Delirio Místico: "A mon seul désir" (Según mi solo deseo)
"La discusión sobre el comunismo no es académica. No es un debate sobre lo que se hará mañana.
Desemboca en, y forma parte de un conjunto de tareas inmediatas y lejanas de las que no es más que un aspecto, un esfuerzo de comprensión teórica" (Gilles Dauvé)
viernes, mayo 17, 2019
Stalin en Recoleta/Estruendo/1-2-3-4/MDC al Sur
Que el autodenominado Partido “Comunista”
de Chile sigue siendo un reaccionario aparato estalinista queda más que claro
si consideramos no sólo la tremenda descalificación de tipo psicopatológica que
realizaron en contra de Palma Salamanca cuando se atrevió a criticar a dicho
Partido, sino que también la “política cultural” que se expresa en la gestión
de la Librería y la Disquería que instalaron desde el Municipio de Recoleta.
Tal como al comisario encargado
de dichos establecimientos populares le molesta la posibilidad de distribuir
literatura anarquista o revolucionaria que se aparte de la correcta e infalible
línea de hierro del Partido, ahora procedió a vetar un género completo: el
reggaetón.
¿El argumento? Qué es sexista y
denigrante para las mujeres.
Si es por eso habría que sacar
todos los discos de Led Zeppelin, que cantaban “te voy a dar(te) cada pulgada
de mi amor! Tengo un montón de amor!”, a los Beatles por “Quiero hacértelo en
el camino” y a los Fiskales por “Perra”.
En todo caso, no tengo idea de
qué discos venden ahí. Iría a darme una vuelta, pero no sé…ni siquiera he
querido jamás ir a darme una vuela a la fiesta de los abrazos.
Veo un comentario en El Desconcierto, y ahí sale una foto donde se aprecia un estante con discos y DVDs...
A ver…hay un disco o DVD que parece
ser de Iron Maiden. ¡¿Rock satánico?! ¡Pero si por algo Don Pato Aylwin, héroe
de la democracia, aconsejado por su asesor el sociólogo evangélico Humberto Lagos, "experto en sectas", no los dejó
tocar en Chile democrático de inicios de los 90! Ah, y tienen una canción sobre
una prostituta: “Charlotte the Harlot”. ¿Y de qué se trataba “22 Acacia Avenue”?
¡Mierda! ¡Veo que tienen incluso
un disco de Elvis, que hizo el servicio militar en el ejército del Imperio
norteamericano!, ¡y uno de Eric Clapton, que en los 70 causó polémica al apoyar
en Inglaterra a políticos de corte neonazi como Enoch Powell! ¿Tendrán de Morrisey, que apoya abiertamente a los fascistas de For Britain????
¡Cómo es posible? ¿Por qué no
pasan al compañero Sabat a la Comisión de Control y Cuadros???? ¡Van a terminar vendiendo
discos de los nazi punks de Skrewdriver, y de Death In June????
No me gusta mucho el reggaetón,
pero hay de todo bajo esa etiqueta, y por cierto que prefiero a Calle 13 o la
Shi Shi gang antes que Bon Jovi y Sheryl Crow, que se exhiben sin vergüenza alguna
en la disquería estalinista local. En fin…
Pasando a otro tema, pero siguiendo en el rubro “libros”:
Se lanzará “Estruendo” en la edición de Tempestades el
viernes 24 de mayo a las 16:00 en la Escuela de Derecho de la Universidad de
Chile, entrando por Santa María, sexto piso.
Además, finalmente tenemos en nuestro poder varias copias de
la tercera y definitiva edición de “1-2-3-4”, por Tren en Movimiento/Ercilla
ediciones, 17x 11 cms., 178 páginas. Ideal para leer en el metro, en bus, o en
bicicleta. Arte gráfico de T. Spicolli. Puede adquirirlos directamente con
quien suscribe. Si no saben donde, pregunten. Por de pronto estará disponible
en las tres fechas de Manual de Combate en el sur, de acuerdo a los afiches que
ven acá. Los Angeles/Temuco/Valdivia, 18/19 y 20 de mayo.
También voy a dejar en la Disquería Beat (Galería San Diego,
2° piso), y en la Tres Oídos (Torres de Tajamear). Espero alcanzar hoy, si no…ya
sería para la semana entrante.
Y voy a dejar unas cuantas copias para que tengan en la Feria Yo Me Libro, mañana, en Lo Hermida, mientras junto a los otros 3 MDC estaremos
sentados en nuestros culos con rumbo a la sureña localidad de Los Angeles.
Ojalá podamos tocar los vientos en el Salto del Laja.
-Si bien parecía más probable que se acabara el capitalismo
de una buena vez antes que una reunión de Disturbio Menor en el año 2018, lo
cierto es que la banda ya ha tocado en tres fechas, y se vienen unas cuantas
más, incluyendo estas fechas en el Sur de Chile. ¡Nos estaba quedando chico Santiago!
Por supuesto, habrá mesa de publicaciones, y entre ellas, además de las usuales, tendremos copias del nuevo libro de nuestro viejo colaborador, el Licenciado J.C.
-Va la intro del autor a esta versión reforzada de Estruendo, con 3 textos más.
Es bastante larga para un blog, así que recomendaría leerla escuchando las primeras grabaciones de Pink Floyd, hacia 1965, y si aun así no han terminado, seguir con las Peel Sessions de T. Rex en 1970.
Introducción
Estos materiales fueron
elaborados entre los años 2010 y 2012, y cumplían una doble función. Por un
lado, servían como parte de una Tesis de Magister en Derecho Penal sobre el
delito de asociación ilícita terrorista: una de las figuras más curiosas y
políticamente peligrosas del ordenamiento jurídico-penal chileno, en que se
amalgaman la legislación propia del Código Penal de 1874 con la Legislación
Antiterrorista de la dictadura de Pinochet: la Ley N° 18.314, aprobada en 1984,
modificada y relegitimada en diversos momentos de la transacción democrática
posterior (1), y que aún hoy en pleno siglo XXI continua siendo un importante
vehículo de criminalización de la disidencia política radical.
Dicho Magister no fue
cursado por motivaciones academicistas (2) sino que obedecía a razones bastante
prácticas, pues el estar a lo menos cursando estudios de postgrado era ya en
ese entonces un requisito formal mínimo para poder trabajar como profesor
universitario. Dicha presión objetiva me llevó a interrumpir mis habituales
lecturas autodidactas de criminología (3) y otros temas favoritos, para
centrarme en el estudio formal del Derecho Penal de fondo y procedimental.
La casualidad quiso que
a poco de haber iniciado dichos estudios el Estado chileno -a través del
Ministerio del Interior y Seguridad Pública, la Fiscalía y las policías-,
asestara un fuerte golpe represivo al entorno anarquista y/o libertario de la
Región Metropolitana. Esta espectacular operación consumada el 14 de agosto del
2010 había sido anunciada por la prensa a lo menos desde el año anterior, y se
había ido impulsando y afinando en todos sus detalles desde que Piñera y
Hinzpeter llegaron al Poder Ejecutivo y designaron a Alejandro Peña, en ese
entonces cabeza de la Fiscalía Metropolitana Sur, a cargo de la investigación
penal de la larga serie de atentados explosivos bautizada como “Caso Bombas”.
Ante las dudosas
pruebas relativas a la participación concreta de determinados individuos en la
colocación de bombas, el Poder, bastante inquieto por esta “ofensiva
antiautoritaria” que se venía intensificando justo antes del inicio de una gran
agitación social estudiantil (que llegó a su peak en el 2011-2012), recurrió precisamente a invocar la
existencia de una fantasmal asociación ilícita anarco-terrorista como
fundamento de una política represiva orientada al conjunto del ambiente okupa y
anárquico, o como a partir de entonces le dice la policía: la “escena
anarco-libertaria” (4).
En ese contexto, la
opción obvia fue dedicar esos estudios de Derecho Penal a analizar
detalladamente esa figura penal tan extraña (la asociación ilícita en general,
que se sanciona por el mero hecho de organizarse, aunque no llegue a cometer
delito alguno de su “plan criminal”), y su vinculación con la legislación
antiterrorista, desde la profunda convicción de que el terrorismo es por sobre
todo un sistema de dominación, no de resistencia a la misma, y que por ende la
asociación ilícita terrorista es una forma organizativa autoritaria y
jerárquica, un “Estado dentro del Estado”, que en caso alguno podría ser
aplicable a quienes se definen precisamente por su oposición frontal a toda
autoridad.
