1.- Ya está disponible
“Jackson Proleta”, un nuevo artefacto
del Colectivo No, en base a un registro de una presentación en el Bar 1 por ahí
por septiembre
del año 2016 si no me
equivoco, para la enésima versión de la Fonda Michael Jackson.
3 temas (o debería decir, “tomas”) de 10 minutos aprox. c/u: Ave, Universal Proleta y Moord.
Ideal para escuchar haciendo combinaciones de
líneas en el Metro de Santiago. Recuerde: lo que no nos mata, nos fortalece.
2.- Lanzamiento del primer título de editorial Tempestades,
hoy a las 19:00. Atenti a los nuevos títulos.
3.- Concierto este domingo a beneficio de una Federación de
Pinchadiscos. No tengo claro si tocan 10 bandas o solo 3, pero se supone que a
lo menos tocarán Disturbio Menor y Enfermos Terminales. Además, estarán
pinchando discos (of course).
A las 17 horas, 3 lucas, en Comercio Atlético
(San Diego con Matta).
No encuentro el afiche. Imagínenselo.
Si quiere ir a la marcha de la resistencia mapuche a las 11:00 y además ir después al concierto, le deseamos lo mejor en cuanto a saber escurrirse a tiempo para que no se vaya en cana.
4.- Otro texto del cuadernillo
“Disturbio Menor”, que ya casi se agotó en sus
primeras 50 copias, con tapa roja (y negra) el
5 de octubre en la
Blondie.
Quedan solamente 10 copias, que estarán disponibles este domingo. Si Ud. cree que
tiene algo que decir sobre DM, el hardcore punk de los 90, la transacción a la
Mierdocracia, etc., no dude en enviarnos su texto, para incluirlo en las
sección de “historias” en nuevas re-impresiones de este hermoso artefacto.
ESQUINA INTRANSITIVA (x Ismael)
Porque tú propones, dios dispone y eso es la cristiandad.
De seguro era verano,
probablemente del 97’. La esquina, esa que con el tiempo se transformaría en un
clásico del hardcore punk, hasta que fue demolida y en su lugar se erigió uno
de esos monstruosos Paz Froimovich: la Laberinto. Las Becker desechable de
litro corren de mano en mano, abundan los cinturones con remaches, las cadenas,
pantalones apretados, algunos con look de hardcore neoyorquino. Es mi primera
tocata, tengo cerca de trece años y voy a ver a una de las bandas que me han
volado la cabeza, Fun People. Tocan además Enfermos Terminales y Disturbio
Menor, bandas que en ese momento no conocía. Como siempre, la espera afuera es
larga, y la tocata comienza con dos horas de atraso. Los pacos pasan mirando
para otro lado, obviando las botellas vacías.
Una vez dentro todo cambia de
ritmo. Es un gran paréntesis en el que no existen las estrellas de rock, sino
solo los pares. Contrario a lo que mi cabeza adolescente pensaba, acá hay
camaradería y se huele. Los recuerdos se ponen nebulosos, como el humo que
envuelve todo adentro de la Laberinto, que le hace honor a su nombre. No sé
quién abrió, si fue Disturbio o los Enfermos. Recuerdo ver al batero de
Enfermos rompiendo dos baquetas por canción, pegándole como endemoniado a su
bataca, y pensar que esa era la música que quería hacer.
Salen los Disturbio Menor y se
siente en la gente que es una banda ya querida, los aplausos y silbidos
resuenan, y los cabros que se suben agradecen mirando el suelo. Dos minutos de
la primera canción y escucho un estilo de hardcore que no conocía. La música
acelerada y con cortes que parecen fallas técnicas, variando velocidades e
intensidades. Después conocería a Fugazi y otras bandas que seguían esa línea,
pero ese día es como si se hubiese abierto un nuevo espectro. Unos meses más
tarde me llegaría un cassette pirata en que podría escuchar sus letras,
escupiendo palabras que hablan de la autogestión, de estar lúcidos para no
dejarse manipular por el sistema, que hablan de organización contra el capital
y de la mediocridad del catolicismo. Es como un torrente de información directa
al cerebro. Tocan con rabia, tocan con inconformidad y con anhelo. Podías ver
un pequeño disturbio formándose dentro de un bar, una liberación de energía que
podía transformarse en cualquier minuto en una gran revuelta. Los Disturbio
Menor fueron una banda que se alzaron como uno de los estandartes de quienes
cantaron contra la transición que sigue transitando. Su inconformidad nació de
la decepción y de las promesas no cumplidas, con Pinochet como Senador
Vitalicio. Ahí, en ese subterráneo que era la Laberinto, sembraron los
cimientos de lo que hoy sigue creciendo en muchos de quienes estuvimos esa
tarde.
Hoy, veinte años después, paso
por esa esquina y veo el adefesio Paz Froimovich, intentando mantener sepultado
un espíritu de lucha que no cesa. Y recuerdo nuevamente las letras de esta
banda que hablaba de que uno es quien se hace a sí mismo, que no hay que
esperar a que dios disponga de nada, que hay que ir y derrumbar todo lo que nos
parece injusto. En tiempos en los que renace en nuestro país un fascismo
negacionista, en que los cómplices de la dictadura, civiles y militares, siguen
libres o están siendo soltados, en que la izquierda es una maqueta hecha pedazos
arreglada por la derecha, gritar como antaño se hace imperioso. A veces me
gustaría tomarme una cerveza con mi yo de trece años, y decirle que siga ahí,
en esa esquina, que las cosas no han cambiado y que tendremos que seguir dando
la pelea codo a codo. Decirle que guarde fuerzas para lo que viene, que veinte
años son nada, que a la alegría la encerraron en un departamento de 22 metros
cuadrados, que hay que seguir, seguir, seguir, porque sabemos que ese maldito
lema de la dictadura era un holograma, y que no vamos bien, y mañana estaremos
peor.
Etiquetas: Chantiago, hardcore punk, la nostalgia ya no es lo que era antes, psicogeografía, rock (no punk), ruido horrible, teoría revolucionaria
# posted by Metal Guru : 10/12/2018 01:57:00 p.m.
“Esta perspectiva no es exclusiva de Francia, sino que es
internacional. Es el sentido total del movimiento de las ocupaciones lo que
habrá que comprender en todas partes, cómo el ejemplo de 1968 desencadenó o
elevó la gravedad de los problemas a través de Europa, América y Japón”
(“El comienzo de una época”, Internacional Situacionista N° 12, septiembre de
1969).
JAPOS CAN´T?
El japonés más famoso de la
historia de la música y cultura del “rock” no se hizo conocido en Japón sino
que en Alemania Occidental: Damo Suzuki,
con CAN, banda formada en la ciudad
de Colonia en 1968, cuya nombre en sigla a veces se ha dicho que correspondía a
Comunismo Anarquía Nihilismo ¿será verdad? Lo que sí es verdad es que en los
inicios de sus andanzas el público alemán se reía de ellos porque no sonaban
como el modelo de banda anglosajona de rock and roll, y les decían los “Can´t”
–o sea, los “no les sale”, o algo así- (1).
Algo similar podemos decir de la
japonesa más famosa: Yoko Ono, que
se empezó a hacer conocida en Nueva York por su asociación con John Cage y el movimiento Fluxus de George Maciunas en la primera mitad de los 60, antes de hacerse
archifamosa (y hasta odiada) por su relación con su tercer esposo: John Lennon de los Beatles, olvidando en general que Ono venía trabajando en el mundo
del arte de vanguardia desde hace unos cuantos años.
Por supuesto que todos amamos a
CAN con o sin Damo, y los camaradas de
The
Fall hasta cantaron sobre “ser Damo Suzuki” en un simpático álbum de los 80
(“
I am Damo Suzuki”, en el álbum
This
nation´s saving grace, de 1985), y reconocemos la importancia de ciertos
artefactos de Ono/Lennon como el álbum
Fly
(de 1971).
Pero ahora no queremos hablar de
eso, sino que trasladarnos a la siguiente escena: el Japón de los 70, la década
que a nivel global combustionó lento y sin parar desde el impresionante trienio
1967/8/9 hasta su explosión final hacia 1977, seguido de una derrota total que
tal vez nunca se expresó más claro que en el orwelliano 1984, y después, 1989
(¡según algunos el 89 fue el 68 al revés!). En esta mitología destacan también
los años 1971 (“estamos celebrando los 100 años de la Comuna de París” decían
los de la Angry Brigade en algunos
comunicados reivindicando atentados explosivos), 1973 (fracaso de la “vía
pacífica al socialismo” en Chile, de la cual se sacaron lecciones tanto en el
campo reformista como en el revolucionario), y cabe señalar que el 77 tenía un
significado especial tanto para los punks como para los rastafaris (que creían
que el Armagedón se iba a desatar el 7 del 07 del 77), como también para los
comunistas radicales influenciados por Amadeo
Bordiga, que según cuenta Francesco
Santini en Apocalipsis y
sobrevivencia profetizaban la revolución proletaria para ese año(2).
