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lunes, mayo 25, 2020

Genesis P-Orridge, RIP 



Murió Florian Schneider de Kraftwerk, y muchos medios han escrito sobre eso. Está bien. Hay que valorar el aporte de esa formación, sobre todo en sus mejores momentos de los años 70 y hasta el famoso Computer World, de 1981 si mal no recuerdo. Antes valoraba más ben a Kraftwerk como antesala de Neu!, pero con el tiempo fui apreciándolos en sus propios términos, siendo mis favoritos el Trans Europe Express y Radiactivity. No olvidemos la excelente versión de The Model que hacía Snakefinger, el guitarrista inglés que era casi el quinto miembro de los Residents (si asumimos el mito que eran cuatro y no un colectivo más amplio, que es lo que muestran en el documental “Teoría del anonimato”).

Pero su muerte me hizo recordar que también murió hace unas semanas Genesis P-Orridge, en medio de esta pandemia/cuarentena. Genesis fue un personaje de lo más interesante desde los tiempos del colectivo COUM Transmissions, a los legendarios Throbbing Gristle, y luego con Psychic TV, por nombrar sus proyectos principales.

Leí sobre TG en un libro que me prestó Javier Chandía, donde hablaban de varias rarezas musicales. No recuerdo título ni autor, pero hablaba de los Residents (de los que éramos fanáticos) y Cabaret Voltaire (de quienes conocíamos sólo el “Mix Up”), además de Esplendor Geométrico, Aviador Dro y sus obreros especializados, y otros fenómenos curiosos de la península ibérica. Lo que recuerdo es que decía que TG podía manipular a través del sonido las sensaciones y emociones del público, al punto de poder hacerlos vomitar a todos al mismo tiempo. Difícil de creer…Pero hubo que esperar un poco a conocerlos gracias a la TV abierta de madrugada de inicios de los 90, donde Rolando Ramos solía poner video clips “alternativos” que incluían a Black Flag, Meat Puppets antiguo y hasta Opal y the Leaving Trains, y una vez puso casi entera una impresionante versión en vivo de “Discipline”, justo hasta la parte en que Genesis besa largamente en la boca a un asistente de la primera fila, y se desata todo el caos y liberación a través del sonido.

Poco después, gracias a algunos materiales que me mostró Patricia Pietrafiesa en su casa compartida en Buenos Aires desarrollé una obsesión intensa y libidinal con Lydia Lunch y Cosey Fanni Tutti.  De Cosey pude ver en esos años en que internet recién era accesible gran cantidad y calidad de sus años en COUM Transmissions, y en sus incursiones en revistas porno y la gran exhibición que hizo bajo el título de “PROSTITUCIÓN”.

En otra visita a los amigos de Buenos Aires pude conseguirme en una incursión a la extinta Tower Records dos joyas considerables: “Bullhead” de Melvins y el “Greatest Hits” de Throbbing Gristle. Con Monki los escuchamos al hilo al máximo volumen de una radio-caset-cd fumando y bebiendo algo desde el patio, pero el anfitrión, C., suspiró aliviado al final de dicha tanda y dijo: “ahora vamos con algo más pop, más bonito, como los Smiths”.

NO tengo tiempo ni ganas de explayarme en esto pero, TG fue uno de los colectivos más interesantes en la experimentación de varios niveles de actividad en los años 70. Su obra es “patrimonio” (jaja: pater) de la humanidad. Hay que explorarla una y otra vez.

Hasta siempre Genesis. Y gracias por todo.

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domingo, febrero 25, 2018

Da-da-dandy (Dadásofo meets I.S. hacia 1966) 




Hausmann y Debord

La cita de esta carta también estuvo en el origen de una correspondencia entre Raoul Hausmann y Guy Debord, en aquella época director de la revista Internationale Situationniste. El 24 de marzo de 1963, Raoul Hausmann escribe a Guy Debord: “…(el) letrismo, que sólo es una impostura. Si Isidore Isou cree haber sido el primero en hacer poemas letristas, que se ponga al día con los relatos de Ball en su Journal de 1916 y con las declaraciones de 1923 de Schwitters en G.  En cuanto al Sr. Lemaitre, en 1947 éste publicó en UR un dibujo sencillamente calcado del dibujo de un indio norteamericano publicado en 1912 en un libro de Danzel que poseo: Anfänge der Schrift (Los orígenes de la escritura). La pintura de los letristas es una mera imitación de mis poemas-carteles y de mis pinturas-escrituras de 1918 a 1923”.

El interés de la correspondencia entre Debord y Hausmann va más allá de estas dos únicas cuestiones y cabe señalar que el 17 de abril de 1966, el Dadásofo señaló su satisfacción tras la lectura del artículo de Khayati acerca de “Las palabras cautivas” (I.S., núm. 10, marzo de 1966). Además de su manifiesto interés por los situacionistas, Hausmann también tradujo al alemán De la miseria en el medio estudiantil. En respuesta a nuestra curiosidad, Guy Debord nos precisó: “En cualquier caso puedo confirmarle el hecho de que Raoul Hausmann nos envió enseguida y de forma espontánea una traducción alemana de La miseria…hacia finales de 1966. Esta traducción, de cuyo peso histórico éramos conscientes, no se utilizó y, por desgracia, se perdió enseguida. En efecto, después de haber sido normalmente comunicada a un tal Holl, nuestro situ bilingüe encargado de las publicaciones alemanas, éste desapareció unos días después, englobado, justamente, en la proscripción de la tendencia ‘garnautine’ [N. de la T.: Nombre escogido para designar a los estrasburgueses excluidos en enero de 1967 del movimiento situacionista]. Todo, en suma, bastante dadaísta”. (Carta a Marc Dachy, 7 de septiembre de 1988).

