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miércoles, septiembre 02, 2015

Columna Durruti/Movimiento comunista y sindicatos 



Después de leer a Bordiga, pasamos a unos ejemplares antiguos de la revista del GCI, desde donde encontramos estas importantes Tesis, ligadas a un tema que en hartos debates de este año me he topado: qué pasa con los Sindicatos. Mientras algunas posiciones los identifican claramente como enemigos, otros creen que "depende del caso (y el contexto)", y la derecha del movimiento libertario derechamente (valga la redundancia) quiere "sindicatos revolucionarios" y/o "antiburocráticos".



Leamos, meditemos, discutamos, y mientras tanto escuchemos este bellísimo álbum de "La Columna Durruti" (aka The Durutti Column), de 1989, titulado sencillamente como "Vini Reilly" (el nombre de su cerebro y guitarrista, entiendo que único miembro original de esta formación británica).

MOVIMIENTO COMUNISTA Y SINDICATOS (TESIS)

(Revista COMUNISMO, N° 5, 1980)

 Entre los problemas cruciales de la estrategia y de la táctica revolucionaria, la cuestión del asociacionismo obrero continúa figurando, desde la época de Marx, al orden del día de las reflexiones y luchas políticas. Hace 150 años, los comunistas combatían las posiciones que, por indiferentismo (indiferencia erigida en principio) con respecto a la lucha de clases cotidiana, desertaban del frente de asociaciones inmediatas del proletariado (clubs, ligas de oficios, primeros sindicatos) y pretendían que con esto contribuían al derrocamiento del capitalismo. Al mismo tiempo, combatían la sustitución de la lucha de clases contra el Estado burgués por la "lucha" reformista, así como la totalidad de las doctrinas sindicalistas que por esencia, en tanto que ideologías, representan ramificaciones de la ideología capitalista. Substancialmente, la posición comunista no ha cambiado; hoy es la misma que ayer. Por el contrario, lo que se ha modificado considerablemente son las formas de su aplicación particular, dado que el cuadro social ha sufrido profundos trastornos. Esto es válido en general y específicamente para la llamada "cuestión sindical". Actualmente, el Estado burgués no se limita a tolerar los sindicatos que, hasta mediados del siglo XIX prohibía; cuya existencia era considerada como un ataque a la "seguridad pública", que se esforzaba de quebrar por la represión brutal. Ahora los acepta, los fomenta y aún llega hasta financiarlos. Los burócratas sindicales comparten el trono con patrones y ministros en las comisiones paritarias, los tribunales de trabajo, los consejos centrales de economía, los bancos estatales, etc. Este hecho materializa la elevación de los sindicatos al estatuto de potencia reconocida y asociada a la gestión del orden capitalista. La ola revolucionaria de los años 20 tuvo que chocar, en todos los países, con los sindicatos (lo mismo pasó en Rusia). Los sindicatos (exceptuando el fenómeno específico de los sindicatos escisioncitas) durante los años 14 y 18/21 mostraron abiertamente, en todas partes del mundo, lo que eran en realidad después de muchos años atrás: órganos de la contrarrevolución a los cuales el último toque para su integración final al Estado burgués fue dado durante la primera guerra mundial. En el transcurso de los 60 años que siguieron, no hubo ninguna lucha obrera que no se viese obligada a enfrentar violentamente a los sindicatos y recurrir a la huelga calificada de "salvaje" por los representantes de la civilización (que llamaremos simplemente huelga, dado que las "interrupciones del trabajo" propulsadas por los sindicatos actuales son lo contrario a una lucha obrera y no son huelgas puesto que son planificadas anticipadamente con los patrones). Esta evolución de la situación no es propia a un país o grupo de países, sino que caracteriza a la lucha de clases en todo el mundo: proletarios y sindicatos se levantan mundialmente uno contra el otro. Considerando estos hechos comunes a todos los combates de clase, la posición comunista no puede consistir en otra cosa que en poner en evidencia que los proletarios no tienen nada que defender al interior de los sindicatos actuales y que las asociaciones obreras no pueden renacer sino afuera de las organizaciones sindicales y contra ellas. Las tésis siguientes son básicas para una organización que se sitúe abiertamente en el terreno del comunismo, ellas resumen la posición de nuestro grupo con respecto a los sindicatos.

TESIS:

1. De acuerdo con la concepción materialista de las relaciones sociales, todas las organizaciones del proletariado (sindicatos, consejos de fábrica, comités de huelgas, soviets, partidos políticos, etc.) se determinan por su práctica en el transcurso de las luchas y los ataques del proletariado contra el Estado capitalista. Es este el criterio de apreciación que los comunistas retienen sobre estas asociaciones. Esta apreciación en ningún caso puede basarse en los nombres o estatutos formales de ellas.

