Delirio Místico: "A mon seul désir" (Según mi solo deseo)
"La discusión sobre el comunismo no es académica. No es un debate sobre lo que se hará mañana.
Desemboca en, y forma parte de un conjunto de tareas inmediatas y lejanas de las que no es más que un aspecto, un esfuerzo de comprensión teórica" (Gilles Dauvé)
martes, julio 26, 2016
El especial de Sonny Sharrock en Fantasma del Espacio/Angelitos x Angela
Hablando de Brotzmann y Last Exit, recordé que una vez hacia mediados de los 90 llegué como a las 3 AM a la casa familiar, y me puse a ver TV. El cable era nuevo para todos nosotros en esa época. Paso rápido por Cartoon Network y me parece ver al Fantasma del Espacio conversando con Thurston Moore, el infiel guitarrista de Sonic Youth. Creo que estoy loco, pero en esos años no bebía ni fumaba nada. Me quedo observando, y de repente caigo en cuenta de que ese programa era un homenaje al recién fallecido Sonny Sharrock: uno de los pocos guitarristas eléctricos del free jazz.
No me acordaba de esto hasta hace pocos días, cuando pontificaba acerca de las virtudes de Last Exit con algunos camaradas que no los conocían. Busqué en youtube, y por supuesto el programa si está ahí! Todos los niños deberían verlo. Sirve de antídoto contra varias mierdas.
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Y hablando de mierdas...no deja de sorprenderme la inconsistencia del medio libertario local, que sigue prendiendo velas a la diva del PC gringo, Angela Davis, y hasta se extrañan de que haya sido recibida y manejada precisamente por ese aparato contrarrevolucionario.
No nos cansaremos jamás de defender el verdadero sentido del comunismo (sin clases, sin Estado), ni de denunciar el fraude de etiquetas que implica el que esa variedad de socialdemocracia, los hijos de Stalin, Gorbachov, Lucho Corvalán y Gladys (la reina madre, reemplazada ahora por las dos princesitas Karol y Camila), usurpen el nombre de partido "comunista".
Son un aparato contra-revolucionario consciente, y siempre han sido y serán enemigos de la revolución proletaria.
Pero algunos libertarixs/autónomxs/antiautoritarixs o como quieran llamarse se hacen ilusiones sobre este sector en pleno año 2016, es decir, cuando su labor como partido a favor del orden social burgués ya es conocida desde hace casi un siglo.
Veamos por ejemplo lo que dice Radio Kurruf (https://radiokurruf.wordpress.com/2016/07/19/el-oportunismo-politico-durante-la-visita-de-angela-davis/):
"Feminista, vegana, luchadora racial y anticarcelaria. son algunas de las características que nos llevaron a estar presentes en esta segunda visita de Angela Davis al territorio llamado $hile".
OK. Margaret Thatcher era una "mujer luchadora", también la Pasionaria. El problema es que ambas lucharon a favor de la burguesía, en dos versiones diferentes: conservadurismo inglés de los 70/80 y estalinismo ruso-español de los 30/40. Hitler por su parte era estrictamente vegetariano, y varias supermodelos se niegan a usar abrigos de piel y cotizan para Grrenpeace y PETA...
¿Y qué?!
Esto es lo que se llama perder (o no haber tenido nunca) el "punto de vista de la totalidad". Puras parcialidades separadas que hacen que los anarquistas sean víctimas de diversas ideologías en boga y caguen abiertamente fuera del tiesto. En fin....
¿De donde proviene en realidad este "oportunismo político"?
De quienes al no comprender la vinculación entre teoría y práctica, creen que superan la "ideología" despreocupándose de ella, y reivindicando sólo las imágenes de resistencia, desfasadas y totalmente prostituidas.
Los Rolling Stones le dedicaron a Angela una canción. Yo les dedico a todos sus fans "Radical Chic", de J. Church, dentro del EP "Analysis, yes very nice".
Una compañera envió este texto, que trata de este mismo fenómeno.
“La ideología, tan “revolucionaria”, como
pueda ser, está siempre al servicio de los amos, es la señal de alarma que designa al enemigo camuflado”.
Desde hace semanas amigxs y
conocidxs comenzaron a preguntarme:
“oye, y vas a ir a lo de Angela Davis?” a
lo que yo respondía sin pensar(lo) mucho o más bien nada “no”. En dichos
momentos no me esforcé en justificar mí no asistencia y por otro lado no
comprendía mucho el entusiasmo generalizado al hablar de ese evento social.
Cabe señalar porque es importante
para la comprensión de este documento que la totalidad de personas que me
comentaron sobre la venida de la “celebridad” Angela Davis, se autoproclaman o
definen como anti sistémicos, anarquistas incluso de la variante insurreccionalista. Este punto
lo dejaremos por un segundo para retomar luego.
Por qué no asistí a tan
importante evento social:
1. Angela Davis es parte del PC (gringo).
2. La actividad estaba organizada
por la “ilustre” municipalidad de Recoleta al mando del otro integrante del PC (shileno)
Daniel Jadue. El que a su vez tenía a la policía roja resguardando la seguridad
del evento. Lo que por supuesto haría que la actividad fluyera como un río de
caca.
3. A modo de dato, pero no menos
importante, la señora Davis en los 80 fue candidata por el PC norteamericano a
la vicepresidencia de ese país. Creo que ningún anarquista por definición puede
apoyar a alguien que se postule a un cargo de gobierno. Y acá seamos tajantes y
serios con la idea: NO SE PUEDE APOYAR.
Soy anarquista. La lucha anticarcelaria
y contra el racismo son parte integrante de mi pensamiento, y claramente la
adhesión a un partido político no. Mi critica no es hacia el alcalde Jadue o
Karol Cariola o las decena de alternocuicos que participaron en su conferencia
en el marco del encuentro EX – céntrico y hablaban del “after Angela Davis” si no
hacia los “compañerxs” que asistieron. En qué estaban sus mentecillas pensando?
Acá es donde retomo el punto sobre que
los que me hablaban e invitaban a ir a la “pobla” a ver a Angela son
autoproclamados antisistémicos. Llámenme purista pero no iría ni a palos a ver
a un(x) integrante del partido comunista norteamericano, por muy vegana,
feminista, anticarcelaria, ex presa, lesbiana y con un hermoso corte de pelo (por
ahí me contaron que Gladys Marín tenía buenas piernas). Repito sin ánimo de ser
pesadx: la base del anarquismo consiste en estar en contra del Estado y todo lo
que quiera ser parte de este. Si no, no es anarquismo, sino otra cosa muy
diferente. En un medio que leí salía que en su visita a la población asistieron
“pobladores, políticos, académicos…” falto poner que en este espectáculo
también asistieron insurreccionalistas, que supuestamente están en insurrección
permanente contra lo existente.
Una vez más, resulta claro que “no se puede combatir a la
alienación por medios alienados”.
Dime con quien andas y te diré quien eres/Marxismos: leninismo.
DIME CON QUIEN ANDAS…(ACERCA DE LA EUFORIA POR LA VISITA DE LA ESTALINISTA
A. DAVIS).
Cuando de mitología se trata, la
ultraizquierda y el anarquismo nunca se quedan cortos: Al parecer, en la medida
que alguien haya estado cerca de un “fierro”, la naturaleza revolucionaria de
sus posiciones habla por sí sola y no es necesario discutir nada más.
Si se sigue con esa tendencia
hasta el final, deberíamos terminar admirando a cualquier milico y/o fascista porque
esos sí que nunca han tenido mayores problemas para armarse.
Fetichismo del fierro….me parece
que es hasta un fenómeno falocrático…basta mirar todos esos logos llenos de
cañones y gatillos que todavía capturan la economía libidinal de tantos y
tantas jóvenes y no tan jóvenes “antisistémicos”, excitándolos. Pongo antisistémico entre
comillas porque….¿contra qué sistema están en realidad? Si estuvieran contra el
sistema capitalista en todas sus formas, no veríamos el grotesco espectáculo de
pretendidos revolucionarios antiautoritarios yendo a prenderle velitas a la
diva del Partido “Comunista” de Estados Unidos: Angela Davis, que por lo demás
nunca fue Pantera Negra, y que siguió siendo fiel al capitalismo de Estado ruso
hasta el final. Prueba de ello es que en 1979 fue a recibir a Moscú el premio
Lenin de la paz, y en los 80 fue candidata a vicepresidenta junto al
estalinista gringo Gus Hall, también del P”C” de USA.
Mientras tanto, otros “libertarios”
se deleitan en la contemplación del “giro” de otro viejo estalinista, el Tío
Ocalán del PKK, hacia posiciones de “confederalismo democrático”. Qué tiempos….Aunque
en realidad, eso de “anarquistas” apoyando facciones imperialistas no es nada
nuevo, y ya fue bastante patente y patético en España 1936/9.
La historia se repite, una vez
como tragedia, y muchas veces como tragicomedia.