Así, la finalidad
académica coincidió felizmente con la finalidad de preparar una adecuada
defensa penal de las individualidades que fueron sometidas a esta maniobra, y
que fueron encarceladas por casi 1 año bajo acusaciones de liderazgo,
pertenencia y/o financiamiento de las actividades de esta peculiar asociación
ilícita terrorista.
Los resultados del
“Caso Bombas” fueron de todos conocidos, en su dimensión de gran fiasco
investigativo y absoluto fracaso judicial. La Ley Antiterrorista en la versión
que quedó desde fines del 2010 (cuando se eliminaron las “presunciones de
finalidad terrorista” por el uso de artefactos explosivos o incendiarios)
siguió siendo en estos 8 años un importante vehículo de represión, justificando
largas prisiones preventivas de decenas de personas en la Región Metropolitana
y la Araucanía, pero fracasando una y otra vez en la pretensión de fundar
condenas por delitos terroristas, a excepción de dos curiosísimas sentencias en
procedimiento abreviado aplicadas con su consentimiento a Raúl Castro Antipán,
un informante de la Inteligencia de Carabineros. Recién en los últimos meses el
Estado ha podido condenar por terrorismo a tres personas en el Wallmapu (en el
segundo Juicio Oral, y basándose en las declaraciones de un “delator
compensado”, a pesar de sus retractaciones posteriores y denuncias de haber
sido apremiado por la policía para declarar) y una sola persona en Santiago,
por la bomba en metro Escuela Militar en septiembre del 2014, a pesar de que en
su momento el Ministerio Público habló de que los responsables eran una “célula
hermética y compacta”.
En el intertanto, y
después de tantos fracasos, el segundo gobierno de Bachelet (con la “Nueva
Mayoría”, es decir, la vieja “Concertación de Partidos por la Democracia” más
el “Partido Comunista de Chile”), hizo aprobar sin mucha publicidad una
importante modificación a la Ley de Control de Armas y Explosivos (N° 17.798
(5)), incorporando expresamente mediante la Ley 20.813 del año 2015 las
colocaciones de bombas en el artículo 14-D (6), y modificando el régimen de
penas sustitutivas, haciéndolas inaplicables a este tipo de delitos, siguiendo
así el modelo de la llamada “Ley Emilia” (7).
La intencionalidad era
clara: dado que los tribunales en los pocos casos en que dictaban condenas no
aplicaban la Ley Antiterrorista sino que la Ley de Control de Armas (por lo
general en concurso con el delito de daños), se optó por endurecer esta última,
generando un efecto inmediato: la inevitabilidad de largas prisiones
preventivas, que ante la certeza de una “pena efectiva”, sin beneficios, ya no
parecían medidas cautelares desproporcionadas en relación a la pena probable. Por
esa vía se mantuvo en prisión a decenas de jóvenes como producto de las
agitaciones sociales de los años recientes, evitando la excesiva publicidad de
años previos y sin necesidad de perderse en debates y pruebas relativas al
“dolo terrorista”.
En paralelo a dichos
esfuerzos, el año 2014 se presentaron dos proyectos para modificar la Ley
Antiterrorista, uno por parte de un grupo de Senadores de Renovación Nacional y
otro por la Presidencia de la República a cargo del segundo gobierno de Bachelet.
El año 2015 el Senado decidió refundirlos en una tramitación conjunta (8), y en
abril del 2018 el Ejecutivo conducido ahora en por Piñera -también en un
segundo mandato-, presentó dentro de la misma una Indicación Sustitutiva que en
rigor constituye una especie de tercer proyecto de ley.
Si la socialdemocracia
bacheletista de la Nueva Mayoría había pretendido por unos meses al inicio de
su segundo mandato tantear mediante una Comisión de Expertos la posibilidad de
derogar la Ley 18.314, planteando la necesidad de incorporar estos tipos penales
dentro de la legislación común (Código Penal y Código Procesal Penal), el
proyecto que finalmente enviaron al Congreso solamente modifica el contenido de
dicha legislación especial, y lo mismo hacen el proyecto de los senadores RN y
la indicación sustitutiva del actual gobierno.
Lo más llamativo en
estos proyectos es que pretenden desligarse de la tradicional figura de la
asociación ilícita, para abrirse tanto a la posibilidad de “organizaciones
horizontalmente constituidas” (9), a células descentralizadas y autónomas que
incluso sin contacto entre sí mantengan una adhesión a un mismo programa de
violencia, como al así llamado “terrorismo individual” de lobos solitarios (con
Ted Kaczynski, el Unabomber, como modelo de referencia).
Los textos aquí
reunidos corresponden a distintos capítulos de la Tesis titulada “Enemigos del
Estado” (10). El capítulo inicial en esta selección fue en su momento difundido
como un texto autónomo, bajo el título de “El estruendo de la batalla”, y a
fines del 2013 fue publicado bajo el nombre de “Estruendo” por Ediciones del
Perro Negro.
El segundo texto,
“Algunas consideraciones sobre el ‘Derecho Penal de bombas’” también fue
difundido como un texto aparte, levemente modificado, pues ahí se trataba de
dar cuenta de las distintas posibilidades que el ordenamiento jurídico chileno
ofrecía para hacerse cargo de las colocaciones de artefactos explosivos.
Debemos recordar que en esos años el discurso del poder represivo insistía que
en que necesariamente toda colocación de bomba era en sí misma un delito
terrorista, y que no existían otros tipos penales aplicables a dichos
fenómenos. La percepción comenzó a cambiar cuando hacia el año 2014 se produjo
una verdadera moda de usar artefactos explosivos por parte de la llamada
“delincuencia común”, como medio para poder destruir cajeros automáticos y
apoderarse del dinero contenido en su interior.
A nadie se le ocurrió
catalogar dichos hechos como atentados terroristas, con lo cual quedaba claro
que ninguna bomba en sí misma puede ser “terrorista”, sino que se trata por lo
general de un medio de comisión de otros delitos y/o de consecución de
determinados objetivos políticos o publicitarios, desde el bombardeo a La
Moneda en septiembre de 1973 (11) o las bombas usadas por los aparatos de
seguridad del Estado (dentro de Chile, por ejemplo en la bomba a la Parroquia
Nuestra Señora de Fátima, en la combativa Población 18 de septiembre en Punta
Arenas ejecutada por la CNI en octubre 1984 y en que murió uno de los
militares-colocadores; y fuera de Chile para asesinar a Orlando Letelier en
Washington, 1976, o a Carlos Prats y su esposa en Buenos Aires, 1974), hasta su
uso por la delincuencia común para conseguir distintos objetivos propios de la
lumpen-acumulación capitalista, y por distintas formas de subversión y
resistencia a la dominación (en términos de Walter Benjamin o Gunther Anders,
violencia limpia o legítima defensa). Sin ir más lejos, el destacado profesor
de Derecho Penal de origen español, radicado en Valparaíso, don Manuel de
Rivacoba y Rivacoba, estuvo preso en España desde 1947 a 1956 por la colocación
de una bomba, que le acarreó una condena por el delito de rebelión, incluyendo
cárcel y trabajos forzados, y en estos momentos es un best seller el libro de Guarello sobre Aldo Marín, exiliado chileno
que muere en 1977 en Italia portando una bomba. Tolstoi, un libertario
cristiano y pacifista, llegó a decir que lo realmente extraño no era que de vez
en cuando estallara una bomba, sino que el hecho de que eso no ocurra todos los
días (12).
Este texto adquirió un
interés adicional cuando fuera mencionado en el Auto de Procesamiento de dos ex
acusados del Caso Bombas, al ser detenidos en España bajo la imputación de
haber colocado un artefacto explosivo en una Iglesia en Zaragoza en octubre del
2013. Al parecer, a la Policía hispana le llamó la atención descubrir este
documento, que tuvo amplia circulación en diversas páginas, en un USB
encontrado en la casa de los acusados, y lo describieron de esta forma: “Un documento nombrado 1USB1.000-72092.doc y titulado
Algunas consideraciones sobre el derecho penal de bombas”. En este informe,
firmado por Julio Cortés Morales, se realiza, en la introducción y
posteriormente en su desarrollo, una definición de artefacto explosivo y de terrorista,
tanto de un modo definitorio como desde un punto de vista del derecho
internacional. Se trata de un estudio pormenorizado de la legislación chilena
en lo que se refiere a las consecuencias penales de la colocación de
artefactos explosivos, referenciando el caso “bombas” de 2009” (13).