[Extracto de la nota 57 a Raoul Hausmann, Correo Dadá (Una historia del movimiento dadaísta contada desde dentro), a cargo de Marc Dachy, edición española de Acuarela & A. machado, 2011. Imagen: Da-dandy, Hannah Höch, 1919].

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lunes, julio 31, 2017

Barricadas A-Go-Go: Capítulo 3, el 68/77 en Japón. 



El texto íntegro ya está disponible para lectura y/o impresión en 2&3 DORM. 
He aquí la forma definitiva que adquirió tras varias mutaciones el capítulo 3.

EL 68/77 EN JAPÓN: BESAR EL CIELO POR ASALTO (“EXCUSE ME, WHILE I KISS THE SKY”)

ZENGAKUREN TOKIO JAPÓN LARGA VIDA A LA LUCHA DE LOS CAMARADAS JAPONESES QUE HAN ABIERTO COMBATE SIMULTÁNEAMENTE EN LOS FRENTES DEL ANTI-ESTALINISMO Y EL ANTI-IMPERIALISMO STOP LARGA VIDA A LAS OCUPACIONES DE FÁBRICAS STOP LARGA VIDA A LA HUELGA GENERAL STOP LARGA VIDA AL PODER INTERNACIONAL DE LOS CONSEJOS OBREROS STOP LA HUMANIDAD NO SERÁ FELIZ HASTA QUE EL ÚLTIMO BURÓCRATA SEA COLGADO CON LAS TRIPAS DEL ÚLTIMO CAPITALISTA STOP COMITÉ DE OCUPACIÓN DE LA SORBONA LIBRE Y POPULAR

(Telegrama enviado desde la Universidad de La Sorbona a la Zengakuren durante mayo/junio de 1968)

Como sea, al estudiar la historia de cualquier movimiento histórico hay que partir por entender el contexto global de cada época, y luego insertar ahí los distintos procesos y fenómenos que se dan a nivel “local” (pues podemos considerar que en rigor nada es local, todo es global. Y viceversa. Los análisis que hacemos van siempre en una u otra dirección, hasta poder estar en condiciones de llegar a unas reflexiones o conclusiones más generales. Y proseguir así, hasta el nuevo intento de síntesis).Por eso es que no es tan propio o exclusivo de extremistas delirantes decir que en el territorio japonés en los inicios de esta historia a la que dedicaremos algunas páginas, lo que había era el caos creativo, la lucha, una toma de conciencia respecto a las posibilidades de pasar  “de la protesta a la resistencia” (expresión popularizada por Ulrike Meinhof, de la RAF alemana, pero que según ella dice la tomó de unos militantes del Poder Negro norteamericano[i]), y en definitiva a la expresión consciente y una vez más retomada del programa planteado por primera vez en 1848: abolición de la sociedad de clases, de la producción mercantil, del Estado y de todo poder separado.

Ya en los años 20, o sea, durante los años del Primer Asalto proletario contra la sociedad de clases (1917/1923) se había expresado en Japón el movimiento Mavo, impulsado por Murayama Tomoyoshi, que había estado en contacto directo con los dadaístas de Berlín en 1922, y que a su regreso realizó una especie de fusión con la Asociación Japonesa de Arte Futurista (surgida luego de la visita a Japón de los futuristas rusos David Burliuk y Víctor Palmov a inicios de los 20) para crear esta revista. Conviene destacar tanto ese proceso de influenciamientos recíprocos, y también el que movimientos como dadá, el futurismo y el expresionismo no eran exclusivos de un solo punto en el mapa terrestre, sino que surgían en sincronía en distintos lugares a la vez. Por supuesto que los historiadores oficiales del arte prefieren decir que el dadá surgió en Zurich, el punk en Londres, y así sucesivamente…Sobre el dadá japonés no he podido encontrar mucha información, salvo por un interesante capítulo en el libro sobre DADA editado por Rudolf Kuezli[ii].

La radicalidad de Mavo estribaba no sólo en sus formas e intenciones sino que en la inter-relación del mensaje revolucionario con su soporte físico: la revista Mavo N°3, secuestrada por la policía antes de llegar a los kioskos en 1924, adjuntaba amarrado a su portada un petardo de verdad, junto a la leyenda: “Bum! Estalla una bomba… Mavo clama por la revolución!”). Mavo, al igual que dadá, no significa nada traducible a ningún idioma.

Me gustaría creer que algo de esa explosión frustrada sobrevivía y latía en la explosión sonora que vamos a revisar a continuación.