1. Al ser la primera revolución triunfante, la Revolución rusa produce un
efecto excepcional sobre el movimiento obrero internacional. Saludada con
entusiasmo por los revolucionarios de todo el planeta, se convierte en ejemplo
a seguir para el conjunto del proletariado mundial del cual constituye la
"vanguardia". A partir de 1918, los bolcheviques viven expectantes de
la revolución en Occidente ; los signos de descomposición del capitalismo,
entrado en su última fase de "putrefacción imperialista", son visibles
en todas partes.
2. La revolución soviética húngara, dirigida por Bela Kun (1918), encuentra su
mejor teórico en la persona del joven filósofo Georg Lukacs (nacido en 1885). A
través de una serie de artículos publicados entre 1919 y 1923, Lukacs se convierte
uno de los principales portavoces del marxismo revolucionario en la Tercera
Internacional. La publicación en 1924 de su obraHistoria y Conciencia de
Clase produce el efecto de una bomba. Condenado por la nueva ortodoxia
comunista como revisionista, Lukacs inaugura su carrera de pensador
"marxista-leninista", caracterizada por una serie de autocríticas, y
rechaza su propia obra. Y es que la idea fundamental de Historia y
Conciencia de Clase contradice en todos los aspectos el mecanismo
filosófico de Materialismo y Empiriocriticismo de Lenin.
3. Paralelamente, en Italia del Norte, el movimiento de los consejos y de las
ocupaciones de fábricas en Turín tiene a Antonio Gramsci como principal
teórico, fundador del Partido comunista italiano. Lector ferviente de
Maquiavelo, Gramsci descubre en el partido revolucionario al
"Príncipe" de los tiempos modernos, y en los consejos obreros la
forma adecuada para realizar el poder proletario. El partido es el medio por el
cual la clase obrera accede a la conciencia de sus tareas, y el marxismo no es
una ciencia teórica neutra (para explicar la economía y la sociedad), sino la
"filosofía de la praxis" que hay que realizar. El partido
revolucionario se limita a decir la verdad de la clase, pero esa verdad sólo
puede afirmarse de forma práctica en los consejos, "donde todos son, al
mismo tiempo, maestros y discípulos".
4. Según Gramsci, preparar la clase obrera para que alcance su meta histórica
significa efectivamente "organizar al proletariado en clase
dominante". El descubrimiento de los consejos obreros por el proletariado
revolucionario es el hecho principal de las revoluciones del siglo XX. El
consejo obrero es "el órgano más adecuado que el proletariado haya
conseguido expresar desde la experiencia viva y fecunda de la comunidad del
trabajo". Es el fundamento del "Ordine Nuovo".
El estalinismo
1. Las metamorfosis de la Revolución rusa y el desarrollo de la burocracia como
nueva clase dirigente van a transformar la teoría revolucionaria de Marx en una
ideología utilizada para justificar el sistema político instaurado en Rusia. El
marxismo-leninismo ortodoxo y dogmático tuvo sus sacerdotes y sus fieles.
Jdanov, en nombre del Partido comunista de la URSS, legisla para todo el
movimiento comunista internacional en materia de doctrina, arte, ciencia y
filosofía. El "diamante" (materialismo dialéctico) y el
"realismo socialista" constituyen la "ciencia fabulosa" que
reducen a la nada todos los descubrimientos "burgueses, cosmopolíticos y
objetivistas" (como el psicoanálisis, la teoría relativista de Einstein,
la pintura impresionista, etc.).
2. Dos ejemplos franceses pueden ilustrar ese modelo de marxismo ortodoxo ; se
trata de Roger Garaudy y de Louis Althusser. El primero sigue un itinerario
político e ideológico más o menos fiel a la evolución del Partido comunista
francés (PCF) del que fue dirigente entre 1945 y 1969. Su primer trabajo
filosófico es su tesis doctoral presentada en 1953 en la Sorbonne.La Teoría
materialista del conocimiento se inscribe dentro de la ortodoxia
jdanovista que define al marxismo como una "filosofía" científica.
Partidario del dogmatismo ideológico contra las tendencias críticas que se
amplifican tras la muerte de Stalin, Garaudy tan sólo se convirtió al
liberalismo muchos años después. Autor de Humanismo y Marxismo, de
la Moral marxista y de un importante trabajo sobre Hegel, Dios
ha muerto, se convierte en director del "Centro de estudios y de
investigaciones marxistas" y organiza las "Semanas del pensamiento
marxista". En Realismo sin orillas, se abre al arte "burgués" y
sale en defensa de Kafka, de Saint-John Perse y de Picasso. Al mismo tiempo,
entabla un gran diálogo con los cristianos y participa en varios debates con
teólogos católicos y protestantes, en búsqueda de un entendimiento y de una
convergencia. Partidario de un "socialismo abierto y humanista",
Garaudy defiende la causa de Dubcek en Checoslovaquia y condena duramente la
intervención rusa, por lo que es amonestado por su partido.
3. Louis Althusser, sin acceder a la jerarquía del partido, ha desarrollado en
una relativa independencia una nueva interpretación de la obra de Marx.
Profesor en l'Ecole normale supérieure, donde se juntan numerosos discípulos,
apela a la gran tradición filosófica del "socialismo científico" :
"Marx - Engels - Lenin - Stalin - Mao." Althusser, miembro del
partido, proclama que "Stalin es uno de los filósofos más importantes de
nuestro tiempo". En sus dos libros La Revolución teórica de Marx y Para
leer el Capital, intenta fundar una "filosofía marxista",
completando la teoría científica de la historia descubierta por los fundadores.
Con ese propósito, toma prestados de filósofos modernos, generalmente
estructuralistas (como Claude Levi-Strauss, Jacques Lacan e incluso Gaston
Bachelard) conceptos nuevos para ilustrar una nueva lectura de Marx.
4. Según Althusser, todas las obras de juventud de Marx no son todavía
"marxistas" y siguen influenciadas bien por Hegel, bien por
Feuerbach. Así ocurre con el concepto fundamental de "alienación". La
obra científica y específicamente "marxista" de Marx empieza con El
Capital, es decir, después de 1867. Negando cualquier aspecto humanista en
el pensamiento de Marx e insistiendo sobre su carácter científico, Althusser
opera un regreso a la antigua ortodoxia, a través de la fidelidad al
estalinismo ideológico. Su influencia en el seno de una fracción de la juventud
estudiantil y de los medios intelectuales de izquierdas le vale una cierta
tolerancia por parte de la dirección del PCF que puede temer el fortalecimiento
de corrientes pro-chinas, dentro y fuera del partido.
El revisionismo postestalinista
1. La muerte de Stalin primero y luego el "Informe Kruschev" en el XX
Congreso del PCUS desencadenan una inmensa campaña de crítica a través de todo
el movimiento comunista internacional. Pero es sobre todo la insurrección de
Budapest (1956) que marca la época del "deshielo". Los intelectuales
de los países del Este van a proporcionar la mejor introducción a los temas
fundamentales del pensamiento marxista a través de la amplia crítica
desarrollada por esos autores "revisionistas" de los años 1956-1957.
Mediante su crítica al totalitarismo estalinista, preparan las armas que
utilizarán los insurrectos de Polonia y Hungría en su lucha contra la dictadura
burocrática. Según esa crítica, todas las alienaciones analizadas por Marx se
encuentran en la sociedad socialista y denunciadas como tales. La lucha por la
"desalienación" total de la humanidad parece entrar en una nueva fase
histórica.
2. El aplastamiento de la insurrección húngara provoca una profunda crisis de
conciencia en los intelectuales comunistas de Europa. Muchos abandonan el
partido y descubren el "aire puro de la crítica". En Francia, todos
los animadores de la revista Arguments viven la experiencia
estalinista y el drama de la desestalinización. Arguments quiere
ser la tribuna de un "nuevo marxismo", abierto, humanista y
antidogmático. Poniéndolo todo en duda, se especializa en el
"cuestionamiento". Sus principales redactores : Kostas Axelos, Edgar
Morin, Jean Duvignaud, Fougerollas, F. Chatelet, L. Goldmann, G. Lapassade y
Henri Lefebvre. Todos van a contribuir en la elaboración de ese nuevo marxismo
"desdogmatizado" y ampliamente "revisado".
3. Henri Lefebvre, antiguo miembro del PCF, es para muchos especialistas el
pensador más brillante de esa escuela. Operando una especie de regreso a los
orígenes a partir de Problemas actuales del marxismo (1958), escribe una
autobiografía crítica, La Suma y el Resto, en la cual pone al día los temas
esbozados en sus primeros libros (La Conciencia engañada y Crítica
de la vida cotidiana). Insistiendo sobre la importancia del concepto de
alienación en el pensamiento de Marx y para la crítica del mundo moderno, Henri
Lefebvre declara la guerra al dogmatismo y analiza el fenómeno estalinista. El
conjunto de su obra le hace considerar por los "ortodoxos" como el
"jefe de filas del revisionismo internacional". La obra de Lefebvre,
cuyos ejes principales son la crítica de la sociedad moderna y el
restablecimiento de la teoría marxiana en su verdad original. Sin embargo,
tiene el defecto, según algunos de sus alumnos, de hacer algunas concesiones a
los pensadores a la moda, en particular en los ámbitos sociológicos y
lingüisticos.