2. Los sindicatos del siglo XIX que merecían el nombre de "sindicatos de clase" (en oposición a los sindicatos "amarillos" directamente fundados por la burguesía) fueron todos vaciados de su substancia a través de su integración al Estado burgués. La acción corruptora de la democracia los transformó en factores de la acumulación capitalista (su función es la de contener el salario real y el tiempo de trabajo en los límites conformes a las necesidades y posibilidades de la valorización del Capital), en instrumentos represivos y en agencias de la movilización nacional para la guerra imperialista.

3. Los sindicatos participaron en la centralización de la economía durante el transcurso de las guerras y en los períodos de reconstrucción luego de expansión que subsiguieron; llegaron a enrolar directamente a los proletarios en los ejércitos burgueses, en los frentes de resistencia antifascistas y en los cuerpos de choque antiproletarios de los "Noskes" de cada país y de cada contrarrevolución. Por lo tanto, se determinaron definitivamente por el partido reaccionario, por el partido del Estado capitalista. La integración de los sindicatos al Estado burgués no es una tendencia reversible, sino un hecho irreversible.

4. En la medida que los sindicatos se fusionaron con el poder del Estado capitalista integrándolo; la directiva estratégica del comunismo con respecto al Estado burgués es válida también para los sindicatos: destrucción por la fuerza de las armas (como uno de los tantos otros obstáculos existentes en la vía de la revolución proletaria). Esta indicación no tiene un valor contingente y variable, sino un valor imperativo y general. Ella se basa en el postulado esencial del comunismo, que a la dictadura del Capital, opone la dictadura del proletariado fundamentada en la liquidación física de todos los instrumentos de fuerza que se ligan de lejos o de cerca al Estado burgués.

5. La preparación para la destrucción violenta de los sindicatos pasa exclusivamente por la lucha llevada fuera y contra estos. En ninguna parte y de ninguna manera, los sindicatos defienden los intereses de la clase obrera, ni sobre el plano histórico, ni sobre el inmediato (2 aspectos indisociablemente ligados, de una misma lucha de clases). Es necesario incluso combatirlos en la lucha más elemental dado que las reivindicaciones, los métodos de lucha y las formas de organización que estos proponen entran en contradicción con las necesidades fundamentales de las masas obreras y constituyen mecanismos diversionistas en beneficio de los intereses capitalistas.

6. Hoy en día, el papel de la propaganda y de la agitación comunista es el de mostrar al proletariado el contenido revolucionario de su revuelta contra la disciplina sindical y de la actitud anti-sindical que tuvieron que adoptar en la lucha. El trabajo comunista debe contribuir a destruir las ilusiones burguesas al interior de los obreros, según las cuales existirían aún sindicatos con una "dirección traidora" susceptible de ser recuperados por el proletariado. La crítica comunista de los actuales sindicatos, es una crítica de contenido antes de ser una crítica de formas. Los sindicatos no son reformistas (es decir burgueses) porque tienen "malos dirigentes" y porque están burocratizados. Por el contrario, poseen una burocracia y buenos dirigentes en relación al contenido que expresan y para su consolidación. El reformismo determina tanto la existencia y la proliferación de burócratas sindicales; como también la de militantes sindicalistas de base, que a cada escalón del aparato constituyen la personificación viviente de una política reformista.

7. La organización comunista tiene que denunciar no solamente el carácter fútil, sino también el carácter contrarrevolucionario de las formas de "lucha" practicadas y los objetivos planteados por los sindicatos. Negociando contra los trabajadores, con los patrones y el Estado burgués, las condiciones de despido, las medidas económicas y sociales acarreadas por la crisis, el reformismo sindical les pide la manutención de las condiciones económicas inmediatamente anteriores, sobre la forma de reivindicaciones concernientes al "mantenimiento del poder de compra", la "defensa del empleo", las múltiples "garantías económicas y jurídicas" ligadas al ejercicio "normal", es decir capitalista, de la compra y venta de la fuerza de trabajo. Prácticamente, el reformismo sindical ahoga toda acción proletaria que se oponga a la conservación de la "paz social". Opera de esta manera cada vez que se intenta una acción susceptible de unificar a los proletarios por encima de las divisiones en categorías (divisiones sobre las cuales los sindicatos basan toda su fuerza), en un solo combate de clase contra el poder del Estado del Capital; opera así cada vez que una acción pone en peligro al aparato de producción (que la crisis capitalista hace cada vez más vulnerable a las presiones de la clase obrera).