En efecto, el texto trataba de hacer un análisis
pormenorizado del lugar de las bombas en el Derecho Penal, pero así y todo
quedó fuera una figura bastante desconocida del Código Penal, el artículo 481,
que en la parte relativa a incendio y otros estragos sanciona a quienes “porten
elementos” que sirvan para cometer tales delitos. Posteriormente, dada la
modificación ya señalada a la Ley de Control de Armas, el panorama se ha
completado con su nuevo art. 14-D, ya referido.
Los otros dos textos permanecieron inéditos, aunque
algunos fragmentos del capítulo sobre el terrorismo y el Estado han sido usados
para otras exposiciones y artículos breves, dedicados a analizar el rol del
Derecho en la acumulación originaria del Capital, y su secuestro por el Estado
a partir de los siglos XVIII y XIX, hasta llegar al actual “Estado de Derecho”,
que encubre y recubre ideológicamente la inmensa acumulación de violencias
pretéritas, actuales y potenciales que implica el tan sacrosanto concepto de
Orden Público. En ese capítulo se analiza también a posición revolucionaria,
marxista y anarquista, frente a la cuestión de la violencia.
Hartas cosas han pasado entre los años 2010 y el
momento presente, pero las lecciones del Caso Bombas, que ya han sido sacadas
en gran medida desde el lado de quienes nos explotan y dominan, siguen siendo
una tarea pendiente desde este lado de la barricada.
Al principio, y en parte debido a que la
socialdemocracia estaba en la oposición, los acusados del caso Bombas causaron
simpatías en todo el mundo “progre”, en la misma medida que crecía la antipatía
pública hacia personajes públicos como Hinzpeter y Peña. Después, a medida que
la legitimidad del gobierno en general y su conducción del aparato represivo en
particular hacían aguas por todos lados, la comedia de errores garrafales de la
“Inteligencia policial” y fiscal dejaba un sabor alegre en la superficie, que
hacía olvidar que al Estado también se aplica eso de que lo que no le mata lo
fortalece, que hubo efectos reales de las operaciones de criminalización no
sólo judicial, sino que policial, social y mediática, sobre todo un ambiente
juvenil proletario que se radicalizaba espontáneamente desde su terreno social,
y que el Estado –con independencia de las variaciones de estilo que imponen al
aparato represivo los sucesivos cambios de gobierno- garante del desarrollo
capitalista global en esta angosta faja de tierra ha reservado en exclusiva la
etiqueta de “enemigos” tanto a ese medio como a los sectores en resistencia en
Wallmapu. Por algo será.
En el momento presente, en que la legitimidad de dos
viejas instituciones opresivas y represivas como son la policía y la iglesia
está totalmente socavada, y ambas aparecen visiblemente podridas hasta el
tuétano, exhibiendo claramente lo que realmente son, y en que junto a las
formas tradicionales de Estado represivo se agregan formas diversas, privadas,
ciudadanas y hasta nostalgias nacional-microfascistas, confluyendo todas en un
inmenso archipiélago posmoderno del Control, es un buen momento para acometer
entre todos el estudio sistemático de la Represión, rabiosa y alegremente,
desde fuera de las disciplinas oficiales, subvirtiendo y revirtiendo teórica y
prácticamente desde esta dimensión de lo existente todas esas tecnologías e
ideologías de la dominación.
NOTAS:
1.- Las modificaciones
más relevantes a la definición de terrorismo que se le han hecho fueron las de
la Ley 19.027, en 1991, apenas iniciada esta “transición”; la Ley 19.806, en
2002, que introdujo la figura de testigos con identidad reservada; la Ley
20.467, de 2010, que dio lugar a la versión aún vigente.
2.- Para quien
suscribe, 8 años de educación básica,
más 4 de media, 5 de universidad y 1 de un pos-título realizado hacia
1999, totalizando casi dos décadas como sujeto educativo, eran más que
suficientes para cualquier ser humano.
3.- Disciplina que finalmente en la versión que nos depara
alguna utilidad consiste ni más ni menos que en el estudio a fondo de las
distintas aristas de los procesos de criminalización.
4.- Muy curioso
concepto policial, pues por una parte el concepto de “escena” proviene de
subculturas juveniles, como la del punk rock, y por otra los términos
anarquista y libertario en general se usan como sinónimos.
5.- Esta Ley fue
aprobada durante el gobierno de la Unidad Popular, y luego ha sido reforzada y
sistematizada tanto durante la dictadura de Pinochet, como durante los gobiernos
de Lagos (incorporando directamente las bombas molotov) y Bachelet.
6.- "Artículo 14
D.- El que colocare, enviare, activare, arrojare, detonare, disparare o hiciere
explosionar bombas o artefactos explosivos, químicos, incendiarios, tóxicos,
corrosivos o infecciosos en, desde o hacia la vía pública, edificios públicos o
de libre acceso al público, o dentro de o en contra de medios de transporte
público, instalaciones sanitarias, de almacenamiento o transporte de
combustibles, de instalaciones de distribución o generación de energía
eléctrica, portuarias, aeronáuticas o ferroviarias, incluyendo las de trenes
subterráneos, u otros lugares u objetos semejantes, será sancionado con
presidio mayor en su grado medio. La misma pena se impondrá al que enviare cartas
o encomiendas explosivas, químicas, incendiarias, tóxicas, corrosivas o
infecciosas de cualquier tipo.
Si las conductas descritas en el inciso precedente se
realizaren en, desde o hacia lugares u objetos distintos de los allí señalados,
la pena será presidio mayor en su grado mínimo.
Ejecutándose las conductas descritas en los incisos
anteriores con artefactos incendiarios, explosivos, tóxicos, corrosivos o
infecciosos cuyos componentes principales sean pequeñas cantidades de
combustibles u otros elementos químicos de libre venta al público y de bajo
poder expansivo, tales como las bombas molotov y otros artefactos similares, se
impondrá únicamente la pena de presidio menor en su grado máximo, en el caso
del inciso primero, y de presidio menor en su grado medio, en el del inciso
segundo.
Quien disparare injustificadamente un arma de fuego de
las señaladas en la letra b) del artículo 2º en, desde o hacia uno de los
lugares mencionados en el inciso primero será sancionado con la pena de presidio
menor en su grado máximo. Si lo hiciere en, desde o hacia uno de los lugares
que indica el inciso segundo, la pena será de presidio menor en su grado medio.
Si el arma disparada correspondiere a las señaladas en la letra a) del artículo
2º o en el artículo 3º, se impondrá la pena inmediatamente superior en grado".
7.- Tanto en relación a
la Ley Emilia como a esta modificación de la Ley de Control de Armas ha habido
una verdadera avalancha de requerimientos de inaplicabilidad ante el Tribunal
Constitucional, que en varios casos ha sentenciado que en efecto este “régimen”
especial es desproporcionado e inconstitucional.
8.- Boletines 9.692 y
9.696-07, refundidos, actualmente en primer trámite constitucional en el
Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento del Senado.
9.- Como se señala
expresamente en el Mensaje del proyecto de Bachelet.
10.- Cuya profesora
guía fue Myrna Villegas Díaz, y que fuera defendida el 28 de enero de 2013,
ante una comisión integrada, además de por ella, por los profesores Miguel Soto
Piñeiro y José Luis Guzmán Dálbora, siendo evaluada con distinción máxima.
11.- No deja de ser
grotesco que quienes estuvieron detrás de dicho bombardeo del palacio de gobierno no hayan sido
sancionados por ello, sino que más bien todo lo contrario: gobernaron por 17
años, se enriquecieron notoriamente y siguen enquistados en el poder político,
en cambio una adolescente que hace pocos meses dibujó la A circulada en la
pared de esa réplica perfecta de La Moneda original que tenemos ahí en el centro
de Santiago fue detenida por su acción.
12.- Aunque, ¿quién
podría decir en este mundo nuestro del siglo XXI que no estallan bombas a
diario?