Pues tal como según Guy Debord en la tesis 191 de La sociedad del espectáculo (1967) el dadaísmo y el surrealismo “marcaron el fin del arte moderno”  y fueron, “aunque sólo de manera relativamente consciente, contemporáneos de la última gran ofensiva del movimiento revolucionario proletario, y la derrota de este movimiento (…) los dejó encerrados en el campo artístico cuya caducidad habían proclamado”[iii], en los años del Segundo Asalto, sobre todo en el decenio que va de 1968 a 1977, el recrudecimiento de la lucha de clases a nivel mundial hizo que en distintos rincones del globo terráqueo resurgieran también las formas de expresión artística que eran a su vez el correlato de esas luchas, respecto a las cuales operaban no sólo como reflejo sino que también como su condimento o caldo de cultivo[iv]. Sobre lo mismo llamaban la atención los situacionistas ingleses hacia 1967, cuando decían en su panfleto titulado “La revolución del arte moderno y el moderno arte de la revolución” que “durante casi medio siglo el arte ha venido repitiéndose y cada repetición ha sido más floja que la anterior”. ¡Podría decir que en pleno 2017 tengo esa misma sensación! Y agregaban que “sólo hoy, con los primeros signos de una revuelta más madura en el seno de un capitalismo más desarrollado, puede recobrarse y asumirse con más coherencia el proyecto radical del arte moderno”[v]. Lo mismo es válido para nuestro tiempo, en que al menos quien esto escribe cree que tan sólo cuando empiece el Tercer Asalto volveremos a encontrarnos con formas de arte revolucionario que acompañen la revolución social en un nuevo terreno que hasta ahora sólo podemos imaginar pobremente. Mientras tanto me pregunto: ¿Dónde cresta están los “primeros signos”?!

Pero prosigamos: En Japón de finales de los 60, en los Festivales de la Juventud contra la guerra y otros eventos de la juventud combativa, se mezclaban instrumentos musicales tradicionales con guitarras eléctricas amplificadas, saxofones con percusiones de todo tipo y tradición. Y los “músicos” hacían la crítica del arte y de la vida cotidiana, y algunos se mezclaban no sólo en las luchas más sociopolíticas sino que inclusive en acciones de lucha armada como las emprendidas por el Ejército Rojo japonés (el secuestro de un Boeing a punta de machete sin armas de fuego, fue tal vez la más llamativa)[vi]. Eran años de lucha: obreros, proletarios de la tierra y estudiantes radicales luchando por todo el territorio de Japón, desde dentro de su alicaído Imperio fascista que por perder la guerra tuvo que dejarse administrar por los gringos.

Ya desde los años 50 las luchas sociales en la isla habían empezado a masificarse y radicalizarse, contra la presencia militar poderosa de EE.UU. (p.ej. en Okinawa), contra su Tratado de Seguridad,  pero también internamente, contra lo que en occidente se vendía como el gran milagro económico japonés. Todo un modelo de capitalismo exitoso de posguerra. A la cabeza (o mejor: a la base) se encontraba la ZENGAKUREN, fundada en 1948, y cuyo nombre es la abreviatura de Zen Nihon Gakusei Jichikai So Rengo (Federación Japonesa de Estudiantes de Facultades Estatales. O sea, una especie de CONFECH pero bien hecho: un organismo vivo y de lucha, no sólo una cúpula de representantes burocratizados) y que pronto, a inicios de los 50,  se sacude el letargo de la influencia del P”C” japonés[vii], coordinada con obreros y campesinos y una serie de iniciativas que iban mucho más allá de la desobediencia hacia una insurrección en toda línea. No por nada se reunieron con la Internacional Situacionista cuando fueron de gira a Europa en 1963, según consignan en una cronología agregada como apéndice a la edición argentina de La sociedad del espectáculo: “En ese año los situacionistas se reúnen en París con T. Kurokawa y Toru Tagaki, delegados del grupo filoanarquista japonés ‘Zengakuren’”[viii].

La consigna central del movimiento era: “antiimperialismo, antiestalinismo”, lo cual no es poco: revela una compresión que recién el 68 empezó a abrirse paso con toda claridad: la equivalencia fundamental entre los supuestos dos sistemas rivales de la “Guerra Fría”. Mientras la tendencia dominante había sido que en cada uno de los bloques los disidentes tendieran a admirar al bloque contrario, la juventud radical se había dado cuenta de que había que oponerse a ambos al mismo tiempo (Debord y la I.S. fueron bien claros en plantear que en los años 60 tanto la sociedad espectacular concentrada como la difusa eran variedades del capitalismo realmente existente; posteriormente, en los Comentarios a la sociedad del espectáculo (1989), Debord da cuenta de que en los 70 ambas se fusionaron en lo que llamó “espectáculo integrado”).

Esa era la consigna central, mientras se batallaba con cascos y molotovs contra la construcción de un aeropuerto, mientras se boicoteaban las visitas de Ministros del gobierno japonés al exterior, etc. Hay unos pocos buenos libros sobre eso[ix].

En el famoso panfleto situacionista “De la miseria en el medio estudiantil, considerada bajo sus aspectos económico, político, psicológico, sexual e intelectual”, de noviembre de 1966, se hablaba de la Zengakuren y los revolucionarios japoneses como “los primeros en el mundo que llevan ya grandes luchas organizadas, referidas a un programa avanzado, con una amplia participación de masas. Sin parar, miles de obreros y estudiantes salen a la calle y se enfrentan violentamente a la policía japonesa”. En relación al grupo político que tiene la mayor influencia en la Zengakuren, la Liga Comunista Revolucionaria (Kakumeiteki Kyosanshugisha Domei, más conocida como Kakkyodo), se destaca el que “combate simultáneamente y sin ilusiones, el Capitalismo en el Oeste y la Burocracia de los países llamados socialistas”, y su organización “sobre una base democrática y anti-jerárquica”. Se les critica el no haber logrado aún definir bien la explotación burocrática, y sus insuficiencias en materia de una crítica explícita de “los caracteres del capitalismo moderno, la crítica de la vida cotidiana y la crítica del espectáculo”. Pese a ello, el autor del panfleto (y suponemos que tras él toda la I.S.) concluyen que la LCR es en ese momento “la formación revolucionaria más importante del mundo y de aquí en adelante debe ser uno de los polos de discusión y de reunión para la nueva crítica revolucionaria proletaria en el mundo”[x].

