Delirio Místico: "A mon seul désir" (Según mi solo deseo)
"La discusión sobre el comunismo no es académica. No es un debate sobre lo que se hará mañana.
Desemboca en, y forma parte de un conjunto de tareas inmediatas y lejanas de las que no es más que un aspecto, un esfuerzo de comprensión teórica" (Gilles Dauvé)
viernes, octubre 13, 2023
Gaye Advert y el Black Metal
Gaye Advert era
la joven y atractiva bajista de la banda punk inglesa The Adverts, que existió
entre 1976 y 1979, dejando tras de sí excelentes himnos como “Gary Gilmore´s
eyes” y “One chord wonders”, y el álbum “Cruzando el mar rojo con los Adverts”.
Los escuché
en el famoso compilado “Punk Generation”, que ahora está a préstamo indefinido
donde un amigo, y leí sobre ellos en el “Marcas de rouge” de Greil Marcus,
libro que ahora que recuerdo presté a ese mismo amigo y nunca más regresó.
Bueno: hubo varios “cambios de casa” y desalojos en esos tiempos.
No supe más
de los Adverts ni de su hermosa bajista hasta que hace poco otro amigo punk
obsesionado con el black metal me envió una foto en que Gaye lucía una polera
de Darkthrone.
Me puse a
investigar y me topé con ella declarando que lo primero que escuchó de este oscuro
género fue una canción de Satyricon, “Fuel for hatred”, cuando Mary Anne
Hobbs la puso en Radio One de BBC. En el programa de radio “de vez en cuando
ponían algún tema de Black Metal”, así que se fue interesando cada vez más en
ello, explorando en YouTube y Last FM, aunque aclara: “solamente me gustan
cierto tipo de bandas de Black Metal, las guitarras afinadas muy graves son las
que más me atraen”. Así que cuando la gente le dice “¿a ti te gusta el Death
Metal?” siempre responde que no, que le gusta el Black Metal y “ninguna otra
forma de metal”.
Entre otras
manifestaciones de amor punk por el black metal, Gaye colaboró en el libro
Black Metal Para Colorear. Consíganlo y piratéenlo.
Hace un
tiempo, creo que el año 2011, el sitio Louder Than War le preguntó a Gaye por
su Top Ten de bandas Black Metal. Esta fue su respuesta:
1.- Gorgoroth
Gorgoroth ha
tenido muchos cambios de formación y períodos en que varios miembros han estado en la cárcel, pero sus álbums han sido consistentemente buenos en los últimos 16
años, y sus presentaciones en vivo han sido muy espectaculares. Recomiendo el
tema “Sign of an Open Eye”.
2.- 1349
Nombrados con
el año en que la plaga llegó a Noruega, 1349 es una banda de Oslo, formada en
1997, cuya música es un bombardeo total de black metal puro desafiando al
cerebro (con la excepción de “Revelations of the Black Flame” de 2009, donde se
fueron en una dirección más atmosférica). Su baterista, Frost, es más conocido
por tocar en Satyricon, y es posiblemente el mejor baterista que ha
existido. “Hellfire” es su mejor álbum.
También son una intensa experiencia en vivo.
3.- Mayhem
Probablemente la banda más notoria del black metal. Formada en
Oslo en 1984, un cantante cometió suicidio, el guitarrista fue asesinado,
iglesias ardieron, y así y todo se las arreglaron para sacar el clásico álbum “De
Mysteriis Dom Sathanas” y todavía tienen un punitivo programa de giras. Canción
recomendada: “Deathcrush"
4.- Darkthrone
Formados en 1987, Darkthrone hizo álbumes clásicos de black
metal melódico con sonido mortuorio hasta hace unos pocos años, cuando
adoptaron una dirección más punk. “Transylvanian Hunger” de 1994 es un punto
alto. Se han rehusado a tocar en vivo desde hace muchos años, y se oponen
totalmente a las técnicas de estudio rebuscadas y a los copiones. Canción recomendada:
“In the shadow of the horns”.
5.- Ragnarok
Ragnarok se formó en 1994 pero sólo el baterista es un integrante
original, la actual formación tiene sólo dos años, pero son una buena banda en
vivo y el álbum del último año “Collectors of the King” es destructivo y está
repleto de buenos temas. Canción recomendada: “Resurrection”.
6.- Immortal
Immortal circula desde 1990. Sus canciones son más sobre el
invierno y la guerra que los usuales motivos satánicos, y claramente tienen
sentido del humor. A pesar de estar inactivos unos años post-milenio,
regresaron con otro álbum excelente, “All Shall fall” en 2009. Canción recomendada:
“Damned in Black”.
7.- Eastern Front
¡No son de Noruega! Eastern Front son una nueva banda de
Ipswich (UK) que son impactantes de ver en vivo y acaban de sacar su primer álbum,
“Blood on Snow”, que es excelente. Sus canciones conmemoran a los que lucharon
y sufrieron en tiempos de guerra. Canción recomendada: “Blood on Snow”.
8.- Nifelheim
Nifelheim vienen desde 1990 y son black metal con toques
thrash. Junto con Immortal representan el lado más “buena onda” del género. Tienen
un tema con lo Satánico y se visten con una grotesca cantidad de remaches,
cadenas y cuero negro, hasta el día de hoy. Tema recomendado: “Storm of the
Reaper”.
9.- Watain
La música de Watain es Black Metal puro, poderoso y con una
atmósfera de desolación. Se formaron recién en 1998, y tienen algunas canciones
ya clásicas. Recomiendo “Lawless Darkness” (2010). Tienen una fijación con la
adoración del diablo y la muerte, y sus conciertos están llenos de velas,
incienso, cosas en putrefacción y sangre rancia. Son una banda más escuchada
que apoyada. Canción recomendada: “Reaping Death”.
10.- Taake
Taake son de Bergen, formados en 1994 y están en el lado más
melódico, con el aullido desolado del cantante Hoest añadiendo atmósfera. “Nattestid
Ser Porten Vid” de 1999 o su homónimo Taake de 2008 son álbumes para revisar. Otro
buen número en vivo. Canción recomendada: “Velg bort Livet”
Residuo de Throbbing Gristle, Coil fue una de las mejores formaciones del subgénero llamado"industrial", antes que se volviera nazi y/o metalero. Músicka para tocar en la oscuridad (2000) fue definido por ellos como "música lunar". Pero también sirve para tiempos oscuros y días nublados como hoy.
Además, subo acá esta entrevista con Víctor Fernández para El Irreverente N° 94.
Las nuevas derechas en
el tablero político actual
Experto en Derechos Humanos y en
el sistema penal, el abogado Julio Cortés analiza el accionar de las nuevas
derechas y post fascismo en el país. Advierte por qué no debemos subestimar o
caricaturizar a las fuerzas fascistas, que son
un “subproducto del capitalismo”. Y
entrega su visión de cómo la izquierda revolucionaria debe profundizar su
discurso anticapitalista para combatirlo.
¿Por qué tenemos que hablar de nuevas derechas y en qué estas se
diferencian de la derecha tradicional?
Si bien la distinción misma de
derecha e izquierda se ha mantenido en el tiempo desde la Revolución Francesa
hasta ahora, ha ido mutando bastante. Después de la revolución de 1789 estar en
la derecha era estar sencillamente a favor del antiguo régimen y del veto real
sobre el proceso constituyente de esos años. Y en la izquierda, en cambio, se autodenominaban
Patriotas y Republicanos. 200 años después la derecha se hace llamar Patriota y
Republicana.
Si bien la dicotomía derecha e
izquierda sigue siendo útil para situar las posiciones políticas, va cambiando.