Poco es lo que se sabe de esa
historia. Ni en su versión “artística” ni en si versión “política”. Menos aún, en la perspectiva combinada, o
sea, mirándola desde “el punto de vista de la totalidad”. O, como decían otros
camaradas, desde una “crítica unitaria del mundo”, es decir, “una crítica
pronunciada globalmente contra todas las zonas geográficas donde se haya
instalado algún poder socioeconómico separado y contra todos los aspectos de la
vida”(3).
Este texto intenta aportar a una
reconstrucción del ambiente revolucionario de esos tiempos, centrándose en
Japón, con sus tormentas de feed-back y barricadas a-go-go, empleando un
concepto de “escena” que integra y supera la distinción entre arte y política.
(…)
INFLUENCIAS OCCIDENTALES EN JAPÓN E INFLUENCIAS JAPONESAS EN OCCIDENTE.
DISOLUCIÓN DE VARIAS BARRERAS GEOGRÁFICAS Y SOCIO-MUSICALES
“Soy más japonés que los japoneses” (Karlheinz Stockhausen).
Dada la hegemonía clara de formas
de “música occidental”, nos guste o no, todas sus formas se mezclan y reciben
diversas formas de uso, tergiversación y readaptación tanto en otros centros
imperialistas como en todas las periferias a la larga …Los izquierdistas más
reaccionarios chillaban de rabia al ver a los jóvenes distraídos con guitarras
eléctricas y dejándose el pelo largo. Pero en Japón aquí y en la quebrá del ají
se desarrollaron en estrecha competencia dos fenómenos inevitables: expansión
de la contracultura como una variedad de crítica radical de la vida
cotidiana/mercantilización y a la vez intentos permanentes y sistemáticos de neutralización
de dicho potencial crítico de la cultura juvenil, como maniobra ya
especializada de la industria cultural (el último y más claro caso: véase como
manejó al PUNK, pero así y todo, los resultados son ambiguos y ambivalentes…)(4).
A grosso modo uno podría señalar
que en retrospectiva la mayor influencia sónica que dejó la producción de
artefactos musicales a inicios de los 70 puede sintetizarse en los ejemplos de Black Sabbath y John Coltrane. En ambos casos, trato de dejar de lado mis gustos
personales: me concentro en lo que creo sintetiza mejor el nivel de desarrollo
de las “fuerzas productivas estéticas” de esa época, y que yendo mucho más allá
que su envase meramente comercial, eran dos tipos de materiales que
emblemáticamente llamaban a mucha gente a atreverse a explorar el sonido, sea
con un “cuernófono” (no me refiero bajo esta denominación al teléfono de los
Picapiedras, sino que a cualquier tubo o material natural o sintético que sirva
como base de un instrumento de viento, artefacto que tiene a su favor el hecho
de poder hacer harta bulla sin necesidad de enchufarlo a la corriente
eléctrica, a diferencia de la instrumentación usual del rock), o con el formato
clásico del combo de hard rock:
guitarra, bajo, batería y micrófono de voz (5).
Si Ud. discrepa de mi elección se puede acudir a alguna otra dupla de combo
rock e instrumentista de jazz: Ornette
Coleman y Stooges, Velvet Underground y Miles Davis, MC5 y Eric Dolphy, The Who y Cecil Taylor, etc. Aunque no: Cecil Taylor toca piano, no vientos.
En fin. La idea es la misma.
Para el caso de la (contra)
cultura japonesa de esos tiempos, por alguna razón, y tal como lo ha destacado
en entrevistas el señor Keiji Haino,
por alguna razón insisto la dupla más influyente y mítica fue la de Blue Cheer y Albert Ayler. A medio camino entre ambas vías se citaba también la influencia de los
alemanes de Guru Guru (un
caleidoscopio de rock ultradenso pero humorístico y fragmentado a morir, nunca
superado en los niveles de expresión que alcanzan sobre todo en el álbum UFO de 1970 (6),
y en menor medida en Hinten de 1971).
Y no me cabe duda de que por ahí van las influencias expresadas notoriamente en
agrupaciones de Haino como Lost Aaraaff
y Fushitsuha (proyecto que mantiene
hasta el día de hoy).
De todas formas, si no todos los
japos de que hablaremos eran seguidores entusiastas de Ayler, es fácil imaginar
el impacto de la gira que hizo Coltrane en 1966, que está documentada en una
caja de 4CDs, con una formación propia de su última y más furiosa época (en vez
del cuarteto clásico: Pharoah Sanders
en saxos tenor y alto; Alice Coltrane
en piano; Jimmy Garrison
–sobreviviente del cuarteto- en contrabajo; Rashied Ali en batería). En este set la famosa y adorada “My
favorite things” (versión de Rodgers-Hammerstein) dura 57 minutos y ocupa el
cuarto CD entero. En los 44 minutos de
“Leo” en el disco tercero Trane y Pharoah se dan tiempo hasta para retarse a
duelo con los saxos altos que les acababa de regalar Yamaha…
El power trio Blue Cheer es algo
más antiguo que Black Sabbath, y fueron los auténticos pioneros del sonido del
heavy metal, pero por la influencia avasalladora de los chicos de Ozzy (junto a
otros megavendedores de hits como Led Zeppelin y Deep
Purple), terminaron siendo injustamente relegados a un lugar casi de culto
(junto a otras dos grandes B del género Heavy Metal: Budgie, y Blue Oyster Cult).
Lester Bangs alababa el efecto
sonoro de la ineptitud de la guitarra, y por esa vía los ubicaba entre el
panteón de los pioneros del Ruido Horrible. En A reasonable guide to horrible noise (1981) Lester decía que:
“Estos tipos pueden haber sido la primera verdadera banda de heavy metal, pero
lo que importa acá no es si Leigh Stephens dio nacimiento a ese gruñido de
macho antes que Mark Farner –de Grand
Funk- (ambos se lo robaron a Hendrix) sino que sus overdubs de guitarra
sub-sub-sub-sub Hendrix se encuentran unos con otros tan ineptamente que
convergían en una atonalidad realmente vivificante”. Sus dos primeros y más
relevantes albums, Vincebus Eruptum y
Outsideinside eran de 1968, justo el
inicio del período que estamos analizando aquí, y tienen toda su marca
registrada de uso/abuso del feed back y agujeros negros de puro ruido
eléctrico.
Ayler podría ser visto como hijo
de Coltrane, pero en realidad lo que más bien ocurrió fue un proceso de influenciamiento
recíproco en el más alto nivel de la expresividad y creatividad individuales.
Sin el sonido de Ayler, no podríamos ni imaginar el nivel de intensidad y
expresión humana pura a que llegó Coltrane en su tramo final, justo antes de
morir. Además, creo que es evidente que es la escuela ayleriana del free jazz
la que mayor efecto de inspiración y contagio hacia otras formas musicales ha
tenido…lo cual resulta evidente si escuchamos al Capitán Beefheart y su Banda
Mágica de fines de los 60, a los Stooges, MC5 y otras bandas que se atreven
a incorporar el “chantofón” (7) a
su sonido.