8. La verdadera lucha proletaria, tenga o no conciencia de ello, tiene como objetivo la conquista de todo el producto del trabajo social, presente y pasado (es decir la totalidad de los medios de producción y de consumo que se presentan hoy en día sobre la forma de Capital), y la abolición del trabajo asalariado. Cuando el proletariado lucha, aún a nivel elemental, combate por obtener una cantidad superior de productos (valores de uso) a través de un esfuerzo menor. Esta lucha, en su proceso de afirmación no tiene en cuenta para nada las capacidades de existencia y de concurrencia de la industria capitalista; por el contrario, ella las niega e implica la ruina de la dinámica económica propia al Capital. Es precisamente por esto que la lucha se encamina hacia el objetivo final, mientras que por el contrario todos los programas de "reformas sociales", de "reivindicaciones socialmente aceptables", se mantienen miserablemente encuadrados en la visión capitalista e igualmente definen las organizaciones que no son más que los guardianes del orden establecido.

9. El reformismo pretende hacer creer a la clase obrera que perderá todo con la ruina de la economía capitalista, que puede ganar migajas a pesar de la perpetuación del sistema de esclavitud asalariada. Esta perspectiva es utópica y reaccionaria. Utópica, porque con la crisis desaparecen todas las posibilidades de otorgar o preservar durablemente estas famosas migajas que tanto alaban los reformistas burgueses. Reaccionaria, porque se pretende que el proletariado emplee todas sus fuerzas y sus energías para remodelar la explotación y no para su destrucción. Siempre reaccionaria, porque en el momento decisivo de la crisis revolucionaria, la burguesía sacrificará sus intereses inmediatos y otorgará verdaderas concesiones que serían suicidas a corto plazo si no servirían para desmovilizar al proletariado para así aplastarlo sangrientamente. Indudablemente la corriente más extrema del reformismo llegará a las barandillas del Estado para así poder llevar hasta sus últimas consecuencias su función contrarrevolucionaria. Si triunfase esta táctica desesperada de la burguesía (ver Alemania 1918-19) y si el fracaso obrero fuese consumado, las concesiones desaparecerán con la misma rapidez con que fueron otorgadas y la acumulación capitalista volverá a tomar provisoriamente un curso ascendente.

10. La organización comunista tiene que poner en evidencia que la crisis catastrófica del capitalismo no disocia el interés inmediato de la clase obrera del de la revolución social. Tiene que indicar los objetivos y los métodos de acción que demuestren el antagonismo irreconciliable de intereses entre la burguesía y el proletariado. Por ello, los comunistas rechazan categóricamente toda formulación que reivindique la mantención o la defensa del salario y del empleo, banderas que implican presuposiciones conservadoras y difunden una ideología reaccionaria al interior de la clase obrera. Esta solo puede situarse en el camino que la conduce a su victoria revolucionaria cuando ataca en sus raíces al mecanismo que engendra la formación de la plusvalía, cuando sus reivindicaciones por un mejoramiento del nivel de existencia atacan la tasa de explotación, la tasa de plusvalía. Lo importante para los marxistas es la apreciación de los contrastes que maduran en las relaciones sociales y la lucha para agudizarlos pues, sobre esta vía, la clase obrera adquiere la conciencia y la organización de su fuerza, disloca la estructura de dominación y explotación capitalista.

11. La organización comunista jamás deberá adoptar ningún "programa mínimo", inevitablemente reformista que implicaría en particular su presencia en los sindicatos. Debe mostrar que no se puede reconquistar los sindicatos. Su tarea es la de preparar al proletariado para que siga, sin hesitar su propia tendencia histórica: la tendencia a dotarse de una dirección política sobre el plano del programa y de la organización (el partido), la tendencia a pelear en una lucha armada internacionalista para la liquidación de todos los órganos del Estado capitalista y la instauración de su dictadura mundial de clase, dictadura que reposará sobre sus organizaciones revolucionarias y que será dirigida por el órgano-partido, que el proletariado se habrá dotado antes y durante la batalla decisiva retomando así la línea histórica de su programa comunista.

12. La concepción de la preparación revolucionaria está contenida, sin ningún equívoco, en la constatación materialista según la cual el proceso revolucionario está basado en la constitución del proletariado en clase y por lo tanto en partido, y de ninguna manera está sometido a premisas democráticas que exigen que el partido sea seguido por una mayoría numérica de obreros individuales. La reivindicación sindicalera de la conquista del sindicato equivale hoy en día, en el "mejor" de los casos, a una visión democrática del proceso revolucionario y en el más general a una propaganda burguesa para mantener a los obreros prisioneros en estos órganos contrarrevolucionarios.

 13. Todas las teorías que justifican el entrismo sindical, a diferentes niveles (reconquista integral, parcial, destrucción desde adentro) tienen por característica común y negativa la de revalorizar la imagen de los sindicatos ante la clase obrera, desorientando tanto a su vanguardia como a su retaguardia (comprendido el grupo que practica el entrismo). La aplicación práctica de estas ideologías hace imposible una propaganda y una agitación clara contra estos agentes de la burguesía en los rangos proletarios. Ella impide el trabajo de organización de las verdaderas tendencias hacia la asociación obrera que no cubren ni total, ni parcialmente las formas sindicales actuales. Finalmente ellas comprometen la naturaleza revolucionaria de las organizaciones que recurrieron a dicha práctica.