Entonces tal como después del 68’ en todas las luchas que había en el
mundose hablaba de una “nueva izquierda”
porque habían surgido corrientes antisistémicas
que no tenían nada que ver con el estalinismo ni la socialdemocracia, que eran
la izquierda tradicional. A la derecha le ha pasado lo mismo, surgen nuevas
derechas que no tienen mucho que ver con la derecha tradicional. Entonces
cuando uno piensa solo en la UDI, RN y el Partido Republicano, no entiende bien
que existen otras derechas, como por ejemplo, la nueva extrema derecha francesa
que ya por tercera vez pasó a segunda vuelta electoral y sacó un 41%.
Si no estudiamos bien estas
mutaciones, no podríamos entender por qué en los bastiones donde el voto de
clase antes era por el PC francés, esta vez triunfó el Frente Nacional, es
decir la nueva derechaha hecho una labor
de crítica a la derecha tradicional y también de absorción de ideas y
posiciones que toma de la izquierda. Ese es el elemento donde es necesario
ligar nuevas derechas y distintas formas de fascismo, porque éste se ha
caracterizado por saber parasitar ideas, estética y prácticas que toma incluso
de la izquierda revolucionaria.
¿Cómo estas derechas le disputan espacio a las izquierdas y donde las
podemos ubicar en el tablero político chileno?
En el tablero político chileno
creo que desde la UDI Popular que se empieza a construir en los 80’, hay una
derecha que se da cuenta que tiene que disputar una lucha que es política, para
lo cual se organiza como partido. También se dan cuenta que hay una batalla
cultural como le llaman y que tienen que construir una especie de movimiento
social que dispute un nuevo sentido común tradicionalista o pro capitalista. En
Chile no es tan claro aún, pero en otras partes del mundo sí ha quedado
bastante nítido que ante una cierta parálisis de la izquierda que no logra
abandonar un paradigma progresista-neoliberal de la corrección política, el uso
del lenguaje y ese tipo de disputas y frente a un empeoramiento de las
condiciones económicas, una crisis del capitalismo global, un debilitamiento de
los Estados, hay una cierta nueva derecha que ha logrado hacer suyo un discurso
soberanista. Por ejemplo, en ese discurso hay neo derechistas que critican al
neoliberalismo, dicen que la elite global es neoliberal
¿Quiénes son estos neoderechistas?
Quienes teorizan esto son sobre
todo, la nueva derecha francesa, un tipo que se llama Alain de Benoistque es muy amigo de Aleksander Duguin, el
representante de esto mismo en Rusia. Ellos tienen algún séquito en Chile,
desde el Movimiento Social Patriota, que sería el fascismo más clásico, hasta
otros grupos como el Círculo de Estudios Indoamericanos“Praxis Patria”, que apoyaron a Eduardo Artés
en las presidenciales del año pasado. Grupos que de hecho apoyaron el estallido
y apoyaron la opción Apruebo, pero que vienen de ahí. Se diferencian de la
derecha tradicional y claro, uno puede decir que son de extrema derecha en el
sentido que son tradicionalistas, pero no son meros conservadores, sino que
incorporan un discurso de izquierda en términos de la necesidad de un cambio radical
y de justicia social. Eso no es un discurso propio de la derecha tradicional.
Estos grupos lo incorporan y generan todas estas amalgamas que harta gente
viene estudiando, entre neo fascismo, post fascismo. Por sobre todo a mí me
llama la atención que incluso figuras como el filósofoMichel Onfray, que se definía como socialista
libertarioen Francia, sacó un periódico
hace poco que se llama Frente Popular y fue saludado por Marine Le Pen, porque
la idea de ellos es (como siempre ha dicho el fascismo clásico) ir más allá de
izquierda y derecha. El Frente Popular en esa publicación de Onfray llama a
unir a los populistas y soberanistas de izquierda y derecha.
¿Qué ocurre con el fascismo en Rusia que desató una guerra contra
Ucrania?
El fascista ruso Dugin dice que
no es una guerra contra Ucrania, sino contra el orden neoliberal del mundo.
Dice que están tratando de crear un campo de resistencia global y esto va a
beneficiar a las fuerzas alternativas de derecha e izquierda; como Onfray,
habla de un populismo transversal contra una especie de dictadura democrática
de lo neoliberal.
¿Cómo crees que la izquierda puede combatir estas nuevas formas de
fascismo o extrema derecha?
Yo creo que la forma más clara,
es asumir que el fascismo es un subproducto del capitalismoy que la única forma de combatir
coherentemente al fascismo, es combatir al capitalismo; y sobre todo asumir que nunca el fascismo aparece
presentándose como una fuerza de derecha, siempre juega a la confusión. Theodor Adorno decía a fines de los 60’ en una
conferencia, que reírse del fascismo porque su teoría es pobre es no entender
que esa es precisamente su fortaleza. Esa capacidad parasitaria, mimética que
tiene es lo que le permite potencialmente generar un movimientopopulista de extrema derecha o fascista.
Todos decimos, al fascismo no se
le discute, se le destruye. Entiendo a que apunta la frase, que al fascismo no
hay que darle espacios sino cerrárselos, impedir que crezca, pero inevitablemente
para hacer eso, una izquierda revolucionaria debiera profundizar su posición
anticapitalista y anti estatal y en esa tarea me parece que, como decía Adorno,
es detectar y neutralizar los posibles núcleos de verdad que tiene el discurso
fascista y que podrían generarle un apoyo popular, más que tratar de
clausurarlos. Y no sólo decir que es un discurso de odio, que no tiene derecho
a existir porque eso curiosamente genera una fascinación por el fascismo.
La música hace medio siglo, o 1971: la nostalgia ya no es lo que era antes
A mitad de año Marisol García escribió en La Tercera acerca de 1971 como una época dorada de la historia de la música,
en base a un montón de materiales que se editaron ese año. No la leí entera y
no la tengo a mano ahora, pero recuerdo que mencionaba algunos de estos
artefactos:
-Serge Gainsbourg, “Ballade de Melody Nelson”.
Sólo
tengo un CDR comprado en Argentina, junto a dos compilados suyos en CD. Recuerdo que justo después fui a un evento en que estaba el famosos cantante Carlitos Nekro (ex Fun People y eternamente en BUM BUM Kid), y me reprochó andar por ahí por las callecitas de UBUenos Aires comprándome discos de Gainsbourg (de quien se declaró fan, obviamente y no podìa ser menos) en vez de devolverle una cagada de plata que le debía desde los tiempos en que distribuía discos feos de Ugly por acá. Mi hermana chica tiene el LP. Le devolví la plata cuando vino de nuevo a Chile con los Crudos y estallò el CHAOS, para que no ande pelando más. Soy un niñx sensible. (La otra vez finalmente encontré en la bodega la pila de discos que había extraviado y la verdad es que salvo por el de Delmar, el resto es pura basura).
-Chico Buarque, “Construção”.
Hermosa obra. La conocí por el maestro Daniel Viglietti en un caset Alerce que
tenía mi padre. Escuchen la versión de Tensión, con dos interesantes invitados.
-Los Jaivas, “El volantín”. Conseguí
este en un supermercado, en la pila de ofertas a luca. Una vez me encontré con
Claudio Parra en la micro y antes de bajarme me acerqué sólo para agradecerles
este disco. Se sorprendió de que fuera justo ese disco; me imagino que los fans aman
más "Alturas de Macchu Picchu" (considerado segùn un montòn de expertos como dentro de la trilogía mayor de la discografia de la musica chilena, junto a "La voz de los 80" y "Las últimas composiciones de Violeta Parra".
-Inti Illimani, “Autores chilenos”.