Pero en el año de nuestro señor
de 1966 no fue sólo Coltrane quien visitó Japón, sino que ese mismísimo año fue
la gira japonesa de los Beatles -con enorme despliegue policial
dadas las amenazas de odiosos estudiantes reaccionarios y nacionalistas-, que
hicieron 5 conciertos en que tocaron siempre el mismo set de 11 canciones (8), y
la visita por un espacio más largo de tiempo del compositor alemán Karlheinz
Stockhausen. No es posible exagerar
el diferente pero de todas maneras profundo impacto de cada una de esas visitas
ilustres en el desarrollo de la escena que estamos analizando aquí. Por si
fuera poco, en 1962 había visitado la isla el compositor norteamericano John
Cage, en el memorable evento titulado JOHN CAGE SHOCK, que entre
otras cosas marcaron el debut de las performances de Yoko Ono. En esa ocasión,
decidió poner micrófonos en los WC del baño del teatro en que Cage se iba a
presentar, amplificando los sonidos en la sala. Las influencias van en todas
direcciones: ya antes la música de guitarras de los Shadows y los Ventures
había causado gran entusiasmo en Japón, de la mano de la fabricación de miles
de guitarras eléctricas y el surgimiento del sonido eleki. La gira de los Beatles inspirará el surgimiento de decenas
sino centenares de bandas juveniles que, por no poder pronunciar bien “rock and
roll” (lock and loll) prefieren
denominarse como “Group Sounds”. Mientras, tanto Cage como Stockhausen
aprovechan de entrevistarse con el filósofo zen
D.T. Suzuki. En esos años John Lennon telefoneaba constantemente a
Stockhausen, que acababa de tener una estadía en Gringolandia donde pudo ver en
vivo a Jefferson Airplane y declarar que le habían “volado la cabeza”, y
dos de cuyos discípulos en Alemania eran los miembros fundadores de CAN (9),
y en el Album Blanco de los Beatles
se incluye la magnífica pieza de musique
concréte llamada Revolution N° 9…
Todas las barreras del mundo separado se empezaban a derretir, lo cual parece
un signo claro de épocas revolucionarias.
En todo caso, no sería una visión
completa fijarse tan sólo en la influencia que va desde el Oeste al Este, sino
que hay que tener en cuenta el largo proceso, muy bien descrito por Julian Cope
en su libro, que va también en un sentido opuesto, que comienza ya a inicios de
los 60, y que deriva en una especie de obsesión occidental por todo lo
orientaloide en general (estética, filosofía, música) y lo japonés en
particular. En ese proceso juegan un rol importante no sólo los artistas
sonoros y/o visuales como Yoko Ono y su primer esposo, Toshi Ichinayagi (un pianista de formación académica rigurosa y
discípulo de John Cage, que fue el primer artista en interpretar las obras de
Cage en territorio japonés, y que como veremos luego de su proceso de
psicodelización terminó colaborando con bandas como los Flowers), además de formaciones tan singulares como el Group Ongaku y después los Taj Mahal Travellers, sino que también colectivos
de arte subversivo como los Hi-Red
Center, uno de cuyos miembros, Genpei
Akasegawa, fue perseguido, juzgado y condenado por “falsificar” moneda
japonesa como parte del sobre en que se enviaban invitaciones a una de sus exhibiciones
en Tokyo.
Los Hi-Red Center a su vez
influyeron al movimiento Fluxus de Nueva York, donde fueron invitados por
Maciunas en el año 1966, ocasión en que difundieron un interesante poster/mapa
de Tokyo con las acciones directas urbanas que habían realizado desde 1963,
además de ejecutar las propias en Nueva York, incluyendo su detallada operación
de limpieza de la calle en Grand Army Plaza, dejando su sello: pintar una parte
de la plaza con su color rojo característico.
1.- El mito dice que Jaki Liebezeit y Holger Czukay (respectivamente baterista
y bajista de Can) encontraron a un raro personaje japonés cantándole al sol a
guata pelada en una plaza en Munich, justo el día que tenían que dar un
concierto en dicha ciudad, y a ambos les pareció adecuado invitarlo a cantar,
sin ningún ensayo previo. Damo reemplazó así al vocalista afroamericano Malcolm
Mooney, que había acompañado a la banda en los primeros tiempos dejando su
registro en excelentes albums como Monster
Movie y Delay 1968 y que tras severos
problemas de salud mental se devolvió a EE.UU. En la cumbre del sorpresivo
éxito que empezó a tener la banda, entre 1970 y 1973, Damo se casó con una
testigo de Jehová alemana y abandonó el rock and roll por un buen tiempo. Para
la posteridad quedó su participación en albums como el doble LP Tago Mago (1971), Ege Bamyasi (1972) y Future
Days (1973). En el álbum Soundtracks
(1970) hay temas con Malcolm y temas con Damo. Para una historia de la banda es
recomendable el capítulo “Can: No Führers” en el libro Future Days. El krautrock y la construcción de la Alemania moderna,
de David Stubbs, publicado en inglés el 2014 y en versión española en Argentina
por Caja Negra, 2015.
2.- “Siguiendo la periodización
mencionada más arriba, en 1971 se cerraba el ciclo abierto en el 64 por las
revueltas de los negros y el movimiento de los derechos civiles en los Estados
Unidos. Se abría una nueva fase de espera, que sin embargo según la percepción
de los revolucionarios, debía ser breve: el 68 había reabierto la era de las
revoluciones. Sobre todo Detroit (1967) demostraba que los Estados Unidos eran
el nuevo epicentro de la revolución mundial (contra las previsiones de
Bordiga), aunque Danzig y Stettin (1970) confirmaban por otro lado la
importancia de “la zona alemana” (con Bordiga). Es cierto que la teoría es
previsión o no tiene razón de ser; pero la profecía basada en cálculos exactos
de los ciclos de crisis, tal como fuera formulada por Bordiga en los años
cincuenta, se convirtió para nosotros en un “artículo de fe” tomado medio en
serio, por cuanto venía a resolver todas las dudas teóricas: una profecía mencionaba el año 1975; otra,
más precisa y específica, indicaba el 77 como la fecha de una crisis y de una
violenta convulsión del capitalismo: para nosotros ésta era, sin más, la fecha
de la revolución”. Francesco Santini, Apocalipsis y sobrevivencia.
Consideraciones sobre el libro Critica
dell’utopia capitale de Giorgio Cesarano y la experiencia de la corriente
comunista radical en Italia, Comunización ediciones, 2016, pág. 61.
3.- “Definición mínima de la organización revolucionaria”, en Internacional Situacionista N° 11, octubre de 1967.
4.- Para el caso de los hippies y la contracultura de los 60, en relación a la cual
el punk funciona en parte como negación/realización superadora (“aufheben”),
valga conectar este texto con una interesante nota hecha por el traductor del
libro de Santini ya referido: “El
movimiento de rebelión que se desarrolló en norteamérica desde fines de los 40
hasta la segunda mitad de los 60 estaba fuertemente arraigado en las
tradiciones sociales oprimidas del continente: la cultura negra, las
cosmovisiones aborígenes y el movimiento obrero de los wooblies, lo que quedó
de manifiesto en su literatura, su música y el modo de vida que inspiró a los
jóvenes. Naturalmente, tales expresiones “culturales” fueron convergiendo cada
vez más con la insubordinación social expresada sobretodo en el movimiento
contra la guerra de Vietnam. La recuperación política y publicitaria de este
movimiento, bajo la forma del “underground” (sumada a la sangrienta
represión de algunos de sus componentes más radicales),tuvo algunos momentos
reveladores: la veloz decadencia del distrito contracultural de Ashbury Heights
en San Francisco; el autista festival de Woodstock y el incidente de Altamont,
donde el “poder de las flores” derivó en una violentísima batalla campal entre
hippies dopados; la alocada historia de intrigas que implicó a Andy Warhol,
Valerie Solanas y el «Manifiesto SCUM»; etc. Estos episodios ocurrieron
mientras estaban en funcionamiento las operaciones MHCHAOS y COINTELPRO de la
CIA, ambas diseñadas para neutralizar al movimiento contestatario. Se sabe, por
ejemplo, que la CIA mantuvo estrechas relaciones con personajes underground
como Timothy Leary y Gloria Steinem (apóstoles de la liberación sicotrópica y
del feminismo, respectivamente) y que tuvo mucho que ver en la proliferación de
drogas desestructurantes y contenidos culturales reaccionarios encubiertos bajo
una apariencia emancipadora”. F. Santini, Apocalipsis y sobrevivencia,
Comunización ediciones, 2016, nota 14, págs. 94-95.
5.- En rigor esa es la
instrumentación básica del “rock pesado” en sus diversos formatos. Debo la
aclaración sobre este punto a mi hijo, que cuando tenía como dos años de edad
una vez me dijo: “para tocar ´Iron man´ se necesita una guitarra, un bajo,
batería y xilófono”. Yo lo refutaba diciendo “no hay xilófono en Black
Sabbath!”, hasta que me di cuenta que por “xilófono” él quería decir “micrófono”…Y
tenía toda la razón: el instrumento o artefacto que usa el vocalista es el
micrófono, y todo el rock (a pesar de la moda relativamente reciente de los unplugged) se basa en las posibilidades
de la voz amplificada.
