco-punk de los 80, es algo totalmente único y propio de la singular forma de vida que hace casi medio siglo se ha encarnado en este colectivo.
¡Que viva The Ex!! Y gracias por seguir existiendo!!!
Además, gracias a la sección "el ambiente en la oficina" me encontré con dos grandes artistas que no conocía ni en pelea de perros. Lo cual no nos debería extrañar: aunque estemos escuchando discos todo el día, lo que alcanzamos a escuchar no es ni el 1% de toda la música que se hace en este mundo.
Uno de ellos es el compositor británico Simon Fisher Turner con "Inestabilidad de la señal".
Por no pocas razones, todos los cantantes más sensibles y creativos de la escena brit me recuerdan un poco a Robert Wyatt y a Kevin Ayers, de Soft Machine. Me pasó cuando conocí a Richard Youngs, y ahora con este señor Simón.
Según relatan en su sello, Mute records, en este álbum SFT reúne cuatro corrientes de su experimentación sónica: "Slivers, Sounds, Strings and Singing". La calidad de sonido y la composición son impresionantes. Requiere una escucha atenta, y al mismo tiempo tiene una cualidad pop pocas veces vista en una música tan creativa y experimental.
La otro gran revelación de esta noche es el japonés Akio Suzuki, con su album" KA I KI ". Un maestro del "sound art", Akio se ha especializado en encontrar lugares que producen un eco natural.
En esta ocasión, el dique o terraplén de Ushinokura Dam, en la profundidad de las montañas de Shibata City, Niigata, donde sin audiencia alguna y sin amplificación procedió a generar sonido con piedras, botellas, bambús, esponjas y su propia voz, sobre el sonido permanente del agua corriendo.
Necesitamos más música así: espontánea, natural, anti-pretenciosa y en diálogo continuo con las fuerzas del cosmos.
¡Pero también necesitamos el rock pesado!
Por eso, me van a excusar que viole la promesa que hice hace un rato, y que casi al cierre de este complemento del listado 2024 justo antes de pasar al mes de diciembre con otra recomendación black metal que me acaban de informar desde el blog hermano Discarga Directa: los finlandeses (¿o fineses?) de Oranssi Pazuzu, famosos por su peculiar mezcla de black metal con krautrock, sacaron también un disco nuevo este año: "Muuntautuja".
En el libro "Nacidos para arder. La historia del Black Metal", de Marcelo Gallardo (Jedbangers, 2022) el capítulo final se titula "El culto está vivo" (como el álbum que inauguró la fase punk/metal de Darkthrone en 2006), y lo dedica a las expresiones que surgiendo del BM lo han llevado a otros territorios sonoros. Comienza de hecho con Oranssi Pazuzu, quienes debutaron en el 2009 con el álbum "Muukalainen puhuu".
El bajista declara que en ese momento "la cuestión de la rebelión contracultural ya no estaba presente (...) el metal se estaba haciendo muy popular en Finlandia, al punto de tener espacio en televisión en horario central. Pero las bandas de black metal de los 90 fueron la antítesis total de los grupos metaleros de producción masiva, esos que yo sentía que estaban diluyendo las ideas originales. Darkthrone no sonaba como metal. Sonaba como noise, y eso me parecía asombroso". Así, se atrevieron a buscar su propio camino, que según relata Gallardo incorporaba a la influencia noruega (DT, Burzum, Satyricon) "su amor por nombres obligatorios del krautrock alemán como Can o Neu!, y hasta los escoceses alternativos Primal Scream". Bueno: eso explica este sonido tan poco tradicional, y el hecho de que ellos mismos ya no estén muy seguros de si aún se les podría clasificar como una banda de BM.
Y con esto sí termino la lista: "Sufferer´s Sound" un compilado aparecido este año del gran arquitecto del dub reggae don Dennis Bovell, famoso por haber trabajado a fines de los 70 con interesantes bandas punk como las Slits y el Pop Group, además de acompañar la destacable trayectoria musical del gran poeta Linton Kwesi Johnson.
Los tracks están tomados de sus trabajos entre 1976 y 1980: una era dorada del buen dub, que viene bien escuchar justo ahora, mientras me tomo un vaso de agua de la llave previamente refrigerada.
Como ya he señalado, leer revistas musicales en estos tiempos tiene un lado triste, pues las secciones necrológicas se han convertido en algo dominante. Mi amigo DJ Stalin dice que es porque "nuestra época está muriendo". Puede ser.
En esta ocasión me enteré de la muerte del gran baterista de jazz Roy Haynes, ocurrida el 12 de noviembre. Su trayectoria es imposible de resumir, pero para efectos de lo que yo le conozco, abarca desde colaboraciones con Monk y Coltrane a Sarah Vaughan y Chick Corea. Pueden ver un resumen en la nota que le dedicó The Wire.
Le faltaron cuatro meses para cumplir 100 años, pero no importa: su legado lo hace inmortal (Immortal?!).
Los dejo con "Después de la lluvia", último tema del album Impressions de Coltrane (1963), y una aparición televisiva de inicios de los 70 junto a Rahsaan Roland Kirk, Mingus, Archie Shepp y otros.
Etiquetas: 2024 el año que vivimos en peligro, baja filosofía, dub, heavy metal, noise, rock (no punk)
sábado, septiembre 21, 2024
Avantgarde heavy metal: algunas recomendaciones calificadas. Parte 666: Nick Didkovsky (guitarrista extraordinario de la fama de Doctor Nerve y el Fred Frith Quartet a Häßliche Luftmasken y Vomit Fist)
En mi bastante solitaria búsqueda
por los terrenos del metal oscuro, he tenido que acudir a viejos amigos o más
bien influencias del pasado, como el tal Weasel Walter del que ya les he
hablado (y con quien tuve correspondencia hace unos meses, muy interesante y
sobre este tema, que espero alguna vez traduciré. Sólo les adelanto que, en
relación a sus recomendaciones del 2003, en retrospectiva dice preferir el Death
metal claramente por sobre el black metal, y por sobre todo le gustan mucho el brutal death metal y algo del mejor war metal)…En fin: resulta que en medio de
una aguda faringitis que me atacó hace pocos días y aún no se retira del todo
de mi organismo, una noche de insomnio recordé al viejo amigo por
correspondencia o “pen pal” -como se decía antes cuando la gente aplicaba lápiz
sobre papel y luego los enviaba dentro de un sobre como carta- Nick Didkosvsky.