13.-Auto de procesamiento, Sumario 2/14,
Audiencia nacional de España, 4 de julio de 2014.
no poder ir/estatutos del P"C"/Drake o García/L. Cohen en la isla de Wight/Caso Bombas II huele muy raro
-Lo siento. No pude ir el
domingo. Traté pero algo en mí se resistía a la idea de un “homenaje póstumo”.
No lo tengo muy claro, pero…así fue, y sería un mal homenaje a un espíritu
libre forzarse a hacer algo.
-Los estatutos del P”C” de Chile
corrigieron este artículo recién hacia el año 1989:
“Art. 17.-Ningún miembro del
Partido puede mantener relaciones personales, familiares o políticas con
trotzkistas o con otros enemigos reconocidos del Partido, dela clase
obrera y del pueblo”.
Malditos rábanos. Malditos
estalinistas. Ojalá se extingan completamente y luego.
-Una hermosa joven me dijo que la otra
vez estaba mirando un libro sobre Nick Drake en una tienda de discos y libros.
De repente apareció un sujeto que estaba comprando vinilos de Manuel García, se
interesó por el libro sobre Drake, y lo agregó a su compra. Mal. Mal. Muy mal. ¿Para qué mierda quiere un
libro sobre Nick Drake un sujeto que aprecia al estalinista de mierda fome y llorón
de Manuel García?! Sería como que un sujeto que acaba de comprar discos de
Kenny G. después quiera agregar un libro sobre Albert Ayler!!!
-El mejor álbum en vivo de todos los tiempos bien podría ser
el de Leonard Cohen en vivo en la Isla de Wight, 1970. Razones hay varias:
Su ejecución es impecable, con una pequeña orquesta y dos
coristas, y en la madrugada, Leonard en pijama, y ofrece repertorio que hasta
ese momento provenía de 3 LPs impecables: Songs of Leonard Cohen, Songs from a
room, y Songs of Love and Hate. En la orquesta se incluye a un amigo tecladista
aficionado, que estaba nervioso de poder cumplir bien su tarea, y eso le da un
toque más humano y encantador s u labor pues se nota que varias veces se
equivoca…
En el festival había 500 mil personas. El ejército rodeaba
la isla. Leonard hace varias alusiones a que “esta tierra un día volverá a ser
nuestra”, pero no se hacía ilusiones pues decía que “somos una nación muy débil todavía. No se
engañen”.
Antes de su presentación habían estallado focos de violencia,
fuego en el escenario, y hasta tiros de armas de fuego. Cuando todo amenazaba
con un nuevo Altamont, salió LC a escena y llevó a todos a otro mundo. Partió
por pedir que cada persona encendiera un fósforo, para saber que estaban
ahí…recordando que eso hacían en el circo al que lo llevaba su padre en su
infancia.
En un momento alguien del público le grita algo, y LC dice:
“Qué? Me están diciendo cerdo fascista de nuevo?” Y sigue cantando.
Interpreta acá una de las mejores versiones posible de “El
partisano”: Y la dedica a “Joan Baez y el trabajo que está haciendo”. No
entiendo si eso es ironía o no….Joan se dedicó a calmar las aguas increpando a
los que ejercían actos de violencia irracional…Suena como un verdadero “trabajo”.
Cuando introduce la mejor canción de todas, “El famoso impermeable
azul”, dice: “Creo que esta es buena música para hacer el amor”. Cuantos habrán
seguido su sugerencia en ese momento? Yo la he seguido vez que puedo.
Lamentable que en la versión DVD (ver en VIMEO) no ponen ese tema, y esa intro la hacen calzar
justo antes de la canción Suzanne…
En la última canción, sobre Nancy, hermana de un amigo que
se suicidó con una escopeta en una época en que no había nadie que “prendiera
fósforos” por los demás, la alusión a la misma anécdota personal del inicio que por esta vía se hace colectiva hace
un cierre perfecto y por eso es que nunca me voy a cansar de poner este disco,
que mi hijo denominaba cuando pequeño como “el del hombre que canta de noche”.
-Caso Bombas II:
Respondiendo a lo señalado por el fiscal Raúl Guzmán
respecto a que “Chile cambió” en septiembre de 2014 con el atentado que dejó a
civiles heridos en el sector oriente de la capital, Gómez dijo que el país
debió “haber cambiado en febrero” del mismo año, cuando se supo que la
Dirección de Inteligencia de Carabineros (Dipolcar) infiltraba a movimientos
sociales para efectuar ataques incendiarios en La Araucanía.
Esto, en referencia al caso de Raúl Castro Antipán, mapuche
confeso de cometer actos ilícitos a petición de uniformados.
Gómez habló entonces de una empresa de seguridad que en
2014 habría intentado vender un producto de interceptación telefónica
al gobierno, afirmando que la bomba en el Subcentro creó el estado de necesidad
propicio para que la administración de Bachelet modificara la Ley
Antiterrorista, concretando así la adquisición de la tecnología ofrecida.
El defensor agregó que la firma estaría ligada a agentes de
Estado de “alta jerarquía” -cuyos nombres no precisó- que participaron en la
investigación del “delito terrorista” imputado por el Ministerio Público a su
representado.
En esta línea, el jurista manifestó que el fraude ocurrido
en Finanzas, que motivó hace algunos días la formalización de nueve ex efectivos
de Carabineros en el mayor caso de corrupción que afecta a esa institución,
forma parte del “mismo cáncer que se esconde detrás” del atentado del 8 de
septiembre.
El Día Que Los Deseos De La Prensa Y El Gobierno Se Hicieron Realidad: Curiosa Explosión Con Heridos...Hacia La Totalización De Los Mecanismos De Represión.
(Tomado de Hommodolars)
-Contexto
El Acto Y Efectos... Del Estado En Su Vulnerabilidad...La Cobrarían...
Hacia La Totalización De Los Mecanismos De Represión...
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CONTEXTO
Hace unas semanas, a propósito del bombazo en la estación los dominicos y la psicosis que se había desatado; decíamos
"Remontándonos al intento de expropiación en el cual es asesinado el compañero Oversluij, la prensa curiosamente no armo revuelo respecto a aquella acción…se hablo de delincuentes que eran cercanos al anarquismo. Esperábamos que la prensa pusiera el grito en el cielo, pero sabíamos que si no lo hacían era porque la inteligencia policial empezaría a trabajar subterráneamente.. Sabíamos que si no hablaban era porque se armaría un nuevo puzle. Cuando este esta listo, cuando el pan esta en la puerta del horno, empieza de nuevo el proceso de conformar esa opinión publica que legitime la nueva puesta en escena de un enemigo que debe ser liquidado, pues si bien pueden hacerlo cuando quieran, de todas formas necesitan unamovilización de la población para colaborar en aquella “cruzada” contra los subversivos"
Curiosamente ocurrió lo mismo luego de esta psicosis. Pasaron dos semanas en donde la prensa le dio al tema y luego…silencio. Algo se vendría. Ocurrieron bombazos en ese tiempo pero no se les dio la connotación anterior. La mesa esta servida.
Y ocurrió lo que la prensa y el gobierno nos venia diciendo hace tiempo. Curioso. Nos venían diciendo que los grupos se radicalizarían y que atacarían gente. Lo dijeron. En CNN, Yurasseff advirtió que los bombazos en el metro seguirían. Ellos nos dijeron que pasaría. Se conformo la opinión pública. De los bombazos con intencionalidad a dañar infraestructura, aquellos que no generaban importancia en la “gente”, pasamos a escuchar el TEMOR de los usuarios del metro y la persona de pie. TERROR. Eso es lo que sienten y que en el pasado caso bombas ningún testigo de la fiscalía sintió cuando ocurrían los bombazos.
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En esta construcción del escenario, hemos visto la fascinación de la prensa al recalcar (POR FIN!) el terror y miedo que ahora todos sienten al tomar el metro. Ese temor que nunca lograron rescatarlo de alguna “cuña” y que por tanto nunca apareció en algún noticiario. El deleite mediático lleva a inferir cuestiones tan ridículas como que el hecho de que el artefacto sea de las mismas características que aquel colocado en la primera comisaria, hace que los responsables sean los mismos. Algo así como si alguien dispara con una 9mm, entonces todos los heridos en el pasado por la misma arma, seria responsabilidad de la misma persona. La lógica de la prensa. Es nuestro pequeño “11S” gringo.