6.- Es difícil describir la música en palabras, pero acudiré a David Stubbs que ya
refirió este álbum de manera bastante adecuada: “Hay fragmentos de wah-wah que
se pierden, ruidos no identificables ahogados en montículos de grava. Llegado
cierto punto, uno se encuentra vadeando en un agua oxidada sumergido hasta la
cintura. Es un ruido de rock crudo
apenas modificado, sometido al mismo tipo de aniquilación por abstracción que
se había abatido sobre el jazz en su fase histórica terminal ‘free’. Crescendos
ensordecedores escalan a una confrontación brutal con los escombros recién
dinamitados de todos los preconceptos sobre la forma, la dirección y el origen
del rock (…)”. En cuanto a comparaciones, Stubbs dice que “partes del disco
hacen que Throbbing Gristle suene
como Depeche Mode”, y que “solo en
años recientes, en su fase tardía y de madurez –y aún así solo en sus márgenes
exteriores, a decir verdad, el metal se ha acercado a una forma similar de
tocar, a algo de esta intensidad y densidad viciosas” (Krautrock, págs. 311 y
312. Al igual que Can, Faust y Amön Düül, Guru Guru era una
banda-comuna.
7.- Chantofón: 1.- Un saxofón tocado chantamente. 2.- Un instrumento de viento con lengüeta relativamente precario al que no
le da para ser considerado en propiedad un saxofón.
8.- Partiendo todas las veces con su versión de “Rock and roll music”, de su majestad Chuck Berry. Debo señalar que cuando redacté esta parte de mi
escrito el 17 de marzo de 2017 estaba convencido de que Berry había muerto hace
poco, así que había agregado “Que En Rock and Roll Descanse” y cuando buscaba en internet los años de
nacimiento y muerte para poder referirlos a continuación me di cuenta de que no
había muerto. Más grande fue mi sorpresa cuando un par de días después vi en la
televisión que acababa de morir, el 18 de marzo. Así que ahora sí que sí: Chuck
Berry, QER´n’RD, 1926/2017.
9.- Holger Czukay y Jaki Liebezit (Q.E.R’n’R.D, 1938/2017).
--
Ya no me acuerdo bien de cuales capítulos se habían subido a medida que el texto estaba quedando listo. Creo que estos faltaban, además de la despedida y postscriptum (ya vienen, ya vienen). Hasta el Presidente-Delincuente anda hablando huevadas sobre 1968, así que se hace urgente difundir contra-verdades básicas, como una especie de Banalidades de base.
Hay un Ciclo de cine sobre el 68, todos los lunes en Proyección, que a diferencia de la Falsificación afrancesada que gustan celebrar casi todos, de entrada define ese período desde una dimensión global.. Veamos qué pasa.
Etiquetas: 1968, 2&3 DORM, a desalienar, anti-arte, Japo, la nostalgia ya no es lo que era antes
# posted by Metal Guru : 4/14/2018 10:17:00 a.m.
DIME CON QUIEN ANDAS…(ACERCA DE LA EUFORIA POR LA VISITA DE LA ESTALINISTA
A. DAVIS).
Cuando de mitología se trata, la
ultraizquierda y el anarquismo nunca se quedan cortos: Al parecer, en la medida
que alguien haya estado cerca de un “fierro”, la naturaleza revolucionaria de
sus posiciones habla por sí sola y no es necesario discutir nada más.
Si se sigue con esa tendencia
hasta el final, deberíamos terminar admirando a cualquier milico y/o fascista porque
esos sí que nunca han tenido mayores problemas para armarse.
Fetichismo del fierro….me parece
que es hasta un fenómeno falocrático…basta mirar todos esos logos llenos de
cañones y gatillos que todavía capturan la economía libidinal de tantos y
tantas jóvenes y no tan jóvenes “antisistémicos”, excitándolos. Pongo antisistémico entre
comillas porque….¿contra qué sistema están en realidad? Si estuvieran contra el
sistema capitalista en todas sus formas, no veríamos el grotesco espectáculo de
pretendidos revolucionarios antiautoritarios yendo a prenderle velitas a la
diva del Partido “Comunista” de Estados Unidos: Angela Davis, que por lo demás
nunca fue Pantera Negra, y que siguió siendo fiel al capitalismo de Estado ruso
hasta el final. Prueba de ello es que en 1979 fue a recibir a Moscú el premio
Lenin de la paz, y en los 80 fue candidata a vicepresidenta junto al
estalinista gringo Gus Hall, también del P”C” de USA.
Mientras tanto, otros “libertarios”
se deleitan en la contemplación del “giro” de otro viejo estalinista, el Tío
Ocalán del PKK, hacia posiciones de “confederalismo democrático”. Qué tiempos….Aunque
en realidad, eso de “anarquistas” apoyando facciones imperialistas no es nada
nuevo, y ya fue bastante patente y patético en España 1936/9.
La historia se repite, una vez
como tragedia, y muchas veces como tragicomedia.
El marxismo-leninismo
Antes del estalinismo
1. Al ser la primera revolución triunfante, la Revolución rusa produce un
efecto excepcional sobre el movimiento obrero internacional. Saludada con
entusiasmo por los revolucionarios de todo el planeta, se convierte en ejemplo
a seguir para el conjunto del proletariado mundial del cual constituye la
"vanguardia". A partir de 1918, los bolcheviques viven expectantes de
la revolución en Occidente ; los signos de descomposición del capitalismo,
entrado en su última fase de "putrefacción imperialista", son visibles
en todas partes.
2. La revolución soviética húngara, dirigida por Bela Kun (1918), encuentra su
mejor teórico en la persona del joven filósofo Georg Lukacs (nacido en 1885). A
través de una serie de artículos publicados entre 1919 y 1923, Lukacs se convierte
uno de los principales portavoces del marxismo revolucionario en la Tercera
Internacional. La publicación en 1924 de su obraHistoria y Conciencia de
Clase produce el efecto de una bomba. Condenado por la nueva ortodoxia
comunista como revisionista, Lukacs inaugura su carrera de pensador
"marxista-leninista", caracterizada por una serie de autocríticas, y
rechaza su propia obra. Y es que la idea fundamental de Historia y
Conciencia de Clase contradice en todos los aspectos el mecanismo
filosófico de Materialismo y Empiriocriticismo de Lenin.
3. Paralelamente, en Italia del Norte, el movimiento de los consejos y de las
ocupaciones de fábricas en Turín tiene a Antonio Gramsci como principal
teórico, fundador del Partido comunista italiano. Lector ferviente de
Maquiavelo, Gramsci descubre en el partido revolucionario al
"Príncipe" de los tiempos modernos, y en los consejos obreros la
forma adecuada para realizar el poder proletario. El partido es el medio por el
cual la clase obrera accede a la conciencia de sus tareas, y el marxismo no es
una ciencia teórica neutra (para explicar la economía y la sociedad), sino la
"filosofía de la praxis" que hay que realizar. El partido
revolucionario se limita a decir la verdad de la clase, pero esa verdad sólo
puede afirmarse de forma práctica en los consejos, "donde todos son, al
mismo tiempo, maestros y discípulos".
4. Según Gramsci, preparar la clase obrera para que alcance su meta histórica
significa efectivamente "organizar al proletariado en clase
dominante". El descubrimiento de los consejos obreros por el proletariado
revolucionario es el hecho principal de las revoluciones del siglo XX. El
consejo obrero es "el órgano más adecuado que el proletariado haya
conseguido expresar desde la experiencia viva y fecunda de la comunidad del
trabajo". Es el fundamento del "Ordine Nuovo".
El estalinismo
1. Las metamorfosis de la Revolución rusa y el desarrollo de la burocracia como
nueva clase dirigente van a transformar la teoría revolucionaria de Marx en una
ideología utilizada para justificar el sistema político instaurado en Rusia. El
marxismo-leninismo ortodoxo y dogmático tuvo sus sacerdotes y sus fieles.
Jdanov, en nombre del Partido comunista de la URSS, legisla para todo el
movimiento comunista internacional en materia de doctrina, arte, ciencia y
filosofía. El "diamante" (materialismo dialéctico) y el
"realismo socialista" constituyen la "ciencia fabulosa" que
reducen a la nada todos los descubrimientos "burgueses, cosmopolíticos y
objetivistas" (como el psicoanálisis, la teoría relativista de Einstein,
la pintura impresionista, etc.).