Los enragés, responsables de llevar las ideas y prácticas situacionistas a las aulas universitarias causando una paralización de las actividades educativas en medio de graves escándalos que prefiguraron el movimiento de las ocupaciones de mayo/junio de 1968, también hablaban de “nuestros valerosos compañeros de la Zengakuren”[xi].

De sumo interés para entender los años y el ambiente que estamos homenajeando son las descripciones de batallas callejeras que realiza Béraud en su libro. Los más famosos combates fueron los de octubre de 1967 contra la inauguración del aeropuerto de Haneda, luego del cual los grupos estudiantiles se mezclaron con obreros en las luchas de Sasebo y Oji, y con campesinos en Narita.  Pese a todos los esfuerzos de las burocracias del PS y P”C”, además de sus sindicatos, la población campesina y obrera simpatizaba con el movimiento estudiantil y en los mejores momentos luchaba junto a él. En 1969 se requirió de 2 días y 8 mil policías de asalto para poder desalojar la ocupación en la Universidad de Tokyo. El alumnado se metía también al distrito de Shinjuku, con su estación de trenes, donde escapaban de la policía, formaban vínculos e irrumpían en plazas y calles como “folk guerrillas”.

Para estos encuentros los estudiantes se organizaban en secciones de 200 personas: 10 en primera línea y 20 filas compactas, codo con codo, siguiendo las consignas de un encargado con altavoz y silbato.  “Desde 1967, cada manifestante lleva casco y guantes; generalmente, un trozo de tela en la parte inferior del rostro le protege de los gases lacrimógenos, pero le permite a la vez eludir los objetivos –cámaras de televisión y de fotografía- de los equipos especiales de la policía que se mezclan con los periodistas. Los cascos son de color diferente según cada grupo (…) Cada sección va preparada para una tarea precisa: las secciones de ataque con piedras y cócteles molotov, las secciones de defensa con largos garrotes; intervienen por turno y se relevan cuando los choques duran más de quince o veinte minutos”. En los momentos iniciales del film Seizoku (1970), de Koji Wakamatsu, puede apreciarse lo impresionante de esa dinámica de confrontación.

Para las grandes manifestaciones de 1969, “los militantes tienden a introducir una táctica más directa y discreta: grupos de 5 o 6 personas encargadas de un objetivo preciso”. Así, el 21 de octubre durante la jornada internacional contra la guerra, mientras se realizaba una concentración de más de 20.000 personas en Shinjuku, grupos de militantes atacaban con molotovs la Federación de Patrones, el Centro de Investigación Económica “y una decena de comisarías de policía de barrios populares donde las fuerzas policiacas no gozan de buena reputación”.

Las tácticas de lucha callejera de la Zengakuren impresionaban bastante a los jóvenes rebeldes del resto del mundo. Así, por ejemplo, Ben Morea en EE.UU. (de los Black Mask/Motherfuckers) propuso en un encuentro de los Students for a Democratic Society (los SDS, algunas de cuyas facciones después se radicalizaron bastante) adoptar esas tácticas en la marcha hacia el Pentágono[xii].

Excede de los márgenes de este breve texto seguir refiriéndose a la lucha de clases en Japón, cuyos momentos álgidos y formas masivas de lucha violenta fueron bastante conocidas en los 70 (de hecho, hay un video de Ono y Lennon tocando en Nueva York, donde de repente se ponen los típicos cascos Zengakuren de lucha callejera), pero al menos para mi generación quedaron en gran medida olvidados u opacados por la espectacularidad, radicalidad y masividad de las luchas callejeras estudiantiles en Corea del Sur, muy mediáticas en los 80 y 90. Habría que seguir profundizando en las maneras en que se producen localmente las insurrecciones y revueltas de cada período histórico en cada rincón del globo.




[i] “Suicidada” en prisión el 9 de mayo de 1976, en medio de los procesos judiciales contra la Fracción del Ejército Rojo en el apogeo de la época global que estamos analizando, se publicó en septiembre de ese mismo año una “Pequeña antología” por Anagrama, seleccionado y prologada por Manuel Sacristán, y cuya segunda edición fuera editada poquito después, en febrero de 1977. Mi amigo y camarada Cristóbal Cornejo recuperó una copia de ese librito desde no sé qué biblioteca personal y consideró que estaría mejor cuidado en la de mi casa. El texto “De la protesta a la resistencia” (publicado originalmente en la revista konkret N°5 en 1968), ocupa las páginas 75 a 79.

[ii] DADA, Phaidon, Londres/Nueva York, 2001, págs. 166 a 177. Además hay alusiones a Hi-Red Center y otros artistas japoneses en el capítulo sobre Neo-Dadá.

[iii] Uso la traducción Fidel Alegre, en la edición argentina de Biblioteca de la Mirada, agosto de 1995.