Estudiar Derecho/Abajo la Constitución: no más códigos ni leyes
Sobre el estudio del derecho.
Cualquiera que sepa leer, puede
estudiar Derecho, y no debería irle mal. El problema es tener que soportar
tantas otras cosas….profesores momios, compañeros y compañeras de curso
abiertamente ahuevonados, lenguaje especializado y burocratizado, fetichismo
jurídico en profesores y alumnado, que de hecho no comparte con ninguna otra
carrera…etc. Etc. Etc. Pero se puede.
En mi caso, yo prefería estudiar
Sociología en la U. de Chile, pero a fines del 87 el rector designado por la
dictadura, Federici, decidió cerrar los ingresos a dicha carrera por un tiempo.
En la introducción a la Sociología Teodoro Adorno dice que siempre el estudiante
de “sociología” era considerado sospechoso de “socialismo”. Así hubiera sido en
mi caso, pero como no pude entrar ahí, una vez que comprobé por la prensa que
no me había ido mal en la Prueba de Aptitud Académica, postulé en primer lugar
a Derecho en la U. de Chile, y ahí quedé.
Como entré a estudiar teniendo
aún 16 años de edad, el cerebro estaba fresquito y los dos primeros años me fue
muy bien. Después ya no estaba tan fresquito y además aprendí que con un esfuerzo
mucho menor pasaba igual de curso. Casi no iba a clases los últimos años, pero
no faltaba nunca a la escuela. Primero me juntaba con 2 o 3 camaradas y nos íbamos a beber chicha
mezclada con pipeño en el Galindo: un barucho que ahora es restaurant y se
gentrificó abiertamente. Costaba como 120 pesos la caña. A las 11:00 volvíamos
al recreo largo (15 minutos), a juntar más camaradas y dinero, y nos íbamos a
seguir bebiendo en el Da Noi o El mastique, en Diagonal Paraguay con Portugal,
litros y litros de cerveza, toda la tarde. No sé de adonde salía la plata para beber tanto….muchas
veces de los depósitos que recibían los estudiantes alcohólicos de provincia.
Hacia inicios de los 90 la
escuela era tan fome que solíamos pasar más tiempo en los pastos de Macul con Grecia:
los ultrones eramos muchos más en número, y todos recuperaban en el
supermercado de la esquina, por lo que comer y beber era casi gratis.
Lo que más me llamó la atención
siempre fue que la mayor parte de la gente interesante duraba un año o dos, y
se iba a otras carreras como Periodismo o Literatura. De ahí salieron dos desertores ien conocidos: Jaime Pinos, el poeta, y Patricio Fernández, el jefe de The Clinic.
Más me llamaba la atención en todo caso que en una era tan “izquierdista” llegara tanto gil
que luego de unos meses se desilusionaba y declaraba cosas tales como: “me voy
a ir, porque veo que el Derecho no sirve para luchar por la justicia”. Yo les respondía
con: “¿No leíste nada de Marx? ¿Qué creías
que era el derecho sino un instrumento al servicio de la clase dominante?”. En
fin….su ingenuidad me resultaba sorprendente, y hasta irritante. Pero parece
que no es inusual, ni siquiera al día de hoy: mucha gente entra a la
universidad porque cree que debe hacerlo, y una vez ahí adentro empieza a tomar
conocimiento de la carrera seleccionada y si es que le gusta o no, o si tiene o
no dedos para el piano. Cuando les va como las huevas, se van y dicen: “no era
lo que esperaba”, o peor, creen que fue válido llegar hasta esos extremos para
recién poder concluir cosas como “esta carrera es una mierda”. Si los imbéciles
volaran…
Y podrían ahorrarse tantos displaceres
leyendo un poco más, un poco antes. Lo esencial es eso: lo que uno estudia por
su cuenta.
Va un prólogo que redacté a
petición del camarada y colega Rodolfo Montes de Oca, para un libro que compila
varios de sus escritos “jurídicos” y que debería ser editado en algún momento cercano en el tiempo en Venezuela.
Prólogo para el libro de Rodolfo Montes de Oca “Civis Seditious-Textos
jurídicos de un abogado heterodoxo”.
1.-Recuerdo que hacia principios
de la década del 90, en el recién reestrenado ambiente anarquista
metropolitano, a no pocas personas les llamaba la atención que existiera un
grupo de estudiantes anarquistas en la Escuela de Derecho de la Universidad de
Chile. El colectivo se llamaba “cadáver exquisito”, en homenaje a una técnica
surrealista de escritura colectiva, porque curiosamente todos los integrantes,
que proveníamos de diversas expresiones del marxismo local de los años 80, nos
habíamos “anarquizado” no por la lectura de ningún clásico, sino que por la
influencia de Antonin Artaud, sobre todo de su “Carta a los poderes”, en la muy
estimulante edición argentina de Argonauta (y luego, la mayor influencia para
muchos fue Evaristo y la Polla Records: en la época de la dictadura, pese a todas las prohibiciones, circulaba
profusamente toda clase de literatura marxista-leninista, pero ni en los 80 ni
hasta ese entonces nadie había visto jamás libro alguno de Bakunin).
En todo el ambiente libertario de
ese entonces se entendía, como pareciera obvio, que Derecho es igual a Ley, y
Ley es igual a Estado y Orden -que además no es cualquier orden sino que el de esta sociedad burguesa-, y que por ende nada
tenía que ver nuestra bella y querida Acracia con el estudio de la horrible
disciplina jurídica, estudiada por quienes luego inevitablemente tendrían que ejercer
su profesión como horribles leguleyos, desde las mismísimas entrañas de la
bestia estatal y capitalista: los tribunales de “Justicia”.
La idea de un “abogado
anarquista” puede resultar a simple vista tan chocante como la del “banquero
anarquista” de Pessoa, y la prueba de eso es que se pueden contar con los dedos
de una mano:
-Desde Italia, a fines del siglo
XIX, el compañero Pietro Gori, famoso por sus brillantes defensas de
anarquistas criminalizados por el Estado, pero que al menos en su aporte “criminológico”
manifestado tanto en clases en la Universidad de Buenos Aires durante su exilio
argentino, y en la publicación de la revista “Criminología moderna" parece no diferenciarse
mucho de las pretensiones científicas de dicha disciplina en esos tiempos, de
Lombroso a J. Ingenieros.
-Desde España, también a fines
del siglo XIX, don Pedro Dorado Montero, que publicaba frecuentemente en las
revistas anarquistas de su tiempo, como La Revista Blanca, firmando como P. Dorado, y a quien incluso los cuadernillos de la publicación
Etcétera-Correspondencia de la guerra social han homenajeado en el número 69 de
su colección mínimas con una valiosa selección de textos breves, más el índice
de un interesante libro llamado “Valor social de leyes y autoridades”…
¿Alguien más? No recuerdo más.
No en vano a principios de los
70, en la ciudad francesa de Tolosa, futuros miembros del Movimiento Ibérico de
Liberación (el 1000) trataron de incendiar la facultad de derecho por
considerar que era “un nido de fascistas”…Siendo optimistas, creo que por cada uno
o dos “abogados libertarios” (que suena menos tremendista y contradictorio que
“abogados anarquistas”) esas facultades deben producir a lo menos un millón de
abogados fascistas y varios millares de socialdemócratas.
2.-Ante esa avalancha de crítica
y escepticismo más o menos justificado sobre quienes ejercemos este oficio, mi
respuesta siempre fue la misma: En comparación a los juristas, ¿son acaso “mejores”
o más “inocentes” los profesores (y por añadidura los estudiantes de pedagogías
varias)? Creo que no: de entrada, los abogados entramos en contacto directo con
una proporción más o menos minoritaria de la población general, no así quienes
moldean la mente y el cuerpo de toda la infancia del mundo día tras día, año
tras año, dentro y fuera de las salas de clases. ¡Y qué decir de ingenieros,
médicos, etc.! Como dirían los Sex Pistols: ¡nadie es inocente!, o en términos
más filosóficos y hegelianos: “Inocentes, las piedras”.
Pero aunque la pedagogía evoca
una serie de imágenes que para los libertarios son unívocamente detestables: la
palmeta –instrumento de tortura sutilmente diseñado para causar un buen nivel
de dolor a las manos y nalgas de quienes recibían su golpe, mediante agujeros
que impedían que el aire opusiera resistencia a tan bella herramienta de
madera-; la letra que con sangre entra; el Silabario hispanoamericano que al
enseñarnos el pra-pre-pri-pro-pru nos dice que “los policías llevan
presos y encierran a todos los que se portan mal” (los subrayados están
en el texto original), etc., no pocos desde los ambientes libertarios se han
atrevido a postular y ensayar incluso una “pedagogía libertaria”, asumiendo que
algo así fuera posible (y deseable).