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EL ACTO Y EFECTOS...
¿Nos importa esto? ¿Nos importa lo que haga el poder? ¿Nos importa que la “gente” se ha tragado completito el semen de los medios y se haya concebido un sentido común que es idéntico al discurso del poder? ¿es un ataque de extremaderecha, del Estado?
Ni culpables ni inocentes. Lo sabemos. Pero tampoco weones. El Estado nos atacara cuando quiera, lo harán si o si…pero lo importante de este acto en donde el objetivo esta dirigido a la "gente", es que si la “gente” los aplaude la repre no solo atacara cuando quiera, sino que modificara su violencia y ampliara sus objetivos. “Chipe libre”. Y sabemos que muchos dirán que les importa una mierda lo que opine la gente( “no nos interesa lo que los esclavos voluntarios opinan”.) , la opinión publica…y esta bien…pero hemos de saber que aquello tiene un efecto sobre nuestro actuar, hemos de comprender como esto nos afecta a quienes estamos contra el Estado, el Capital, la mercancía…y cegarse ante esto es…poco inteligente…digamos, si queremos hacer las cosas bien y si queremos destruir la sociedad de clases…pero en serio.
Sobre el acto en si, solo podemos dar algunos juicios respecto a lo poco útil que esto tiene en caso que fuera realizado por “compas” (aunque este tiene todas las características de los atentados de extrema derecha, mas aun con todo el escenario mediático que hemos retratado y que es fácil verificar)
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Y la duda que nos provoca esto no es por los “inocentes”, sino por su utilidad… al menos solo escuchamos la inutilidad de lo actos, o lo útil del simbolismo. En nuestro caso nos alejamos de ambas posiciones y la comprendemos en un proceso de la guerra de clases que al menos para nosotros el ataque con bombas se comprende cuando, como dijimos,
"El daño a las estructuras del mundo de las mercancías, como una táctica, es una fuerza potencial cuando se recuperan aquellas acciones y potencian la convicción y capacidad del movimiento. Ante otras tácticas (la creatividad del proletariado es algo que no pueden eliminar cuando sabemos como se reproduce esta mierda) que resquebrajan las representaciones mistificadas del capital y que constituyen la pseudorealidad del espectáculo, existen técnicas mas sutiles para controlarlas, no tan mediáticas aun cuando su peligrosidad para el poder puede ser hasta mayor que un bombazo. Pero la importancia de estas últimas radica en que exponen más abiertamente su debilidad." (Claro, esta es nuestra perspectiva dentro de un análisis de la totalidad social en el contexto de esta guerra… no sabemos que podrá opinar el resto)
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DEL ESTADO EN SU VULNERABILIDAD...LA COBRARIAN...
La iban a cobrar.
Hemos de tener en claro el porque ocurre esto. Y si, es una reacción a una acción por parte de sectores del proletariado. Una reacción que da cuenta que somos peligrosos para su orden. Como se dijo antes, y en relación a lo que había significado el caso bombas
el fracaso no era un mero montaje contra inocentes. Era un golpe para fortalecer al Estado en su función disuasiva y preventiva, en su control y fuerza. Era un modo de conformar una opinión publica que le ofreciera mayores garantías para descargar toda su fuerza contra lo que atenta al orden capitalista. Y aquello fallo. Lo que quedo visible fue la incapacidad del Estado en castigar a sus enemigos. Pero por lógica era claro que “la cobrarían”."
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Retomando lo anterior
"de un momento a otro aparecen en escena los subversivos que, esta vez si, quieren generar terror en la población y así propiciar el terreno no solo para instalar en lo público la necesidad de cambiar la ley antiterrorista (para poder dotarse de mejores armas en esta guerra) pero mas importante aun es que podrían recuperar el “caso bombas” y dotarlo de otro significado.
Y es que lo vital para el Estado no es encontrar culpables, sino demostrar que siempre tuvieron la razón, que los absueltos por el caso bombas, o quizás el circulo cercano a aquellos, siempre fueron los responsables. (Este discurso que se ha instalado viene de parte de nuestro viejo conocido y cocainómano, jalandro peña quien lo aseguro en La Tercera.)
Y no se trata de victimizar a nadie, no se trata de alegar inocencia. Se trata de recomponer el fracaso, de volver a aquello que no funciono y demostrar que estaban en lo cierto, que no perdonan. Es ahí donde esta cuestión tiene que ver con la recomposición del Estado, de suturar aquel momento en que se develo su fragilidad. Es ese fracaso el que el poder suele verbalizarlo como “la absolución de los acusados provoco que se sintiera un aire de impunidad”. Es decir, el golpe debía atacar a las convicciones de que el Estado es vulnerable. "
Esa es la lectura que damos a lo que ha ocurrido. Todo esto, para nosotros, se reduce a un intento de restablecer la fuerza del Estado que se había visto en vulnerabilidad. Castigar, dar cuenta que este Estado es omnipresente. Necesitaban una nueva estrategia. Y creemos que la han hecho bien.
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HACIA LA TOTALIZACIÓN DE LOS MECANISMOS DE REPRESIÓN...
Y si, lo han hecho bien. La cuestión es que haremos nosotros ante este nuevo escenario.
El objetivo es claro: neutralizar totalitariamente cada actividad "subversiva" que aun no cabía dentro de aquello. Nos entregaron la calle para vigilarnos mejor. .
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No se trata de llorar porque aquello que era “piola” ahora estará en la mira, se trata de dar cuenta que aquello requerirá ser tomado en serio, pero de verdad…De tomar resguardos, de cómo decimos hasta el cansancio, tomar en serio el que “estamos en guerra”. Requerimos afinar nuestro métodos y acciones, hacerlas mas claras y eficientes. Hemos elegido como enemigo al más poderoso de todos. Y a medida que las condiciones materiales provocan acciones más radicales por parte de proletarios, el potenciar su actuar es algo que estará en la mira del poder. Saber hacerla. De eso se trata. De adelantarnos a la piedra que pondrá el Estado entre los proletarios más combativos y aquellos que se vinculan críticamente con la realidad separada. Evitar la radicalización. Hacia allá apunta todo esto.
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La cuestión es saber que se modificara la ley antiterrorista, se dará mas recursos y políticas para que la inteligencia policial logre un control absoluto sobre todas las actividades que, en lo inmediato, son a la vista de cualquiera “poco peligrosas” que ahora deben volverse un “peligro” para todos. DEBEN. Imperativo. La cuestión es simple: somos sus enemigos, no solo los que reconocen aquello, sino todos los que ponemos en cuestión la normalidad del capital, la vida reducida a mercancía. De lo micro a lo macro. Iran por algunos para luego ir por todos.
“Son bombas” dirán algunos. Pero la movilización del aparato del Estado se dirige hacia una totalización de cada actividad...con el respaldo de la "ciudadania", desde una molo hasta un boletin se volvera identicamente peligroso. Actos cualitativamente diferentes, que son parte del proceso de guerra de clases, son separadas por el Estado y reproducido por muchos. La cuestion es cuando el mismo Estado las vuelve identicas y el desconcierto se vuelve total. Es ahi donde se requiere evitar las separaciones de las acciones e incorporarlas en un todo.*
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De donde haya venido el acto, el único que sale ganando es el Estado. Esto es imporantante en el caso que tomemos la tesis del montaje o de los"tontos utiles" anarquistas...Hemos de ir un poco mas alla de esa dicotomia...no afirmar que es esto o lo otro...no es tomar una posicion ya dada, sino intentar comprender esto de otra manera. No todo acto violento es montaje, ni viceversa.
Dicha dicotomia es solo el afan de separarnos.
No le pedimos permiso a nadie para hacer lo que hacemos pero hemos de tener en cuenta que la obstaculización por el Estado en grados cada vez mayores nos exige a nosotros, a todos los que creen que están exentos de estas actividades y creen que una cosa es el “trabajo de base” y otra“poner bombas”…que sepan que todo esto es una totalidad, que solo nosotros lo separamos. Mientras creamos que hacemos algo “dentro de la ley” cometemos un error. Para ellos estaremos siempre en la mira, desde un boletín hasta lanzar una molo. La cuestión avanza así, hemos de tenerlo claro. Aceptar esto quizás pueda ayudar...claro, excluyendo a aquellos sectores socialdemócratas que hagan lo que hagan, siempre irán hacia la humanización del capital.