14. El problema fundamental de una alternativa obrera frente a los sindicatos, no es una cuestión de formas de organización. En primer lugar porque el remplazar una forma sindical por otra distinta ("consejo obrero" por ejemplo) no implica necesariamente la ruptura con el reformismo y puede incluso constituir una de sus formas extremas. En segundo lugar, porque ninguna forma de lucha particular que surge en el transcurso del movimiento de clase posee "en si" las condiciones para su expansión. Estas deben buscarse en su contenido, es decir en la dinámica de ruptura efectiva con el Capital. Una forma cualquiera puede por ejemplo surgir como producto muerto al nacer que no pudo escapar al control completo del capitalismo (cf. la mayoría de los consejos de obreros y soldados en Alemania del 18). Por otro lado, un comité de huelga, combativo en los inicios de la lucha, puede transformarse un mes después, en un freno de esa misma lucha. En tercer lugar, porque el renacimiento del asociacionismo obrero no puede ser comprendido, de antemano, a nivel de las formas que el tomará y de los modos de organización que tenderá a dotarse. Únicamente se puede tener una comprensión clara del proceso que engendra estas formas y modos. Una perspectiva de agresividad creciente del proletariado contra el Capital, procediendo por saltos y rupturas como siempre sucedió en el pasado, tiene que contener inevitablemente las combinaciones más variadas en el surgimiento, modificación, disolución y recomposición de las asociaciones obreras.

15. Sin prejuzgar sobre la forma de las futuras organizaciones proletarias (sin pretender de antemano y fuera de la vida real que las formas "sindicatos de clase", "uniones", "consejos", "comunas", "soviets" agotaron completamente su ciclo histórico y que no resurgirán jamás como expresión del movimiento proletario), la lucha por el renacimiento del asociacionismo obrero se expresa hoy en el trabajo en los "comités de huelga", las "coordinadoras", los "núcleos obreros", las "comisiones de fábrica y de barrio", los "cordones industriales", las "asambleas clasistas", las "coordinaciones de trabajadores en lucha", etc.; que constituyen las expresiones inmediatas de la vida del proletariado.

16. En el transcurso de estos últimos años, estos órganos de lucha tomaron frecuentemente un carácter local y limitado en el tiempo. Este es uno de los efectos de la contrarrevolución, cuyo lento agotamiento limita, por el momento, la acción proletaria a explosiones breves y esporádicas. Sin embargo, estos órganos de lucha (que aparecieron con una fuerza variable en casi todos los países) tendieron a desarrollar formas que, en su dirección, pueden ser puestos en paralelo con los sindicatos escisionistas, los consejos de fábrica y las uniones revolucionarias de los años 20.

17. Estas últimas y variadas formas de lucha ponen en evidencia que las viejas debilidades derivadas del localismo y del federalismo se reproducen fácilmente. La centralización y la organización de la acción son problemas tan vigentes hoy como ayer. La preparación de la necesaria coordinación de fuerzas es una tarea que forma parte de la agitación y del trabajo político general de preparación a cargo de la organización comunista.

 18. Como la revolución no es un problema de formas de organización, el contenido del movimiento proletario constituye el criterio de intervención y de trabajo. Los comunistas trabajan únicamente en los movimientos de los proletarios en lucha. Dado que los elementos ganados a los objetivos y a los métodos de lucha del comunismo desertarán las organizaciones burguesas, esta evolución se dará por la experiencia práctica en los combates de clase y no por iluminación súbita de "conciencias individuales", los comunistas tienen como directiva general el no trabajar en los órganos del Estado burgués. Esto es igualmente válido en lo que respecta a las organizaciones cuya diferencia con los sindicatos consistiese únicamente en una mayor radicalidad en las palabras y en la práctica de un reformismo "duro": ellas están del lado del Capital y deben ser tratadas como órganos estatales y políticos de la contrarrevolución (tomemos un ejemplo: la KAPD llama en 1920 al boicot y a la destrucción de los "consejos legales" en Alemania).


19. La organización comunista debe combatir como ideología burguesa, las doctrinas (ordinovistas, maoespontaneistas, etc.) que llaman a reemplazar los sindicatos por "consejos obreros" o "comités populares" y que atribuyen a estas "nuevas formas" el mismo contenido reformista, anti-fascista, nacionalista de los antiguos sindicatos. De la misma manera, debe combatir el "anti-sindicalismo" moral y platónico que, al mismo tiempo que llama a abandonar los sindicatos, invita a los núcleos de vanguardia a abstenerse del trabajo de organización de la lucha elemental cayendo así en el fetichismo de los criterios numéricos, asamblearios, en los aspectos formales de delegación y revocabilidad, en una palabra en el cretinismo democrático.