¿Quién chucha es Nick Didkovsky? Se
preguntarán ustedes y ustedas con muy justísima razón, y yo les explico:
Nick es un genio musical nacido en 1958 que vive
en la ciudad de Nueva York y que de joven “abandonó
una promisoria carrera como actuario” (lo cual lo hace semicolega mío, supongo)
para dedicarse al espacio conocido como Creative Music Studio, y que ya desde inicios
de los 80 se destaca en la guitarra en una línea de talento y exploración que
lo liga directamente con maestros como Fred Frith e indirectamente con Robert
Fripp, dos de los más innovativos guitarristas de todos los tiempos según yo.
Descubrí sus actividades musicales a través del CD Did sprinting die?, editado en 1990 por Wayside Music Archive Series, y que llegó a las vitrinas de Melody Rock (Galería Interprovidencias), donde gastaba tantas horas de mi adolescencia escuchando música, a veces copiando, y rara vez comprando discos. Este llamó mi atención no tanto por su portada amarilla con letras verdes, sino porque:
a) no era exactamente Rock In Opposition
b) era de NY, donde todavía parecía haber una escena interesante y,
c) rockeaba
muy duramente en varias partes, lo que se apreciaba muy bien toda vez que DSD
es un disco principalmente en vivo, con sesudas y a la vez furiosas arremetidas
de guitarra, batería, bajo, tres vientos (trompeta, saxoprano y clarón), más
el KAT Mallet controller (al parecer, una especie de vibráfono sampleado pero
no estoy para nada seguro de eso), y al inicio, medio y final, tres “computer
generated pieces”, que según dice el folleto fueron generadas por “DrNerve.hmsl”,
un programa escrito por el profesor Nick Didkosvsky, que de hecho enseña
programación computacional musical o algo así. (Qué quieren! No entendía eso en
1990, cuando tenía un cerebro nuevito de 19 años, y menos aún en pleno 2024 que…bueno,
dejémoslo así).
El concierto tuvo lugar el 14 de
junio de 1989 en The Knitting Factory (un lugar al que Esneider Huasipungo no me quiso llevar
cuando estuve con él un par de días en junio del 2001, porque era muy “arty” y “White
liberal” para sus gustos latin punk). (Por lo menos esa vez, antes de ir, le
escribí un mail a ND, que me recomendó pasar por la tienda Downtown Music
Gallery. No hubo tiempo para mucho más en ese viaje por motivos de trabajo, tres
meses después fue el atentado a las Torres Gemelas, que alcancé a ver en pie en
junio de ese año sin darles mayor importancia, y nunca más supe de ND tampoco
ahora que lo pienso).
El disco se escuchó reiteradamente
en mi pieza, en esos años en que alojaban unos cuantos amigos de confianza en
casa aprovechando la lejanía temporal de mis padres. Y después conseguí otro CD
ahí mismo (no había ninguna otra tienda que pudiera traer algo así, creo que ni
siquiera Disco beat en San Diego, donde los gustos eran menos neoyorquinos):
Armed Observation (de 1987) seguido de Out to bomb fresh kings (1984), unidos
en los casi 80 minutos de esta edición en Cuneiform Records: uno de los sellos
cuyos discos llegaban esporádicamente a Melody Rock.
Estos son albums en estudio, y
sirven para entender la evolución de esta “banda”, que en verdad era todo un
colectivo, pues en esos 3 años pasaron por ahí 19 músicos, “compartiendo una retorcida
visión musical” (cito de nuevo el folleto).
Alcanzamos a conocer un álbum más.
Beta 14 OK, que alguien compró en CD y yo copié en cinta de cromo. Al final
salían los “44 nerve events”, fragmentos breves de distintos tipos de sonido
más o menos restructurado, y ND en el folleto respectivo invitaba a “torturar
el reproductor de CD” programando y/o reproduciendo aleatoriamente el
artefacto. Animados por esa invitación, le escribimos, y nos respondió varias veces,
enviando amablemente unos pequeños afiches de tocatas que él programaba e
imprimía en el trabajo. Ahora recordé que teníamos grabadas nuestras sesiones
de tortura…¿Dónde estará el caset? Mejor que se haya perdido para siempre.
Bueno…como les venía diciendo
hace un rato, a pesar de mi faringitis que casi me impide totalmente emitir
sonidos por vía oral, me acordé del bueno de Nick Didkovsky, y además vino a mi
de nuevo la sospecha de que tal vez Leo Didkosvky, ex baterista de la nunca
bien ponderada banda gringa de “Black Metal Transcendental” Liturgy, podría ser
su pariente. Y sí: en efecto, es su hijo.
A la primera búsqueda del nombre
de nuestro héroe más “heavy metal”, di con una larga e interesante entrevista
en Perfect Sound Forever, por lejos la mejor revista musical online, donde explica
su relación ya desde los 13 años (¡tal como vos mismo!) con el rock pesado,
tras toparse con riffages pesados como el de Martin Lancelot Barre en “Aqualung”,
y con todo el “Master of reality” de Black Sabbath apenas salió del horno: ¡qué
tiempos aquellos! ¡Y qué envidia me da! Una década después tuvimos que conformarnos
con Ozzy solista y Sabbath con Ronnie James Dio y después Ian Gillan.
Así que bueno: mejor léanla entera. El tipo tiene una banda de “blackened grindcore” con su hijo Leo, Vomit Fist (en la foto de arriba), que se presenta siempre con “corpse paint”: aunque tiernamente Nick
aclara que ellos no lo llaman así, sino que es una vieja tradición familiar de
pintarse en ese estilo para Halloween.
Su otra banda metal Häßliche Luftmasken la tiene con su viejo amigo baterista John Roulat, conocido por quien suscribe por ser miembro del trio de avant rock instrumental Forever Einstein (también en Cuneiform).
Al final de esta larga entrevista publicada en abril del
2019, Nick nos deja un valiosísimo listado de “algunos de sus discos favoritos”.
Primero me sentí mal de conocer solo a 6 de estas bandas, pero luego pensé que
está bien: hace poco más de un año yo no tenía idea de NADA de esto.