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Lo que se busca. Es la movilizacion de la misma ciudadania para resguardar las condiciones que les han dicho son determinantes de su existencia. ¿Un ejemplo? Alemania, arde el reichstag.
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NOTA:
* Recordemos cuando la “toma” de liceos era visto por muchos como algo “valido” y con el pasar del tiempo quisieron poner penas delictivas para aquello. No se trata de llorar porque ocurrirá lo que ocurrirá. Es saber que somos sus enemigos. Y descalificar tal o cual acción solo lleva a que algunos caerán como moscas cuando vayan por ellos. Es el momento de comprender que la lucha es contra un único enemigo. Y ese enemigo lo tiene claro.Están logrando instalar la fuerza para atacar aquellas actividades que aun no caben en el ámbito mediático del “peligro para la normalidad”,como un bombazo. Las cuestiones que muchos hoy hacen y son parte de este proceso de guerra de clases. Prepararse.
Cancionero bomba y 2 análisis "compañeros" sobre la sensación de Deja Vu que se respira en el aire
"Compañero": todos/as aquellos/as que de alguna manera luchan contra el capitalismo.
"Camaradas": todos los seres humanos que además de ser anticapitalistas luchan contra el principio estatal en su germen mismo.
1.- Los fantasmas del caso bombas: la necesidad del Estado para suturar aquella fractura expuesta de su vulnerabilidad (esbozos)
n.a.c (Tomado de hommodolars.org)
Miércoles 6 de agosto de 2014
Como todos los escritos publicados por nac, estos corresponden a esbozos elaborados al calor de los acontecimientos sin la rigurosidad de un artículo acabado. Esto que puede ser una debilidad puede ser su fortaleza para los objetivos de esta web. Y es que hablamos de reflexiones en torno a situaciones concretas que pretenden aportar a la reflexión colectiva, gestar aperturas y no conclusiones. Aquí ofrecemos esbozos que aporten a la crítica unitaria al capitalismo, al mundo de las mercancías, pero que solo lo son en tanto sujetas a crítica o acopladas a una praxis, genere un despliegue de la misma en términos de profundizar el pensamiento revolucionario (el pensar como sensibilidad, acción y racionalidad).
Los fantasmas del caso bombas: la necesidad del Estado para suturar aquella fractura expuesta de su vulnerabilidad (esbozos)
nac
Cuando finalizo el “caso bombas” nos encontramos con algo mas que un montaje que se caía. Nos encontramos con el fracaso de un ataque jurídico por parte del Estado hacia quienes forman parte del movimiento que expresa las contradicciones del capitalismo y las materializa en diversos actos que intervienen en la realidad de la mercancía para alterarla, despojarla de su normalidad, de su constante reproducción y observación de un mundo que no controlamos y en el cual simplemente somos un engranaje que actúa acorde a ciertas racionalidades que nos han sido impuestas como propias. Es el presente perpetuo que circula ante nuestros ojos y se muestra como una realidad petrificada, sin grietas, naturalizada como la única forma de entablar relaciones y vivir.
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Para nosotros eso fue el caso bombas. Y viéndolo de esa forma, el fracaso no era un mero montaje contra inocentes. Era un golpe para fortalecer al Estado en su función disuasiva y preventiva, en su control y fuerza. Era un modo de conformar una opinión publica que le ofreciera mayores garantías para descargar toda su fuerza contra lo que atenta al orden capitalista. Y aquello fallo. Lo que quedo visible fue la incapacidad del Estado en castigar a sus enemigos. Pero por lógica era claro que “la cobrarían”. Y así parece.
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Remontándonos al intento de expropiación en el cual es asesinado el compañero Oversluij, la prensa curiosamente no armo revuelo respecto a aquella acción…se hablo de delincuentes que eran cercanos al anarquismo. Esperábamos que la prensa pusiera el grito en el cielo, pero sabíamos que si no lo hacían era porque la inteligencia policial empezaría a trabajar subterráneamente.. Sabíamos que si no hablaban era porque se armaría un nuevo puzle. Cuando este esta listo, cuando el pan esta en la puerta del horno, empieza de nuevo el proceso de conformar esa opinión publica que legitime la nueva puesta en escena de un enemigo que debe ser liquidado, pues si bien pueden hacerlo cuando quieran, de todas formas necesitan una movilización de la población para colaborar en aquella “cruzada” contra los subversivos. Y la necesitan para poder recomponer su fracaso, la debilidad que fue expuesta.
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La cosa es simple: hace tiempo que han ocurrido acciones directas pero apenas ocuparon paginas en la prensa. No se alarmo como otras veces. Ocurrió lo del metro los dominicos y el guion estaba escrito, las conclusiones fueron inmediatas: los anarquistas ahora quieren atentar contra la población. La mesa estaba servida. El silencio de la prensa y su modificación radical en su agenda nos hace evidenciar que requerían de un momento de cierta “tranquilidad” mediática, instalar esa tranquilidad en tanto representación de la mercancía como realidad para dar una vuelta radical en aquella: de un momento a otro aparecen en escena los subversivos que, esta vez si, quieren generar terror en la población y así propiciar el terreno no solo para instalar en lo público la necesidad de cambiar la ley antiterrorista (para poder dotarse de mejores armas en esta guerra) pero mas importante aun es que podrían recuperar el “caso bombas” y dotarlo de otro significado.
Y es que lo vital para el Estado no es encontrar culpables, sino demostrar que siempre tuvieron la razón, que los absueltos por el caso bombas, o quizás el circulo cercano a aquellos, siempre fueron los responsables. (Este discurso que se ha instalado viene de parte de nuestro viejo conocido y cocainómano, jalandro peña quien lo aseguro en La Tercera.)
Y no se trata de victimizar a nadie, no se trata de alegar inocencia. Se trata de recomponer el fracaso, de volver a aquello que no funciono y demostrar que estaban en lo cierto, que no perdonan. Es ahí donde esta cuestión tiene que ver con la recomposición del Estado, de suturar aquel momento en que se develo su fragilidad. Es ese fracaso el que el poder suele verbalizarlo como “la absolución de los acusados provoco que se sintiera un aire de impunidad”. Es decir, el golpe debía atacar a las convicciones de que el Estado es vulnerable.
Es la detallada construcción de una pseudorealidad en donde nos quieren poner en un lugar de incapacidad de actuar y de un sin sentido del mimo. Es aquello lo que quieren demostrarnos al proclamar la invencibilidad el Estado, del dominio total del Capital, Eso es lo que buscan los golpes.
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Pero sabemos que no es así: el capital tiene condiciones materiales que lo hacen posible, cuestiones que son posibles de abolir por una fuerza que existe, que esta ahí, que es parte de un movimiento informal del cual formamos parte todos los que identificamos las contradicciones y vemos que es posible acabar con esta vida reducida a una mercancía. El enemigo hemos sido siempre aquellos que apostamos por acabar con la determinación de nuestras vidas por el valor que se valoriza. Ese objetivo es lo que nos reúne como movimiento, con diversas tácticas que actúan de manera aislada, difusa, colectiva; que expresan las capacidades de muchos en alterar la normalidad del capital desde la precariedad proletaria.
En este caso apuntan a lo más visible. El daño a las estructuras del mundo de las mercancías, como una táctica, es una fuerza potencial cuando se recuperan aquellas acciones y potencian la convicción y capacidad del movimiento. Ante otras tácticas (la creatividad del proletariado es algo que no pueden eliminar cuando sabemos como se reproduce esta mierda) que resquebrajan las representaciones mistificadas del capital y que constituyen la pseudorealidad del espectáculo, existen técnicas mas sutiles para controlarlas, no tan mediáticas aun cuando su peligrosidad para el poder puede ser hasta mayor que un bombazo. Pero la importancia de estas últimas radica en que exponen más abiertamente su debilidad. Por lo mismo el haber apuntado a una organización que seria responsable y haber fracaso en ese intento se vuelve una obsesión para el Estado. Una obsesión en tanto la precariedad de ese actuar no puede ser derrotado y por tanto el fortalecimiento de este proletariado pondría en mayor riesgo al Estado.