[iv] Menos entusiasta al respecto, el artista Horst Rosenberger escribe en una presentación a su traducción al español del libro “En Avant Dadá. El Club Dadá de Berlín”, de Richard Huelsenbeck, que “…es en 1919 y 1920, cuando el Dadá alemán consigue mayor notoriedad y se convierte en la diana del odio de los reaccionarios organizados. Son los años en los que nace y muere la República de los Consejos de Munich, los años de las revueltas del hambre, huelgas generales e insurrecciones armadas de los desheredados organizados mayoritariamente en el Partido Comunista. El Clud Dadá se convierte en expresión ‘artística’ de estos intentos revolucionarios cada vez más desesperados, sin llegar a conectar materialmente con estas masas. Su ‘bolchevismo artístico’ no buscaba la conexión con estas masas, sino que se recreaba en sus ataques contra el nuevo régimen y sus secuaces. Por otra parte, tanto sus publicaciones como sus actos públicos eran tan caros que éstas no podían acceder a estas manifestaciones”. Edición de Alikornio, Barcelona, 2000, pág. 20.

[v] Sección inglesa de la Internacional Situacionista, La revolución del arte moderno y el moderno arte de la revolución, Pepitas de Calabaza, Logroño, 2004, página 15.

[vi] En Chile el 12 de noviembre de 1969 secuestraron un avión dos adolescentes con viejas armas de fuego, para ir a Cuba. En el norte de Chile la tripulación se les fue encima y los redujo. Uno de ellos después ingresó a la VOP. En el libro “El cielo por asalto” (Memoria Negra, 2016) se aborda de manera “novelada” dicha historia, adjuntado una gran cantidad de información gráfica.

Sobre el Ejército Rojo japonés, en su deriva más psicótica denominada Ejército Rojo Unificado, existe hasta una película de Koji Wakamatsu.

[vii] Dicho P”C” fue uno de los más amarillos del mundo, pero como otros en la época del estalinismo tuvo también virajes de ultraizquierda en que incursionaron en miniterrorismo y guerrillas rurales. Llama la atención que bajo la dirección de su líder Nosaka a inicios de los 50 intentaron tener una imagen más popular, con consignas como “hagamos placentero el comunismo” (¡en eso todos estamos de acuerdo!). A Stalin no le gustó esa línea,  e impuso poco después el viraje hacia la ortodoxia M-L, lo que implicó pasar en poco tiempo de representar el 10% de los votos en elecciones nacionales, al 1%.

[viii] Por supuesto que lo de “filoanarquista” es bien poco exacto: grupos como éste y la propia I.S. tienen más de marxianos que cualquier otra cosa.

[ix] Por ejemplo: La izquierda revolucionaria en el Japón, de Bernard Béraud, Siglo XXI, México, 1971, que tuve la suerte de hurtar en una vieja librería que hace décadas no existe más en calle Merced, Santiago de Chile, y cuya edición original en francés era de 1970; Zengakuren: la lucha de los estudiantes japoneses. Manifiestos. Documentos, Ediciones Insurrexit, Buenos Aires, 1972. Insurrexit era el núcleo surrealista reunido en torno a Juan Andralis, Aldo Pellegrini y la editorial Argonauta, en cuyos talleres y Teatro abandonados se instalaron décadas después algunos sujetos ligados al grupo Etcétera, devenidos algo así como una sección de la Internacional Errorista, si no me equivoco.

[x] Estas citas están tomadas de la edición española en la Colección Nómada de editorial Anagal, donde curiosamente en una nota al pie en la página 37, en relación a la LCR, el traductor dice: “Nada que ver con Trostkys, triskis, secesiones, escisiones y demás entroskamientos” (sic). Es a lo menos llamativo, puesto que según otras fuentes de información, sobre todo el librito de Béraud, resulta bastante claro que la LCR (o Kakkyodo) era al menos inicialmente una organización trotskista, surgida como escisión de izquierda del P”C”J tras la invasión de Hungría por los rusos en 1956, y que de hecho a fines de los 60 e inicios de los 70 estaba dividida en dos grandes corrientes que se odiaban entre sí: Chukaku (Grupo del núcleo central) y Kakumaru (Grupo marxista revolucionario), siendo este último el grupo mayoritario en la Zengakuren, con fama de sectario, mientras los Chukaku junto a otros grupos de la izquierda socialista, maoístas y otras variedades de troskos daban forma a una alianza, Sampa Rengo, y se generaba otra estructura de lucha: la Zenkyoto, o Comité de Lucha Interfacultades. Ignoro a cuál de las dos facciones de la LCR le declaran Mustapha Khayati y la I.S. toda su simpatía…aunque en el libro Los situacionistas y la anarquía (Muturreko burutazioak, Bilbao, 2010) Miguel Amorós refiere una “Respuesta de la I.S. a las preguntas de la Liga Comunista Revolucionaria del Japón (Fracción marxista)” -lo cual suena a Kakumaru más que a Chukaku, ¿o no?-, fechada en octubre de 1966. Ver nota 17, pág. 29. Según Ken Knabb en una nota a la edición en inglés de “La miseria…”, el juicio de la IS sobre la LCR era equivocado en algunos puntos, y así por ejemplo quedó claro que no había una sola Zengakuren, sino que los distintos grupos formaban a su vez su propia fracción de la Zengakuren. Knabb agrega que: “A inicios de los 60 la facción Zengakuren que formó la LCR tenía de hecho varias de las características positivas que la IS le atribuía: tenía una plataforma política distinta a la izquierda del Trotskismo, participaba militantemente en luchas políticas en varios frentes, y parecía tener un enfoque más experimental en cuestiones tácticas y organizativas. En 1963 envió algunos delegados a Europa que se reunieron con los situacionistas, y después tradujeron unos pocos textos situacionistas al japonés. Pero al menos hacia 1970, cuando un delegado de la IS (René Viénet) visitó Japón, la LCR había retomado una posición principalmente leninista y resultó no ser muy distinta de las sectas izquierdistas de cualquier otro lugar”.

