domingo, noviembre 05, 2023
INDUSTRIAL NOISE una breve introducción
NOISE
"El noise es una especie que aparece con mayor frecuencia en Japón y en Escandinavia, aunque algunos ejemplares pueden ser avistados en América del Norte y en Europa continental. El noise, que a veces utiliza la improvisación libre como método, es un descendiente lejano del heavy rock y de la tape music (también conocida como musique concréte). Tiende a evitar todo el material musical convencional -melodía, armonía, ritmo con pulso- y privilegia los sonidos electrónicos generados por diversos medios, incluyendo sintetizadores, guitarras eléctricas y micrófonos saturados o estropeados. El noise emplea a menudo el drone como base armónica; una pieza de noise puede ser larga y gradual o corta y de formato canción, con destellos extremos de sonido de alta energía. Alguien podría gritar. Seguramente habrá distorción. El volumen es muy alto.
-¡¿Qué?!
-¡Alto, que está muy alto el volumen!"
(John Corbett, Una guía para escuchar Improvisación Libre, Buenos Aires, Templo en el oído, 2022).
LUJO DE TEXTURAS
"La guitarra es todavía la fuente de ruido privilegiada. Es necesario renovar la percepción de la capacidad que tienen el sintetizador y el sampler para producir tonos sucios, nocivos. Es necesario también que tenga lugar una toma de conciencia respecto de cuán lejos ha dejado atrás el noise rock a la música contemporánea y al new jazz. La gente debe prestar atención a las posibilidades abiertas por Diamanda Galas y Tim Buckley para la voz humana: escuchar de nuevo Faust, Can, Hendrix, Sun Ra, Cabaret Voltaire, Suicide..."
(Simon Reynolds, "Los poderes del horror. Ruido", en: Después del rock. Psicodelia, postpunk, electrónica y otras revoluciones inconclusas, Buenos Aires, Caja Negra, 2015).
Me tope con estas dos definiciones del NOISE algo pedantes pero pese a eso (¿o a causa de?) bastante útiles para pensar en estas formas musicales. Pero en verdad estaba buscando alguna definición de "industrial", que para mi podría ser visto tanto como un tipo de noise, basado en máquinas y en las teorías del colectivo Throbbing Gristle (cartílago palpitante: una forma en slang de llamar al pene erecto, o en buen chileno: el pico parado) sobre la cultura industrial, como temporalmente una expresión del llamado post punk: en la única definición que entiendo bien y acepto, el punk como "revolución permanente" (Julian Cope siguiendo a Trotsky y aplicándolo a estas esferas de la alta/baja cultura).
-¿Por qué andaba pensando eso a estas horas del domingo y desde bien temprano en realidad?
-Porque la navegación en bandcamp me llevó anoche desde los territorios del metal oscuro a los bastante cercanos del ruido industrial, pasando casi por accidente de los metaleros texanos ochenteros de Militia a los Militia de Bélgica, un colectivo industrial anarquista.
Su obra "Bandera Negra Alzada", de 2000, fue regrabada en el 2016, y está disponible desde el año pasado en el sello austriaco Infinite Fog (Neblina infinita), junto a un nutrido y variado catálogo que incluye desde la sicodelia electrónica de Coil al black metal avantgarde de Gnaw Their Tongues (atentos a todos los proyectos ligados a esta entidad holandesa ideada por Maurice de Jong).
Escuchándola, recordé un poco a los ingleses de Test Dept, y su industrial fuertemente percusivo y a veces hasta bailable, situado desde posiciones anticapitalistas y antiautoritarias y un activismo bastante visible en sus tiempos.
Imposible superar títulos como "Camarada Piotr Kropotkin", "Mikael Bakunin", "Caos y orden natural", "Boletín Bandera Negra", "Ni Dios ni Amo", o "Movimiento anarquista por la acción directa y colectiva".
En las partes más declamatorias me recuerdan un poco al The Ex (colectivo musical anarquista de Holanda) de Joggers and Smoggers (1989).
Hablando de Test Dept, recordé que el difunto Markos Pescador había escrito sobre ellos en su ahora re famoso blog k-punk:
"Test Dept se formó en Londres en 1981. Comenzaron como una banda de la segunda ola de la música industrial, que fue la continuación de una primera ola liderada por Throbbing Gristle y Cabaret Voltaire. Con el uso de objetos metálicos encontrados y actuaciones en espacios laborales y logísticos (fábricas abandonadas, centros de distribución), Test Dept ofrecía lo que parecía ser, a simple vista, una interpretación demasiado literal de lo industrial. A través de su implicación en varias luchas en el Reino Unido -incluyendo la huelga de los mineros (1984-1985) y el movimiento anti-impuesto al sufragio (1988-1991)- Test Dept también se comprometió intensamente con la política industrial y postindustrial.
El sonido característico de Test Dept es intensamente percusivo, una música dance convulsiva inspirada en el construccionismo soviético, que se transformó en algo así como el equivalente británico del politizado grupo de hip hop estadounidense Public Enemy.
Los discos son mosaicos sónicos que pulsan con pánico las voces sampleadas de los miembros tories del parlamento contrapuestas a declaraciones desafiantes de militantes de izquierda.