La pedagogía, al igual que el
derecho, la ciencia y casi todo lo que se nos ocurra pensar, también está marcada a sangre y fuego, y
totalmente influida o determinada, como un concepto que es propio de las
sociedades ya divididas en clases y con un poder político separado de la
comunidad humana. De hecho,
etimológicamente proviene del griego: paidos
y agogos: niño (o hijo) y
conductor (o guía). El “pedagogo” conduce al niño, lo dirige. Ciertos
diccionarios etimológicos agregan además que originalmente el “pedagogo” era el
esclavo encargado de llevar de la mano al niño entre su casa y la escuela. Como
es fácil advertir, el término está teñido de autoritarismo y adultocentrismo, y
en definitiva de toda la Dialéctica del amo y del esclavo.
Y así y todo hay quienes sueñan
con liberar la pedagogía…siendo que más bien se trataría de destruirla.
El programa del comunismo
anárquico debiera incluir también la abolición de la pedagogía y los diversos saberes especializados y puestos al
servicio de la vieja mierda, del Poder.
3.- A diferencia de la pedagogía,
el Derecho no goza de ninguna simpatía libertaria. Es un campo o sector de la
realidad donde al igual que en el grueso de los marxismos, al anarquismo le
basta con proyectar su abolición repentina y/o disolución gradual a medida que
el día después de la revolución avancemos a paso firme hacia la sociedad sin
clases, sin Estado, y sin “Derecho”.
En cuanto a eso, pareciera que ni
siquiera hay diferencias entre marxismo y anarquismo: el objetivo final de la
lucha por la liberación individual y colectiva, el comunismo (sociedad sin
clases) y/o la anarquía (sociedad sin Estado), que a mi entender están tan
imbricados como el capitalismo y el poder estatal, incluye también la abolición
del Derecho como esfera especializada y separada.
Pero el Derecho existe. Y
conocerlo puede tener no pocas ventajas. Cuando hablamos de Derecho, así con
mayúsculas, nos referimos en realidad principalmente a este Derecho: el de la sociedad
capitalista y estatal. Pero también han existido y en parte subsisten otros derechos,
otras formas “jurídicas”, más o menos especializadas, que diferentes
sociedades, culturas y comunidades han generado en distintos tiempos y lugares.
Sobre esto último (la posibilidad
de “otros derechos”) nos hemos detenido bastante poco: En general asumimos que
“derecho” es únicamente el Derecho estatal propio de la Modernidad capitalista,
y en rigor es ese “Derecho” el que queremos abolir.
No en vano el Derecho de nuestro
tiempo es el producto de lo que algunos han llamado “el secuestro del Derecho
por el Estado”, un proceso mediante el cual el concepto mismo de lo jurídico es
reducido hasta convertirlo en monopolio estatal. Hasta el lenguaje común lo
denota: cuando alguien entra a estudiar derecho, la gente dice de él que va a
“estudiar leyes”.
P. Dorado decía que más que un “Estado jurídico” lo que tenemos al frente es un “Estado legalizado”. Otro
jurista español más reciente, Alejandro Nieto, nos dice que el Derecho en el
siglo XIX se convierte en un rehén del Estado, y que “la consecuencia más
notable del monopolio del Derecho por el Estado es que terminó formándose una
unión hipostática de ambos: el derecho, si quiere serlo, ha de ser estatal; y
el Estado por su parte, ha de ser jurídico en el sentido de que ha de actuar
siempre con arreglo a derecho. En otras palabras, ambos se legitiman
mutuamente” (Crítica de la razón jurídica, 2007).
Pero, ¿qué pasa con esas otras
formas previas y/o coexistentes de derecho no estatalizado? ¿Tendrán un lugar
dentro de una sociedad liberada o por el contrario serán siempre formas de
subsistencia de las viejas lógicas mercantiles y autoritarias? ¿Será mejor ver
al derecho en bloque, y odiarlo también en bloque, o es más sabio entenderlo –y
usarlo- como un campo dinámico y complejo de múltiples fuerzas en tensión?
Sabemos bien que en todas las
revoluciones populares/proletarias un momento clave consiste en la destrucción
de todos los registros y títulos oficiales. Pero sabemos menos acerca de la
forma en que los revolucionarios han tenido que hacer frente a problemas de
distribución, de justicia, de solución de conflictos. ¿Qué principios aplican
ahí? ¿Cómo se organiza la comunidad humana liberada para resolver una serie de
conflictos interpersonales que necesariamente se seguirán manifestando?
4.- También existen, y no pocos, estudiantes de derecho, procuradores, técnicos
jurídicos y abogados, y siempre entre las filas de esa “especialización
disciplinaria” se va a manifestar también (como casi en cualquier otro sector
de la realidad que escojamos analizar) el conflicto de clases y la vieja pugna
entre poder y libertad, autoridad y revuelta: en otras palabras, el partido del
Orden contra el partido de la Anarquía.
En los 90, recuerdo que uno de
los anarquistas más veteranos que teníamos entre nosotros, el Lolo Saball, nos defendió
(o más bien, como decimos por acá, “nos prestó ropa”) contando la siguiente
anécdota: en su exilio en Francia había visto un muy buen libro donde unos compañeros abogados libertarios habían volcado todo su
conocimiento para dar forma a un verdadero Manual de infracción de leyes y
resquicios para trabajar menos declarándose enfermo o inventándose feriados,
burlar a la policía y los jueces, recuperar mercancías apropiándoselas, evadir
ciertos impuestos, etc.
Inspirados por ese ejemplo, recuerdo que por
ahí por 1992 en El Duende Negro
cuando todavía era fotocopiado, se publicó un escrito de uno de nuestros
compas, haciendo todo un análisis jurídico de la okupación de inmuebles.
¡Para eso entonces podían servir
los abogados! No era poco, pero, ¿podrían servir para algo más?
Pareciera que
no mucho. Y de hecho, más de 20 años después, ninguno de los otros miembros de
“cádaver exquisito” se considera anarquista, libertario, ni nada por el estilo.
El peso de la tradición los convirtió a casi todos en abogados respetables.
Además, hay que tener en cuenta que en esos años se produjo en Chile una masiva
despolitización/desradicalización de la juventud que hacia mediados de los 80
se había sublevado contra los milicos con todos los medios a su alcance.
5.-Pero, ¿por qué pasa eso? ¿Hay
una presión mayor hacia la adaptación respecto a los estudiantes de Derecho que
genera efectos de renegación más rápido y efectivamente que en otros campos del
saber académico?
Recuerdo haberlo discutido hace
un par de años en un Foro Antirepresivo en una Universidad en toma en la ciudad
de Valparaíso, cuando alguien preguntó acerca de cómo un estudiante de derecho
o abogado podía pretender ser “revolucionario”, si en toda su vida tenía más
bien que rendir pleitesía a la ley y a los poderes. Lo cual, dicho sea de paso, es totalmente
cierto: en nuestro medio, para obtener el título de abogado en la Corte Suprema
hay que aceptar jurar “por Dios y los Santos Evangelios”, y en cualquier
escrito y alegación verbal hay que partir por decir “Su señoría”, o “Usía Ilustrísima” o incluso
“Excelentísima”…
El otro expositor, abogado y viejo
militante trotskista, decía que un abogado era como cualquier otro compañero,
sólo que trabajaba en al ámbito jurídico, y que perfectamente podía ser un
revolucionario.
Yo discrepé, y sostuve que
efectivamente es a lo menos muy difícil que un abogado pueda ser un
revolucionario. Al hacerlo me sentía un poco como en los tiempos de las
críticas que mencioné en el primer punto. Pero así es la dialéctica, ¿no? Y es
la realidad la que es profundamente dialéctica, y tramposa (como la dialéctica,
ja).
Para ilustrar mejor mi posición,
opté por contar otra anécdota: una escuché de unos compas en en Asunción
(Paraguay) hace hartos años.
En esos territorios, así como
gran parte de Argentina y Brasil, la industrias de la soya transgénica llevan a
cabo una “acumulación originaria de capital” que no tiene nada que envidiarle a
las páginas más cruentas del volumen 1 de El Capital y su famoso capítulo XXIV.
Cómo sé que lamentablemente al grueso de los anarquistas la sola mención de la
palabra Marx les genera alergia, aunque estemos hablando de Groucho, me
contentaré con sintetizar en titulares lo que ahí trata el barbón: Expropiación
violenta de la tierra, y expulsión/contención/eliminación de las comunidades
tradicionales que quedaban. Por medios legales e ilegales, que Marx
abiertamente califica de “terroristas” (Si pueden superar la alergia, hagan
como Bakunin y lean con sumo cuidado el Libro 1 de El Capital. Mal no les va a
hacer…A mi juicio, este análisis es totalmente complementario con el de “Dios y
el Estado”).