[xi] Carta de los Enragés al grupo de anarquistas disidentes de la Federación Anarquista que se hacían llamar La Hidra de Lerna (nombre que les fuera dado primeramente por la Iglesia Anarquista oficial que los excomulgaba por marxistizantes), fechada el 3 de mayo de 1968, citada por Miguel Amorós en Los situacionistas y la anarquía, pág. 168, del siguiente tenor: “No cuenten con la Internacional Situacionista; nuestros valerosos compañeros de la Zengakuren no irán a Lyon. Inviten mejor a Henri Lefebvre; está en todas las camas redondas. Y no se olviden de ICO. ¡En Nanterre como en otra parte los ENRAGÉS los mandan a la mierda!”. (Nota en medio de la nota: ICO son las siglas del grupo consejista Informations et Correspondance Ouvriéres).

[xii] Ver el libro de Amorós, a partir de la página 128.

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martes, abril 18, 2017

Hausmann Dadá 




EL DADAÍSMO EXIGE:
1. La unión internacional y revolucionaria, fundada sobre un comunismo radical, de todos los hombres y mujeres creadores e intelectuales.
2. La introducción del desempleo mediante la progresiva mecanización en todos los ámbitos de actividad. El desempleo es lo único que puede permitir al individuo adquirir certezas sobre las realidades de la vida y adaptarse finalmente a ella gracias a la experiencia.
3. La abolición inmediata de la propiedad personal (socialización), la alimentación colectiva y, además, la construcción de ciudades de luz y de jardines, propiedad de toda la sociedad, que preparen al hombre a un estado de libertad.

El CONSEJO CENTRAL PROPONE:
1. Comidas cotidianas gratuitas para todas las mujeres y todos los hombres creadores e intelectuales, en la plaza de Potsdam (Berlín).
2. La adhesión obligatoria de todo el clero y de todos los profesores a la profesión de fe dadaísta.
3. La lucha a muerte contra todas las tendencias de los presuntos «trabajadores del espíritu» (Hiller, Adler), contra su disimulado aburguesamiento, contra el expresionismo y contra la educación posclásica preconizada por el grupo «Sturm».
4. La construcción inmediata de un Centro de Arte Público, la abolición del sentido de la propiedad en el arte nuevo (expresionismo), estando el espíritu de posesión absolutamente excluido del movimiento dadaísta superindividual, liberador de toda la humanidad.
5. La introducción del poema simultáneo como Oración Pública Comunista.
6. La requisación de las iglesias para las performances ruidistas y las interpretaciones de poemas simultáneos y dadaístas.
7. El establecimiento de un Consejo Dadaísta para la reorganización de la vida en todas las ciudades de más de cincuenta mil habitantes.
8. La organización inmediata y a amplia escala de una campaña de propaganda dadaísta con ciento cincuenta circos para la instrucción del proletariado.
9. La aprobación de todas las leyes y de todos los decretos por el Consejo Central Dadaísta.
10. La regulación inmediata de todas las relaciones sexuales, conforme al punto de vista dadaísta internacional, mediante el establecimiento de un Centro Dadaísta de la Sexualidad.

Consejo Central Revolucionario Dadaísta Grupo alemán: HAUSMANN, HUELSENBECK, GOLYSCHEFF
Administración: Charlottenburg, Kantstrasse 118
Presentación de adhesiones en la oficina de Administración 1919



EXTRACTOS HAUSMANNIANOS:

“El arte depende, en su ejecución y dirección, del tiempo en el que vive y los artistas son criaturas de su época. El arte más elevado será aquel que represente en el contenido de su conciencia los múltiples problemas de la época; el que, si fue sacudido por las explosiones de la semana anterior, recoja sus miembros bajo la amenaza del último día”.

“En lo que a mí respecta, yo sólo me obedecía a mí mismo. Dadá era sólo una palabra, pero el estado intelectual e individual que esta palabra había significado durante dos años seguía vivo en mí”.

“Como dadaísta consecuente, yo era, naturalmente, anti-dadá y como era, asimismo, PREsentista todo estaba en equilibrio”.



POEMAS FONÉTICOS de Raoul Hausmann.




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lunes, abril 17, 2017

Natural/RWF y la Anarquía/Hausmann/68 



CONVERSACIÓN PATERNO-FILIAL

Estoy sentado en la casa tratando de repasar comparativamente dos traducciones distintas de El Capital, la de Roces (FCE) y la de Fazio (LOM),  centrado en el capítulo XXIV (“La llamada acumulación originaria”), cuando aparece mi hijo y me reprocha estar estudiando algo así, diciéndome “¡estudia algo más natural, papá!”.
Le pregunto qué cosa sería “más natural”. Va a su pieza y regresa con un Atlas del Instituto Geográfico Militar, y me dice: “estudia este Atlas mejor”. Le digo: “Pero ese Atlas no es totalmente natural. También tiene un montón de ideología escondida…Por ejemplo, las fronteras entre los países: ¡En realidad no existen! Es un invento de los Estados para que les demos más poder…”. Y me responde, cerrando con eso la conversación: “Bueno, pero y si sabes que no existen, ¿entonces de qué te preocupai?!”.

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EXTRACTO DE UNA ENTREVISTA A RAINER WERNER FASSBINDER (gentileza de VJ que a su vez la encontró en https://www.rafamorata.com/expresion.html).