Uno de los tracks más famosos de Test Dept, "Statement", incluido en el álbum de 1986 The Unacceptable Face of Freedom (El inaceptable rostro de la libertad), incluye al minero Alan Sutcliffe narrando un relato emocionante sobre la brutalidad policial durante la huelga. El track es una obra de ingeniería emocional, una respuesta colectiva a la manipulación de los afectos y el deseo a través de la publicidad, el marketing y la propaganda política. Sutcliffe salió de gira con el grupo: un ejemplo del modo en que las luchas producían no solo nuevas alianzas sino también nuevos espacios sociales, en los que la producción artística dejaba de ser un tema de especialistas de una cierta edad".
(Mark Fisher, Test Dept: donde confluyen el idealismo de izquierda y el modernismo popular, en: K-Punk - Volumen 2 Escritos reunidos e inéditos (Música y política), Buenos Aires, Caja Negra, 2020).
No sé si esa cita sirva como definición de industrial, pero tal vez sea mejor que dar una definición suministrar una idea del contexto de producción de este tipo de arte total.
-¿Por qué es importante rescatar y difundir las bandas más "compañeras" del estilo industrial?
En primer lugar, porque hicieron un tipo de arte revolucionario que puede servir de inspiración en nuestros tiempos de lucha. En segundo, porque el estilo industrial ha sido por una parte recuperado como mera brutalidad sin sesos (por ejemplo en la versión metalera a lo Fear Factory), y por otra, al igual que la escena del black metal, suelen pulular una serie de personas abiertamente fascistas o que se dicen apolíticos pero están obsesionados con la imaginería fascista.
Otra banda industrial del Reino Unido muy política y explícitamente anarquista fue Bourbonese Qualk, de los cuales no sé mucho más que la existencia de un amplio conjunto de grabaciones muy interesantes, de las que les dejaría recomendada una para empezar: Preparing for Power.
Finalizando esta emisión, y entrando en modo "50 años de contrarrevolución", les dejo dos repercusiones del golpe de estado en Chile (el de verdad en 1973, no la rebelión popular del 2019 que ahora los tarados bajo el liderazgo conjunto de Piñera & Micco reinventan como "golpe de estado no tradicional") en la música industrial:
-"Chile al día", de los españoles Esplendor Geométrico, donde samplean la presentación del noticiario hecho por exiliados chilenos desde la RDA.
-"Patria y Libertad", de los siempre sospechosos pero excelentes Genocide Organ, donde samplean la voz de Allende en su discurso triunfal, cuando promete ser "el compañero presidente".
Etiquetas: anarquismo difuso, anti punk, anti-arte, industrial, revolución social, ruido horrible
viernes, marzo 20, 2020
Chile al día

En este mismo tenor, reaparecieron en escena, los “marxistas revolucionarios”, autodenominados “comunistas internacionalistas”, aportando sus elucubraciones al groucho marxismo posmoderno. Y, como era de esperarse, no escatimaron a la hora de rechazar la farsa constituyente y reafirmar su repudio a toda la pestilencia parlamentaria, denunciando, de paso, el histórico oportunismo de los bolcheviques chilenos. Sin embargo, corroboraron coincidencias en torno a las llamadas “asambleas territoriales” promoviendo su proliferación.
Con tal objetivo, pusieron en circulación un nuevo comic intitulado “Ya no hay vuelta atrás”[8], editado a la sazón por el Grupo Comunista Internacionalista (GCI), que no ha dejado de sorprenderme por el estratégico reacomodo semántico del discurso en su reiterado afán de reclutar incautos en tiendas anárquicas.
Vale señalar el superlativo cinismo con que ha sido redactado el panfleto en cuestión, donde además de reconocer que «la rebelión del 18/10 fue espontánea, popular, masiva y anárquica» llegan a admitir, sin aparentes cortapisas, que «en esta nueva oleada global de rebeliones contra el sistema de dominación las insurrecciones ya no tienen por horizonte una “conquista del poder” (como se entendía desde las revoluciones burguesas: mediante la captura del poder estatal), sino que son verdaderas “insurrecciones permanentes” que desafían al poder»[9].
[¡Waooo! ¿dónde quedaron las tesis de orientación programática y aquel anhelo de instaurar la Dictadura del proletariado para la abolición del trabajo asalariado? ¿acaso abandonaron el dogma de la religión fundada por el mayor de los hermanos Marx y abrazaron entusiastas el desparpajo iconoclasta de Bakunin? ]
Ya ni mencionar la fastuosidad con que remarcan las diferencias entre «las revoluciones burguesas» y, «las verdaderas “insurrecciones permanentes”», echando mano de las teorizaciones contemporáneas del informalismo anárquico que tanto han criticado durante la última década[10].