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El caso bombas se volvió entonces una vieja herida para el Estado, para el Capital. Requieren restablecerlo, ponerlo en escena y recomponer su fragilidad. No nos criminalizan, simplemente buscan reforzar las condiciones en las cuales lo inmediato aparece como un presente perpetuo, en donde se interioriza que este mundo de las mercancías es la condición de la propia existencia y por tanto, aquel que se le opone, es una amenaza a su propia existencia mercantilizada.
A nosotros no ha de importarnos si tal o cual acción genera una modificación en los mecanismos represivos pues eso lo harán se haga o no algo. Lo que debemos tener en cuenta es que si el poder empieza a aceitar su aplanadora nosotros debemos estar preparados. Pensar todos los escenarios posibles, no huir, al revés: afrontar y demostrar la superioridad de nuestras convicciones y capacidades ante los defensores del Capital.
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Atacar al Estado y Capital en todo momento no ha de ser una consigna atribuible al insurreccionalismo. Atacar la realidad no es únicamente la destrucción material, es instalar la dislocación en las relaciones sociales, es poner en común nuestra existencia proletaria con los otros y conformar una verdadera red informal que tensiona lo establecido. Cada acto, gesto y acción es la potencia para que las contradicciones se hagan más fuertes y la representación mercantil de la realidad se resquebraje. No acumulamos fuerzas, simplemente creamos las condiciones para nuestra propia emancipación. Y aquello es un proceso que no es proceso pues no avanza hacia un final determinado, no es teleológico. Es la construcción de la insurrección, es el estar siempre preparado para la destrucción de lo que hace posible nuestra reducción a meras cosas.
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2.- Sobre nuestro criollo terrorismo y el delirio de los hombres de la "inteligencia"
x R. Román
El 13 de julio del año que corre, aparentemente explotó una “bomba” al interior de un carro del metro estación Los Domínicos. Dicha noticia generó a partir de aquel día una puesta en escena por parte de la inteligencia policial, la fiscalía y el ministerio del interior muy, pero muy parecida a la que se viviera en Chile a partir de Junio de 2010.
En efecto, el relato instalado corresponde al mismo que a la sazón instaló Rodrigo Hinzpeter y que ahora, el otro Rodrigo, Peñailillo, se ha encargado, tanto o más encopetado que aquel, de difundir profusamente a través de los medios de comunicación; de todos, sin excluir ninguno.
Fiscales con dedicación exclusiva, inyección de recursos, plazos para las policías, mayores y más severas atribuciones para estas últimas y la fiscalía, han sido parte de los argumentos de ese viejo relatoque se han reproducido en esta nueva embestida.
El fundamento ideológico y teórico de dicho libreto lo encontramos, según la inteligencia policial, en los conocimientos que aportan personajes tales como Erick Marín, psicólogo de ella y autor de la mal lograda obra titulada Informe Pericial del Caso Bombas, digno de estudiar en la academia a propósito de cómo no se deben analizar las cosas.
Gonzalo Yussef, ex jefe de la ANI, quien con un fanatismo preocupante insiste, hasta estos días, en sus tesis de cuarta categoría acerca de que los autores de los bombazos son los mimos del caso bombas, aserto que carece absolutamente de asidero y más bien se acerca a una expresión al menos injuriosa y/o calumniosa.
Y para coronar, es dable hacer presente que este libreto también le trae al mismísimo fiscal peña(ex, para ser más preciso), quien también habiendo sido invitado a distintos estelares noticiosos, insiste en reproducir los mismos argumentos de los sabuesos de la inteligencia policial, quienes, hasta aquí y según lo han consignado ya variados fallos judiciales, se han encargado de realizar investigaciones sesgadas y tendenciosas, dirigiendo su puntería, según hemos tenido ocasión de escuchar hasta la saciedad, hacia lo que ellos denominan grupos anarquistas insurreccionalistas y veganos también el último tiempo.
Así entonces, han llevado el mismo relato a diversos tribunales, en cinco ocasiones, solo en la región metropolitana, en todos los cuales han obtenido la misma respuesta, esta es, que las investigaciones además de tendenciosas se han llevado a efecto con falta de rigurosidad y profesionalismo.
Esto último se fundamenta, con la acreditación en varios de ellos, de la manipulación de los sitios del suceso, informes periciales falsificados y prueba obtenida ilícitamente, tal cual se puede leer en los sendos fallos que UNANIMEMENTE han sostenido que la colocación y activación de los artefactos explosivos, en cada uno de ellos, no configuran delitos de carácter terrorista.
Lo señalado en el párrafo precedente confirma las sospechas enunciadas en el primer párrafo de este artículo, en cuanto a la efectividad de haberse producido el citado evento, dicho de otra forma, es mejor ver para creer, más aún si se tiene presente que el primer sospechoso, “el chaqueta roja”, resultó ser tan inocente como lo serían también los “chaquetas rojas” del gabinete de Piñera.
Por su parte, los otros eventos que supuestamente han ocurrido en la capital y en la V Región, que van desde los bromistas del metro, que ya suman dos, más los del aeropuerto, de colegios, parques públicos y otras instalaciones que en vano han sido DESALOJADAS producto de “falsas alarmas”, dan cuenta que este relato comienza a despertar fundadas sospechas en distintos grupos de la sociedad, dentro de los que se cuentan, por lejos a muchos más que los tres personajes citados, quienes con una cobertura desmedida, se han encargado de infundir un pánico que limita con el delirio.
Otro tanto dice relación con la activación de los supuestos artefactos incendiarios (no explosivos) activados también a partir del 13 de Julio, tanto en la Iglesia Santa Ana, como así también a un par de modestos vehículos estacionados en distintos puntos de la capital y de la V Región, todos los cuales también formarían parte del quehacer de los grupos terroristas, según lo han referido Marín, Yussef, Peña y también al parecer ahora Peñailillo, ello, a juzgar por sus últimas declaraciones relativas al tema en comento.
Si esto último efectivamente así ocurrió, perfectamente se encuadraría dentro del ilícito penal de incendio, delito establecido en el Código Penal desde su dictación, hace algo más de ciento cuarenta años, haciendo innecesario, según también lo han señalado los tribunales que han juzgado eventos de similares características, la aplicación de leyes penales especiales, como lo es la deslegitimada y cuestionada ley sobre conductas terroristas.
Capítulo aparte significaría abordar las increíbles similitudes de nuestro criollo relato con el que con mayor vigor se da en España respecto de los chilenos Francisco Solar y Mónica Caballero allí detenidos por “presunta” pertenencia a grupos terroristas y colocación y activación de artefactos explosivos y con el que en ITALIA en la década del 90’ instalara el fiscal Mariniquien también ha participado en la formación de nuestros fiscales y miembros de la inteligencia policial durante los últimos años, según discretamente los han consignado los medios de comunicación durante los últimos años.
Respecto de esto último es conveniente insistir que más allá de lo que majaderamente diga La Tercera, El Mercurio y ahora el Canal 13, todos medios de comunicación de la inteligencia policial, el fenecido CASO BOMBAS confirmó que no solo Solar y Caballero, sino que todos los imputados de aquel son inocentes, aun cuando aquellos los presenten como “medios inocentes” o “medios culpables”, siendo en consecuencia la persistencia en esa parte del relato lo que en buen chileno conocimos como respirar por la herida.
El puerto el cual arribará tamaña operación de inteligencia es desconocido por este principiante, no obstante, sospecho que tendremos algo parecido a lo que siempre los montajes rebelan al final del día, esto es, que el relato el cual se nos ha presentado tan terroríficamente solo aparentemente correspondería a la verdad, ello, teniendo presente la definición de montaje que nos entrega la RAE.
Si verdaderamente la inteligencia policial y los ricos y poderosos quisieran hablar de verdad de terrorismo, por supuesto, tendrían que hablar de los niños cabezas partidas en la franja de gaza, de los nuestros también heridos y maltratados en el Wallmapu, de los compañeros y compañeras detenidas desparecidas y ejecutadas políticas y de tantos otros horrorosos episodios que si habláramos en serio, si califican de terrorismo.
La ley actual debe ser modificada para que la colocación de un artefacto explosivo sea considerada como un acto terrorista.