Fotogramas: ¿Votó en las últimas elecciones de su país?
RWF: No, estoy contra las instituciones, del tipo que sean.
Fotogramas: ¿Pero qué va a hacer? No existen alternativas...
RWF: Es cierto, pero incluso cuando no hay alternativas esto no quiere decir que tengas que defender las estructuras existentes, porque uno no pueda cambiarlas, porque uno no pueda de la noche a la mañana implantar una sociedad anárquica, que es mi ideal político, sobre todo ahora que el Oeste está confundiendo anarquía con terrorismo. Son cosas que no tienen nada en común. Una sociedad anarquista es una sociedad libre de opresiones.
Fotogramas: ¿Una sociedad sin reglas?
RWF: Sí, bueno, no del todo... hay reglas pero son, cómo podría decirlo... son reglas naturales. Una sociedad sin violencia, sin jerarquías.
Fotogramas: ¿Tendría unas fuerzas del orden?
RWF: ¿Para qué? ¿Por qué?
Fotogramas: Suponga que asesinan a alguien...
RWF: No van a asesinar a nadie. ¿Por qué iba alguien, en una sociedad así, a desarrollar la agresión y querer matar a alguien? Todos podrían tenerlo todo. La humanidad aprendería a no desear obtener todos los bienes materiales de la sociedad de consumo y considerarlos esenciales. La humanidad aprendería a desear a Bach.

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OTRA DE RAOUL HAUSMANN:

“Cuando las academias lo petrifican, el lenguaje huye hacia los niños y los poetas ‘locos’”.
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2 EXCELENTES GRAFITIS DE MAYO DEL 68 (que se pueden ver fotografiados en la edición Castellote de “Enragés y situacionistas en el movimiento de las ocupaciones”. Encargue su copia a amorfatibiblioteca@gmail.com y olvídese de las consignas más taquilleras y vacías como “La imaginación al poder”):

“Una organización, sí! Una autoridad o un partido, no!” Bonnot and Clyde.


“ABAJO LA CARROÑA ESTALINISTA!  y los grupúsculos recuperadores”.

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jueves, abril 13, 2017

Paco ladrón/Leyendo en el metro/Fred SY/etc. 



En  metro Universidad de Chile, día miércoles, aun se respiran los gases y polvos lacrimógenos lanzados masivamente el día anterior por las Fuerzas Especiales de Carabineros. En la marcha del martes un grupo de cerca de 100 encapuchdxs se dedicó sistemáticamente a arrancar adoquines del bandejón central de la Alameda de las Delicias  y arrojarlos a las decenas de vehículos policiales que acompañaban el recorrido. El grito del día fue “PACOS LADRONES DEVUELVAN LOS MILLONES”, que parecía desmoralizarlos bastante. La verdad, desde que bajo la dirección general del general Bruno Villalobos adoptaron como lema ese de “somos la frontera entre la delincuencia y la ciudadanía”, que estaba claro que moviéndose en esa frontera bastante difusa un porcentaje no menor de funcionarios se vuelve (si es que no era de antes) abiertamente delincuente.

En la línea 4 el día de hoy, voy leyendo “El club dadá” de Raoul Hausmann. Miro a mi alrededor: un sujeto lee el suplemento “Economía y Negocios” de El Mercurio, mientras otro lee al filósofo nazi Martin Heidegger y su “Introducción a la Metafísica”. Me pregunto, ¿y si era tan re-nazi y antisemita, por qué fue amante de su estudiante judía Hannah Arendt? ¿O para su vida sexual no era tan purista como cuando se ponía el uniforme de facho? En fin. Pobre Gunther Anders.

Pero al menos se lee en el Metro. Algo es algo. Y recordé que una periodista de apellido Viera-Gallo hizo una “entrevista íntima” a Patti Smith en la revista YA (también publicada en la web por Economía y Negocios), donde entre otras cosas decía que el esposo de Patti era “Fred Sonic Youth”.

¿Fred Sonic Youth? Ah, ¡sí!: el famoso guitarrista de la banda The Smiths, donde tocaban Patti Smith, él mismo, sus hijos  y otros miembros de la familia….

Nones. Fuera de tallas, la verdad es que el sujeto en cuestión es el ya fallecido Fred Sonic Smith, uno de los dos guitarristas de los gloriosos MC5, pioneros del punk rock y de los White Panthers, que según él mismo decía, creía que la banda Sonic Youth se había puesto ese nombre en homenaje a su persona, lo cual no está muy claro pero no deja de ser chistoso…

En fin: en futbol un periodista que confunda equipos y apellidos tendría poca tribuna, pero los periodistas “musicales” pueden permitirse cualquier aberración en la prensa burguesa y da lo mismo.
Me imagino si llegara a venir efectivamente P. Smith a Chile…el festival de la estupidez babosa de los “fans” opacaría en gran medida la apreciación de la excelencia -que no discuto- del arte de esa mujer.

En estos tiempos ya es perfectamente posible ver artículos sobre el "incorregible" Guy Debord en la revista CAPITAL, y revisiones del libro de Esther Leslie sobre "el vagabundo" Walter Benjamin en Economía y Negocios. Ah: y ahora todos aman a Leonard Cohen.



Necesito un antídoto...

Hausmann dice: "el individuo dadaísta se opone radicalmente a la explotación, ¡el sentido de la explotación sólo produce idiotas y el dadaísmo odia la estupidez y ama el sinsentido! Por lo tanto, el individuo dadaísta se revela como verdaderamente real frente a la falsedad pestilente del padre de familia y del capitalismo muriéndose en el sofá".