2. Dos ejemplos franceses pueden ilustrar ese modelo de marxismo ortodoxo ; se
trata de Roger Garaudy y de Louis Althusser. El primero sigue un itinerario
político e ideológico más o menos fiel a la evolución del Partido comunista
francés (PCF) del que fue dirigente entre 1945 y 1969. Su primer trabajo
filosófico es su tesis doctoral presentada en 1953 en la Sorbonne.La Teoría
materialista del conocimiento se inscribe dentro de la ortodoxia
jdanovista que define al marxismo como una "filosofía" científica.
Partidario del dogmatismo ideológico contra las tendencias críticas que se
amplifican tras la muerte de Stalin, Garaudy tan sólo se convirtió al
liberalismo muchos años después. Autor de Humanismo y Marxismo, de
la Moral marxista y de un importante trabajo sobre Hegel, Dios
ha muerto, se convierte en director del "Centro de estudios y de
investigaciones marxistas" y organiza las "Semanas del pensamiento
marxista". En Realismo sin orillas, se abre al arte "burgués" y
sale en defensa de Kafka, de Saint-John Perse y de Picasso. Al mismo tiempo,
entabla un gran diálogo con los cristianos y participa en varios debates con
teólogos católicos y protestantes, en búsqueda de un entendimiento y de una
convergencia. Partidario de un "socialismo abierto y humanista",
Garaudy defiende la causa de Dubcek en Checoslovaquia y condena duramente la
intervención rusa, por lo que es amonestado por su partido.
3. Louis Althusser, sin acceder a la jerarquía del partido, ha desarrollado en
una relativa independencia una nueva interpretación de la obra de Marx.
Profesor en l'Ecole normale supérieure, donde se juntan numerosos discípulos,
apela a la gran tradición filosófica del "socialismo científico" :
"Marx - Engels - Lenin - Stalin - Mao." Althusser, miembro del
partido, proclama que "Stalin es uno de los filósofos más importantes de
nuestro tiempo". En sus dos libros La Revolución teórica de Marx y Para
leer el Capital, intenta fundar una "filosofía marxista",
completando la teoría científica de la historia descubierta por los fundadores.
Con ese propósito, toma prestados de filósofos modernos, generalmente
estructuralistas (como Claude Levi-Strauss, Jacques Lacan e incluso Gaston
Bachelard) conceptos nuevos para ilustrar una nueva lectura de Marx.
4. Según Althusser, todas las obras de juventud de Marx no son todavía
"marxistas" y siguen influenciadas bien por Hegel, bien por
Feuerbach. Así ocurre con el concepto fundamental de "alienación". La
obra científica y específicamente "marxista" de Marx empieza con El
Capital, es decir, después de 1867. Negando cualquier aspecto humanista en
el pensamiento de Marx e insistiendo sobre su carácter científico, Althusser
opera un regreso a la antigua ortodoxia, a través de la fidelidad al
estalinismo ideológico. Su influencia en el seno de una fracción de la juventud
estudiantil y de los medios intelectuales de izquierdas le vale una cierta
tolerancia por parte de la dirección del PCF que puede temer el fortalecimiento
de corrientes pro-chinas, dentro y fuera del partido.
El revisionismo postestalinista
1. La muerte de Stalin primero y luego el "Informe Kruschev" en el XX
Congreso del PCUS desencadenan una inmensa campaña de crítica a través de todo
el movimiento comunista internacional. Pero es sobre todo la insurrección de
Budapest (1956) que marca la época del "deshielo". Los intelectuales
de los países del Este van a proporcionar la mejor introducción a los temas
fundamentales del pensamiento marxista a través de la amplia crítica
desarrollada por esos autores "revisionistas" de los años 1956-1957.
Mediante su crítica al totalitarismo estalinista, preparan las armas que
utilizarán los insurrectos de Polonia y Hungría en su lucha contra la dictadura
burocrática. Según esa crítica, todas las alienaciones analizadas por Marx se
encuentran en la sociedad socialista y denunciadas como tales. La lucha por la
"desalienación" total de la humanidad parece entrar en una nueva fase
histórica.
2. El aplastamiento de la insurrección húngara provoca una profunda crisis de
conciencia en los intelectuales comunistas de Europa. Muchos abandonan el
partido y descubren el "aire puro de la crítica". En Francia, todos
los animadores de la revista Arguments viven la experiencia
estalinista y el drama de la desestalinización. Arguments quiere
ser la tribuna de un "nuevo marxismo", abierto, humanista y
antidogmático. Poniéndolo todo en duda, se especializa en el
"cuestionamiento". Sus principales redactores : Kostas Axelos, Edgar
Morin, Jean Duvignaud, Fougerollas, F. Chatelet, L. Goldmann, G. Lapassade y
Henri Lefebvre. Todos van a contribuir en la elaboración de ese nuevo marxismo
"desdogmatizado" y ampliamente "revisado".
3. Henri Lefebvre, antiguo miembro del PCF, es para muchos especialistas el
pensador más brillante de esa escuela. Operando una especie de regreso a los
orígenes a partir de Problemas actuales del marxismo (1958), escribe una
autobiografía crítica, La Suma y el Resto, en la cual pone al día los temas
esbozados en sus primeros libros (La Conciencia engañada y Crítica
de la vida cotidiana). Insistiendo sobre la importancia del concepto de
alienación en el pensamiento de Marx y para la crítica del mundo moderno, Henri
Lefebvre declara la guerra al dogmatismo y analiza el fenómeno estalinista. El
conjunto de su obra le hace considerar por los "ortodoxos" como el
"jefe de filas del revisionismo internacional". La obra de Lefebvre,
cuyos ejes principales son la crítica de la sociedad moderna y el
restablecimiento de la teoría marxiana en su verdad original. Sin embargo,
tiene el defecto, según algunos de sus alumnos, de hacer algunas concesiones a
los pensadores a la moda, en particular en los ámbitos sociológicos y
lingüisticos.
Etiquetas: absurdo, anarquismo difuso, antifarándula, aparatos ideológicos de estado, crimen estético, la nostalgia ya no es lo que era antes, leninismos, muerte a los imbéciles
# posted by Metal Guru : 7/19/2016 10:42:00 a.m.
Antiguamente Music Tele Vision era un canal de video clips. Los Dead Kennedys pedían que saliera del aire (
MTV get off the air), y el deseo casi como que se logró, pero a un precio elevado y extraño: ya no dan videos, pero el canal sigue ahí.
Los tiempos han cambiado. En 1983 uno era tachado de tener gustos viejos si pontificaba a Hendrix o Led Zeppelin. Y eso que Led Zeppelin había dejado de existir hace menos de 5 años. Hoy en día es normal que los púberes y prepúberes luzcan poleras de Metallica cuya gráfica homenajea álbums que ahora tienen como 30 años de antiguedad. Sus papás usan a veces los mismos artefactos.
Mi papá ve ahora a Led Zeppelin en pantalla grande. En esa época más bien me los prohibía para que no bajara mi rendimiento en el Liceo. En fin, todo eso era para justificar cierta nostalgia glam punk de los 80, de una época en que aún te podía gustar algo cuando prendías la tele:
Hanoi Rocks con "Motorvatin", del album Oriental Beat (1982). No importaba que New York Dolls ya no existiera ni que Kiss se hubiera sacado la máscara (y putas que eran feos...). Desde Finlandia venían los Hanoi Rocks, que 20 años después amenizaban todas las fiestas en una antigua casa. Pero eso ya es otra nostalgia.
Mejor os dejo con algo serio: la prensa burguesa chilena, preocupada por el anarquismo y sus "implicancias actuales", desde Melissa a Mónica:
PRENSA
BURGUESA PREOCUPADA DEL ANARQUISMO EN CHILE
(4
documentos de las últimas semanas)
1.-El
Mercurio
a)
Editorial
Jueves
14 de noviembre de 2013
Inesperado
vuelco en caso Bombas
"El
consenso para enfrentar con unidad el violentismo —una
característica de los primeros años de la transición— parece
haberse diluido, hasta transformar el punto en un tema más de la
controversia política..."
Cuando
hace un año la Corte Suprema rechazó los últimos recursos de la
fiscalía y el caso Bombas llegó a su fin, abundaron los
cuestionamientos exaltados contra autoridades que habían tenido
algún protagonismo en esa investigación. Entonces, y frente a ese
clima de escarnio, este diario hizo notar un punto central: lo que
aquí había habido no era simplemente el fracaso de un fiscal o de
algún miembro del Poder Ejecutivo, sino algo mucho más grave, a
saber, una falla de todos los actores del sistema penal involucrados.