La Tercera, 26/07/2014
LA SEGUIDILLA de atentados explosivos que han tenido lugar en Santiago -que incluso han afectado lugares de muy alta concurrencia, como el Metro, iglesias e incluso un jardín infantil- ha motivado reacciones de la ciudadanía y del gobierno, por el evidente riesgo que representan este tipo de ataques. La forma en que se han sucedido estos atentados, con objetivos precisos y planificados, sugiere que están operando grupos con capacidad de articularse y dispuestos a infundir temor y daño en la población, lo que inequívocamente constituye terrorismo. Si la actual legislación que sanciona este tipo de conductas contiene vacíos o exigencias probatorias que hacen difícil su aplicación, es el momento de corregirla para que su aplicación sea efectiva y disuada, lo que hoy no ocurre.
Es valorable que el Ministerio del Interior haya invocado la Ley Antiterrorista en la querella interpuesta por el atentado que afectó al Metro, pero es necesario que la autoridad muestre consistencia y no introduzca distingos o matices que sirven indirectamente de aliciente para que los grupos violentistas sigan actuando, pues éstos ven facilitado su actuar cuando la propia institucionalidad se muestra dubitativa. Es inexplicable, por ejemplo, la decisión de no invocar la Ley Antiterrorista en los atentados ocurridos en La Araucanía, en circunstancias que los propios tribunales ya han acreditado la ocurrencia de ataques de este tipo en la zona. En los países con democracias sólidas no se admite que los atentados a las personas o a la propiedad sean utilizados como medios para defender cualquier demanda “social”, independientemente del mérito que ella pueda tener.
La recurrencia de atentados explosivos en el país -desde 2008 a la fecha se contabilizan un total de 320-, y la escasa cantidad de personas sancionadas por estos hechos -apenas tres condenados, ninguno por conducta terrorista- revela debilidades en toda la cadena institucional, que incluye a las policías, el Ministerio Público, el Poder Judicial y el Ministerio del Interior como entidad a cargo de garantizar la seguridad y el orden público. La insuficiente respuesta que se ha visto hasta ahora -prueba de lo cual es que no ha sido posible desactivar a estos grupos- exige una impostergable revisión del enfoque que se ha seguido para enfrentar el terrorismo, y asumirlo como un tema de la máxima relevancia.
La actual ley antiterrorista, si bien goza de plena legitimidad democrática, ha sido objeto de fuerte controversia y en casos graves algunos sectores políticos han buscado injustificadamente restar legitimidad a su aplicación. El ministro del Interior ha reiterado que se estudian perfeccionamientos para hacerla más eficaz y lograr condenas. En ese sentido, la reciente recomendación del Comité de DD.HH. de la ONU para que Chile modifique esta ley, instando a que “no se aplique en contra de los mapuches”, sólo aporta confusión y se hace eco de un diagnóstico ideologizado, pues la ley sanciona actos cometidos por individuos, con independencia de cualquier otra consideración. Por lo demás, es llamativo que se discuta la aplicación de una ley vigente, que no cabe sino cumplirla.
Se ha visto la dificultad para probar en tribunales la figura de “temor justificado” a ser víctima de delitos de la misma especie, requisito esencial para configurar un delito terrorista. Ciertamente ello se facilitaría si la legislación presumiera que la colocación de un artefacto explosivo constituye un delito terrorista, invirtiendo así el peso de la prueba para el que alegue otro propósito y dando una señal de lo gravísimo que resulta un acto de esta naturaleza.
13 noviembre de 2013... golpe represivo contra la militancia revolucionaria en España
¡El antiterrorismo en acción!
El 13 de noviembre, en otra nueva operación antiterrorista del Estado, fuerzas especiales armadas hasta los dientes, equipos de TEDAX, un equipo de la brigada de información y un nutrido número de antidisturbios se coordinan para asaltar y registrar un domicilio en Barcelona y detener a sus cinco ocupantes. Bajo la aplicación de la ley antiterrorista los detenidos son conducidos a Madrid donde pasan cinco días en aislamiento. Tres de ellos serán liberados con cargos tras prestar declaración, mientras, los otros dos compañeros, Francisco y Mónica, pasan a prisión preventiva y serán rápidamente dispersados en dos cárceles. Mónica se encuentra actualmente en la Centro Penitenciario Madrid VII de Estremera y Francisco en el Centro Penitenciario Madrid IV de Navalcarneri. La acusación es pertenencia a organización terrorista, estragos consumados y estragos en tentativa.
La prensa, como siempre, asume su parte indispensable en la operación represiva señalando, “juzgando” y sentenciando a los cinco detenidos. Activa todo su arsenal antiterrorista centrándose en el “comando insurreccional Mateo Morral” al que se trata de vincular a los detenidos. Crea toda una propaganda mediática que se aterroriza por unos pocos daños efectuados por dicho comando, pero oculta por ejemplo el terrible genocidio del Estado (particularmente de la Iglesia) durante la conquista del continente americano que critica en sus reivindicaciones dicho “comando”.
Para nosotros esta operación no es más que otro movimiento más de la represión mundial contra el incremento de la lucha proletaria que se levanta hoy de nuevo en todos lados. El objetivo es claro, tapar un movimiento social profundo de contestación y protesta contra el capitalismo y tirar a los leones a un puñado de militantes acusándolos, sin ningún elemento probatorio, de terroristas, banda armada o lo que sea.
El Estado, su justicia y sus policías, reprimen de forma cada vez más brutal toda expresión de contestación social que tienda a oponerse al empeoramiento exponencial de las condiciones de supervivencia bajo el capitalismo. El caso bombas en Chile, la pasada operación contra militantes revolucionarios en México o en Italia, las matanzas de los focos incontrolados en Siria, los encarcelados en las luchas en Grecia... No hay nada de especial en uno u otro caso. Son expresiones de una lucha, de una guerra de clases en la que la burguesía afronta el periodo convulsivo que se avecina fichando, neutralizando y liquidando a los sectores más combativos y conscientes del proletariado, separando a las minorías revolucionarias del resto de su clase, masacrando a bombazos zonas de inestabilidad social... Todo bajo la cobertura del antiterrorismo.
¡Pero terrorismo contra la humanidad es la desposesión de nuestros medios de vida por parte del capital!
Terroristas son las bases mismas del sistema democrático de la propiedad y de la libertad, las normas jurídicas que lo protegen. El aumento del precio de los productos básicos, los despidos masivos y la reducción de las ayudas sociales, a raíz de la crisis capitalista actual, arrojan a la calle y privan de sus medios de supervivencia más elementales a cientos de millones de proletarios. El capital, según cifras de sus propios organismos, mata de hambre al día a 25.000 proletarios en el mundo, otros 5.000 son asesinados en el trabajo, otros millares de proletarios caen bajo los tiros y las bombas. Y esto sin hablar del envenenamiento generalizado de la humanidad y el agotamiento y la destrucción de la tierra en pos de la economía.
Y si la burguesía utiliza la definición de terrorismo a cualquier acto que rompe con el orden democrático es porque en realidad ella misma se siente aterrorizada por la reemergencia de las lucha. El objetivo de todas sus campañas y operaciones terroristas son:
Ocultar la naturaleza fundamentalmente terrorista de su dominación y asimilar exclusivamente el terrorismo a las reacciones violentas que el proletariado materializa para defender su vida.
Reforzar su arsenal legal, jurídico e ideológico de represión contra cualquier cuestionamiento al orden mercantil.
Imponer entre los proletarios la división ideológica entre "inocentes" y "culpables", entre "honestos ciudadanos " y "bárbaros terroristas".
Aislar a los revolucionarios y a cualquier proletario que finalmente rompió con el pacifismo socialdemócrata y empujar a sus hermanos de clase a la disociación, a la delación, a la denuncia.
¡Frente a la represión de nuestra lucha nuestra respuesta es seguir luchando por derribar la dominación capitalista!
No se trata para nosotros de una cuestión de solidaridad porque sean conocidos compañeros, ni porque se reivindiquen del anarquismo, se trata de que los reconocemos como proletarios en lucha, como partes integrantes de una misma lucha contra el capital. No reducimos esta cuestión a una represión contra compañeros, sino a una represión contra el movimiento de destrucción de las condiciones existentes. Desde ese movimiento respondemos a la represión que recibimos continuando en la batalla, continuando en la militancia revolucionaria, luchando por la reconstrucción del proletariado para imponer el fin de la mercancía, del Estado y las clases sociales.