Uno de los pocos discos de II que escucho. El realismo socialista musical no era tan feo cuando interpetaba obras de Violeta Parra. En mi version CD de kiosko trae ademas su versiòn de varias canciones revolucionaras mexicanas, como bonus track.
-Congreso, “El Congreso”. Este no
lo tengo.Tuve otro que se llamaba "Congreso". Excelentes material en esos años. A fines de los 80 se me hicieron inseparables de la polìtica cultural de la Concerta. Lástima. Terminaron hasta defendiendo a Lollapalooza. Murió uno hace poco. QEPD.
-Víctor Jara, “El derecho de vivir
en paz”. ¿Qué más podríamos decir de Víctor y de este disco? Una cosa nomas: bien por Victor el haber agregado guitarra eléctrica (vía Los Blops). Me imagino las caras de amurrados de los momios de izquierda.
…Agregaría que 1971 era el
centenario de 1871: la Comuna de París, natalicio de Vladimir Ilich Ulianov
(aka el pelao Lenin) y de Rosa Luxemburgo. La Angry Brigade celebró con
unaseguidilla de atentados explosivos,
anticipando Anarchy in the UK.
Por otra lado, 1971 era la cresta
de la ola del segundo asalto proletario contra la sociedad de clases, iniciado
de a poco durante los 60 y estallando notoriamente desde 1968.
1848 y 1968: las dos revoluciones
mundiales de la historia.
Me gustaría referir un par de
artefactos adicionales de hace medio siglo, de esos tempos ya ACABados en que la humanidad estaba orgullosa de su producciòn de artefactos musicales:
-Faust, s/t. Maravilloso. Nunca
hay que dejar de escuchar esto. La banda comuna funcionando ebria de hachis y con mucha plata en equipos y un tècnico proporcionado por el sello Polydor, a cuyos ejecutivos convencieron de estar inviertiendo en "los nuevos Beatles".
-Can, Tago Mago (doble LP). Me lo
llevo a una isla desierta, junto al “Trout mask replica” de Beefheart. Comunal y Descomunal. Esta casi todo aca. Preguntenle a todos los rockeros creativos que hubo a partir de aquí.
-Amon Düül II, “Tanz der Lemminge”
(doble LP). Me quedo con “Yeti” pero igual pascual…Krautrock (des)comunal. Si hasta salieron en alguas películas de Fassbinder.
-Guru Guru, “Hinten”. Glorioso noise rock
germanote. Màs Krautrock (des)COMUNAL. Tal vez los mas densos del lote.
-Caetano Veloso, “1971” (aka A Little more blue).
Un album triste, desde el exilio inglés. Lo vi una sola vez, en Montevideo. Lo dejé ir. Crasso error.
-Ornette Coleman, “Twins” (recopilatorio). Tengo
el LP, comprado en el Persa Biobío. Incluye la versión corta de "Free Jazz" con el cuarteto doble. Corran si no lo conocen.
-MC5, “High time”. Algún amigo rockero pichulero del extremo austral se choreó este CD una vez que le presté la casa a mi hermana chica para celebrar su cumpleaños.
También el primero de Saint Vitus, pero ese al final lo devolvieron.El free rock en lo que tenía de más rockero y a la vez, libre. El favorito de varios amgos. Yo no puedo olvidar el impacto del primero que oì: DEJEN LA CAGA! (aka Kick out the jams).
-Miles Davis, “A tribute to Jack Johnson” (en este se luce Sonny Sharrock pero no lo pusieron en los créditos); “Live/Evil” (conseguí el CD doble en Montenvideo. Parte en estudio y parte en vivo. Interesante, incluso para quienes como yo mismo no somos tan fans del Miles eléctrico ni de la fusión jazz/rock pichulera en general. Buenos temas de estudio con invitados brasileros).
-Art Ensemble of Chicago, “Phase One”. Sólo tengo el CDR. It`s Art.
-Black Sabbath, “Master of reality”; “Paranoid”.
Sólo diré que no me podría quedar con uno solo de estos.
-Masayuki Takayanagi, “La Grima”. En vivo. Volcánico. En los inicios de la dialèctica "Mass projection"/"Gradually projection". Nuevas direcciones para el arte.
-Pharoah Sanders, “Thembi”. No es mi favorito, pero...¡es el Faraón! Entrando en una fase abiertamente orientalista.
-Brötzmann/Van Hove/Bennink plus Albert
Mangelsdroff, "Live in Berlin ´71". La escena "free" europea se desarrollaba fuertemente, generando sus propias movidas en UK y Alemania. FMP: producción de música libre. Herr Brotz en plena forma. Y sus amigos.
Y cómo olvidarlo: 1971 marcó el
inicio de lo que se denominó como T.Rextasis, que duró un par de años pero fue
muy intenso. Los años glam. Ringo Starr hizo una película sobre eso: "Born to boogie". El álbum 1971
de Marc Bolan fue “Electric Warrior”, cunado Tiranosaurio Rex se había electrificado y ampliado a banda de rock pesado (lo que casuó el rechazo de los fans más contraculturaes, como expresa la portada de International Times que puse arriba). Acá interpreta "Get it on" en el programa de TV Top of the pops, el 27 de diciembre de 1971.
PS: 1971 fue el año que me vió nacer. Un espectáculo nada agradable. Con forceps.
Suicidas/Canto a los Anarquistas caídos/La naturaleza no se apresura...
SOBRE EL SUICIDIO
Como dijo Dauvé en una entrevista incluida en “El timón y
los remos”, un suicidio no se puede reducir jamás a una sola causa, y hay
muertes voluntarias más ricas que algunas existencias.
Y Uno cree que apoya la medida extrema del suicidio como un
acto libre y consciente. Pero…¿qué pasa en todos esos casos –no pocos- en que
tenemos dudas sobre el nivel de voluntariedad real de la acción, sea por cosas
que hemos escuchado decir antes al suicidado o suicidante, o por los datos que
tenemos acerca de una posible disminución y/o alteración radical de sus facultades volitivas al momento del intento?
¿Qué pasa si un suicidio es gatillado, como en el caso de
Benjamin, por un apresuramiento en la
evaluación de una situación de riesgo? ¿Hace alguna diferencia si el acto había
sido anunciado (como también fue el caso de Benjamin) en varias ocasiones
previas?
¿Qué pasa si el acto de darse muerte, cuya soberanía total
nadie podría cuestionar, es en lo inmediato impulsado por la sed de drogas?
¿Por hastío?
No lo sé. No tengo opinión ni respuesta. Más allá que aferrarme
a la profunda convicción de que la lucha por el comunismo y la anarquía es una lucha
vitalista, lo cual no me impide apreciar de cerca los aspectos y fases más
oscuras de la existencia animal humana en esta tierra.
La respuesta bien podría estar por acá:
“Te crees vivo, pero
estás muerto. Despiértate y reanima lo que todavía no ha muerto".
Adivine quien lo dijo:
a) Sun Ra
b) Wilhelm
Reich
c) Juan (autor del Apocalipsis)
d) Jesucristo
e) Todos los anteriores
Vamos hacia la vida.
CANTO A LOS
ANARQUISTAS CAÍDOS SOBRE LA PRIMAVERA DE 1939
El primer poema que aparece en su Poesía Completa
(1970-2000) de Leopoldo María Panero es este, que me parece aplicable a todxs
lxs anarquistas muertxs en diversas formas de combate:
No sentiste crisálida aun el peso del aire
en tu cuerpo aun sin límites no hubo deseos alas
en tu cuerpo aun sin límites ciega luz no sentiste
oh diamante aun intacto el peso del aire.
