Delirio Místico: "A mon seul désir" (Según mi solo deseo)
"La discusión sobre el comunismo no es académica. No es un debate sobre lo que se hará mañana.
Desemboca en, y forma parte de un conjunto de tareas inmediatas y lejanas de las que no es más que un aspecto, un esfuerzo de comprensión teórica" (Gilles Dauvé)
miércoles, mayo 09, 2018
Damos vueltas en la noche y somos devorados por el fuego/Cine 68 en MAYO 18.
Y sin embargo, el sol poniente de esta ciudad soltaba, aquí
y allí, resplandores cuando contemplábamos
desvanecerse los últimos días, encontrándonos en un
escenario que iba a ser retirado y ocupados de maravillas que no volverán. Fue
preciso abandonarla enseguida, esta ciudad que fue para
nosotros
Continuación de las
vistas de París.
tan libre, pero que va a caer totalmente en manos de
nuestros enemigos. A ello se aplica ya sin remedio su ley ciega, que vuelve a
hacerlo todo a su semejanza, es decir, según el modelo de una especie de
cementerio: "¡Ay qué miseria! ¡Ay qué dolor! París tiembla."Será preciso abandonarla, pero no sin haber
intentado por una vez tomarla abiertamente; será preciso en fin abandonarla,
después de tantas otras cosas, para seguir la vía que determinan
Travelling sobre un
"Kriegspiel" donde se enfrentan dos ejércitos.
las necesidades de nuestra extraña guerra, que tan lejos nos
ha llevado.Ya que nuestra intuición
no fue otra que la de hacer aparecer, en la práctica, una línea de demarcación
entre los que aún quieren lo que existe y los que ya no.Diversas épocas tuvieron así su gran
conflicto, conflicto que
Panorámicas sobre un mapa del viejo mundo, del Imperio
romano al Imperio chino.
no escogieron, pero en el que tuvieron que escoger su campo.
Es la empresa de una generación, por la cual se fundan o se deshacen los
imperios y sus culturas. Se trata de conquistar Troya; o bien de defenderla. En
cierto aspecto, se asemejan todos estos
Al inicio de la guerra de Secesión, los cadetes de West
Point van a separarse.
Se les lee el texto de un
instantes en que van a separase los que combatirán en campos
juramento de fidelidad a la Unión.
enemigos, y ya no se verán más.
El coronel que manda la Escuela: "Que todo oficial o
cadete que honestamente se considere incapaz de inclinarse ante los términos de
este juramento, se alinee a al derecha del batallón." Un oficial avanza a
caballo y ordena: "Señores del Sur, ¡romped filas!" Los Sudistas
corren a formar detrás suyo. El coronel manda cerrar filas a los cadetes
restantes, y hace tocar "Dixie", al tiempo que desfilan los que van a
partir.
Bonito momento éste en que se pone en movimiento un asalto
La Brigada Ligera, formada tras sus estandartes, empieza su
famosa carga en "El Valle de la Muerte", en
contra el orden del mundo.
Balaklava.
En su principio
casi imperceptible, se sabe ya que, muy pronto, pase lo que pase, nada volverá
a ser igual a lo que fue.Se trata de
una carga que pasa despacio, acelera en la carrera, pasa el punto a partir del
cual ya no hay retirada posible, e irrevocablemente va a estallar sobre aquello
que parecía inexpugnable; aquello que era tan sólido y tan defendido, pero que
estaba destinado sin embargo a ser sacudido y deshecho. He aquí pues lo que
hicimos cuando salimos de la noche, desplegamos, aún otra vez, la bandera de la
"buena y vieja causa", y avanzamos bajo el fuego del tiempo.
Esto dice la portada de la edición impresa de El Mercurio el día de hoy, 25 de mayo del año en curso:
"LÍNEA DE TRABAJO QUE DESARROLLAN CARABINEROS Y LA PDI:
INVESTIGACIÓN DE VIOLENCIA EN VALPARAÍSO SE CENTRA EN GRUPOS ANARQUISTAS QUE PLANIFICARON SUS ACCIONES.
--
Intendente Gabriel Aldoney dijo, tras visitar La Moneda, que son "un cáncer al que hay que extirpar ahora".
--
Presidenta Michelle Bachelet y general Bruno Villalobos coinciden en que caso Avilés inhibió en parte el actuar de Carabineros."
Así que está más que claro, tal cual dijeron hoy lxs cabrxs en el patio de los cañones: LA OFENSIVA EMPIEZA HOY. Ambas partes se enseñan los dientes...
"Bandera y capuchas". Recuerdos de Macul con Grecia en los 90. Tomado de por ahí...