En síntesis, quedaba en evidencia la incapacidad del Estado para
perseguir y sancionar a los responsables de más de un centenar de
atentados explosivos cometidos a partir de 2005.
Sin
embargo, la detención en España de dos chilenos vinculados a la
ideología anarquista, entonces absueltos y ahora acusados de
participar en la detonación de una bomba en la Basílica del Pilar,
en Zaragoza, pone de relieve la magnitud de aquel fracaso, pero
también permite observar aristas que en su momento resultaron algo
obviadas.
Mucho
se habló entonces —y con razón— de las debilidades en la
indagatoria llevada a cabo por el Ministerio Público, con fallas
procedimentales inexcusables. También se hizo patente la precariedad
del así llamado sistema de inteligencia nacional, y en particular de
la ANI, incapaz de reunir la evidencia necesaria para sostener las
acusaciones.
Pero
si bien eso es efectivo, no debieran olvidarse tampoco ciertas
actitudes insólitas de algunos de los magistrados que conocieron del
caso, cuyas expresiones descalificatorias hacia la parte acusadora no
constituyeron la mejor forma de mostrar imparcialidad. Por otra
parte, que dos tercios de las pruebas originalmente presentadas por
la Fiscalía hubiesen sido desestimadas por el juez de garantía —que
impidió que fueran invocadas en la causa— confirma tal vez las
críticas a la calidad de la investigación, pero resulta indicativo
también del poder que pueden llegar a tener estos magistrados para
determinar el curso posterior de un juicio: precisamente fue dicha
exclusión de pruebas (entre las que se encontraban un peritaje
psiquiátrico o las especies incautadas en la residencia de la
conviviente de uno de los acusados, cuya declaración extrajudicial
había sido una de las bases de la indagatoria) la que hizo caer la
imputación del delito de asociación ilícita, y con ello debilitó
sustancialmente la causa del Ministerio Público.
Por
último, no cabe olvidar el apoyo político recibido por los
imputados. Incluso antes de iniciarse el juicio, parlamentarios
opositores denunciaban “injusticia” e incluso, en algunos casos,
reputados analistas de la Concertación de obvio talante democrático
hablaban de “un enjuiciamiento más político que legal”.
Las
noticias provenientes de España obligan a reevaluar las cosas. Desde
luego, se hace evidente el abismo que separa las capacidades
institucionales de ese país para enfrentar el terrorismo —producto
de la amarga experiencia allí acumulada— con nuestra propia
precariedad, que parte (igualmente en contraste con la situación
peninsular) por el temor mismo a usar esa palabra y la legislación
especial que persigue tales conductas. Peor aún, el consenso para
enfrentar con unidad el violentismo —una característica de los
primeros años de la transición— parece haberse diluido, hasta
transformar el punto en un tema más de la controversia política. A
propósito de las detenciones en la península, el ministro del
Interior ha dicho que ahora algunos tribunales chilenos debieran dar
explicaciones. Tal vez, más que eso, lo que corresponda sea asumir
la gravedad de los atentados ocurridos a partir de 2005, dimensionar
las implicancias del fenómeno anarquista y terminar con las largas
condescendencias en esta materia.
b)
Columnistas:
Carlos Peña
Domingo
17 de noviembre de 2013
Bombas
y votos
"Por
un azar que podría resultar pedagógico, hoy revive el caso Bombas y
culmina la elección presidencial. Así se contraponen dos maneras de
concebir la convivencia: la de quienes piensan que para mejorarla hay
que cortar algunas cabezas y la de quienes creen que el mejor camino
es contarlas..."
El
asunto más sorprendente de esta semana —al extremo que ni las
elecciones de hoy debieran apagarlo— es el caso Bombas resucitado
en España.
¿Por
qué?
Hay
varias razones para que sea relevante.
La
primera es que de ser ciertas las imputaciones que se han hecho a esa
pareja en España, la persecución penal en Chile quedará en muy mal
pie. Es verdad que nada impide que puedan haber cometido delito allá
sin hacer nada acá (y que, en consecuencia, tanto el aparato de
persecución español como el chileno actúen bien, uno persiguiendo,
el otro absolviendo); pero es poco probable. Este tipo de delitos (a
diferencia del robo o incluso el homicidio, que suelen ser fruto del
hambre, la mala costumbre o la rabia, motivos en cualquier caso
circunstanciales) posee un soporte conceptual, es el resultado de una
fiebre ideológica que transforma el miedo y el bombazo en actos
legítimos, en formas de obrar que, para quien los ejecuta, no
merecen la repulsa sino el aplauso. Nadie pone bombas como
consecuencia de un trastorno emocional. Las bombas son el fruto de
una decisión intelectual, el resultado de una simplificación fría
y paciente de la realidad. La conclusión entonces es esta: si ellos
pusieron bombas allá, es probable que las hayan puesto también acá.
Y la pregunta obvia —e incómoda— es la que sigue: ¿Por qué se
les persigue allá con éxito y acá no?
Como
es obvio (para todos los abogados, salvo para el Gobierno) la culpa,
de haberla, no es de los jueces, sino de los fiscales y de la
policía. Los jueces no son los encargados de la persecución penal,
sino de verificar que esa persecución se ajuste a las reglas y las
garantías que el Estado de Derecho reconoce a los ciudadanos. Así,
si las pruebas son impertinentes o inadmisibles o débiles, si las
inferencias de los fiscales son inconducentes, el deber de los jueces
es decirlo (fue lo que hicieron) y el deber de la policía y de los
fiscales es corregirse (lo que es de esperar hayan hecho).
La
segunda razón —para que el entusiasmo de los votos no apague el
caso Bombas— es política.
Ocurre
que este caso fue presentado —no solo por los defensores en sentido
estricto, sino por observadores interesados también— como un
montaje, un fraude deliberado en el que habrían participado
Hinzpeter, entonces ministro del Interior, y algunos fiscales. Pero
ahora —salvo que la detención en España resulte un fiasco y
también se haya intentado un montaje allá, como si esa pareja de
chilenos fuera perseguida por una maldición o por la mala suerte o
quién sabe qué— la tesis del montaje, de la escenografía
deliberada para perseguir y culpar, quedará convertida en una
exageración sin sustento alguno.
Pero,
por sobre todo, el caso Bombas recuerda, especialmente hoy, por
contraste, el valor de las elecciones.
La
gente que pone bombas (al margen de que los detenidos en España y
absueltos en Chile sean de esos) suele descreer del valor de la
democracia. Inflamados por la idea de que la libertad equivale a una
franquía que las instituciones ahogan, se empeñan en recuperar la
gestión directa de los asuntos comunes y en deteriorar todas las
formas de representación o de mediación social. Y como suele
ocurrir con quienes no trepidan en echar mano a medios violentos,
están animados, las más de las veces, por gruesos y simplistas
ideales que les inflaman la mirada y los inmunizan contra la crítica.
Ellos creen que las bombas pueden liberar porque piensan que debajo
de la piel agobiante de las instituciones —de las que piensan que
no son más que una costra de corrupción y de codicia— habita una
libertad natural que, si se la deja a sus anchas, produce mejores
resultados. Las bombas entonces son, para ellos, profilácticos,
mecanismos que previenen y desmontan todo lo que cubre y envilece a
la libertad natural, instrumentos que permiten rascar el cielo del
paraíso.
Todo
lo contrario a quienes —como los millones que hoy día irán a las
urnas— practican el voto.
Los
que votan creen que mediante el voto se realizan, y no se ahogan, los
valores de la igualdad y de la libertad. De la igualdad, porque al
momento de votar, cada uno, al margen de toda otra consideración, su
etnia, su orientación sexual, su riqueza o su talento, cuenta como
uno y nada más que uno. Y de la libertad, porque mediante las
elecciones las comunidades humanas se esfuerzan por formar una
voluntad común que les permita autogobernarse y someterse así a los
designios de su propia voluntad.
Pero,
por sobre todo, la principal diferencia entre quienes ponen bombas,
en Chile o en España, y los que depositan votos, deriva del hecho de
que los primeros creen que tienen la verdad completamente de su lado,
mientras que los segundos, los que votan, los que hoy se levantan,
con rezongos o entusiasmos, poco importa, para ir a depositar su
voluntad en una urna, creen que en la vida en común hay que andar a
tientas y que, por eso, es más prudente contar las cabezas en vez de
cortarlas.