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martes, septiembre 01, 2015

Bordiga: Los puntos sobre las íes. Contratesis y tesis económicas. 

Contratesis y tesis económicas



(1952. Tomado de la Biblioteca Internacional de la Izquierda Comunista. "Haz tu propio cómic de Bordiga", por Great Moments In Leftism).

Contratesis I
El ciclo de la economía capitalista tiende a reducir cada vez más el nivel de vida de los trabajadores, a los que solo deja lo imprescindible para vivir.


Tesis I
La doctrina de la concentración de la riqueza en unidades cada vez mayores en volumen y menores en numero es siempre valida. Pero la teoría de la miseria creciente no significa que el sistema capitalista de producción no ha aumentado la producción de bienes de consumo aumentando progresivamente la satisfacción de la necesidades para todas las clases. La teoría marxista significa que al hacerlo la anarquía de la producción capitalista dilapida las nueve de cimas partes de estas energías centuplicadas, expropia despiadadamente a todos los pequeños propietarios de bienes de consumo y aumenta enormemente el número de los sin reservas que consumen día a día su salario quedando así la mayoría de la humanidad sin defensa contra estos fenómenos inherentes al capitalismo que son las crisis económicas y sociales y las espantosas destrucciones de las guerras, sin defensa contra la política capitalista de exacerbada dictadura de clase, prevista desde hace más de un siglo.


Contratesis II
El capitalismo está superado una vez conseguido asignar al trabajador la parte de plusvalía que le ha sido arrebatada (producto integro del trabajo).


Tesis II
El capitalismo será superado cuando se devuelva a la colectividad trabajadora no la parte del beneficio sobre el diez por ciento consumido sino el noventa por ciento dilapidado por la anarquía económica. Esto no se consigue con una contabilidad diferente de los valores intercambiados sino suprimiendo el carácter de mercancías de los bienes de consumo, aboliendo el salario en dinero y organizando centralmente la actividad productiva general.


Contratesis III
El capitalismo estará superado cuando exista una economía en la que los grupos productores tengan el control y la gestión de cada empresa y traten libremente entre ellos.


Tesis III
Un sistema de intercambio mercantil entre empresas libres y autónomas, como puede ser predicado por las cooperativas, los sindicalistas y los libertarios, no tiene ninguna posibilidad histórica ni ningún carácter socialista. Es incluso retrógrado en relación a numerosos sectores ya organizados a escala general en la época burguesa como requieren los desarrollos técnicos y la complejidad de la vida social. Socialismo o comunismo quiere decir que toda la sociedad constituye una asociación única de productores y consumidores. Todo sistema de empresas perpetúa el despotismo interno de la fábrica y la anarquía en el consumo adecuado de la fuerza de trabajo que hoy es, al menos, diez veces más grande de lo necesario.
Contratesis IV
La dirección de la economía por el Estado, la gestión de las empresas por el Estado no es socialismo pero modifica el carácter del capitalismo tal como ha sido estudiado por Marx, por tanto, modifica la perspectiva de su caída caracterizando una tercera fuerza inesperada de post-capitalismo.


Tesis IV
La neutralidad del Estado no ha sido más que una reivindicación de la burguesía contra el Estado feudal. El marxismo ha demostrado que el Estado moderno no representa a toda la sociedad sino solamente ala clase capitalista dominante y que el Estado es una fuerza económica en las manos del capital y de la clase capitalista. El dirigismo y el capitalismo de Estado son también formas de sumisión del Estado político a la empresa capitalista. Estas formas trazan el contorno del antagonismo final previsto entre las clases exasperadas que no es un choque de números estadísticos sino de fuerzas físicas: el proletariado organizado en partido revolucionario contra el Estado constituido.
Contratesis V
Una vez establecido el carácter inesperado de la forma actual de la economía si el marxismo quiere permanecer con validez debe buscar una tercera clase que ocupa el poder tras la burguesía (grupo humano hoy desaparecido de detentadores de capitales) y que no es el proletariado. Esta clase que gobierna y que disfruta de privilegios en Rusia es la burocracia. En América es la clase de los managers, es decir, los dirigentes técnicos y administrativos de las empresa.