A lo lejos azules las montañas qué esperan
Por dónde van las águilas. Cruzan sombras la nieve
Canta el viento en los álamos los arroyos susurran
las luciérnagas brillan en las noches serenas
olor denso a resina crepitan las hogueras
Con antorchas acosan y dan muerte a los lobos
En combate de luces derrotada la nieve
Nada turba el jazmín al aire florecido
Y sus rubias cabezas sobre la hierba húmeda
Son sus ojos azules un volcán apagado
En el viento naufragan sus cabellos de oro
De sus muslos inmóviles tanta luz que deserta
Cómo duele en la sombra desear cuerpos muertos.
La mies amarillea caen a tierra los frutos
Ellos vuelven cansados y no hay luz en sus ojos
Pero los huesos brillan y dividen la noche
Estantigua que danza alrededor del fuego
La hora es del regreso y no hay luz en sus ojos
Salpicaduras al borde del camino cabellos aplastados
La hora es del regreso tened cuidado aguardan.
Las luciérnagas brillan en las noches serenas.
Canta el viento en los huesos como en álamos secos
entra en el pecho silba y ríe en las mandíbulas
entre las ramas flota de un ruiseñor el canto
y como un río el viento acaricia sus cuencas
A lo lejos azules las montañas qué esperan
Una antorcha en la mano de mármol una llama de gas
bajo el arco vacila
Y sus nombres apenas quiebran la luz el aire
Sepultará la tierra tan débiles cenizas
volarán sobre ellas golondrinas y cuervos
sobre ellas rebaños pasarán hacia el Sur
se alzará sobre ellas el sueño de pastores
y desnuda la tierra morirá con la nieve
La hora es del regreso en sus labios asoman
olvidadas canciones rostros contra el poniente
Qué voló de sus labios al cielo y sus ojos azules
qué lava derramaron en qué ocultas laderas
En sus ojos azules se posaba la escarcha
antaño fue el deseo siempre arrancada venda
oh qué fuego voló de sus labios al cielo
aquellos labios rojos que otros nunca olvidaron.
Pero el viento deshace las últimas nieblas
otros creen que es el frío en las manos caídas
Olvidan que la llama no sólo se apaga en sus ojos
que después no es el frío, es aún menos que el frío.
DIARIOS DE CUARENTENA
Va la entrada correspondiente al 28 de marzo en el diario de
RB/2&3 DORM:
La naturaleza no se
apresura,
pero todo lo logra.
I.
Para empezar a sanar una
enfermedad hay que poder reconocer los síntomas (1). Un médico alópata educado
en la tradición científica moderna reconoce estos síntomas de manera racional.
Busca en su enciclopedia mental qué datos se conectan con determinadas imágenes
y números, etc., para luego poner un nombre técnico a esa conexión. Unas
conexiones pueden ser más complejas y otras más simples, pero en el vocabulario
de nuestra civilización enfermedad y síntoma están neuróticamente conectados.
La causalidad, la relación de
causa/efecto entre ambos, es tan lejos como nuestro sentido de la salud
civilizado puede ver. La crisis de antidepresivos, opioides, y analgésicos que
vive actualmente EEUU y el mundo en general es testimonio de ello.
En las tradiciones
pre-industriales, en casi todas las culturas del mundo, la enfermedad y los
síntomas son parte de un universo mayor en el que “la medicina” se desarrolla
más como un arte que una ciencia. Quizá la distinción entre estas dos miradas
era menos estricta antes porque la división del trabajo aún no había hecho lo
suyo. El curandero también tiene que poder reconocer los síntomas antes de
actuar, pero algo que lo distingue es que la sintomatología no se reduce a lo
racional, y que los síntomas son solo el enunciado o señal de una historia más
larga.
El astrónomo y revolucionario
Anton Pannekoek sintetizó este problema de una manera excepcionalmente clara: la ley de gravedad es la abstracción
conceptual que nuestra capacidad intelectiva extrae del fenómeno de la caída
(2). Las ideas se confunden con la realidad tanto como el síntoma con la
enfermedad. Pensamos que el dinero es riqueza, y al cabo de un tiempo nos
terminamos hundiendo en números. Esto intentaba hacer ver un confundido
periodista a la jefa del departamento de economía de la OCDE (organización de
la que Chile es el único y orgulloso miembro latinoamericano): “estamos siendo
testigos de cómo frente al retroceso de la actividad económica global hay un
avance y recuperación inmediata de los ecosistemas que tanto han sufrido en las
últimas décadas”. Pero del otro lado no se encontraba con ninguna respuesta:
“la situación va a hacer que nos cuestionemos profundamente la manera en la que
hemos llevado la economía las últimas décadas”.
II.
La transformación de la vida
cotidiana a la que estamos asistiendo revela la pobreza de contenido de las películas
de ciencia ficción con las que la industria cultural intenta vendernos eltiempo
como un gadget más o, en el mejor de
los casos, como una fantasía sobre la que proyectar nuestros propios sueños.
Pareciera que nunca había sido tan cierto que “la realidad supera la ficción”.
Incluso más: la situación actual está borrando el límite entre una y otra.
El escritor y activista norte
americano Derrick Jensen desarrolló en su libro Endgame (3), la idea de que el imaginario apocalíptico es una
característica propia de las “culturas civilizadas”. Dicho de revés, no es
propio de la condición humana el miedo o deseo de fin de mundo, sino propio de la civilización. Esta sutil distinción
entre miedo y deseo (rechazo y aprobación) es digna de observar de cerca. Así es
como la industria cinematográfica divide falsamente a su audiencia: mientras
para algunas personas el escenario post-civilización es una pesadilla para
otras es un “sueño hecho realidad”, pero a todo el mundo fascina por igual.
Menos interés parece concitar el
hecho de que a otrxs tantxs no quedan ganas siquiera de imaginar un “más allá”.
III.
El pensamiento se empeña en
“poner orden” para encontrar una salida a las dificultades de la carne. Pienso, luego existo. Las medidas de
gobierno, las políticas de Estado, la violencia sistémica, etc., por muy
abstractas y ajenas que parezcan tienen un efecto directo sobre nuestros
cuerpos y mentes. El cambio, cuando
no es conducido por el propio espíritu sino por fuerza externas, se vive como
una dolorosa tragedia.
Las respuestas y soluciones que
vemos esgrimir a los expertos por televisión e internet nos parecen
irracionales, desquiciadas y alejadas de la realidad, justamente porque lo son:
lo suyo es el espectáculo, no la realidad. Nuestras vidas están en manos de
ineptos totales en el mejor de los casos. Esta alienación profunda es el tipo
de problemas que el intelecto intenta resolver hasta que duele la cabeza o da
insomnio (la coraza se tensa). Y cuando al virus le siguen terremotos y
maremotos (4), cuando los planetas parecen alinearse para sacudir la soberbia
del “humano plaga”, a muchxs lxs inunda un extraño sentido de agradecimiento
hacia la Pachamama.
La historia de la humanidad es
también la historia de las respuestas que hemos dado a estos problemas existenciales.
Hay muchas de esas historias. Nuestra civilización, desde luego, no las conoce
todas y borra con el codo tantas más.
Si se trata de rastrear el origen
de la catástrofe en la que nos encontramos, las apuestas se disparan. Se puede
hablar de años, décadas, siglos, milenios o kalpas.
El itinerario de la cosmología hindú, por ejemplo, es cíclico y no lineal, es
multidimensional y no uni-dimensional. Según su calendario nos encontramos
justo al comienzo de una de las cuatro eras que componen un ciclo: Satya Yuga, Treta Yuga, Dwapara Yuga y
la nuestra, Kali Yuga. En la primer
era no hay vicio; en la segunda el vicio se introduce; en la tercera el vicio
se ubica en el centro y crece; en la cuarta el vicio se apodera de todo, Kalki aparece y destruye ese todo para
que vuelva a empezar el ciclo. Este último yuga empezó hace 5000 años, es el
más corto de todos y dura 432.000 años. Si bien, según algunos cálculos, la
sumatoria de las cuatro eras resulta en 4.32 millones de años, lo importante es
observar que el ciclo que describen es traducible a cualquier medida de tiempo.