La
Tercera, 23 de noviembre de 2013
Reportajes
Las
huellas de los anarquistas chilenos en el exterior
La
detención en España de dos ex imputados en el caso bombas reabrió
el debate por las supuestas conexiones que unen a los anarquistas
chilenos con sus pares en el extranjero.
por
Jaime Pinochet
L
VIERNES 15, una treintena de encapuchados se instaló en las dos
salidas del Campus Juan Gómez Milla de la Universidad de Chile, en
Ñuñoa, sede recurrente de movilizaciones y protestas. Apenas cayó
la noche, los encapuchados comenzaron a lanzar piedras y bombas
molotov contra la policía, desatando un enfrentamiento que se
extendería entre las calles Grecia e Ignacio Carrera Pinto.
Tras
una hora y media de disturbios, la normalidad volvió al barrio
universitario. Pero sólo al día siguiente la policía entendería
las razones del ataque express: un comunicado que comenzó a circular
por diversos canales de movimientos anarquistas daba cuenta de lo que
se definió como “una acción de solidaridad internacional por los
compañeros apresados en España”.
La
circular aludía a la situación de Francisco Solar Domínguez y
Mónica Caballero Sepúlveda, los dos chilenos que fueron detenidos
el 13 de noviembre, en Barcelona, junto a otras tres personas, por su
presunta responsabilidad en la colocación y activación de un
artefacto explosivo en el altar mayor de la Basílica del Pilar de
Zaragoza, el pasado 2 de octubre.
El
Ministerio del Interior de España dijo que sus informes de
inteligencia sindican a los detenidos como miembros de grupos
anarquistas, “muy bien organizados y con conexiones internacionales
responsables de múltiples acciones terroristas”.
Esta
información copó de inmediato los principales sitios web
anarquistas en español e inglés, en los que se llamó a ejercer
diversas acciones de apoyo internacional. En Chile, al enfrentamiento
en Ñuñoa se sumó otra acción de protesta el sábado 16, a las
afueras de la embajada española, en Providencia. Así, cerca de las
13 horas, una veintena de personas se instaló en los alrededores de
la sede diplomática para protestar por la detención de Solar y
Caballero, con cánticos y carteles.
En
la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI) montaron un seguimiento
permanente a estas actividades, tanto dentro del país como en el
extranjero. Los primeros reportes dan cuentan que, además de Chile,
hubo actividad en Grecia y México en torno a lo que estaba
ocurriendo en Barcelona. Ante esto, de acuerdo con fuentes del
organismo, la agencia elaboró un informe reservado para La Moneda.
En el documento se hace, además, una descripción detallada de las
operaciones de Solar y Caballero en Barcelona, a partir de
información obtenida personalmente por el director de la ANI,
Gonzalo Yuseff, quien estuvo durante 15 días en Europa. El ex fiscal
conocía muy de cerca a los imputados, ya que el Ministerio Público
los individualizó como dos de las 14 personas que colocaban bombas
en Santiago, antes de que la justicia los absolviera, en 2011, en el
marco del bullado caso bombas.
En
el escrito, la ANI recomienda levantar alertas de seguridad en sedes
diplomáticas y empresas chilenas en el extranjero, por riesgos a
eventuales ataques en Grecia, Italia y España, además de otros
países, como México y Argentina, donde “existen colectivos
anarquistas” que mantendrían nexos con Chile.
La
eventualidad de contactos fue advertida por las autoridades hispanas
al embajador de Chile en España, Sergio Romero, quien se reunió con
el ministro del Interior de ese país, Jorge Fernández, para
informarse de las operaciones de la policía y la situación de los
chilenos detenidos. Según Romero, el gobierno español evidenció
preocupación por los nexos chilenos con las orgánicas anarquistas
en España e Italia (ver entrevista).
Las
muestras de respaldo a Solar y Caballero en Barcelona no son el único
atisbo de la eventual conexión de chilenos con grupos anarquistas en
el extranjero.
Antes
de ellos, los casos de Luciano Pitronello, alias “El Tortuga”, y
Mauricio Morales también despertaron muestras de solidaridad y apoyo
fuera de Chile. Pitronello, por ejemplo, quien cumple seis años de
libertad vigilada por colocar una bomba en junio de 2011, fue el foco
de atención de estos grupos en varios países.
El
caso fue traumático: el extintor cargado con un kilo de pólvora
negra le explotó en las manos antes de que terminara de depositarlo
en el frontis de un banco y resultó con el 32% de su cuerpo quemado,
perdió la mano derecha, tres dedos de la izquierda y parte de la
visión en un ojo.
El
accidente de Pitronello fue comentado, por ejemplo, en Indonesia,
donde se creó el comando Luciano Tortuga. El grupo -declarado
anarquista- se adjudicó diversos ataques a bancos en ese país
durante el proceso judicial que condenó al joven estudiante. Su
caso, además, ha desatado muestras de apoyo en Grecia y México.
Parecido
es el caso de Mauricio Morales, quien falleció en 2009, luego de que
explotara la bomba que trasladaba por Santiago Centro. Bajo su nombre
se articularon en Sudamérica algunos grupos y su muerte motivó la
redacción de una serie de documentos en español e inglés para
retratar al movimiento anarquista.
“La
muerte de Morales fue reivindicada en diversas partes del mundo.
Desde ese entonces, el anarquismo chileno cobró relevancia en las
redes internacionales”, dice Erik Marín, psicólogo que intervino
en las pesquisas del caso bombas.
Según
fuentes de inteligencia, a partir de la muerte de Morales comenzaron
a revelarse conexiones de grupos anarquistas chilenos con sus símiles
de Argentina, México, Brasil y Uruguay. Los vínculos con Europa,
sin embargo, sólo fueron advertidos a partir de la operación
“Salamandra”, encabezada por el ex fiscal Alejandro Peña, quien
detuvo a 14 personas por los más de 148 bombazos en Santiago, en el
marco de esa investigación.
Nombres
como el de los comandos Células de Fuego, Liberación Total, Bandera
Negra Internacional y la Nueva Guerrilla Urbana, de origen
extranjero, comenzaron a hacerse habituales entre los anarquistas
chilenos, quienes los contactaban a través de redes sociales y
sitios web. “También, anarquistas extranjeros viajaron siempre a
Chile con el propósito de intercambiar información y generar
mejores vínculos por las dificultades (seguimientos) de las
comunicaciones”, explica Marín.
Los
contactos a través de las redes sociales quedaron evidenciados una
vez más en el apoyo internacional que recibieron de inmediato
Francisco Solar y Mónica Caballero, tras conocerse su detención en
Barcelona y su vinculación al comando denominado Mateo Morral.
El
grupo al que pertenecen los chilenos detenidos se cobija bajo la
Federación Anarquista Internacional (FAI) o el Frente Revolucionario
Internacional (FRI) que, de acuerdo con la policía española, nació
hace un año tras la unión de dos agrupaciones radicales: la Cruz
Negra Anarquista y el Bloque Negro.
Morral
fue el anarquista que atentó contra Alfonso XIII y Victoria Eugenia,
en 1906.
La
presencia de los dos chilenos no es excepcional en el grupo, que está
integrado principalmente por jóvenes madrileños y extranjeros.
Según la investigación que lleva la justicia española, los
miembros del comando Mateo Morral van rotando e incluso, pueden
pertenecer a varias células de manera simultánea para que la
policía no detecte un padrón de organización.
Las
muestras de apoyo que recibieron Solar y Caballero tampoco escapan al
tipo de comportamiento de estos grupos. Desde la ANI sostienen que
los anarquistas tienen un ritual de acompañar y apoyar a los
“compañeros” encarcelados.
Ello,
pese a que no se conocen entre ellos o, en algunos casos, ni siquiera
compartan idioma. Y es que lo que los une es una indiferencia radical
por el sistema económico, social y político actual, al que se
oponen a través de manifestaciones callejeras, enfrentamientos con
policías o incluso, colocación de bombas en lugares previamente
escogidos, como la banca y la Iglesia.
Quienes
adhieren a estos grupos, en su mayoría, son jóvenes de clase media
y alta, estudiantes universitarios o profesionales que estaban en
proceso de radicalización. El mismo perfil que, según las pesquisas
de inteligencia, coincide con las personalidades de Solar y
Caballero, razón por la que -según Erik Marín- “no cabe duda que
desde su llegada a territorio español estuvieron bajo la atenta
mirada de los equipos especiales. Ellos tienen un amplia experiencia
de seguimiento, dado lo ocurrido en Atocha y la ETA”, experiencia
que terminó sellando el destino de los jóvenes chilenos en España.