Tesis V
Todo régimen de clase ha tenido su burocracia administrativa, judicial, religiosa, militar. El conjunto de esta burocracia es un instrumento de la clase en el poder pero sus componentes no constituyen una clase porque una clase es el conjunto de aquellos que tienen idénticas relaciones con los medios de producción y consumo. La clase de los propietarios de esclavos había ya comenzado a disgregarse - no podían alimentar a sus propios esclavos (el Manifiesto) - cuando la burocracia imperial dominaba todavía, luchaba contra la revolución anti-esclavista y la reprimía ferozmente. Mucho tiempo después, los aristócratas han conocido la miseria y la guillotina aunque las estructuras militares y clericales del Estado luchasen todavía por el Antiguo Régimen. No se puede definir la burocracia en Rusia sin un corte arbitrario entre los grandes caciques y el resto: en el capitalismo de Estado todos son burócratas. Esta pretendida burocracia rusa, como por su lado la clase «manager» americana, no son más que instrumentos sin vida ni historia propia, al servicio del capital mundial contra la clase trabajadora. Los términos hacia los que tiende el antagonismo de clase corresponden a la perspectiva marxista de los hechos económicos, sociales y políticos, y a ninguna otra perspectiva precedente, mucho menos todavía a una nueva elaboración, fruto de la tenebrosa atmósfera actual.


Siguiendo el hilo del tiempo
¡Para poner los puntos sobre las ies!


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lunes, agosto 31, 2015

"La crítica situacionista como teoría de la acción histórica", x M. Amorós (AUDIO). 

UNA CHARLA DE AMORÓS SOBRE LA I. S.

LLEGAR Y ESCUCHAR.





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lunes, agosto 24, 2015

Carta de Marcelo Villarroel 



Kienes decidimos dar un paso más allá del ciudadano aborregado por las kadenas de la explotación laboral, nos exponemos al control y al kastigo venido del Estado y todos kienes lo sustentan y sostienen. La kárcel, komo kastigo ejemplifikador se torna en el arma masivamente usada desde hace siglos por los poderosos para encerrar a kienes levantan los puños armados de violencia revolucionaria autónoma buscando la liberación total. Más allá de las klasifikaciones sociológikas o ideologizadas, somos individuxs rebeldes e insurrectxs ke odiamos, kon todo nuestro amor subversivo, el Presente Democrático de su normalidad kapitalista, y actuamos konforme a ello. Esa opción y decisión de vida en lucha va markando nuestro devenir kotidiano ke no enkuentra espacio en los márgenes de esta podrida sociedad del espectáculo, pero ke en la práctika insurrecta va enkontrando hermanxs de distintos tiempos, geografías e idiomas komunikandose a través el mismo lenguaje de guerra.

Guerra a la autoridad, al kapitalismo en todas sus variantes y kolores, a la sociedad patriarkal, heteronormativa y antropocentrista… guerra a la moral burguesa y judeo kristiana dominante, guerra A la ( des)formación akademika positivista de sus universidades, lugares korroidos por el ego aspiracional, verdaderas fábrikas de los kuadros de mando de la dominación… guerra al komplejo politiko militar industrial ke kontrola gran parte del planeta kon sus interverciones humanitarias y su tecnología de muerte…guerra a la paz social de los rikos, a la tranquilidad violenta de sus ostentosas mansiones… guerra a la politika ke separa, kontrola, akomoda, aplaza, kalkula, miente, reprime y solo sirve para apagar el fuego inkontrolado de la subversión y desalentar las potencialidades infinitas de la rebelión… guerra a la amnesia de la desmemoria, al akomodo enervante ke lleva al abandono de las posibilidades de generar proyectos kolectivos para romper la fragmentación y desunión generalizada…guerra al tiempo muerto kuando el akí y ahora nos llama, nos konvoka, entre tanta miseria a pelear contra este presente de mierda.

El estado y sus parásitos se fortalecen, más inversiones y recursos para el kontrol y el kastigo… nuevas leyes reformulan un marko juridiko ke kriminaliza kon mayor rapidez y dureza a kienes se levantan… la dominación kapitalista mantiene intactas sus tazas de ganancia, sean de izkierdas o derechas todos los burokratas son la misma porkeria… basuras humanas ke viven en torno a escenarios ficticios kreados para fortalecer su propio poder…

Las kárceles, llenas de pobres y explotadxs ciudadanizados kon la lógika del ascenso social a través del dinero rápido, kontienen tambien a un universo kada vez más kreciente de kompañerxs ke luchan… kada kual kon sus partikularidades e ideas y afinidades van rekorriendo el agobiante kamino de barrotes y karceleros… Aprendiendo en la práctica todo akello ke alguna vez escucharon komo historia o relato vivencial de lxs antiguxs prisionerxs polítikxs de raigambre izkierdosa polítiko-militar…

Hoy, la necesidad evidente es la artikulación común de los esfuerzos antikarcelarixs ke traspasan la solidaridad directa kon tal o kual prisionerx… la lucha es contra la sociedad policializada y konvertida en sociedad karcelaria. Kombatir al karcelero de todos los kolores y orígenes es aportar a la destruxión de los principios rectores del Estado- Kárcel- Kapital. Ver y conocer las experiencias anteriores se vuelve vital en este periodo donde muchas veces pareciera ke la lucha antikarcelaria comenzó hace sólo un par de años.