No se hable más!
4-3-2-1, Con ustedes y ustedas….El listado!!!:
Car
Bomb 'w^w^^w^w'
Dysrhythmia Psychic Maps
Artificial Brain Labyrinth Constellation
Virus The Black Flux
Baring Teeth Ghost Chorus Among Old Ruins
Thantifaxath Sacred White Noise
Gorguts Obscura y Colored Sands
Pig Destroyer Phantom Limb
Demilich Nespithe
Decapitated Carnival Is Forever y Nihility
Ulcerate Everything Is Fire
Inquisition Nefarious Dismal Orations y For The Multiverse
Horna Äänia Yössä
Behemoth Evangelion
Lazarus A.D. The Onslaught
1349 Hellfire
Goatwhore Blood for the Master
Sleep Dopesmoker
Etiquetas: heavy metal, noise, vandalismo comparado
viernes, agosto 02, 2024
Fascismo estético y/o estéticas fascistas: Daudi Baldrs/Filosofem de BURZUM
Burzum, Filosofem (1993/1996)
COMENTARIO A DAUDI BALDRS, por THOM JUREK
Dead Ringer de América ha empezado
a reeditar el catálogo de Burzum, haciéndolo agenciable por primera vez en los
Estados Unidos. Mientras el embalaje es bastante lindo, nada del texto interior
ha sido traducido al inglés.
En cuanto a la música, el quinto álbum
de Burzum, alter ego musical de Varg
Vikernes, Daudi Baldrs, es una continuación de las ideas expresadas primeramente
y con gran éxito en Filosofem, pero realizadas de forma completamente digital
con teclados.
Vikernes ha abandonado musicalmente
la idea misma del black metal aquí y, tal como en el disco recién mencionado (del
cual recrea ciertos modos y temas), está intentando crear una nueva música folk
y clásica que explora sus bastante insanas y misantrópicas nociones de sociedad
y (anti) cultura.
Vikernes está preso por el
asesinato de un ex amigo y se ha convertido en un Nazi declarado que proclama
que su paganismo (la adoración de Odín) es la inspiración para sus posiciones
racistas, anti-judeo cristianas.
Dicho lo anterior, su música no puede
ser meramente descartada como la obra de un villano. Vikernes es un músico muy
serio.
Sus intentos por crear una Nueva música occidental basada en nociones primitivas de melodía y armonía son tan bellos como convincentes en su modo escogido de expresión.
Su uso de la repetición melódica y temática, progresiones dinámicas y
llenas de texturas, desde una progresión de acorde aumentado a otra, siempre organizados
en torno a una gran pero restrictiva estética, ofrece otra visión de la violencia
que su música representa, y que de hecho incluso anhela.
Hay una maldad real aquí pero, como
pasa con otras expresiones artísticas de la rabia, puede ser seductora en su sutileza y muy placentera para los
sentidos, lo que hace a Daudi Baldrs
casi una escucha obligatoria para cualquiera que esté interesado en la
evolución del black metal hacia un seudo clasicismo del siglo XX, comprendiendo
la estética del neo-nazismo que trata de promoverse como una nueva
espiritualidad new age, pero más importante que eso, para saber en qué anda el
enemigo.
Burzum, Daudi Baldrs (1997).
Etiquetas: black metal, fascistología, heavy metal, pomo, rock (no punk)
domingo, abril 07, 2024
Otro Día Perfecto
Una cosa lleva a la otra, y si no fuera por un amigo, estuve escuchando el "Otro día perfecto" (1983, aunque mi CD pirata ruso dice 1982) de los Mötörhead sin caer en cuenta que el guitarrista que ahí usaron -y que les duró un sólo álbum- era nada menos que Brian "Robbo" Robertson, que había estado aportado una de las dos guitarras gemelas en Thin Lizzy desde el album "Vida Nocturna" (1974) hasta el doble en vivo de 1978 que comenté al final de la entrada anterior.
Robbo fue llamado a terminar el tour gringo del "Iron Fist" cuando el Rápido Eddie Clarke los abandonó.
La gráfica del disco muestra al "Animal Sucio" de la batería y Lemmy burlándose de la musicalidad sofisticada de este nuevo guitarrista. -"¿Muy musical no?" -"Lindas piernas eso sí".
La historieta era bastante real: las pintas de los rockeros Phil y Lemmy contrastaban radicalmente con el estilo de trajes de satin de Robertson. Como dijo Lemmy: "Las zapatillas de ballet y Mötörhead no pegan".
Pero vamos a la música. Coincido con Fenriz: "si a alguien no le gusta Another Perfect Day, tiene problemas serios".
El album es brillante de principio a fin, y por si fuera poco, trae las canciones "Danzando en tu tumba" y "Tuve lo mío". Me hace regresar a 1983. Y en fin: siempre amé a los Cabeza de motor (escuché este disco también en 1986 gracias al profe de música), y aunque se puede decir de ellos que el estilo nunca cambió mucho, la mezcla Motor-Lizzy o Thin-Head (en proporción de 2 contra 1) en este documento lo hace hermoso y valioso.
Por lo mismo, además de los albums que todo el mundo aplaude hoy en día ("As de espadas" y, el en vivo "No se duerman hasta Hammersmith"), y la dupla inmejorable que tengo en otro pirata ruso: "Overkill" y "Bomber", ambos de 1979, más el single de "No class", Otro Día perfecto está grabado en la memoria como el espacio de encuentro de dos estilos diferentes que permitían soñar con un nuevo POP metalero y punketa, retomado entre otros casos por los buenos de Leatherface (ayer vi a otro amigo, que se acababa de topar de bruces con un album legendario de dicha formación, a solo 3 lucas: 500 más y le alcanzaba para una Heineken de a litro en el Restaurant El Parrón de Santa Rosa).
Dado que la revolución no ha hecho sino seguir fracasando, podemos seguir soñando en un otro mundo perfecto, finalizar diciendo "Muere bastardo".
¿Quien sería el bastardo? No lo sé. Pero la relación con el nuevo guitarrista fue bastante mala. En palabras del propio Lemmy:
"Grabar este disco fue una tortura. Brian se echaba 17 horas en grabar una pista de guitarra. Tomó mucho más tiempo que grabar cualquier otro álbum, y cuando finalmente salió, todos lo odiaban" "Disfruté todas las formaciones, pero esa no. Fue el punto más bajo de nuestra carrera". Tan bajo que el baterista y Robbo dejaron abandonado a Lemmy, para formar la banda Operator.