Los 5000 años de Kali Yuga andados parecen coincidir con
los cálculos que hacen otrxs observadores contemporáneos. Claudio Naranjo, el
psiquiatra chileno fallecido en 2019, databa este problema a unos 6 mil años,
fecha aproximada en la que según él transitamos desde una comunidad humana
matrística (o matriarcal) a una sociedad patriarcal (5). Coincide en esto con
otro psiquiatra, Ian McGilchrist, que observó cómo en cierto momento de la historia
humana nuestro lado izquierdo del cerebro se “tomó la palabra” en desmedro del
lado derecho.
El teórico Jaques Camatte apunta
también a un ciclo temporal mayor. Según él la errancia de la humanidad (7), su locura y alienación, sólo
terminará cuando se reintegre a la naturaleza de la que escapó hace varios
miles de años. En su opinión este largo periplo está llegando a una conclusión
ante nuestros ojos, pero es aún imposible vislumbrar si está conclusión
significará la realización de la comunidad humana (Gemeinwesen) o su extinción.
En una carta reciente a“un/a compañerx de la región chilena” a
propósito de la pandemia Camatte confesó: “Lo interesante es que estamos siendo
testigos del resultado de este vasto fenómeno que se desarrolla durante miles
de años entre los dos momentos de la afirmación de la amenaza del riesgo de
extinción. Estamos en el corazón de su despliegue, es decir, de la
manifestación, de la epifanización para señalar su potencia integral, del
riesgo. Es como si nada fuera a pasar y, sin embargo, todo está sucediendo
ahora. No obstante, no sabemos cuánto tiempo va a tomar. En última instancia,
lo importante es ser capaz de poder experimentarlo —vivirlo— efectivamente en
su totalidad, lo que requiere restablecer la preeminencia de la afectividad que
permite el sentido de la continuidad y, por consiguiente, del poder de la
vida.”(8)
IV.
Lo que más cuesta aceptar es que
el problema lo estamos teniendo aquí y
ahora.
Esa es la primera condición para
sanar nuestro mal-estar.
NOTAS:
1.- A la pregunta de “¿Cuánto
tiempo dura el tratamiento?” Sigmund Freud responde con una referencia a una
fábula de Esopo: “Uno tendría que conocer el paso del caminante antes de
estimar la duración de su peregrinaje” (La
iniciación del tratamiento, 1913).
2.- Ver Lenin, filósofo (1938), de Anton Pannekoek, disponible aquí
(http://marxists.catbull.com/espanol/pannekoek/1938/lenin/index.htm)
3.- Ver Endgame Vol I, de Derrick Jensen, disponible en inglés en (https://derrickjensen.org/endgame/)
4.- El terremoto registrado en
las islas Kuriles, Rusia, el pasado 25 de marzo tuvo durante algunas horas en
pánico a los países del pacífico ante la amenaza de un maremoto.
5.- Para mayor información
consultar La mente patriarcal(RBA 2010).
6.- En su trabajo The master and his emissary. The divided brain and the making of the modern world, McGilchrist
ofrece una completa síntesis sobre cómo nuestros cerebros están constituidos y
perciben la realidad. Ahora bien, el autor no propone una glorificación del
sentimiento a expensas del pensamiento. A diferencia de la doctrina comúnmente
aceptada, McGilchrist argumenta que la división del cerebro en hemisferios
permite dos tipos de atención que sirven a tareas esencialmente diferentes. En
términos muy generales, el hemisferio derecho está a cargo de la percepción de
la totalidad del contexto, mientras que el izquierdo está a cargo de la
atención orientada al detalle. Estas dos formas de percibir dan origen a dos
versiones incompatibles del mundo, con prioridades y valores muy diferentes. Un
punto central de la obra es que, si bien la conciencia se produce
constantemente a través de las conexiones entre nuestros hemisferios,
prácticamente hemos perdido contacto con la información procedente de nuestro
hemisferio derecho a raíz del dominio del creciente cientificismo de la cultura
tecnológica. McGilchrist sugiere que el fomento del pensamiento preciso y
categórico a expensas de la experiencia y la visión de fondo ahora ha llegado a
un punto en el que está distorsionando seriamente nuestras vidas y nuestro
pensamiento.
7.- La errancia de la humanidad fue publicado originalmente en la
revista francesa Invariance en 1973. Se puede encontrar la versión original
aquí (link) y una versión en castellano aquí
(https://anarquiaycomunismo.noblogs.org/post/2017/09/16/errancia-de-la-humanidad-jaques-camatte-1973/)
8.- Ver Carta de Jacques Camatte a un/a compañerx de la región chilena,
disponible aquí
(https://hacialavida.noblogs.org/post/2020/03/24/carta-de-jacques-camatte-a-un-a-companerx-de-la-region-chilena/)
Zengakuren en imágenes/Suicidios en el Metro/Reviú "Barricadas a-go-go" en Crudo Soy zine
-Antes del TV cable, uno se quedaba a veces pegado viendo la
TV de trasnoche porque era la única compañía a esas horas. Y desde niño me
gustaba e intrigaba ese momento en que todas las y transmisiones se
interrumpían y quedaba una imagen fija por un rato, antes de pasar al ruido
negro/blanco de “la guerra de las hormigas”. Sensación similar a aquella mucho
más bella de las primeras veces en que te toca contemplar el amanecer por haber
pasado de largo.
Una de esas noches, con mi cercano amigo Giordano, dimos con
una documental sensacionalista a lo “Perro Mundo”, donde pasaron de mostrar
accidentes en globos aerostáticos a principios del siglo XX hasta unas
impresionantes escenas de confrontación entre estudiantes japoneses (la
Zengakuren) y las obras de construcción de un aeropuerto. Caían molotovs sobre
las máquinas retroexcavadoras, y sobre la policía. Los estudiantes y campesinos
de la zona, que habían construido un fuerte, lucían cascos con hoces y martillos, y al
final son derrotados. Despega un avión por primeravez sobre esa posta, y caen lágrimas de los rostros
revolucionarios. La voz en off habla de que el progreso se impone, a pesar de
la oposición de estos vetustos ultraizquierdistas.
Mencioné esa escena en un conversatorio sobre Walter
Benjamin que alguna vez organicé con algunos secuaces en Filosofía de la U. de
Chile. Ya antes habíamos hecho uno sobre Adorno. Supe que después alguno
mencionaba lo realmente exótico que le habían parecido las alusiones a la “ultraizquierda
japonesa”.
Con el tiempo llegué a dudar de la existencia de ese extraño
documental, que no recuerdo si se llamaba “Días de furia” o algo así.
Cuando investigué para redactar “Barricadas a-go-go” busqué
en vano esas imágenes. Pero hace unos meses un amigo me mostró que estaban en
el sitio de La Felguera, con link a youtube, bajo el título de “El sitio del fuerte rojo”.
El Agente Provocador tienen también una interesante nota
sobre “La danza de la serpiente”: táctica de combate callejero de la Zengakuren
de gran belleza, alta efectividad, y que fuera imitado en otras partes del
mundo sin mucho éxito.
-Suicidios en el Metro
“El estudio, que comprende desde 2017 hasta marzo de 2019,
señala que en ese período se presentaron 54 intentos, con 20 fallecidos, en
total: 4 en 2017, 7 en 2018 y ya 9 en los primeros tres meses de este año.