En una de esas comunidades
deciden que uno de los suyos debe prepararse para ayudarlos, manejando con
eficacia las herramientas del enemigo, y sobre todo las leyes. El muchacho entra a estudiar Derecho en una
universidad, gracias al aporte de toda su comunidad. Cuando el joven recién iba
en segundo año de facultad, la comunidad discute acerca de cómo organizar y
llevar a efecto un corte de ruta. El muchacho pide la palabra y dice:
“disculpen, pero no creo que debamos hacer esto porque los cortes de ruta son
ilegales”.
6.- Luego de eso traté de dar mi
respuesta: El derecho es distinto a otras profesiones u oficios. Una de sus
principales características es que, ya desde su “invención” en la civilización
romana, los juristas y su Saber especializado ocupan un sitial intermedio entre
la Política y la Religión formales y organizadas. De ahí que en todas las
sociedades oficiales que conocemos (jerárquicas, patriarcales y
mercantilizadas), el Derecho es una parte esencial del engranaje de dominación
y explotación. De hecho, es prácticamente el cemento que mantiene articulada y
unida a la sociedad burguesa.
Una cuestión de por sí
interesante y polémica es el asunto de si pudiera ser de utilidad para los
revolucionarios conocer el material jurídico y su operatoria en detalle. Pero
otra cosa muy distinta es tratar de negar el hecho de que por libertarios y
subversivos que se crean ciertos sujetos individuales, su paso por el mundo del
derecho, sobre todo si necesita prácticamente actuar en el interior de las
entrañas del sistema jurídico oficial, no puede sino transformarlos
profundamente. Esa transformación en general tenderá a ser muy negativa: al
estudiante no se le premia por ser inquieto y creativo, sino que más bien por
todo lo contrario. Y por el sólo contacto, casi por osmosis, a los que se
manejen en el territorio jurídico les será imposible salir intactos del
contacto con una de las formas más concentradas e intensas de ideología
dominante.
El Derecho tiene una tendencia
intrínseca a la mistificación. Es un tipo particular de opio del pueblo. Quien
se dedica en su vida a lidiar con él, debe estar consciente de ese dato, en
todo momento, debe asumir en tanto jurista una “mala consciencia”, y no
sucumbir al fetichismo de la forma jurídica.
Sobre todo si tiene pretensiones
anticapitalistas, antiautoritarias, y revolucionarias. Aunque en cuanto a esto
a veces prefiero asumir que, el abogado “libertario”, al verse obligado a
actuar dentro de un terreno que fue configurado totalmente por el enemigo, es
en el mejor de los casos una especie de “socialdemócrata”…Me explico: lo
queramos o no, debemos estar claros de que al actuar en el escenario jurídico
actual estamos operando como un apéndice de ese sofisticado engranaje, somos
una pieza más en su eterno movimiento. Parte de nosotros se aliena en dicha
actividad. Por definición, no se trata de una actividad libre. Y al aceptarlo,
agachamos el moño…nos guste o no. De hecho, lo que hacemos al actuar “en el
Derecho” es similar a lo que hacen los buzos al sumergirse en el agua, con la
diferencia de que nuestro océano es un inmenso mar de mierda. Pero no estamos
obligados a quedarnos en ella, tragándola. Tenemos también el antídoto, cuando
salimos de ahí, pero esto es algo que no depende exclusivamente de nosotros
mismos, sino que necesitamos de nuestros pares y de las comunidades de lucha en
que ellos se forman y viven, impidiendo que se apague el fuego de la revuelta.
Nuestro primer deber, entonces,
sería el de “no dejarse mistificar”. Y el segundo, derivado, sería no
contribuir a que ese efecto “mistificador” de las formas jurídicas se extienda
a todo el resto (sean los compas, los defendidos, los otros libertarios, o la
sociedad en su conjunto).
Como decía el joven Lukács
(cuando todavía era un marxista revolucionario y no un jodido estalinista) en “Legalidad
e ilegalidad” (1920), “la
condición de una franca actitud revolucionaria frente al derecho y el estado”
consiste en “descubrir, bajo la máscara del orden jurídico, el aparato de
coacción brutal al servicio de la opresión capitalista”.
La contrapartida de eso es que además somos
nosotros los que manejamos herramientas muy apropiadas para plantear que en
esta sociedad toda actividad revolucionaria, subversiva, anticapitalista y
antiautoritaria, es violencia limpia, o si se quiere, “legítima defensa”: al
exhibir la violencia del Derecho, necesariamente hablamos a favor del derecho a
la violencia. Por algo Hobbes decía que uno de los peores enemigos del contrato
social son los profesores de derecho que enseñan doctrinas subversivas, y que “quienes
ofenden así” deben sufrir “no como súbditos, sino como enemigos” (cuatro siglos
después estas mismas posiciones siguen siendo defendidas por sujetos como
Gunther Jakobs).
7.- Y en este camino tan extraño, el del
derecho visto desde una posición libertaria, nos topamos con los trabajos de
Rodolfo Montes de Oca. Por mi parte, debo decir que primero me topé con sus textos
bajo la forma de pequeños folletos editados y distribuidos en distintas ferias
libertarias en la región chilena. La mayoría de ellos exponían posiciones
abolicionistas respecto de la cárcel y el sistema penal.
Al hojearlos, y leerlos, me llamaba la atención
que un compañero anarquista hiciera ondear coherentemente la bandera del
abolicionismo, puesto que al menos en el medio chileno los “abolicionistas” o
bien no existen, o se encuentran más bien recluidos cómodamente en lo que queda
de Academia. Ese abolicionismo light
pretende por lo general, al igual que el enfoque predominante en la burocracia
internacional de los derechos humanos, criticar tan sólo los “excesos” más
impresentables de la violencia estatal, o incluso cuando pretenden ser
abolicionistas de la “pena”, llegan a cuestionar la forma misma que asume en
tanto “sistema penal” propio de la modernidad capitalista (el ius puniendi en manos del Soberano, y la
expropiación del conflicto original a sus protagonistas), pero siempre desde
debajo de las faldas de la socialdemocracia en sus diversas variedades, y sin
denunciar explícitamente el mecanismo propiamente capitalista al cual todo esto
necesariamente se reconduce: la producción de mercancías (el “devenir-mundo” de
la mercancía, y viceversa).
Para nosotros la cuestión es diferente: dado
que la “pena privativa de libertad” es una invención propia del capitalismo,
que hubiera sido imposible de generalizar sin que a la vez se generalizara e
impusiera a todo el mundo la forma mercancía, la valorización del valor, el
sometimiento formal y real de todo lo existente a las necesidades de la
dominación del capital como infinita acumulación de trabajo muerto, nos parece
imposible tratar de abolirla sin abolir al mismo tiempo todo el conjunto del
edificio formado por la nefasta dupla del Estado/Capital.
En eso, me parece que las posiciones de
Rodolfo son claras y no admiten lugar a confusión alguna. Por eso, creo que su
mérito indiscutible hasta ahora es haber conseguido sacar al abolicionismo de
su entorno más comodificado, y acercar esas ideas a donde merecen circular, es
decir, en los ambientes libertarios.
8.- Llegando al final de este presentación a
la que el autor amablemente me invitó, procedo a destacar el valor e interés se
esta nueva obra, que Rodolfo ha subtitulado como “Textos jurídicos de un
abogado heterodoxo”. Según el Diccionario de la RAE heterodoxo es, en su
tercera acepción, el “disconforme con doctrinas o prácticas generalmente
admitidas”. Por cierto que en tanto “jurista” el individuo que se define como
anarquista o libertario va a ser visto siempre como tal, e inclusive agregaría
yo como un “hereje”, o como alguien que “no cree en el Derecho”: en definitiva,
como un “anti-abogado”.
Para mí, en estos textos lo que Rodolfo hace
es, cual materialista benjaminiano, pasarle al Derecho (en tanto parte
integrante de la historia) el “cepillo a contrapelo”. Por eso, desmenuza
cuidadosamente leyes y reglamentaciones que el común en los mortales raramente
tendrá el tiempo para analizar, y que a pesar de las pretensiones “populares”
de la burocracia bolivariana siguen siendo expresadas en un lenguaje poco abordable
para todos los no especialistas, y al
develar desde las entrañas de estos mecanismos legales lo que está en juego en
términos de las relaciones de poder, desacraliza el lenguaje pretendidamente
sagrado de la Ley, para exhibirla en su real significación y materialidad.
Lo realmente heterodoxo del material se
revela al lector ya en el Capítulo I, cuando entremedio del análisis
estrictamente “jurídico” se intercalan historias de resistencias locales,
sicogeografías peculiares en las que se cuelan “zonas temporalmente autónomas”
pobladas por crotos, payadores y anarcopunks. Poder popular “legalizado”,
servicio militar, nuevas leyes de policía y diversificación del control social,
formas de terrorismo de estado y formas de defenderse de él, inteligencia/contrainteligencia,
resistencias humanas individuales y colectivas contra el poder. En la
constelación de Rodolfo todos estos temas, problemas y rebeliones conviven y se
articulan y rearticulan constantemente, generando lo que él llama “cartuchos de
ideas para afrontar la contingencia”.