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martes, agosto 23, 2011

Cuando hay que portar un solo album: Réplica de máscara de trucha 


Teniendo que salir rápido de casa para no volver en un par de semanas, con poco espacio para acarrear cosas, la elección discográfica tomó un par de segundos: si hay que andar por la vida con un solo disco bajo el brazo, que sea el Trout Mask Replica, editado en 1969 por el Capitán Corazón de Bistec y su Banda Mágica. Todo está ahí: delta blues cavernícola, free jazz artesanal, cantos a capella, humor dadá, poesía protosurrealista, explosiones súbitas de chantofón y lo que venga. La mayoría de los 28 temas duran entre dos y tres minutos, partiendo con "Frownland" (1:39) que hasta el día de hoy sigue impresionándome por la polirritmia galopante y caleidoscópica que hace que uno pueda elegir escuchar el todo, o las guitarras geométricas, o un ritmo u otro en sucesivas audiciones antes de pasar al resto del disco y sin agotar nunca el material allí reunido. Siempre he escuchado la versión en CD (casi 80 minutos de música), pero dado que se reproduce el arte gráfico original, es fácil dividir la audición en los 4 bloques que configuraban los 4 lados del vinilo doble. Así, tras las 6 piezas del lado 1, que incluyen algunas favoritas de siempre como "Dachau Blues" y "Ella Guru" para cerrar con "Moonlight on Vermont", el lado 2 se inicia con "Pachuco Cadaver" (4:37, el tema más largo), el lado 3 con "Hair Pie: Bake 2", -en este lado se encuentra "Well", una de las mejores cantadas a capella de la historia-, y el lado 4 con "Orange Claw Hammer" (otra histírica cantada a capella) para cerrar con "Veteran´s Day Poppy".

El álbum fue producido por Frank Zappa, ex-vecino de Beefheart en sus anhos juveniles, e injustamente sobrevalorado en comparación a la genialidad del Capitán. Beefheart se retiró de la música en los 80 para irse a vivir al desierto con su esposa y dedicarse a la pintura, y murió en diciembre del anho pasado. Tras su muerte se escribieron algunos homenajes. Uno de ellos, por ejemplo, se refiere en ests términos al TMR:

"Producido por el viejo colega Frank Zappa y acreditado a Captain Beefheart & His Magic Band, “Trout mask replica” intenta traducir al lenguaje del rock las ideas aplicadas por Ornette Coleman en el jazz, en una suerte de decodificación quirúrgica de los doce compases del blues, magistralmente conducida por la voz alucinógena de Beefheart sobre un fondo de guitarras psicodélicas y vientos free, siempre al borde de la provocación y el desprecio por todas las reglas de la armonía. Ejemplos paradigmáticos son temas como ‘My human gets me blues’, ‘Dachau blues’ y ‘Veteran’s day poppy’, en los que se huele la maestría de los miembros de la Magic Band, o ‘Sugar ‘n spikes’, ‘Hair pie: bake 2′ y ‘Dali’s car’, en los que destaca el divertido ingenio destructor del bizarro capitán, tan cercano en muchos aspectos al Frank Zappa de “Freak out”.

Brillante y/o irritante por momentos, en todo caso “Trout mask replic”a es uno de los álbumes indispensables de la historia del rock".

Lo de "irritante" parece cierto en un mundo en que pese a que harta agua bajo el puente ha pasado, incluyendo el punk rock, la moda "indie noise" y derivadas, el enfoque de Beefheart sigue siendo indigesto para las almas curtidas en estilos definidos y previsibles (pop, metal, etc.). Recuerdo haber escuchado esto de un tirón en el patio de la casa de unos amigos en Buenos Aires, con gran entusiasmo por parte de uno de los oyentes (el gran Tommy Delmar), mientras el resto de los punk rockers escuchaban horrorizados y mostraron evidentes senhales de alivio al concluir la audición.

Unos buenos anhos después, recomendé a un amigo uruguayo que vestía polera de Sonic Youth la adquisición de este álmbum, y al verlo de nuevo un anho después hasta su esposa y un primo decían: "este es el sujeto que te hizo comprar ese pedazo de mierda?!".

Incluso el dibujante Matt Groening (autor de los Simpsons y Futurama) relata que compró el disco cuando tenía 15 anhos, y que no podía creer que Frank Zappa le hubiera hecho eso: pensó que era pura cacofonía desastrosa, hasta que a contar de la tercera escucha empezó a entender la idea, y por ahí por la sexta escucha decidió que era el mejor album rock de la historia, posición que mantuvo hasta el día de hoy.

Alguna vez leí también a Joe Strummer de los Clash diciendo que cuando llegó a sus manos ese disco siendo adolescente no escuchó otra cosa por alrededor de un anho y medio. Y no es exageración: hay varios mundos habitando dentro de estos surcos, y sumergirse en ellos con o sin apoyos adicionales del reino vegetal es de las maneras más entretenidas de gastar 79 minutos de vida.

Para terminar, recuerdo a un viejo amigo muy viajero que disfrutaba tanto del ají en todas sus variedades que decía haber llegado a la conclusión de que quienes no gustaban del picante en general no eran gente buena. Yo creo que si a alguien no le gusta este disco, está en problemas.

DESCARGAR:

"That´s right, the mascara snake, fast and bulbous. You´ve got it?!!!".

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