Entre enero y marzo de 2019, por otro lado, se reportaron 11
eventos. Línea 1 y Línea 2 son los recorridos que acumulan más, con 18 y 14,
respectivamente, mientras que la Línea 6, que cuenta con puertas diseñadas para
frenar a potenciales suicidas, suma uno”.
-Acaba de salir un nuevo N° (9) del fanzine de Valparaíso
CRUDO SOY. Incluye entre muchas cosas el texto de Cristián Olea sobre Disturbio
Menor, “Una memoria menor”, y un reviú de “Barricadas a-go-go” que reproduzco
acá (Recuerden: quedan pocas copias de la tercera edición):
BARRICADAS A-GO-GO. Apuntes sobre la escena musical japonesa
de 1968 a 1977.
“Dudé sobre si incluir este
trabajo en esta sección o en la de “zines y publicaciones”. Finalmente decidí
hacerlo aquí porque el correcto (y casi elegante) trabajo de encuadernación y
edición posee más la estructura de un libro corto que la de un cuadernillo o
similares.
Con el nombre y bajada de este
título puedes llegar a pensar que estamos frente a un estudio o crónica
musical, pero no es así, al menos no del todo. Para finalmente derivar en una
repasada al sonido japonés de la época señalada, el autor contextualiza todo
con una mirada histórica y analítica a nivel global de este período caliente
que llamamos “II asalto del proletariado a la sociedad de clases”, aportando
sendas citas y notas relativas a la lucha revolucionaria de la época, las que
tienen como eje central la participación de una juventud protagonista no sólo
del desarrollo de la guerra revolucionaria, sino de la política en sí (aunque
creo que tanto política como guerra revolucionaria son palabra inseparables,
una como fase inicial de la segunda, y esta segunda como manera final y
definitiva de la primera). Hay una necesidad aguda de posicionar el nacimiento
de un círculo en particular – el de la escena musical en Japón- dentro de un
mapa de sucesos y eventos característicos de la época, dentro del ámbito
político y de las características psicológicas de una generación que prefirió
participar en la historia en lugar de quedar mirando como dos frentes –
imperialismo y estalinismo- se disputaban el mundo. La importancia del Mayo 68
fue esa, en París y en todas partes.
De eso, con una valiosa cita que detalla a
los grupos de Guerrilla urbana y Guerra de guerrillas más relevantes, pasamos al
contexto japònés, en donde el nombre de la Zengakuren pasa a ser protagonista y
será el que nos vaya alertando sobre como es que el asunto final va a ser
desarrollado. Sin dejar de lado las numerosas influencias occidentales dentro
del arte y la música (y la revolución), se inicia la revisión del primer gran
rock japonés con Flower Travellin' band y Les raillazes denudés; quienes
representan la esencia del rock n roll que desde acá (desde este zine, me
refiero) se defiende: una mixtura de arte radical (que no es lo mismo que la
contracultura, métanselo bien en la cabeza por favor), el ejercicio del sonido
estruendoso guiado por las pasiones, y una carga de política que debe ser más
evidente que todo lo demás. Se hace también un alcance bastante amplio a la escena
del Free jazz nipón, que cuenta con sus propios héroes históricos (que como en
muchas ocasiones, a veces terminan siendo villanos de su misma historia). La
verdad me dan ganas de profundizar en todos los puntos descritos, pero no
podría alargar tanto esta revisión. Creo que este libro sirve al lector para
reconocer una vez más los factores decisivos de esta época 68 al 77, el alma
mater de lo que llamamos Punk en toda su dimensión política y revolucionaria; y
creo que para el autor sirve para canalizar todo su gusto (buen gusto) personal
por una escena musical en específico, y que pareciera lejana, tanto en tiempo
como distancia. Me queda, después de leer esto, una extensa lista de nombres
para revisar y sucesos que reflexionar”.
El progreso, que no es sino el
desarrollo tautológico de la economía por sus propios medios, para su propia
autoreproducción, supone el sumergir a cada vez más humanxs en una forma de
subsistencia consistente en poner la vida al servicio de este desarrollo, lo
que se traduce en la práctica a levantarse cada mañana para abordar las
máquinas, por cierto atestadas de otrxs en similares condiciones a la nuestra,
que nos llevan al claustro de los centros productivos, en los que debemos
rendir cuentas todo el día a quienes muchas veces preferiríamos partirles la
cara –aunque muchas veces su situación sea similar a la nuestra–, para luego
abordar las mismas máquinas de vuelta al claustro habitacional de nuestras
casas o de lo que llamamos nuestros hogares.
Estando la actividad humana
encadenada al ciclo cotidiano del TRABAJA/CONSUME/DUERME, y desarrollándose
ésta en un espacio cada vez menos pensado en las necesidades humanas y cada vez
más para la circulación de humanxs-mercancías, es de esperarse que las
relaciones humanas se vean cada vez más mermadas: las relaciones
interpersonales están ancladas a los centros productivos, y quienes generen
encuentros de camaradería afectiva fuera de los horarios asfixiantes de éstos
deben sortear los obstáculos del dinero (necesario para ‘recrearse’), del
tiempo y, cómo no, contar con la energía suficiente restante de la jornada
laboral. Esto no podría sino hacer de la incomunicación y el aislamiento unas
de las características dominantes en la vida de cada persona. De ahí que nos
enfermemos con lo que la ciencia del Capital llama comúnmente como depresión,
el ‘resfriado común’ de la psicología.
Claro que esto no le importa a
quienes dominan sino hasta que es un problema para la economía, como evidencia
la Organización Mundial de la Salud cuando advierte en su último informe sobre
salud mental que ‘la caída de la productividad y otras dolencias médicas
vinculadas a la depresión tienen un alto coste global, que la OMS
cifra en un billón de dólares al año’, o que ‘por cada dólar invertido por un
país en salud mental, se ahorra otros cuatro en trabajo (al generar mayor
productividad laboral) y en salud (al evitar tratamientos contra estas
patologías)¹. Es decir, la tristeza apabullante que agobia a la humanidad no es
un problema mientras no se interponga en el camino del desarrollo económico, y
si se le tiene en consideración, es sólo a propósito de este mismo desarrollo.
De paso, el mismo informe advertiría que Chile lidera el raking de depresión²,
que por cierto implicaría grandes pérdidas monetarias para el Capital local a
propósito de la cantidad de licencias médicas emitidas a causa de este
‘trastorno’. Esto probablemente debido a la atomización humana inherente al
desarrollo económico, pero sin una estructura lo suficientemente fuerte para
‘contener’ los síntomas de este mismo desarrollo, como suele ocurrir en los
llamados ‘países en vías de desarrollo’. Y no es que en los países centrales de
acumulación capitalista la gente no enferme de tristeza y soledad, pero su
enfermedad ha sido lo suficientemente encauzada en los canales del progreso
como para que esto no suponga un problema considerable para la economía.
Y teniendo en cuenta este
panorama de desolación global y generalizada, otros datos entregados por este
informe, como aquellos que indican que la depresión se extendió un 20% más en
la población global los últimos 10 años, o que casi 800.000
personas se suicidancada año en el mundo, lo que equivale a un
suicidio cada cuatro segundos, no serían sino un dato secundario al lado de
aquel que advierte la afrenta que supone para la economía que enfermemos de
tristeza, soledad y estrés (sea por exceso de trabajo o por falta de él).
Contra esto, debemos tener claro
que la guerra que libramos contra el Capital y sus agentes (incluso contra
aquellxs que nos interpelan en nombre de nuestra propia salud) no es menos
importante que nuestras prácticas por romper con nuestro propio aislamiento.