Impresionantemente bien escrita cobertura de uno de los sucesos más memorables que recuerde de mi juventud. Así se hace. Escribir para no olvidar, y de paso desmitificar todo. Acá les va. Disfrutar con una buena bebida a mano:
Bandera y capuchas.
[No era fácil ser adolescente en
el chile de los 90s. Tenías inquietudes políticas pero la mayoría prefería la
política de los consensos de la transición donde víctimas y victimarios se
abrazaban para celebrar la maravillosa democracia. A fines de cuentas eran siempre
las mismas familias que seguían siendo dueñas de todo, hermanos y primos que se
peleaban entre sí por años pero después se volvían a reconciliar. No era fácil
ser adolescente en el chile de los 90s. Lo que quedaba de resistencia a la
dictadura y al capitalismo era asesinada o encarcelada… tampoco lográbamos
entender las enredadas siglas de la cada vez más atomizada ultraizquierda…
Decidir ser rebelde era ser huérfano de toda dirección política y militante…
mirábamos con desconfianza también a algunos hippies que volvían del exilio
diciendo ser anarquistas. No era fácil ser adolescente en los 90s, cuando toda
la cultura de izquierda estaba impregnada de ese folclore de mierda desteñido,
de zampoñas, bombos, charangos y guitarras, que veían como expresiones del
imperialismo todo lo que fuera ruido de guitarras eléctricas, bajos y baterías,
sea hxcpunk, metal o rock’n’roll en general… que era lo que más nos gustaba.]
-Y ahora que hacemo’? – dijo
Vicho después de escupir el último amargo sorbo de “yugoslavo”. Así llamaban al
brebaje que tomaban, mezcla de cerveza y vino blanco.
-Vamos a cachar si encontramo’
una we’a abierta!- respondió uno que se encontraba más despabilado que el
resto.
Corría el mes de septiembre de
año 1993 en Santiago. Era una noche de ese regado mes y Vicho se encontraba
chupando con sus amigos, en un populoso barrio de la capital. Eran pasadas las
doce y al acabárseles el copete decidieron salir en busca de una botillería
abierta o algún clandestino donde poder saciar su infinita sed. Al recorrer el
barrio, un barrio de casa bajas y muchos sitios eriazos, vieron un gran trapo
tricolor que colgaba del mástil de una de ellas. Envalentonado por el vino,
Vicho, que era el más liviano, se subió arriba de los hombros del Kamon, el más
corpulento de sus amigos. Se colgó de la bandera que cayó al suelo con mástil y
todo. Se salvaron de que no les pegara en la cabeza o en otra parte del cuerpo
pero provocó un ruido que despertó a los dueños de casa. Un gordito de rulos
los salió persiguiendo con los restos del mástil, en piyama y con pantuflas de
patas de tigre, por lo que nunca pudo alcanzarlos. Los vieron alejarse, escucháronse
sus risas burlonas, brincando como babuinos en estampida.
Aún
estaban en el colegio y no les gustaba ningún deporte en especial. En cambio,
una de las cosas que más les gustaba hacer era encapucharse. Eso que en ese
tiempo era considerado una locura: salir a la calle a enfrentarse a los pacos
con botellas llenas de bencina, aserrín y aceite quemado y prender neumáticos.
No era cosa fácil, ni se podía hacer en cualquier lugar. Sus gustos
estaban lejos de ser el pasatiempo de una generación intoxicada en la estupidez
de las nuevas ondas de la democracia. Lo de ellos era considerado fuera de
lugar, de gente que se había quedado en el tiempo de la dictadura, que no
correspondía en el nuevo país que de la transición que buscaba “cerrar heridas”
y entrar de lleno en el siglo XXI. Era el país de los acuerdos, mientras en las
canas se encerraba a lo mejor de la juventud, perseguida por los aparatos de
seguridad ahora en manos de socialistas y demócratas cristianos, una evidencia
más de que esa transición era una pura pantomima. La gente “alternativa”
esperaba que ocurriera el famoso destape y que hubiera un gran auge cultural,
cosa que nunca ocurrió. La mayoría de la gente estaba embobada viendo la basura
que llegaba del país del norte. Sólo un puñado reducido compartía los gustos de
nuestros amigos.