Así y todo, Lemmy dice que esa caída en picada fue paradójica, porque el disco en sí era bastante bueno, ha pasado la prueba del tiempo, y a los fans llegó a gustarles. Pero no en ese momento. Aunque tan mal no le fue: llegó al lugar 20 en los rankings británicos
Etiquetas: heavy metal, memoria negra
miércoles, marzo 27, 2024
LA ÚLTIMA GRAN BANDA DE ROCK AND ROLL
He estado escuchando como loco el álbum Black
Rose (1978) de Thin Lizzy, al punto que mi hijo ya se aprendió de memoria dos
temas: Toughest Street in Town, rebautizada según la ocasión como “Brigid Street in town” o “Flaitest sreet
in town”, y Waiting for an alibi.
Al principio no me gustaron tanto un par de
temas: S&M (sobre su enamoramiento con una prostituta), Sarah (dedicada por
Phil Lynott a su hija recién nacida), y Roisin Dubh (Black Rose) a rock legend.
Pero a las finales, es un álbum perfecto, redondo, aunque nada se te queda más
pegado por días y semanas que los dos temas favoritos que señalé en el párrafo
anterior.
El primer tema, “Haz lo que quieras”, tiene un
toque como de Suzi Quatro con Gary Glitter, así de glam, pero en versión hard
rock: una maravilla, y de ahí enlaza de inmediato La calle más Brígida del
pueblo, que tiene unos power chords que podrían haberlos hecho los Cockney
Rejects, y de hecho hay todo un toque pub/oi! cuasi punk que lo hace adorable.
Leí por ahí que Lynott apoyó totalmente el punk cuando surgió, pero que en la
era punk de algún modo su banda se vio como algo anticuada: dinosaurios del
rock, aunque dentro del linaje degenerado del rock and roll sostengo que Thin
Lizzy debe haber sido la última verdadera gran banda, justo después del eclipse
de T. Rex.
De hecho,
el productor de Rosa Negra es el gran Tony Visconti, de la fama de T.Rex y Bowie,
y se nota su toque mágico.
“Esperando una coartada” es pura poseía
callejera típica de Phil, la que ha hecho que en allmusic lo definan como
especie de Dylan/Springsteen cantando a la clase obrera en formato de rock
pesado. Porque claramente la banda debe haber influenciado a gran parte del
heavy metal de fines de los 70, sobre todo por esa twin guitar que es una
influencia evidente en Iron Maiden. Las dos guitarras, incluyendo acá al luego
muy famoso Gary Moore, se lucen y le dan un toque único. Por cierto: el solo de
Moore en el segundo tema es una maravilla.
Al igual que Lemmy y Mötörhead, Phil y Lizzy pueden
ser del gusto de punks y metalheads, porque lo que hacen finalmente es ni más
ni menos que Maximum Rock and Roll.
Hace poco también leí que Phil y algunos
miembros de Sex Pistols armaron una banda ad hoc, The Greedies, que lanzó un single
navideño en 1979.
De todos modos, sólo conozco una pequeña parte de la
amplia discografía de Thin Lizzy, que creo alcanza la cifra de 14 LPs (incluyendo dos dobles en vivo).
Cuando tenía 15 años, en 1986, el profesor de música
del Liceo, que además me enseñaba guitarra eléctrica, me prestaba harta música,
y entremedio una vez me pasó el “Renegade”, de un par de años antes. Era el
último álbum, que muchos consideran de lejos el peor. A mi me gusta todavía,
con canciones como la que le da título, y “Mexican Blood”. No era el mejor
momento de Lizzy, y Phil murió poco después, pero sigue siendo superior a casi
todo el “rock” posterior y actual. Según un querido y viejo amigo, en este album Lizzy suena como un Dire Straits más lumpenproletario
Y por ahí por el 2014 tuve que ir varias veces
por trabajo a unas audiencias judiciales en la localidad costera de Pichilemu,
aún bastante averiada por el maremoto del 2010. La copada agenda del tribunal
nos dejaba algunos días libres entremedio, y así casi de causalidad llegué a
ver varios conciertos de Lizzy en You Tube matando el tiempo en la habitación del hostal mientras juntaba ánimo para ir pasear por la playa. Me encantaron, y después en el
Persa Biobío me compré el CD del Jailbreak (no confundir con la obra de AC/DC
del mismo nombre, también excelente), de 1976, producido por John Alcock, y que
justo ayer cumplió 48 años.
Para muchos esa es la obra cumbre de la banda.
No podría confirmarlo porque me falta escuchar como 10 discos más por lo bajo. Pero
sí: es un disco maravilloso, de principio a fin. Todo el mundo debería tener
una copia en su casa para homenajear al mulato irlandés. Desde “Jailbreak”
hasta “Emerald” el álbum te pasea por el mundo de Lynott, hijo del fugaz
encuentro de su madre irlandesa con un marinero de Martinica, anunciando un
estallido del que no todos saldrán vivos, paseando entremedio por el oscuro
romanticismo de “Romeo y la chica solitaria”, y en el tema seis con lo que
Greil Marcus dice que es por definición un verdadero hit veraniego: “The boys are back intown”, o "los chicos están de vuelta en el pueblo",que creo hasta hoy es su canción más exitosa y conocida.
Greil comenta:
Noten la letra cuando dice “El verano no está muy lejos ahora que los cabros están aquí de vuelta”, con la sorprendente sugestión de que con su mera presencia Los Cabros causan un cambio de estaciones!
Y concluye:
Esta canción no es el producto de la realidad
sino que del mito del rock; por medio de encantamientos busca restaurar el
lenguaje del rock a la simple realidad capturada sin esfuerzo por los Beach
Boys en “I get around”.
That´s right, Greil, y en
homenaje a todo esto, voy a abrir una lata de cerveza (siendo justo las 12 en
punto; soy un hombre de principios, y (casi) nunca bebo alcohol antes de mediodía).