Desde una perspectiva autónoma libertaria la lucha antikarcelaria comenzó kon el kolectivo de prisioneros politikos KAMINA LIBRE inmediatamente después de la Fuga- Reskate realizado el 30 de dic. De 1996, en helicóptero por el FPMR de sus 4 militantes encerrados en la kárcel de Alta Seguridad. Kamina Libre generó dinámikas autónomas y horizontales, ke permitieron vinkulación desde el hacer kotidiano y konkreto kon individuxs, kolectivos y organizaciones ke komenzaban de manera incipiente a konstruir desde la afinidad, sin mediaciones ni intermediarios en función de una lucha antikapitalista más integral alejados de la organización formal piramidal autoritaria. En este sentido la noción de prisionerx subversivx supera la de presx polítikx porke nos posiciona en guerra contra lo existente y konvoka a mantener el deseo y necesidad de la revuelta donde kaben todxs lxs ke están dispuestxs a ir más allá de la kotidiana aceptación de la normatividad demokrátika kapitalista… hoy, el llamado es a romper la fragmentación en la ke nos enkontramos resultado de visiones,prácticas y experiencias diferente…

Saber ke en la diferencia está la riqueza de lo nuevo nos permite el enkuentro manteniendo viva la memoria de lxs ke kombaten viven y mueren por la libertad plena, por la destruxión de la sociedad karcelaria, por la liberación total…

Un saludo y abrazo a todxs lxs kómplices ke dedikan kon amor verdadero kada uno de sus momentos para ver kaer los muros de las prisiones y vernos en las kalles a kienes hoy caminamos aki dentro. Nada ha akabado… todo kontinua!!

Hasta destruir el último bastión de la Sociedad Karcelaria!!
Presxs de la Guerra Social A la Kalle!!
Mientras exista miseria habrá Rebelión!!

Marcelo Villarroel Sepúlveda
Prisionero Libertario
Cárcel de Alta Seguridad
Stgo/ Chile.

Dgo. 16 de Agosto

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jueves, agosto 20, 2015

Post punk marxista parte 32: skank bloc bologna 1978 

No sé cómo lo lograron, tal vez de pura casualidad, pero en este disco de 1978 Scritti Politti, que en su nombre homenajeaba a Antonio Gramsci, homenajea ahora la revuelta del proletariado juvenil italiano de 1977/8, y en el proceso logra algo así como la mezcla perfecta entre postpunk y Rock In Opposition.



En un paralelo curioso con sus héroes, diría que la evolución posterior de Scritti Politti hacia la divina mierda europop no es tan diferente que la evolución "eurocomunista" de los Partidos "comunistas" de Europa y (Chile).

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martes, agosto 11, 2015

24 horas de Throbbing Gristle 

Gentileza de UBU WEB:



24 horas!!!! Sin parar!!!!

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Prensa burguesa informa sobe Chanchología contingente: Bruno Villalobos. Un sicópata peligroso al mando de Apaleadores de $hile 

De bajo perfil y especialista en inteligencia: así es el nuevo general director de Carabineros





Bruno Villalobos Krumm ingresó a la Escuela Matriz en 1979 y entre sus compañeros de curso hay dos generales que pasarán a retiro con su ascenso. Los casos “escuchas telefónicas” y “Bombas” han marcado su trayectoria.






SANTIAGO.- Cerca del mediodía de este martes, Bruno Villalobos Krumm fue recibido en La Moneda por la Presidenta Michelle Bachelet, quien le confirmó una información: con 36 años de servicio se convertiría en el nuevo general director de Carabineros.

De bajo perfil, pero de carácter amable y jovial -según sus subordinados-, el nuevo máximo jefe policial ingresó a la Escuela Matriz en 1979, justo cuando se conmemoraban los 100 años de la Guerra del Pacífico, por lo que su promoción adoptó el apodo de "Escuadrón Centenario", los que se han ido reuniendo a lo largo de su carrera.

Entre sus compañeros de curso se encontraban los ahora generales Eliecer Solar, quien es jefe de Orden y Seguridad, y Marcos Tello, director de Logística. De ellos, sólo el primero pasará a retiro.

De acuerdo a los reportes de prensa, el nuevo general director asumió como capitán en Chacalluta y posteriormente pasó a la sección de Inteligencia, donde llegó en la década pasada con el grado de mayor.

Se mantuvo en esa unidad hasta noviembre de 2005 cuando pasó a ser edecán del ex Presidente Ricardo Lagos, cargo al que llegó siendo teniente coronel (comandante). Al año siguiente, pasó a ser el jefe de Departamento de Seguridad Presidencial (OS-8).