Posteriormente, en el capítulo II, toda la
maraña de temas ya referidos se vuelva conectar de una manera nueva, más
personal si se quiere, gracias al formato entrevista (una con El Surco, de la región chilena, y otra
con Destruye las prisiones, de la
región mexicana).
En definitiva, este libro es una invitación a
reflexionar y accionar. Mientras lo leía no podía evitar las ganas de gritar la
misma consigna que da título a este breve prólogo, y que vi alguna vez en la
prensa anarquista editada en la región chilena hacia fines del siglo XIX:
¡Abajo la Constitución: no más códigos ni
leyes!
Julio Cortés Morales
Santiago/Punta Arenas/Puerto Natales, septiembre-octubre de 2015.
¿Retorno a la naturaleza? O no
tanto…Las modelos de la portada están junto a la vegetación, pero ellas visten
corpiños y calzones suministrados por la segunda naturaleza, y sólo una de
ellas se ha despojado de la prenda superior, se tapa los pechos con las manos
en que destaca el rojo de las uñas. La otra chica, que viste de blanco
transparente, se tapa la frente y la entrepierna.
Confieso que este disco entra más
por la vista en un primer momento, y después la música elegante y sintética empieza
a apoderarse de uno, poco a poco. En su momento, hubo variadas formas de censura, que hacían al disco aún más deseado.
En sus discos anteriores estaba todavía
Brian Eno en Roxy Music, o su sombra. Brian Ferry lo echó, pero dijo: “a Eno le
va a ir bien sólo”. ¡Tenía razón! Gracias a eso tenemos Here come the warm jets, Taking Tiger Mountain (by
strategy), Another green world, y Before and after science, por mencionar 4
obras maestras indiscutibles de Eno.
En Country Life creo que tenemos
al Roxy Music recién en “estado puro”. En base a estos resultados hay que
juzgarlos. Uno no puede evitar escuchar cómo esto resonó en Bowie, parte del krautrock
más mecánico, y en el post punk.
Mis gustos bastante diferentes a
esto me hacen disfrutar más los temas sueltos, sobre todo en lo que me parecen
joyas pop como “La emoción de todo esto” y “Todo lo que quiero es a ti”. En
otros momentos como “Y si toma toda la noche” me convencen mucho menos, aunque
cuando Andrew Mackay empieza a azotar su saxo, es algo bastante disfrutable. Luego
viene una balada dolorosa que no está nada mal (Bitter Sweet: agridulce, y así
suena, y no sé por qué los elementos más circenses del tema me hacen hasta
recordar al Alice Cooper de “Bienvenido a mi pesadilla”! Lo mismo con Triptych,
el tema 7).
Una vez leí que Roxy Music se arrepintió
de tocar justo después de sus teloneros The Clash, tras ir llegando Brian Ferry
en su limosina blanca y considerar el estado de excitación en que los punk city
rockers tenían al público. Los mismo le pasó a Emerson, Lake and Palmer por esa
misma época (segunda mitad de los 70) cuando en Italia estaban siendo
teloneados por Area, y prefirieron esperar una larga pausa para que el
proletariado juvenil italiano se calmara y así los ELP no palidecieran tanto en
comparación al Internacional POPular Group. Por cierto, hace poco encontré en
el persa Bío Bío la edición japonesa del “Event 76”, un excelente concierto de
Area (con formación incompleta, mientras dos músicos andaban de gira con otro
proyecto), pero con Paul Lytton y Steve Lacy en percusión y saxo soprano
respectivamente. El gran Demetrio Strattos distribuyó a modo de instrucciones
los siguientes conceptos: SILENZIO (silencio), IRONIA (ironía), SESSO (sexo),
VIOLENZA (violencia) e IPNOSI (hipnosis). Y luego de eso, todos improvisaron
magistralmente y el público de la Universidad estatal de Milán respondía
emocionado y con grandes aplausos. En este tipo de eventos uno entiende que la
etiqueta de prog rock o fusión para Area es muy inadecuada: ellos estaban más
bien trabajando en una zona que demolía la distinción entre free jazz y free rock.
A propósito de la vida en el
campo, recordé que un imbécil opinó en estos comentarios hace un tiempo, donde
habíamos puesto un fragmento de Marx/Engels sobre el campo y la ciudad, que
quien suscribe estas líneas es un hipócrita por no irse a vivir al campo y
abandonar los privilegios que tendría acá en la ciudad (¿Eso incluye los viajes
a diario en la línea 4 del metro?). Huevón: lee bien. En parte alguna dije que
la solución a algo fuera irse al campo, imbécil de mierda. Idea idiota en la
que nunca he creído, y que ya Marx criticaba cuando ciertos comunistas de su tiempo
postulaban que había que venirse a fundar comunas campestres en el Nuevo Mundo.
El capitalismo reconfigura totalmente la relación campo/ciudad, y los destruye
a ambos, tonto huevón. A ti también te destruyó, el cerebro por lo visto. Trata de leer a Henri Lefebvre, “Lo
rural y lo urbano” por ejemplo, y sobre
todo las ediciones locales que han hecho los compas de Praxis. No te harás
menos imbécil, pero tal vez aprendas a disimular un poco. Y por último, si te
caigo mal: ¡no entres a este espacio, que está hecho exclusivamente para
camaradas y amigxs! ¡Fácil y bonito!
Ah, disculpen la digresión. El
disco sigue transcurriendo entre mareas de emoción eléctrica y sensualidad.
Casanova, suena como…música para follar. No es mala idea. (Hay un motel excelente
en pleno centro donde en cada pieza tienen un reproductor de CD. Pero no dejan
entrar de a 3 personas).
“A really good time” y “Prairierose” cierran este disco, hecho en 1974. Recuerdo poco ese año. La memoria
humana empieza en promedio a los 4 años. El 74 ya era claramente un año
protopunk, y a algo así suena este artefacto al final, tras pasar por una
odisea mucho más “clásica” de sonidos. Siempre muy elegante, y con saxo.
La vida es difícil, la vida es rápida, la vida es corta, y por lo mismo mientras escucho de nuevo "In a free land" de Hüsker Dü pienso que por suerte otra persona ya hizo parte importante de la pega que demuestra el tipo de guerra sucia que la Concertación dirigió desde el Estado contra lo que quedaba de izquierda subversiva: tal cual la UP masacró a la VOP con las mismas fuerzas armadas que luego la masacraron a ella, la oficina del PS/DC/PPD siguió usando las mismas fuerzas de la dictadura para asesinar en ejecuciones sumarias a los jóvenes militantes de la organizaciones como el FPMR (Autónomo), MIR y MAPU Lautaro.
(El Ariel)
Va acá un breve listado confeccionado por Daniel Giménez. En la parte 3 nos seguiremos explayando (sobre todo para operar así en contra de los sociodemos que creen que el terrorismo de estado existe sólo durante los llamados "estados de excepción constitucional"):
Pero, y esto es lo más importante, el currículo de Aylwin
muestra no solo que no fue un paladín de los derechos humanos, sino que, al
contrario, fue responsable, al menos político, de las graves violaciones a los
derechos humanos cometidas por el Estado de Chile entre el 11 de marzo de 1990
y el 11 de marzo de 1994. Con la excusa de desmantelar a “los grupos
subversivos” que para entonces operaban en Chile (el Frente Patriótico Manuel
Rodríguez, el MIR, pero fundamentalmente el Movimiento Juvenil Lautaro), el
gobierno de Aylwin asesinó a al menos 33 de sus militantes y a otras 63
personas sin militancia conocida. En parte importante de los casos, los
asesinatos ocurrieron a través de ejecuciones sumarias y con montajes para
simular enfrentamientos, tal como lo hacía la CNI y como lo siguieron haciendo
posteriormente otros aparatos represivos en sus ejecuciones sumarias, como, por
ejemplo, en el asesinato de Matías Catrileo.
Radio
Villa Francia ya ha publicado una lista detallada de los y las
militantes de izquierda asesinados/as por el gobierno de Patricio Aylwin. Pero
para dimensionar la gravedad de las violaciones a los derechos humanos
cometidas por él, permítaseme reseñar brevemente un par de casos elocuentes:
Osman
Yeomans Osorio, militante de las Juventudes Comunistas, el 26 de junio de
1990 recibió un balazo en el cráneo de parte de un policía de civil cuando
pintaba un mural en honor a Salvador Allende. El responsable nunca recibió
sanción alguna.
Marco
Ariel Antonioletti, militante del Movimiento Juvenil Lautaro (MJL), fue
asesinado el 15 de noviembre de 1990 por funcionarios de
investigaciones con un disparo entre los ojos, típica forma de hacer
ejecución sumaria, luego de que, tras fugarse de la Cárcel Pública, fuera
delatado por Juan Carvajal –principal asesor comunicacional de Michelle
Bachelet durante su primer gobierno– a su amigo Ricardo Solari, entonces
subsecretario de la Presidencia. Fueron a capturarlo 50 funcionarios y,
por supuesto, simularon un enfrentamiento, pese a que la evidencia
pericial indica que no hubo posibilidad alguna de uno.