ADDENDUM I:
Un amigo me hizo ver que en este entrada faltaba un dato importante: esas dos portadas de TL (junto a varias más) las hizo el artista irlandés Jim Fitzpatrick, famoso por su retrato del Che Guevara, y que hizo la portada del glorioso Underground Resistance de los gloriosos Darkthrone.
ADDENDUM II:
Buenos días. Ya mataron a Jesus Christ, pero entiendo que está arreglado que mañana va a resucitar en gran estilo.
Yo tampoco.
Me di cuenta de un par de errores que cometí en mi escrito sobre el poeta Philip Lynott y su vehículo expresivo, la banda de rock pesado Thin Lizzy.
Podría ir y arreglarlos, pero no soy un nazi/estalinista en el uso de la publicidad de masas.
Prefiero ir y asumir mis errores derechamente, y ver si de ello algo se aprende.
"Rosa Negra (una leyenda del rock" no es de 1978 (cuando yo iba en tercero básico) sino de 1979 (cuarto básico, Colegio San Antonio de La Serena. dado que en nuestra insignia decía C.S.A., cuando niños/as de colegios rivales nos veían aparecer espetaban: "¡Ahí vienen los Calzones Sucios Amarillos!". Gran anécdota de infancia en La Serena).
El otro error CRASSo en que incurrí es que dije de memoria que "Renegado" era el último álbum de Thin Lizzy. la verdad es que no: es de 1981, y en 1983 salió el doble en vivo Life y su verdadero último album de estudio: "Rayo y trueno".
Otra cosa interesante es que si bien la crítica no ha tratado muy bien al "Life", y yo tendría que analizarlo antes de opinar (por lo general no me gusta hablar de cosas que no sé), conseguí hace poquito el otro album doble en vivo (me gusta ese formato algo excesivo: Kiss Alive, Gong Live etc., Double Live Gonzo!, etc.) , "Live and Dangerous", de 1978.
Muy buen documento del rock, con una banda legendaria en un buen momento, producción de Toni Visconti, último album con el guitarra Brian Robertson, esta selección de 17 temas vendió 600.000 copias en Inglaterra y llegó al número 2 de los rankings, sólo superado por la banda sonora de "Grease" (o Grease brillantina como recuerdo que le decían por acá).
Pero así y todo, el disco suena algo cansado, y se dice que es solo 75% en vivo, y la cuarta parte restante es trabajo de retoque en estudio. Nada mal en todo caso. Como se puede apreciar en esta presentación en Australia de "Waiting for an Alibi", hacia 1978 la banda tenía un seguimiento MASIVO: Qué curioso que luego Los Cabros de Thin Lizzy hayan sido casi olvidados.
Y esta versión creo que la mejor representación visual del glamour de esta banda, interpretando, sí, una vez mas, Waiting for an Alibi, en el show de Kenny Everett (1979)..
(Mis paseos por la ciudad me hacen concluir que, dejando de lado lo que pueda o no aparecer en los galpones y pavimentos del Persa Bío Bío, los discos más variados y baratos se encuentran en las diversos locales que aún subsisten de la disquería Punto Musical: donde este CD me costó 7500. A un amigo le costó 9.900, misma edición, en la disquería Billboard. Con los 2.400 de diferencia te puedes comprar al menos dos latones de cerveza Quilmes, Cusqueña o Budweiser. Coors: no. muy aguada y con mal sabor)).
Etiquetas: anti punk, heavy metal, memories of you, punk rock, rock (no punk)
jueves, febrero 01, 2024
Mayhem según O'Malley
Seguimos con un poco más de Black Metal: la ola de calor en Santiago y Chile Central lo piden a gritos.
Les dejo 2 canciones de Mayhem escogidas por Stephen O´Malley (Khanate, Sunno((( entre otros proyectos), con dos vocalistas distintos:
ORDO AD CHAO (2007)
Canción: “Illuminate Eliminate”.
Attila es uno de los artistas más talentosos,
únicos y originales que me he encontrado. Su sentido de la metamorfosis, especias,
flores y abstracción sangran a través de su trabajo. Es un príncipe en el mundo
del metal, pero siempre lo he considerado al mismo nivel de artistas como Joan
La Barbara o Diamanda galas. Escogí una de sus piezas más desafiantes e
intransigentes de su segundo álbum con Mayhem.
(Dead)
LIVE IN LEIPZIG (1990)
Canción: “Buried by Time and Dust”
Dead, más que cualquier otra
persona, personifica la verdadera esencia del black metal. Él devino la muerte.
Todo después de su muerte fue en cierta forma una sombra o una imitación del
momento Ur-black metal de Mayhem. Su voz invocaba a la luna congelada,
enterrado en el tiempo, la puerta de la eternidad abierta. Necrobutcher ha
destacado la “intimidad” de su poesía/letras en un documental reciente, un
punto que yo no había considerado antes pero es la pura verdad. Me da escalofríos
cada vez que la escucho. Su voz era horror y dolor, él lo vivió y lo murió.
Una sombra.
(Tomado de: https://www.thewire.co.uk/audio/tracks/distinctive-metal-vocalists-according-to-khanate-stephen-o-malley-tim-wyskida-1 )
(Attila)
Etiquetas: anti punk, anti-arte, black metal, heavy metal
martes, enero 09, 2024
Metal Oscuro: encargos y hallazgos
Le encargué a un viejo amigo que
vive en Buenos Aires que me trajera algunos discos editados o distribuidos por
Icarus en Argentina. Otro amigo que vivió por allá y ahora está en el sur, me
había dicho que al parecer Icarus llega y edita una serie de materiales que no
cree que sean muy legítimamente autorizados, pero hacen buenas ediciones.
Escogí el “Desecration of Belo Horizonte” de Blasphemy (edición brasilera, con CD y DVD): brutal. Qué más se
puede decir sobre estos Black Metal Skinheads de Canadá. Ah: una anécdota de
otro amigo señala que estuvo carreteando
con ellos, y que el vocalista (Nocturnal Grave Desecrator and Black Winds) se
metía una línea de cocaína cada 5 minutos. En fin: eso explica bastante, por
ejemplo un comentario que alguien subió a YouTube comentando un concierto de
Blasphemy en Valdivia: “más duro que infancia en Siria”. También pedí la
edición Icarus del legendario “Live in Leipzig" de Mayhem, uno de los documentos
clave con el finado Dead en las voces. El segundo de Immortal, “Pure Holocaust”,
que junto a “Battles in the North” son, en mi humilde opinión de recién llegado, uno
de los mejores testamentos del Black Metal noruego de todos los tiempos. Basta con poner play y apreciar como en el
primer tema la batería digamos “normal” dura 9 segundos, y de ahí viene un
blast beat eterno que no aminora en la poco más de media hora que dura este
clásico.