Unos días antes del 12 de octubre
se haría una “salida a la calle” en unas de las pocas universidades donde aún
seguían habiendo disturbios: El Pedagógico. Aquel día Vicho y Kamon se habían
hecho la cimarra. Se fueron con ropa de cambio y con la bandera en la mochila
en dirección al Peda. Sabían que si había algo que realmente hería la
sensibilidad del común de la gente era tocar un sentimiento que alcanzaba a
casi todos: el patriotismo. También, a su corta edad había entendido que la
patria chilena se había levantado sobre el aplastamiento de otros pueblos y
culturas, por lo que consideraba muy apropiado quemar una bandera tricolor para
ese día en repudio a esa celebración pro blanca (en ese tiempo aun le decían el
"día de la raza", nunca se supo a qué raza se referían). Llegaron a
la esquina de Macul con Grecia, entraron al campus y se cambiaron de ropa antes
de juntarse con sus secuaces. Todos ellos eran más grandes y ya habían salido
de la secundaria y no todos eran universitarios, ellos eran los únicos que
andaban con uniforme. Esto último les costaba la burla de sus mayores.
Comenzaron a juntar el material
para salir a la calle: neumáticos, piedras, restos del mobiliario del campus y
el tronco que servía para romper el muro que separa el campus de la calle
Grecia. También, fabricaron molos y bombas de pintura. En ese momento de su
vida aún no se atrevían a lanzar molos. Quizás por eso me preocuparon más del
“acto simbólico”. Tenían la bandera guardada para sacarla en el momento
adecuado, asunto que ya había sido conversada con el resto del grupo. Se
asomaron por arriba del muro y se hacían señales con los que estaban en la
facultad del otro lado de la calle. Hicieron el maldito agujero del muro, lo
que les llevó un rato ya que la universidad se dedicaba a reforzar la muralla
después de cada disturbio en que se hacia el famoso hoyo (Muro de mierda! con
el tiempo comenzó a parecerse al que está en Gaza). Salieron a la calle e
hicieron barricadas. Después de un rato, llegaron los pacos y la prensa
televisiva y escrita. Comenzó el tira y afloja con la policía, mientras la
prensa filmaba y sacaba fotos. Lacrimógenas y balines venían, molos y piedras
iban.
En el momento en que estaba la
tele filmando decidieron sacar la bandera y prenderle fuego. Antes de eso se
había prendido fuego a una bandera yanqui y española, lo que había generado
gritos antimperialista e insultos anti 500 años. Cuando vino su momento
rociaron de bencina la bandera chilena y cuando se acercaba el
encendedor a la tela comienzan a increparlos un grupo que también estaba en las
barricadas. Todos sus integrantes estaban uniformados bajo una capucha roja y
negra muy bien cocida. En cambio, el grupo de Vicho y Kamon todos tenían
capuchas hechas de poleras rotosas.
- ¡Es la bandera por la que murió
Miguel Enríquez!- gritaba el que parecía el jefe de esa cuadro de
pseudoguerrilleros. El resto también les gritaba cosas que no lograban
entender.
Algún insulto irreverente se escuchó
de vuelta, junto con alientos para que le prendieran fuego de una vez y la cosa
se armó.
Trataron de quitarles la bandera.
Comenzó el intercambio de patadas voladoras y cachetazos entre los dos bandos.
Por un lado estaban los capuchas bonitas y, por el otro, los capuchas feas.
Bueno… para los pacos, la tele, y la gente que pasaba por el lugar, todos eran
feos. Pero ganaron los capuchas feas y pudieron seguir con su acto de
desprecio, sin antes recibir feroces amenazas que alumbraban fierros y la
prohibición de entrar a un famoso barrio de izquierda, terminando con un
“¡¡esto no se va quedar así!!”. La bandera en manos de nuestros amigos y ardió
en pocos segundos. El bando de capuchas bonitas se replegó al lado por donde
habían salido los que prendieron la bandera, por lo que no podían volver por
ese lado ya que los otros estaban realmente enojados. Tuvieron que aperrar y
cruzar la avenida Grecia hasta la otra universidad, cosa que no era tan fácil
cuando disparan balines y lacrimógenas al cuerpo. Por suerte ese día salieron
todos ilesos pero con más enemigos que antes.
Por la noche, ya en sus casas
familiares, esperaban expectantes que apareciera lo ocurrido en las noticias.
Sólo apareció una breve nota de disturbios provocados por encapuchados en las
inmediaciones del ex pedagógico. La teleaudiencia no pudo ver ni la pelea, ni
el acto iconoclasta de los adolescentes.
O más bien, cuando es asesinado. Por una suma de enemigos: el trabajo asalariado, el transporte (público, privado, la misma hueá), la ley de murphy, la mala pata la mala leche y la mala cuea...Verte hace unos meses bebiendo cerveza y sacudiendo la cabeza en el bar uno, después de otro encuentro casual ("nada es casual" según el doctor Freud) en bicicletas por varias cuadras...y luego este sorpresivo ( no ) verte del día de hoy, acostado ahí a la espera de la desintegración. Exactamente 2 años y un día después, otro anarquista en bicicleta, muerto en el combate cotidiano de los proletarios desesperados en medio de esta larga y eterna guerra social....