Pero, lo que más me asombró del nuevo panfletillo del GCI, fue la reconceptualización que hacen de la idea de “clase”, introduciendo la noción de «clase/especie»[11] en un intento desesperado –e increíblemente arbitrario– de subsumir dentro del concepto “proletariado” a toda la especie humana[12]. Aunque tampoco podemos soslayar el conveniente reajuste teórico que innovan en derredor de “la revolución social» como «una posibilidad para la humanidad de reconciliarse consigo misma, con los otros animales y con la naturaleza»[13], en guiño desvergonzado a los partidarios del Frente de Liberación Animal (ALF) y al anarco-ecologismo radical nucleado en derredor del Frente de Liberación de la Tierra (ELF); ambas posturas muy criticadas en el pasado por este grupo marxiano que atribuía una “visión ideologizada”, propia del “desviacionismo pequeñoburgués”, a estos colectivos en lucha por la Liberación total y contra la domesticación de lo salvaje.
Pese a la absoluta desfachatez de su nuevo discurso cazabobos, lo verdaderamente preocupante es la evidente concomitancia de todos los clanes de ascendencia marxiana en torno al desarrollo de las “asambleas territoriales” como vehículo eficaz para la resolución de problemas y tareas (de “orden práctico”) de cara al futuro comunizador:
«lo que tenemos claro es que las asambleas territoriales son órganos creados a partir del 18 de octubre por las comunidades en lucha. Nuestro lugar es ahí, donde tendremos que por una parte discutir abiertamente con quienes abrazan más o menos conscientemente posiciones institucionalistas y socialdemócratas, que se expresan hasta ahora en un sentir mayoritario a favor de un “proceso constituyente”.»
«Pero no se trata sólo de eso: el mayor potencial de las asambleas territoriales, en la medida que mantenga su autonomía, actuando desde afuera y contra el Estado, tiene que ver con cuestiones y tareas de orden práctico (auto-defensa, alimentación, comunicaciones, cuidado de niñxs y adultos mayores) que habría que empujar hacia sus límites para poder plantear a partir de ellas los objetivos comunizadores.»
«Las asambleas son el espacio desde el cuál pueden surgir nuevas formas de relación social, que superen y manden al basurero de la historia a las relaciones sociales capitalistas. Se hace necesario coordinarlas a todas.» [14] (Subrayados míos).
Y ya que estoy encarrilado en esta reseña crítica de la producción panfletaria[15] en el ámbito de la insurrección en la región austral, lamento no poder incluir en este texto el análisis de los neoblanquistas. Me comentan –algunos enterados– que el folletín del Comité (Central) Invisible sobre los acontecimientos en Chile, aún se encuentra en preparación. Todavía no están listas las acostumbradas traducciones simultaneas. Así que habrá que esperarse; aunque no se requiere demasiado ingenio para vislumbrar el total apoyo a las “asambleas territoriales” por parte de los adalides invisibles en su avidez “comunizadora”.
[9] Ibídem.
[10] Vid., Proletarios Internacionalistas, Crítica de la ideología insurreccionalista, Ediciones Comunidad de Lucha, 2012.
[11] Op.Cit., GCI, Ya no hay vuelta atrás.
[12] Resultan insuficientes la incorporación y el auxilio teórico de categorías incluyentes que resuelvan las limitaciones y estrecheces de la visión marxista. Nos queda claro que el Poder y la dominación política son anteriores a la explotación económica en cualquiera de sus definiciones. Precisamente por eso, la guerra antiautoritaria, y no la de clases (es decir, la lucha permanente contra el Poder y la dominación), ha sido el motor de la historia. Esa es la tesis fundacional del anarquismo y el meollo de su cuerpo teórico-práctico, asumiendo la Anarquía como praxis de enfrentamiento permanente contra el Poder y no como expresión radical de la lucha de clases.
[13] Op.Cit., GCI, Ya no hay vuelta atrás.
[14] Ibídem.
[15] A propósito de la producción panfletaria en la región chilena en derredor de la insurrección generalizada, no puedo pasar por alto otro baldón de pretendida manufactura “ácrata” que ha provocado (desde la primera página) todo mi asombro. Se trata de una butifarra a mitad de camino entre la literatura de ficción (las historietas de zombis) y el revoltijo ideológico de la nomenclatura “anarco-leninista” contemporánea. Este engendro, cargado de conspiraciones paranoicas en la misma tónica del Nostradamus bolivariano (senador Navarro), está firmado por los Núcleos Antagónicos de la Nueva Guerrilla Urbana y, definitivamente, requiere el concurso de nuestras modestas reflexiones pero, de momento, seguiremos debiéndonoslo por lo que queda pendiente un texto mucho más extenso con estas intenciones. Vid. “Sobre fantasmas insurreccionales y banderas falsas”, disponible en: //vozcomoarma.noblogs.org/files/2019/12/Fantasmas-Insurreccionales-Lectura.pdf (Consultado 11/02/20).
Etiquetas: 2020 fin del mundo tal cual lo conocemos, capitalismo y catástrofe, free chant, industrial, MDC, punk rock, rock (no punk), tercer asalto proletario contra la sociedad de clases
martes, abril 03, 2018
Metro/Tren fantasma/Olor a mierda en Línea 6/Lanzamiento L. Lingg
Etiquetas: Chantiago, crítica del trabajo, industrial, memoria negra, olor a mierda, psicogeografía