Se habían agotado el primero de
Bathory y el “Worship Him”, debut de los suizos de Samael, en edición de Del Imaginario discos.
Así que en reemplazo terminé optando por el “Plague Angel” de Marduk, también
por Del Imaginario, lo que me hizo apreciar que hacen ediciones realmente
correctas con excelentes folletos e impresión.
El viejo amigo me hizo entrega de
estos materiales en una Schopería, y después me encerré como dos días en casa a
asimilar toda esta oscuridad.
Pero quedé con la bala pasada en
cuanto al disco de Samael y con curiosidad por otras ediciones de ese misterioso sello
argentino. Paseando por el Persa Biobío me topé luego con un CD que no trae datos
de edición ni fecha ni sello ni nada, y que reúne los primeros demos de los
suizos: “Into the infernal storm of evil”. Excelente material, con un sonido
más “no fi” que “lo fi”, pero permite disfrutar la magia negra de una banda totalmente
atípica (no es rápida, no hay blast beats, no hay solos de guitarra) pero
esencial. De hecho, recuerdo haber leído en una entrevista a Deathspell Omega
que en sus inicios (“Infernal Battles” y “Inquisitors of Satan”) se sentían mucho
más influenciados por Samael que por el black metal noruego o sueco.
Después me fijé en el CD de
Marduk que Del Imaginario tenía un mail. Escribí y me respondieron rápido,
diciendo que en el local 132/133 del Sector 4 del Galpón Victor Manuel del
Persa Biobío traían cosas de su catálogo. Así que el último domingo (primero
del 2024) partí en metro tras meter a la mochila dos latas de cerveza que tenía
refrigerando desde el día anterior. Llegué al lugar indicado, que resultó ser
una disquería por la que varias veces había pasado sin notar más que rock &
pop, y me encontré con una caja llena de
ediciones Icarus y algo de Del Imaginario. Lo sorprendente fue el catálogo
(varias cosas de Mayhem, Ulver, Satyricon, Marduk, Darkthrone) y los precios:
todos los CDs costaban 6 o 7 mil pesos. Los de DT (ediciones dobles de “A blaze
in the northern sky” y “Under a funeral moon”) costaban 10 mil, pero no lejos
de ahí los había encontrado hace meses a un precio mayor: 14 mil y algo.
En esta ocasión me dejé llevar
por los estímulos visuales y mis pretensiones de investigador, y me llevé:
-Ulver, “Nattens madrigal” (1997). Conocía la deriva más experimental de esta banda, por un LP compartido con Sunno))). Sabía de su origen Black Metal, pero no había tenido el placer. Este disco es la parte final de su trilogía inicial de LPs dedicados a la licantropía. Que había partido con el excelente “Bergtatt” (1995), único en sus vocalizaciones (no gritadas ni con voz de demonio, sino que cantadas en un sentido entre folk y de ensueño), seguido del hermoso álbum totalmente acústico “Kveldssanger” (1996), y que culmina con esta gran obra en 8 partes (la obra se subtitula: "8 himnos para el lobo en el hombre", en que el estilo gélido de BM recuerda el “Transilvanian Hunger” de DT, pero con todo respeto diría que se nota más la ejecución musical (recordemos que según el mito, todos los instrumentos en TH fueron grabados por Fenriz en su pieza, y luego envió el material a Nocturno Culto para que le agregara voces) , partes casi folk y un sinfín de maravillas y sorpresas que lo han convertido de inmediato en uno de mis discos favoritos de todo el género del Metal Oscuro. Destaco el tema 6 (no tienen titulo estos himnos), que tiene una estructura casi de canción pop, sonando un poco como...los Pixies con tremolo picking y blast beat...
Lo más destacable es el sonido,
sobre todo de las guitarras, que se escuchan como un riffage doble, pero además hay algo especial en el conjunto del sonido, en el ambiente que se logra, con comienzos falsos o pruebas que se escapan del tema, y que según leí tendría explicación en que este álbum fue
grabado al aire libre en el campo.
-Emperor, "Emperor" (1993)/”Wrath of the Tyrant”(1992). Nunca me ha llamado mucho la atención el estilo del BM “sinfónico”, con predominio de teclado. Cosas que escuché de los legendarios Emperor apenas me entretuvieron un rato, y pensaba que tal vez en gran parte su fama se debe a los homicidios e incendios que mantuvieron tras las rejas en su momento a al menos un par de integrantes. Pero no pude resistirme a esta adquisición porque acá se reúne el primer demo, y el primer EP.
Bastante buenos, a pesar del precario sonido del demo, que en
rigor hace que me guste mucho más que las grabaciones posteriores. BM glacial e
intenso, especial para tomar melón con vino y cerrar las persianas. El arte de ambos artefactos está tomado de ilustraciones de Gustave Doré: la Muerte y Leviatán.
-Satyricon, “Nemesis Divina”
(1996). Se trata de su tercer álbum, el más clásicamente black metal, y con
presencia de Nocturno Culto (de Darkthrone) en la guitarra. Es un artefacto típico
del BM noruego como mejor es recordado tres décadas después: rápido, complejo,
glacial, bestial. Hasta hay un par de clips, como el de su famosa canción “Mother North” (featuring la polola de Satyr). No soy un gran fan de todo lo que
hicieron después, pero este álbum hay que tenerlo cerca, sobre todo para
contrarrestar el calor del verano.
-Mayhem, “Ordo ad Chao” (2007).
Es fácil perderse en la trayectoria de una banda que comenzó en 19854 y aún
sigue. En este álbum se reincorpora cantando el famoso húngaro Attila Csihar (que fue llamado por Euronymous para grabar las voces del album debut, y dos semanas después, de vuelta en Hungría, se enteró de su asesinato, cometido por su bajista Vikernes), y demuestra que a
pesar de los estereotipos asociados a esta banda, ellos nunca han dejado de
seguir un impulso más experimental que los hace incursionar en paisajes sonoros
desolados, casi industriales, sin tratar de replicar sus primeros discos y sin
abandonar tampoco la esencia maligna y oscura del ensamble.