Habría que ser muy iluso para creer que uno acaba con su propia alienación
simplemente oponiéndose a la alienación generalizada; en cambio, un primer paso
para la re-construcción de vínculos de camaradería afectiva genuinos podría ser
el constatar la propia alienación y miseria, tomando nota de lo que esta
produce en nuestras propias relaciones interpersonales, incluso con nuestrxs
más cercanxs y entre ellxs: como la neurosis y frustración que entrañan
nuestras relaciones afectivo-sexuales, la imposibilidad de establecer contacto
real con el otrx, la incomunicación con quienes suponemos nuestrxs seres
amadxs, el sentimiento generalizado de soledad en compañía, la necesidad de
constituir nichos identitarios…
La lucha para la reconstitución
de una comunidad humana pasa también por poner en práctica formas de afecto y
confraternización que sirvan, por un lado, para la experimentación de formas de
comunidad que entren en contradicción con la socialización enfermante del
Capital, y, por el otro, para nuestra propia reconstitución y sanamiento
personal: una práctica colectiva para la reconstitución personal. Si bien estas
prácticas no serían más que mero comunitarismo si a la vez no apuntasen al
corazón mismo de la alienación generalizada -es decir, a esta forma concreta de
producir la vida, su base material (que es la raíz común de nuestra miseria
psíquica, física, afectiva, sexual, etc.)-, creemos que el autocuidado y que el
cuidado entre nosotrxs mismxs son parte fundamental en la constitución de
comunidades que entren en ruptura con la comunidad ilusoria del Capital, pues
creemos que la guerra contra la domesticación debe librarse también contra nuestra
propia domesticación internalizada.
¡Barramos de raíz con esta
realidad y con lo que esta realidad hace de nosotrxs!
Músicas de fuego, pecados, catástrofes y este calor.
Deslumbrados por las guitarras
eléctricas e influenciados por el sonido de los Shadows, los Ventures y luego
de James Bond, la estela de música de espías que dejó, ideal para el contexto de la llamada Guerra Fría,
los japoneses inventaron su propio estilo de guitarras: el sonido Eleki. Algo
digno de tener en cuenta como un elemento de la primera mitad de los 60, pero
que obviamente iba a mostrar su sello en los sonidos desarrollados en Japón en
la segunda mitad, y en la década siguiente.
Pensando en eso, girl trouble, y en ciertos asuntos político-organizativos me
doy cuenta de que ya me pasé del paradero de destino, así que sigo
reflexionando en todo eso cuando me bajo en el paradero siguiente, sólo para
descubrir que esta ruta hacia el Tiempo de Trabajo es mucho más interesante y
refrescante que la que he seguido por años. Pero el ambiente está raro…no
escucho ningún pájaro, se ve poca gente…Todos se esconden en los pocos espacios
de sombra que aún hay a esas horas de la mañana.
El megaincendio acapara todas las
portadas. Y yo justo traía en el interior de mi mochila el “Fire Music” de ArchieShepp. Si me aplicaran un control de identidad investigativo y me revisaran la
mochila…¿material incendiario? OK: Sin ir más lejos, eso pasó
hace poco con unos muchachos que viajaron desde Perú a quienes la policía les
revisó la mochila en La Serena encontrándoles “literatura subversiva” de corte
anarquista y deteniéndolos.
Igual, la policía (o a lo menos
su facción “inteligente”) ya debe tener claro a esas alturas que los
neoterroristas nihilistas posmo ya no se consideran anarquistas que tiraron
como ellos mismos han dicho “a la basura” la Biblia del anarquismo clásico,
sobre todo su consigna de “Ni Dios ni amo”. ¿Y saben por qué? Porque ya no son
ateos, pues han devenido una horda mística de “paganos”. En fin, lo que menos
se podría criticar es que no reflejen el espíritu de época. Como repetía
Debord, “los hombres se parecen más a su tiempo que a sus padres”.
Estos incendios, al igual que los
terremotos, maremotos y demás “catástrofes naturales”, nos demuestran de manera
dramática algo que los llamados “ecoextremistas” y otras corrientes de la
crítica social y antisocial sí tienen a la vista centralmente y todo el rato:
que no es en la primera naturaleza sino en la segunda, el cúmulo de historia
sedimentada tras siglos de dominación y explotación de la humanidad y el
planeta, donde está el meollo del asunto. Y eso es así porque una y otra vez hemos
dejado pasar el momento de la realización de la comunidad humana verdadera con
estas consecuencias ahora de todos conocidas y cada vez más graves. En rigor, los "ecoextremistas" trasladan el problema a la primera naturaleza, y así concluyen que hay que acabar con la raza humana.
Mientras la ciudadanía virtual se
entretiene e indigna con las maniobras relativas a la importación de
megamáquinas del aire en las que depositan la fe para aliviar la catástrofe,
los ideólogos académicos aprovechan de hacer el sermoneo “ecologista” a la
manera de todo ese cine comercial que nos muestra a una raza humana reaccionando
algo tarde pero justo a tiempo para salvarse, tan sólo “tomando conciencia”, o
sea…reciclando la basura y donando parte del sueldo a Greenpeace?
Veamos una carta de un profesor
universitario católico del Maule en la prensa burguesa del día de hoy:
“Las autoridades de nuestro país,
en los últimos 60 años, han permitido o propiciado que se hayan cometido dos
enormes errores que han provocado desequilibrios ecológicos gigantescos. Uno es
la pesca de arrastre industrial con las consecuencias que vemos ahora de
desaparición de la fauna marina, y el otro, por razones económicas de corto
plazo, fue permitir la sustitución del bosque nativo por especies foráneas que
no son apropiadas para la zona central, porque degradan la tierra y porque son
fáciles de incendiar al no permitir el crecimiento del sotobosque, con la
consecuente desaparición de la fauna y flora que tenía el bosque nativo.
Como se sabe, el régimen de lluvias de la zona central es de solo tres meses
anuales y nueve meses de sequía, lo que propicia el fácil incendio tanto de los
pinos como de los eucaliptos, y bastó la modificación de solo una variable, que
es la temperatura del aire a consecuencia del calentamiento global para que
aparezcan los incendios forestales. Dos o tres grados más de aumento de la
temperatura para el hombre parece poco importante, pero para la naturaleza es
gravísimo: derretimiento de glaciares, sequía, incendios, etc. Estas dos
especies son originarias de zonas donde llueve casi todo el año, de manera que
no están expuestas a los incendios gigantescos como los que estamos sufriendo.
Es una triste lección que nos da la naturaleza, de que el hombre no puede
intervenirla sin pagar graves consecuencias” (Pecados ecológicos gravísimos,
emol, 27 de enero de 2017).
Nótese que lo que en rigor es una
consecuencia del progreso capitalista en sí mismo, es presentado como producto
una grave omisión a nivel de las altas esferas de las decisiones “políticas”
institucionales. Verdaderos “pecados” a los ojos de Dios.
Qué "malas autoridades" hemos tenido. Todos
se quejan de eso. Por eso los fachos ya instaron a Piraña en las altas cumbres
del Estado y por eso ciertos sectores de la burguesía necesitan nuevos partidos
y un Frente Amplio: para cambiarlas y poner a nuevas generaciones, más
conscientes y ecológicas. Jo jo jo. No
podríamos creer que son ingenuos en eso.
Por cierto, las autodenominadas
“Juventudes Comunistas de Chile” acaban de declararse, en pleno año de 2017
después de nuestro señor Jesucristo (cuya mejor frase sin duda alguna fue:
“Mi reino no es de este mundo”, anticipando así en varios siglos y hasta
milenios al camarada Jacques Camatte), como “feministas y antipatriarcales”.