La
Segunda
El
destape de los anarquistas: entre explosionar bombas y penetrar las
organizaciones sociales
Estudiosos
hablan de "los ideólogos" y "los insurreccionales".
Caso "bombas" marcó un antes y un después... ahora se
sienten más "libres". En el extranjero surgieron comandos
con los explosivos nombres de dos chilenos: Mauricio Morales y
Luciano Pitronello.
por:
Equipo de La Segunda Sábado
sábado,
23 de noviembre de 201
El
lunes de esta semana, Luciano Pitronello llegó al Centro de Justicia
no como imputado, sino como público.
Asistía
a la audiencia de los acusados por el crimen del cabo Moyano,
ocurrido el 2007 durante el asalto de lautaristas al Banco Security.
Pitronello,
que hoy es famoso en el extranjero en círculos anarquistas, tiene
una larga historia de película. El año pasado lo sentenciaron a
seis años de libertad vigilada, luego de ir a poner una bomba a un
banco, que le estalló en sus manos. A los 17 años, escribió en
internet: "Soy un anarquista de tan solo 17 años, pero creo que
tengo el criterio suficientemente bien formado para tomar mis propias
decisiones, a pesar de no poder hacer mucho por mejorar un mundo que
evidentemente está mal..."
Erika,
su madre, dijo cuando el joven quedó con el 35% de su cuerpo
quemado: "El tiene que reconciliarse con la autoridad, y el
padre fue la primera autoridad que tuvo". Mientras, los
anarquistas colgaban a la entrada de la Posta pancartas que decían:
"Libertad para Pitronello".
La
experiencia no le sirvió de escarmiento: sigue vinculado a grupos
duros, aquellos que la presidenta de la FECh, Melissa Sepúlveda,
llama anarquistas "vanguardistas" (ver título aparte).
Precisamente el triunfo, este mes, de Melissa en la FECh, sumado a la
detención de dos anarquistas chilenos en España, dan cuenta del
destape que viven hoy diferentes corrientes del mundo anarco en
Chile.
"Hace
tiempo que organismos de inteligencia siguen de cerca el fenómeno y
tienen detectado el crecimiento de los anarquistas en Chile",
dice una alta fuente de inteligencia.
Los
encargados de monitorear a estos grupos tienen claro que no todos los
anarquistas ponen bombas. Sin embargo, dicen "de la gente que
hoy pone bombas en Chile, todos son anarquistas".
De
acuerdo a los expertos, "el anarquismo está ocupando el lugar
que dejaron los grupos de izquierda más tradicionales (radicales de
tendencia marxista leninista) una vez que cayeron en el descrédito,
cuando dejaron de ser alternativa posible de cambio".
Los
anarquistas se ven en los grupos radicalizados de las marchas. "Ahí
uno puede encontrar un buen indicador de su número. De los jóvenes
que enfrentan a Carabineros, hemos visto grupos de hasta dos mil,
varios son encapuchados que obedecen a la lógica anarquista: la
marcha no sirve de nada si no hay una acción directa", dicen
las fuentes.
Se
refieren a quienes buscan la "praxis política"; no la
"política retórica" (la que discute con palabras y luego
busca el voto).
Los
organismos de inteligencia policial calculan entre mil y dos mil el
número de este tipo de anarquistas.
Presencia
universitaria
El
sociólogo social y asesor policial Erik Marín detalla que existe
una clara diferenciación entre dos grupos. Uno,
de difusión ideológica, que se definen como antisistémicos y se
aglutinan en torno a universidades y a la acción política. Y otro,
de inspiración violentista, que asumen posturas más radicales
participando frecuentemente de protestas violentas, y en muchos
casos, con antecedentes penales.
Asegura
que la presencia anarquista se extiende "prácticamente en todas
las universidades, desde las más tradicionales hasta las privadas y
eso depende del período".
En
cuanto a los anarquistas "intelectuales", este renacer se
puede percibir fuertemente en la literatura en papel. En la
Universidad Arcis se han realizado ciclos de "Cátedras
Anarquistas", organizadas por el 'Grupo de Estudios José
Domingo Gómez Rojas'. Ellos estuvieron en la última FILSA con su
editorial independiente 'Eleuterio' y esta semana lanzaron un libro
sobre la relación del escritor francés Albert Camus con los
anarquistas, cuya cita introductoria dice que el anarquismo "es
la libertad y la ley desprovistas de violencia" y "la
mayoría de los movimientos anarquistas quieren alcanzar este
objetivo por medios no violentos".
En
el otro extremo están los grupos radicales que apoyan la idea de la
'acción directa'.
Y
aunque tras el polémico cierre del Caso Bombas sin culpables, se
redujo la ocurrencia de atentados con artefactos explosivos, la
reciente detención en España de dos de los absueltos -Francisco del
Solar y Mónica Caballero- volvió a poner la atención en estos
grupos.
Los
últimos blancos: templos
Otras
de sus vocaciones es el internacionalismo. El rol de Chile se vio
potenciado tras la muerte del joven anarquista Mauricio Morales
(2009) cuando transportaba una bomba. "Chile se convirtió en
referente, a tal punto que grupos insurreccionales italianos de mucha
experiencia, se autodenominaron Mauricio Morales", relata Marín.
Y cuenta que el mismo nombre ha sido usado en Argentina y que en
España la actividad de los anarquistas chilenos es "objeto de
atención permanente".
Su
presencia en Santiago no desaparece. Y como en España, ahora los
blancos han sido templos religiosos: la parroquia de la Veracruz (en
Lastarria) y la quema de la estatua del beato Fariña en la céntrica
Iglesia de las Agustinas.
"Países
que antes no los consideraban -como EE.UU.- hoy están preocupados de
estos fenómenos, que antes veían sólo como terrorismo casero",
dice Marín.
Extremistas
"reconvertidos"
Las
diferentes tendencias entre los anarquistas se expresan muy bien en
las páginas web (ver título aparte).
Entre
los anarquistas chilenos que ponen bombas hay varios ex Mapu Lautaro,
que cumplieron cárcel por asaltos y hechos de sangre tanto en las
postrimerías de Pinochet como en los años 90, y se
"reconvirtieron". El colectivo Kamina Libre fue su cuna. Se
trata de personas que tienen 15 años de experiencia carcelaria,
quienes se unen con jóvenes aproblemados como Pitronello, que son
terreno expedito para sembrar la cultura del anarquismo.
Los
grupos más jóvenes que están surgiendo ahora no tienen esa
experiencia, y hay temor porque podrían ser más riesgosos.
La
lucha de los anarquistas tiene un fin único: destruir el Estado. Su
mensaje tiene ribetes de "romanticismo": hablan del fuego
que libera, que purifica, del olor a la pólvora. El extintor, por
ejemplo, se ha transformado en un ícono.
El
anarquismo sin bombas de Melissa, la presidenta de la FECh
La
recién electa presidenta de la FECh, Melissa Sepúlveda, se declaró
"anarquista libertaria". En su discurso de proclamación,
dijo que "este modelo debe ser desmontado desde sus raíces".
Y aclaró que su disputa no es sólo educacional, sino "en
contra de la totalidad de un modelo que se sostiene sobre la base de
injusticias y desigualdades". En esa ocasión, dijo que "una
de las herramientas principales para demostrar nuestra fuerza es a
través de las movilizaciones, salir a las calles...". Hoy le
preguntamos:
-¿Qué
otras formas de lucha considera válidas?
-Hay una diversidad de mecanismos que tienen que ser determinados por
los mismos estudiantes y sus asambleas. No puede ser una operación
vanguardista, sino en el contexto. Hoy nuestra tarea es poder dotar
de contenido las consignas, en virtud del contexto. Por lo tanto, el
cómo se ve la movilización va a estar determinado por la decisión
de los propios estudiantes.
-¿Considera
válido poner bombas como una forma de llamar la atención a sus
demandas?
-No. Cada acción política debe estar en función del contexto. Hay
que consultar al movimiento de masas y que delibere. Precisa que "la
corriente anarquista tiene muchas tendencias y el sector con el que
nos podemos identificar es el comunismo libertario, que reconoce el
movimiento de masas, y no posiciones vanguardistas para llamar la
atención. Esa es otra corriente.
Etiquetas: anarquia, aparatos ideológicos de estado, imbeciles autodenominados periodistas, la nostalgia ya no es lo que era antes, punk rock
# posted by Metal Guru : 12/02/2013 12:13:00 p.m.