A la tercera escucha diría que este álbum es realmente bueno. Me ha sorprendido gratamente y le daré play de nuevo después de cargar más pilsen.
Attila tiene un par de albums solistas, como este que editó su amigo Stephen O´Malley en el sello Ideologic Organ. Junto al australiano Oren Ambarchi, los 3 forman el excelente proyecto Ambient-Ruin: ¿qué están esperando? Volumen a esos parlantes y obséquienle todas estas joyas a sus vecinos. Si ellos no lo aprecian ahora, sus hijos lo harán alguna vez -si Lucifer quiere-.
Como dijeron los Melvins de no me acuerdo cual disco: "La gente NECESITA OIR esto!".
-Trouble, “The Skull” (1985). Del
Imaginario (los anteriores son todos Icarus). Doom metal cristiano del mejor
que se ha hecho, junto a Saint Vitus. Este segundo álbum suena casi igual que
el debut de 1984 (“Psalm 9”): suenan como Black Sabbath (*) pero trasladados a un contexto de mediados de
los 80, con el típico sonido cuasi-glam de las guitarras de esos años, y
canciones lentas, pesadas y pegadizas, que en momentos aceleran parcialmente
para dejarte cabecear más intensamente, aunque ya no te quede mucho pelo. No sé
si cabe aclarar esto pero, en tanto ateo, puedo escuchar metal satánico y
también cristiano. Al final, no es mentira que el satanismo es una mera
inversión del cristianismo.
Cosa curiosa es que supuestamente el doom metal es una reacción contra la hipervelocidad del thrash/speed metal. ¿Pero por qué no se podría combinar todo eso en un solo disco o proyecto? No lo sé. Queda bien con partes lentas y rápidas en vez de solo lo uno o lo otro.
(*): De hecho, la madre de mi hijo, que tiene un excelente oído, se confundió y pensó que estaba escuchando la voz de Ozzy.
PS: No, aun no
encuentro el primero de Samael.
Etiquetas: buenos aires, Chantiago, heavy metal, psicogeografía
viernes, noviembre 10, 2023
Black Metal libre: dos discos de Abruptum (1993-1994)
Mi exploración profunda y exhaustiva del "metal oscuro" me ha tomado ya medio año, y no piensa terminar. Hay demasiadas bandas, demasiados estilos y subestilos, y tengo la impresión de que -a diferencia de otras formas musicales que ya están agotadas- en este mundo las cosas están en pleno movimiento y dinamismo. (Si no me creen, escuchen el disco nuevo de Khanate).
Estaba pesando hacer una especie de abecedario de bandas. El problema es que el listado provisional ya asciende a más de 120 ensambles. Un viejo amigo que sabe de estas cosas me decía que hoy en día hay más bandas de black metal que de jazz en el mundo.
Mi duda es, ¿existen o han existido bandas que se atrevan a trabajar en el cruce de esos mundos musicales? O sea, ¿algo así como black metal con improvisación libre?
Difícil, considerando el desprecio de los metaleros por la improvisación, y viceversa. Aunque los verdaderos improvisadores son mucho más abiertos que cualquier subcultura de fans de la música.
En fin: escuchando anoche mientras paseaba a mi perro bajo la lluvia el programa dedicado a la banda sueca Marduk en "El sauna del hype" (curioso nombre, pues para nada sugiere que es un podcast dedicado al black metal) me di cuenta de que se reían de unos invitados porque no odiaban a la banda Abruptum (también sueca), que les parecía una completa mierda. Tanto así que un participante del erudito programa se justificaba diciendo que le gustaban un poco, pero que no le encantaban.
Así que apenas llegué a mi casa busqué algo de ellos, y di con dos joyas absolutas que paso a compartir acá, que a mi juicio suenan como un ensayo de Fushitsusha con resaca (difícil porque el jefe Haino-san no toma alcoholes ni fuma nada).
Traduzco -algo tarzanescamente como siempre- lo que sobre esta banda y su obra inicial se dice en el bandcamp del sello lituano Inferna Profundus records. Especial para esta tarde lluviosa.
"1994-1995 cuando el black metal alcanzó la cima de su esplendor y esencia - en estos años aparecieron las mejores obras maestras de bandas como Darkthrone, Mayhem, Marduk y más. Entre estas realidades estaban los suecos de Abruptum que decidieron concebir el black metal de una forma completamente diferente, incluso más oscura y maligna que el género que estaba surgiendo. Dos conocidos miembros de la escena escandinava (It, fundador de la "verdadera horda satanista" y Evil, más conocido como Morgan -miembro fundador de los poderosos Marduk) unieron fuerzas para dar nacimiento a dos obras maestras de pura oscuridad caótica -"Obscuritatem Advoco Amplectere Me" (1993, grabado en 1992) y "In Umbra Malitiae Ambulabo, n Aeternum in Triumpho Tenebrarum" (1994, grabado en 1993). Euronymous de Mayhem comprendió inmediatamente el carácter único y la autenticidad de Abruptum y decidió incluir al dúo sueco en su histórico sello "Deathlike silence productions" editando los dos albums.
En esos dos albums Abruptum parece deconstruir y demoler el black metal alcanzando su esencia primordial - no hay reglas ni estructura musical, no hay cánones, ni canciones, ni riffs, ni estrofas, podríamos y deberíamos dudar incluso acerca de si esto podría ser llamado música. De hecho, la esencia de Abruptum no es la forma musical sino la atmósfera y el aura que son capaces de evocar y transmitir - un viaje claustrofóbico a una pesadilla sin fin - incómodo, impredecible, mórbido y frío. El sonido arrastrado de batería, guitarra y teclado parece un lento lamento cacofónico que tortura el alma de aquellos que se atreven a entenderlo. No hay cantos aquí - más bien gritos agónicos y esquizofrénicos que rebotan en la oscuridad. Los dos álbums de Abruptum no permiten mucha interpretación ni retórica - las únicas sensaciones que transmiten en casi dos horas de muralla de sonido son: malestar, oscuridad y caos. Puedes odiarlo, puedes amarlo, pero no puedes permanecer indiferente. No es causal que Euronymous definiera la "música" de Abruptum como "la esencia auditiva de la pura maldad oscura". Estos dos discos son un ejemplo admirable de lo que el black metal debería ser - libertad de ser y hacer lo que quieras. Hoy en día muy pocos pueden hacerlo...