Sin comentarios. Voy a juntar agua.
“El progreso es la catástrofe. La
catástrofe es el progreso” (W.B.).
O también: El futuro ya se jodió.
This Heat (o Este Calor). Deceit,1981. Uno de los discos más apocalípticos que conozca.
UN SONIDO DE NACIMIENTO Y DE MUERTE: BREVE DIGRESIÓN SOBRE EL FREE JAZZ JAPONÉS DE LOS 60/70
El free jazz se desarrolla en
Japón desde los años 60, y en general podría decirse que va de la mano con la
radicalización y hastío con los límites del jazz tradicional por parte de una
camada de músicos profesionales muy bien entrenados.
(DIGRESIÓN dentro de la digresión: Creo que en rigor
sólo en esos casos podemos hablar de “free jazz”, en los otros es más bien
“free chant”, puesto que a pesar de toda la inspiración, nada puede suplir la
formación técnica y maestría en el instrumento que alcanzan quienes agotan el
jazz desde dentro hasta quedar situados en este límite extremo…).
La figura principal del
movimiento es el guitarrista Masayuki
Takayanagi (alias “Jojo”), que ya en 1962 funda un colectivo inspirado en
la AACM (Asociación para el Avance de la Música Creativa) de Chicago, con el
nombre de New Century Music Research
Workshop (empleo el nombre que da A. Cummings en el texto “Érase
una vez en Shinjuku”, contenido en el N° 261 de la revista inglesa The Wire,
nov. de 2005 , y que
podríamos traducir como "Taller de Investigación de la Música del Nuevo Siglo"),
e inició una serie de conciertos de día viernes en un local llamado Gin Paris. Poco después hay un receso
dada su detención por porte de drogas, pero hacia 1969 se produce una ferviente
actividad. Su banda New Directions,
formada además por el bajista Motoharu
Yoshizawa y el baterista Yoshisaburo
Toyozumi (alias “Sabu”) graba su álbum debut, Independence-tread on sure ground, y se suceden las tocatas en un
nuevo local, el New Jazz Hall. Un
cuarteto formado por Jojo, Yoshizawa, el baterista Masahiko Togashi más el saxo tenor de Mototeru Togashi graba el álbum We
now create.
Ese mismo año 1969 se lanza un
film del director Masao Adachi, Renzoku Shasatsuma (Serial Gunman), cuya
banda sonora está a cargo de Togashi y Takagi, editada bajo el nombre Isolation, y New Directions alcanza a
sacar un álbum en vivo: Free Form Suite,
para seguir en 1970 con dos importantes piezas más: Call in question, y Live
Independence. Hace años había que vender un riñón para conseguir algo de
esto. Ahora circula “libremente” por todas partes.
El sobreviviente baterista Sabu
recuerda que en el primer ensayo Takayanagi llegó dando las siguientes
“reglas”: “Tocar fortissimo, no repetir
nunca una misma frase, no escuchar lo que los demás están tocando”. A esa modalidad
de improvisación la denominaba Mass
Projection. La modalidad más calma y silenciosa era llamada Gradually Projection.
En las partituras que Jojo
Takayanagi llevaba, había partes en que todo el pentagrama estaba marcado con
plumón negro grueso. Eso quería decir: “llenar todo el espacio”. Consultado por
la prensa acerca del ensordecedor volumen a que tocaba su ensamble New
Directions, el guitarrista contestó que “mientras más información uno quiere
transmitir, se necesita mayor amplificación”.
Hacia mediados de 1970 la actitud
de Jojo denunciando a los que se subían al carro del free jazz por moda le
había causado problemas con demasiada gente, e incluso con los otros dos
miembros de New Directions. En ese momento fue que se produjo lo que
probablemente sea el clímax más hermoso de esta historia: las colaboraciones
con el joven saxofonista alto Kaoru Abe (que
en el bello año de 1969 tenía recién la hermosa edad de 20 años), tal vez la
única alma gemela capaz de hacerle el peso a Masayuki Takayanagi (harto más
viejo: nacido en 1932), y quien a diferencia de todo el resto de ese puñado de
músicos, no tenía estudios musicales formales y se había formado de manera
totalmente autodidacta en su Kawasaki natal, practicando entre la orilla del
río y una ruidosa autopista. Él decía que se sentía como una especie de hijo
bastardo de Billie Holiday y Eric Dolphy. La imagen de Kaoru Abe interpretado
por él mismo ensayando al lado del río fue llevada a la pantalla grande por
Koji Wakamatsu en 1978 -el mismo año en que Abe murió-, en el film Jusannin Renzoku Bokoma, sobre un
violador serial de 13 años.
El productor/escritor Aquirax Aida, personaje clave en toda
esta escena (entre otras hazañas, logró llevar a territorio nipón a grandes
exponentes de la música libre como Milford
Graves, Derek Bailey y Steve Lacy), juntó a los dos titanes en
un día de mayo del año 1970. El resultado fue un set de 4 horas y media donde
ninguno de los dos aflojó ni por un segundo: el enfoque Mass projection a tope,
que en este caso sólo culminó cuando el dueño del local desconectó la
electricidad. Kaitaiteki Kokan es uno
de los álbums que mejor documenta este encuentro, así como hay otros en DIW que
es difícil nombrar, pero que registran un Massprojection del 28 de junio de 1970 (DIW 415), más un Gradually Projection (DIW 425) en que Kaoru toca además del saxo
alto un clarinete bajo y harmónica, son de los artefactos que al menos a quien
esto escribe mejor le permiten hacerse una idea de lo que estaba en juego en
esos encuentros.
Si, como hace ver Cummings, el
debut de New Directions parecía más emparentado con la improvisación europea
tipo AMM o Spontaneous Music Ensemble que “con los violentos éxtasis de la ‘fire
music’ americana”, creo que los albums posteriores, pero sobre todo los dúos
entre Abe y Takayanagi son, por el contrario, violencia y éxtasis, fuego y
hielo en estado puro, o, como una vez dijo Abe: “un sonido que viene de la
muerte y del nacimiento”.
Kaoru Abe murió el 9 de
septiembre de 1978, por una sobredosis de tranquilizantes (97 pastillas
brovarin). Koji Wakamatsu hizo años
después una película sobre Kaoru Abe llamada Endless Waltz, donde se puede apreciar su recreación de este
ambiente, aunque centrado tanto en la música como en la tormentosa relación de
Kaoru con su esposa: la hermosa escritora, modelo y actriz erótica Izumi Suzuki.
En mi caso, fue gracias a la
observación de un fragmento de dicha película que pude conocer a la gloriosa
banda Fushitsusha, que aparece en un breve pero intenso momento.
Poco después, en diciembre del
mismo año, muere Aquirax Aida, cuya relevancia como promotor de esta escena y
como escritor podría ser comparada a la de Lester Bangs y Amiri Baraka.
Takayanagi por su parte siguió
tocando y siendo bastante odiado por el medio musical japonés. Recuerdo que una
vez el guitarrista gringo Henry Kaiser
(si los punk rockers no lo ubican estamos en problemas, pues editó varios de
sus albums en SST records) contó como anécdota que cuando fue a Japón le
preguntaron acerca de sus gustos e influencias niponas, y mencionó a Jojo: como
resultado varios periodistas y músicos le aplicaron la ley del hielo.
Entre sus ensambles posteriores se
cuenta uno dedicado a la música de guitarras latinoamericana: Loco Takayanagi y los Pobres (¡y a uno
que le extrañaba que Ground Zero
versionara “El derecho de vivir en paz” de Victor
Jara!) También es de destacar su intervención solista grabada y editada
como Action Direct (1985). Murió en
1991, por problemas en un órgano muy importante: el hígado.