Enrique
Torres, Ignacio Escobar y Sergio Valdés, también militantes del MJL,
fueron asesinados el 18 de diciembre de 1991 en Coquimbo por Carabineros
tras ser capturados después del robo a un banco. Los testigos del arresto
concuerdan en que, una vez detenidos y reducidos en el suelo, fueron
baleados y dejados sin asistencia, muriendo a la postre en el mismo lugar.
Alexis
Muñoz y Fabián López, militantes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez
(FPMR), fueron asesinados el 22 de enero de 1992 al entregarse después de
mantener secuestrada a una familia.
José
Miguel Martínez, Mauricio Gómez y Pedro Ortiz, también militantes del
FPMR, fueron acribillados a balazos el 10 de octubre de 1992 tras ser
capturados en un intento de fuga de la ex Penitenciaría. Se encontraban
atrapados, desarmados y heridos al momento de ser ejecutados.
Yuri
Uribe, Raúl González y Alejandro Sosa, militantes del MJL, son baleados el
21 de octubre de 1993 en un bus al que se habían subido tras intentar
asaltar un banco en Manquehue con Apoquindo. Los lautaristas se habían
rendido y el bus se encontraba repleto de pasajeros, pese a lo cual
carabineros dispararon aproximadamente 300 balas. Tres de los pasajeros
también murieron.
Contra Foucault: Bill Not Bored, sobre las pifias de "Vigilar y castigar".
El foucaultianismo no sería ni necesario de tomar en serio,
ni menos de estudiarlo, si no fuera por la función particularmente central y
nefasta que ha ido adquiriendo en el sistema de las mentiras dominantes.
Hay algunos aportes en la tarea de criticar a dicha vaca sagrada. No tantos aún...
Por ejemplo, el libro de J-M. Mandosio "Foucault: la longevidad de una impostura", que causó pataleta a muchos
academicistas e izquierdistas sofisticados. Es gracioso leer en la defensa que
hace uno de ellos, datos tan claros e incontestables de la trayectoria de
semejante personaje: se mete de mala gana al PC, luego pololea con los “maos”,
después como que trata de reacercarse al PS….¡qué flexible! ¡qué conveniente! ¡que
devenir mas rizomático!
Carlos Peña (que ejerce de intelectual orgánico de la burguesía
académica desde las páginas de El Mercurio, y que es lo más parecido a un
intelectual “crítico” en nuestro territorio (porque tiene harto tiempo para leer “crítica”, “crítica
crítica” y hasta algo de “crítica de la crítica critica”.) O sea: es un burgués
que critica). Y con su pluma le enseña a los lectores de dicho pasquín que alguna
vez existieron Marx, Freud, Castoriadis, Zizek y Foucault. Ah: ¿que Zizek está vivo me
dicen? Es verdad. De hecho, se dice que tiene un romance con Lady Gaga. ¡Qué
pésimo gusto! ¿Quién salió perdiendo más feo? Y tan bonita que era su ex-esposa argentina. Por último con Exene Cervenka o Lydia Lunch...en fin: en cuestión de gustos no hay nada escrito, decían 8 mil millones de moscas comiendo caca. La cosa es que hasta Peña se da cuenta que la teoría del panóptico se verifica más bien en curiosas formas invertidas,
ya que no de acuerdo al ideal de Bentham:
“"Esa voluntad de sigilo se estrella, sin embargo, con
el panóptico al revés que la era de la internet parece haber instalado. Alguna
literatura (v.gr. Foucault) describió la sociedad moderna como un panóptico, un
dispositivo mediante el cual el poder podía observar a los ciudadanos sin que
él, por su parte, pudiera ser observado. Pero internet -lo confirman los Panamá
Papers- parece haber erigido un panóptico al revés: basta un infidente decidido
a entregar un paquete de datos para que quienes conforman la estrecha élite del
poder y la influencia sean vistos por todos, sin que ellos, por su parte,
puedan vigilar a quienes los observan", apunta Peña (Peña y Panamá papers,
elmostrador.cl).
Michelito F. es la vedete del Espectáculo, que se
caracterizó precisamente por cumplir una curiosa función “antiespectacular”: no
en el sentido de oponerse a la existencia del Espectaculo, sino en cuanto a
ayudar a que no se pueda hablar de él. Ni de Debord.
Sobre las pifias de “Vigilar y castigar” de Michel Foucault.
Los defectos de “Vigilar y
castigar”[1],
que fuera publicado en Francia en 1974, derivan del hecho de que su autor
claramente veía a “La sociedad del espectáculo” de Guy Debord, publicado en Francia
en 1967, como competencia, esto es, como un trabajo que debía ser
desacreditado, antes que comentado, complementado o corregido. Dada la
naturaleza de la escena intelectual francesa, quizás este aspecto de
competición era inevitable. En cualquier caso, a diferencia de Guy Debord, que
siempre mencionó por su nombre a aquellos que estaba criticando o descartando,
Michel Foucault no mencionó a Debord por su nombre en “Vigilar y castigar”: en
vez de eso, intentó apropiarse y alterar el significado de aquello que Debord
llamó “el espectáculo”. (Notemos que, aunque es igualmente despectivo con el
concepto debordiano de espectáculo, Jean
Baudrillard siempre se ha dado la molestia de mencionas a la Internacional
Situacionista, de la que Debord fue
miembro fundador. Ver por ejemplo “El espejo de la producción”, de Baudrillard, publicado
en Francia en 1973).
Para Foucault, el espectáculo es
idéntico a “el espectáculo de la ejecución” (esto es, las ejecuciones públicas
del siglo XVIII); y así “la desaparición de las ejecuciones públicas marcó la
decadencia del espectáculo”. La conversión telescópica de “el espectáculo de la
ejecución” en “el espectáculo” tiene lugar una y otra vez en “Vigilar y
castigar”. Para citar un solo ejemplo: “los modernos rituales de ejecución
atienden a este doble proceso: la desaparición del espectáculo y la eliminación
del dolor”.
De acuerdo a Foucault, las relaciones sociales modernas son “el
reverso exacto del espectáculo”. Él insiste en que “nuestra sociedad no es una
sociedad del espectáculo, sino de vigilancia”, a pesar de que ambos términos se
refieren al dominio social de lo visible y no son necesariamente excluyentes.
Para Foucault, “el poder del espectáculo” disminuyó y desapareció con el
reemplazo de emperadores y reyes por “disciplinas” y “máquinas”. Él insiste en
que “somos mucho menos griegos de lo que creemos. No estamos ni en el
anfiteatro ni en el estadio, sino en la máquina panóptica, investida por sus
efectos de poder, que traemos con nosotros desde que somos parte de su
mecanismo”.
Como muchos de nuestros lectores
deben saber, el panóptico era originalmente una prisión circular diseñada por Jeremy
Bentham a principios del siglo XIX. Su sello distintivo era una torre de
vigilancia ubicada en el centro, desde la que un guardia podía ver hacia el
interior de cada celda. Es significativo que Foucault diga que, antes de su
trabajo,
el panoptismo ha recibido poca atención. Era visto como poco más que
una pequeña utopía bizarra, un sueño perverso (…) Hay muchas razones por las que recibió pocos
elogios; la más obvia es que los discursos a los que dio lugar raramente
adquirieron el estatus de ciencia, excepto en las clasificaciones académicas;
pero la verdadera razón sin duda es que el poder que opera y que aumenta es un
poder directo, físico, que los hombres ejercen unos sobre otros. Una
culminación poco gloriosa que tenía un origen que sólo podía ser reconocido de
mala gana.
Y así, mediante el descubrimiento
y popularización de la relevancia del panoptismo en la sociedad moderna
Foucault esperaba desplazar a Debord y su presumiblemente sobrevalorada o
sobreexpuesta teoría del espectáculo.
Pero a diferencia de Debord,
Foucault no está realmente dedicado a su concepto clave. Destaquemos que
Foucault no lleva el panóptico de Bentham a su “poco gloriosa culminación” en
la novela 1984 de George Orwell, que no recibe mención alguna en “Vigilar y
castigar”. Ni tampoco menciona Foucault
el hecho de que a pesar de que fueron frecuentemente construidas hacia 1830[2],
las prisiones panópticas no se siguieron construyendo después, a pesar de su
tan elogiada utilidad.
Irónicamente, es el mismo Foucault el que provee de
razones para el rechazo de las prisiones panópticas. Por un lado, la posición
de la torre de vigilancia central fácilmente se prestaba para abusos: “No
importa que motivo tuviera: la curiosidad del indiscreto, la malicia de un
niño, la sed de conocimiento de un filósofo que desea visitar este museo de la
naturaleza humana, o la perversidad de aquellos que sienten placer en espiar y
castigar”. Por otro lado, los otros empleados del panóptico podrían objetar sus
condiciones de trabajo, y causar ‘probemas laborales’”.