Etiquetas: black metal, free chant, heavy metal, Losno Venta, malestar en la civilización, noise
viernes, octubre 13, 2023
Gaye Advert y el Black Metal
Gaye Advert era
la joven y atractiva bajista de la banda punk inglesa The Adverts, que existió
entre 1976 y 1979, dejando tras de sí excelentes himnos como “Gary Gilmore´s
eyes” y “One chord wonders”, y el álbum “Cruzando el mar rojo con los Adverts”.
Los escuché
en el famoso compilado “Punk Generation”, que ahora está a préstamo indefinido
donde un amigo, y leí sobre ellos en el “Marcas de rouge” de Greil Marcus,
libro que ahora que recuerdo presté a ese mismo amigo y nunca más regresó.
Bueno: hubo varios “cambios de casa” y desalojos en esos tiempos.
No supe más
de los Adverts ni de su hermosa bajista hasta que hace poco otro amigo punk
obsesionado con el black metal me envió una foto en que Gaye lucía una polera
de Darkthrone.
Me puse a
investigar y me topé con ella declarando que lo primero que escuchó de este oscuro
género fue una canción de Satyricon, “Fuel for hatred”, cuando Mary Anne
Hobbs la puso en Radio One de BBC. En el programa de radio “de vez en cuando
ponían algún tema de Black Metal”, así que se fue interesando cada vez más en
ello, explorando en YouTube y Last FM, aunque aclara: “solamente me gustan
cierto tipo de bandas de Black Metal, las guitarras afinadas muy graves son las
que más me atraen”. Así que cuando la gente le dice “¿a ti te gusta el Death
Metal?” siempre responde que no, que le gusta el Black Metal y “ninguna otra
forma de metal”.
Entre otras
manifestaciones de amor punk por el black metal, Gaye colaboró en el libro
Black Metal Para Colorear. Consíganlo y piratéenlo.
Hace un
tiempo, creo que el año 2011, el sitio Louder Than War le preguntó a Gaye por
su Top Ten de bandas Black Metal. Esta fue su respuesta:
1.- Gorgoroth
Gorgoroth ha
tenido muchos cambios de formación y períodos en que varios miembros han estado en la cárcel, pero sus álbums han sido consistentemente buenos en los últimos 16
años, y sus presentaciones en vivo han sido muy espectaculares. Recomiendo el
tema “Sign of an Open Eye”.
2.- 1349
Nombrados con
el año en que la plaga llegó a Noruega, 1349 es una banda de Oslo, formada en
1997, cuya música es un bombardeo total de black metal puro desafiando al
cerebro (con la excepción de “Revelations of the Black Flame” de 2009, donde se
fueron en una dirección más atmosférica). Su baterista, Frost, es más conocido
por tocar en Satyricon, y es posiblemente el mejor baterista que ha
existido. “Hellfire” es su mejor álbum.
También son una intensa experiencia en vivo.
3.- Mayhem
Probablemente la banda más notoria del black metal. Formada en
Oslo en 1984, un cantante cometió suicidio, el guitarrista fue asesinado,
iglesias ardieron, y así y todo se las arreglaron para sacar el clásico álbum “De
Mysteriis Dom Sathanas” y todavía tienen un punitivo programa de giras. Canción
recomendada: “Deathcrush"
4.- Darkthrone
Formados en 1987, Darkthrone hizo álbumes clásicos de black
metal melódico con sonido mortuorio hasta hace unos pocos años, cuando
adoptaron una dirección más punk. “Transylvanian Hunger” de 1994 es un punto
alto. Se han rehusado a tocar en vivo desde hace muchos años, y se oponen
totalmente a las técnicas de estudio rebuscadas y a los copiones. Canción recomendada:
“In the shadow of the horns”.
5.- Ragnarok
Ragnarok se formó en 1994 pero sólo el baterista es un integrante
original, la actual formación tiene sólo dos años, pero son una buena banda en
vivo y el álbum del último año “Collectors of the King” es destructivo y está
repleto de buenos temas. Canción recomendada: “Resurrection”.
6.- Immortal
Immortal circula desde 1990. Sus canciones son más sobre el
invierno y la guerra que los usuales motivos satánicos, y claramente tienen
sentido del humor. A pesar de estar inactivos unos años post-milenio,
regresaron con otro álbum excelente, “All Shall fall” en 2009. Canción recomendada:
“Damned in Black”.
7.- Eastern Front
¡No son de Noruega! Eastern Front son una nueva banda de
Ipswich (UK) que son impactantes de ver en vivo y acaban de sacar su primer álbum,
“Blood on Snow”, que es excelente. Sus canciones conmemoran a los que lucharon
y sufrieron en tiempos de guerra. Canción recomendada: “Blood on Snow”.
8.- Nifelheim
Nifelheim vienen desde 1990 y son black metal con toques
thrash. Junto con Immortal representan el lado más “buena onda” del género. Tienen
un tema con lo Satánico y se visten con una grotesca cantidad de remaches,
cadenas y cuero negro, hasta el día de hoy. Tema recomendado: “Storm of the
Reaper”.
9.- Watain
La música de Watain es Black Metal puro, poderoso y con una
atmósfera de desolación. Se formaron recién en 1998, y tienen algunas canciones
ya clásicas. Recomiendo “Lawless Darkness” (2010). Tienen una fijación con la
adoración del diablo y la muerte, y sus conciertos están llenos de velas,
incienso, cosas en putrefacción y sangre rancia. Son una banda más escuchada
que apoyada. Canción recomendada: “Reaping Death”.
10.- Taake
Taake son de Bergen, formados en 1994 y están en el lado más
melódico, con el aullido desolado del cantante Hoest añadiendo atmósfera. “Nattestid
Ser Porten Vid” de 1999 o su homónimo Taake de 2008 son álbumes para revisar. Otro
buen número en vivo. Canción recomendada: “Velg bort Livet”
Etiquetas: heavy metal, memoria negra, punk rock, volverse loco