De nuevo Foucault:
En esta torre central, el director podría espiar a todos los empleados
bajo sus órdenes: enfermeros, doctores, encargados, profesores, guardias; el
sería capaz de juzgarlos continuamente, alterar sus comportamientos, imponerles
los métodos que cree mejores; y hasta sería posible que se observara al
director mismo. Un inspector llegando inesperadamente al centro del Panóptico sería
ser capaz de juzgar en base a una observación, sin que nada se le oculte, como
está funcionando el establecimiento entero.
Combinemos ambos –un niño
malicioso o un mirón sádico observando y controlando a un equipo de bien
educados profesionales- y tenemos un sistema que simplemente no funciona.
Incluso si estos problemas
pudieran ser solucionados, tanto Bentham como Foucault cometieron serios, incluso
fatales errores en sus cálculos acerca de la efectividad de la vigilancia. De acuerdo a Foucault, "el mayor efecto
del Panóptico" es "inducir en el interno un estado de consciencia y
visibilidad permanente que asegura el funcionamiento automático del
poder", que puede sser alcanzado
arreglando las cosas de forma que “la vigilancia sea permanente en sus efectos,
incluso si hay discontinuidad en su acción; que la perfección del poder nos
lleve a que su ejercicio real sea innecesario; que este aparato arquitectónico
sea una máquina para crear y sostener una relación de poder independiente de la
persona que lo ejercita; en síntesis, que los internos sean capturados en una
situación de poder en que ellos mismos sean sus portadores". Foucault llega
a decir,
En vista de esto, Bentham sienta el principio de que el poder debe ser
visible y no verificable. Visible: los internos van a tener constantemente ante
sus ojos el enorme contorno de la torre central desde la cual son espiados. No
verificable: el interno no debe nunca saber si está realmente siendo vigilado en
todo momento; pero debe estar seguro de que siempre es posible.
Como señalé en un ensayo sobre “póquer”
para los Surveillance
Camera Players,[3] alguna
–mucha- de la gente que sabe o sospecha que podría estar siendo observada
constantemente no se pone “ansiosa”, no restringe
ni cesa voluntariamente su comportamiento infractor, no queda “capturada” en la
“situación de poder”. Por el contrario, sin dejarse intimidar, tratan esta
situación como un juego, un juego de póquer: ellos sospechan que el otro
jugador (el vigilante) está blufeando o se dedican a blufear activamente ellos
mismos. Constantemente experimentan: ¿Cómo
podría burlar esto? ¿En qué momento es posible hacerlo? ¿Cuándo podría hacerlo
de Nuevo? Y, si nadie está observando, ellos tratarán de burlar el mecanismo
todo el rato. Incluso más, incluso si en realidad están siendo vigilados todo
el tiempo, algunos se volverán “actores”[4],
esto es, van a actuar para los vigilantes, y de paso demostrar el hecho de que
ser observado no es suficiente, y que si el “Gran Hermano” realmente quiere ser
un tirano, no le saldrá ni fácil no barato; se verá obligado a aplicar la
fuerza; tendrá que mancharse las manos, con sangre.
Pero, ¿Quién podría saber
realmente que es lo que va a su vez a interpretar o actuar el vigilante, una
vez que sea confrontado? ¿Responderá
como un niño, un filósofo o un sádico? Nadie lo sabe, y esta es la
debilidad fatal del Panóptico. Podría terminar ocurriendo que el Gran Mago, “el
hombre detrás de la cortina”, sea expuesto como un fraude o un cobarde, y el
daño infligido a la “perfección” de la ilusión-maquínica sería irreparable.
Nadie más le tendría miedo nunca más.
Bill Not Bored, Octubre-Diciembre de 2004.
[1]
Modestamente siempre he entendido que la mejor traducción al español era
“Disciplinar y castigar” (N. del T.).
[2] La
Penitenciaría de Santiago de Chile, que sigue fielmente el modelo de Bentham,
fue construida en 1843: mismo año en que el gobierno de Bulnes, el primer gran
penitenciario de la República, tomó posesión del Estrecho de Magallanes,
adelantándose por 1 día a un barco francés que venía a hacer lo mismo (N. del
T).
[3]
Grupo de “jugadores con las cámaras de vigilancia”: no sé cómo traducirlo mejor
en este momento. Hay constantes alusiones a las actividades de este grupo
revolucionario en las páginas de NOT BORED (N. del T.).
[4] La
gracia de la palabra “play” es que sirve para referirse tanto a las acciones
de: jugar, tocar, interpretar y actuar (entre otras) (N. del T.).
Una vez viajé por trabajo a Nicaragua. El avión hizo escala
en Panamá. Yo miraba hacia ese territorio, pensando en cosas como Noriega y los
gringos invadiendo con helicópteros desde los cuales tronaba por los parlantes “música”
de Twisted Sister. Pero en mi cabeza no sonaba Twisted Sister sino que…VanHalen, con Panama. Qué gran hit! No soy fan de Van Halen pero siempre amé el
sonido de la guitarra de Eddie. 1984 estaba de moda cuando yo tenía como 13
años. En la tele solían poner los clips de Jump, Panama y Hot for teacher.
Nunca vi su presentación en el US Festival, pero he leído que es de las
presentaciones más desastrosamente ebrias y drogadas de una banda de hard rock.
El borracho Eddie le echa la culpa del alcoholismo a su papá, que le dijo que
chupando podía calmar los nervios de antes de salir al escenario. ¡Conmovedor!
Yo también podría culpar de mi dipsomanía a mi viejo, que ya desde los 12 años
más o menos me servía una copa de vino al almuerzo, y a mí me encantaba y
hubiera deseado muchas veces una segunda copa, o a mi madre, que desde que recuerde
hacía un colemono especial algo más suave para los niños de la familia reunidos
todos para el año nuevo en el Cerro Cordillera, Valparaíso.
...Y después de ese viaje un curso en Nicaragua, el organismo internacional que solía invitarme a pontificar en esos eventos nunca más lo hizo. No sé si ayudó a eso el que durante una cena yo criticara abiertamente la Reforma Procesal Penal en Chile, que estaba siendo vendida a los colegas de otros países como un paraíso garantista, ante lo cual hice ver que la burguesía chiena había hecho una maniobra notable: cuasi triplicar la cantidad de presos, y al mismo tiempo eliminar las críticas sobre la "ilegitimidad" del viejo CPP inquisitivo de 1906, además del hecho de que durante ese viaje algunos colegas nos dedicamos a fumar marihuana todo el día, que era abundante, buena, bonita y barata, sin preocuparnos mucho de disimularlo...¿Para qué? La marihuana no es una droga, y hace bien.
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“Lo único verdaderamente sorprendente acerca del escándalo
de los Papeles de Panamá es que no hay sorpresa alguna en ellos: No aprendimos
exactamente lo que esperábamos aprender de ellos? Y así y todo, una cosa es
saber que existen esos paraísos bancarios en general, y otra es observar prueba
concreta. Es como saber que tu pareja te está engañando –uno puede aceptar el
conocimiento abstracto de ello, pero el dolor surge cuando uno conoce los
crudos detalles. Y cuando obtiene imágenes de lo que ellos han estado haciendo…Así
que ahora, con los Papeles de Panamá, estamos enfrentados a algunas de las más
obscenas imágenes de pornografía financiera de los ricos del mundo, y ya no
podemos pretender que no lo sabemos” (Zizek).
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13 puntos en el antebrazo. Hermosa cicatriz. Bastante punk
en todo caso. Aunque no tanto como la que tengo en el agujero izquierdo de la
nariz, producto de haber hecho un stage diving mientras She Devils tocaba su
versión de “Teenage Kicks” sin considerar que había muy poca gente en el pogo y
no me pudieron sujetar bien mis casi 100 kilos de peso.
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Quienes sienten que Rollins arruinó a Black Flag (corriente de opinión que partió como minoritaria pero se incrementa a medida que Rollins sigue y sigue decayendo. -Y Ud.? guajajaa!-) siempre
podrán a acudir a dos obras maestras 100% libres de Henry: “Todo se volviónegro”, y “Los primeros cuatro años”. Pero así y todo muchos sentimos la
legítima duda acerca de como hubiera quedado el álbum “Dañado” si las
voces las hubiera aportado Dez Cadena en vez de él. Interesante problema.
Mientras tanto, podemos imaginar algo cercano a esa idea, escuchando algunos demos que circulan, como
por ejemplo este, donde hay temas con Dez y temas con Henry.
Tendrá estos discos Benjamin Vicuña? Recuerdo que una vez
hizo unas publicidades luciendo una polera con las barras de Black Flag. Sería
interesante calcular qué porcentaje de los que lucen esas barras en poleras o
tatuajes realmente conoce y ama a la Bandera Negra. Como dijo una vez el finao
Lemmy: “si toda la gente que tiene una polera de Mötörhead tuviera además un
disco, yo sería multimillonario”.
MUERTE A LOS IMBÉCILES!
FUERA LAS MANOS DE LAS OBRAS SAGRADAS DEL HARDCORE PUNK ROCK!