Casos "Bomba" y "Escuchas"

Cercano al fallecido general director Alejandro Bernales estuvo en ese cargo hasta 2007, cuando siendo coronel fue ascendido al grado de general, pasando a ser el jefe de la Dirección de Inteligencia policial (Dipolcar).

Esa unidad sería la que lo llevaría a ser un oficial más notorio para la sociedad, luego de que se le vinculara al caso de presuntas escuchas telefónicas ilegales a parlamentarios en el año 2011.

En dicha investigación debió declarar ante el Ministerio Público y le valió que el diputado Gaspar Rivas solicitara que su nombre fuera retirado de la "quina" de la cual finalmente fue elegido por la Presidenta Michelle Bachelet.

Otro caso que ha marcado su carrera, es el denominado caso "Bombas", que terminó con la absolución de todos los detenidos, quienes acusaron a la fiscalía metropolitana Sur y a Carabineros de realizar un "montaje" en su contra.

Tras esa investigación pasó a la Dirección de Fronteras donde se mantuvo hasta 2013, cuando recibió el mando de la zona Metropolitana.

Eso, hasta que desde septiembre de 2014 se hizo cargo de la Dirección Nacional de Inteligencia, Drogas e Investigación Criminal, tras el ataque explosivo a la centro comercial "Subcentro" de la estación de metro Escuela Militar, que dejó a 14 personas lesionadas.

Villalobos se mantendrá en ese cargo hasta el próximo 8 de septiembre, cuando pase a ocupar la oficina en la que hoy está el general Gustavo González Jure, que tras cuatro años de gestión, pasará a retiro.

http://www.emol.com/noticias/Nacional/2015/08/11/744547/De-bajo-perfil-y-especialista-en-inteligencia-asi-es-el-nuevo-general-director-de-Carabineros.html

CANCIONERO
hermosa violencia...
Set antipolicial:

1.- Malgobierno "apaleadores"/Entukontra "justicia"
2.- 2 minutos "Ya no sos igual"
3.- Flema, "nunca seré policía".
4.- Toxic Reasons, "riot squad".

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domingo, agosto 09, 2015

Texto de Cris sobre Trane/Coltrane y Shepp en Newport 

De la revista Sangría, un texto de Cristóbal Cornejo sobre John Coltrane. Recomendable leerlo escuchando esta recomendación del contrabajista Alan Silva: Coltrane y Shepp, Live at Newport.

(Recuerdo que un domingo en la noche a fines del 2009 o inicios del 2010 llegó sin previo aviso Cornejo a mi casa, acompañado de un par de personajes de Sangría, que me regalaron un imán que todavía adorna el refrigerador. También llevaban una botella de pisco. Yo estaba deprimido por motivos sentimentales, y cansado. Compartimos un par de horas y se fueron. ¿Cómo volver a ese momento? Escuchando. Bebiendo. Recordando....No: es totalmente imposible. Cris no está, nunca va a volver, y nada es como antes. 43 años sin Trane. 4 meses sin Cristóbal).

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En el nombre del Padre: 43 años sin John Coltrane
El domingo 17 de julio se cumplieron 43 años desde que el músico John Coltrane sucumbiera ante un cáncer de hígado que lo mató tempranamente, a los 40 años.
Detallar de manera exhaustiva la discografía y las numerosas interpretaciones que se hacen de la importancia que el saxofonista tuvo para el mundo sonoro de la síncopa y del legado que su obra dejó en las posteriores generaciones de músicos, de todos los estilos, requeriría bastante más que un artículo. Numerosos son los libros, documentales, dossiers periodísticos, que se han realizado en su nombre. Y, aún así, las reflexiones, al día de hoy, no se han agotado.
Un tren acelerado
Los primeros años de Coltrane (o Trane, para los amigos), nacido en 1926, transcurren en medio de una familia religiosa que permitió al joven John desarrollar sus inquietudes musicales.
En 1945 fue llamado a alistarse en la Marina. Tras un breve paso por la milicia, se une a la “Dizzy Gillispie’s Big Band” el ’49. Junto al trompetista, tocará en varias formaciones, pequeñas y grandes, hasta el ‘51. En estos años, participa en varias grabaciones como acompañante, pero su talento aún estaba en pleno desarrollo, por lo que no destacó por sobre la numerosa hornada de virtuosos instrumentistas que botó la ola del be bop. Por esta década, acompañará a, también, a Jimmy Hodges, Sonny Rollins, Elmo Hope, Art Blakey, Cecil Taylor, Sonny Clark, entre varios otros.
A comienzos de esta década, también, comenzarán sus problemas con la heroína y el alcohol, que se mantendrán hasta 1957, cuando Trane descubra en la espiritualidad religiosa una manera de recuperar su vida y contribuir a mejorar la vida de los demás, mediante una música que llevara un mensaje de pureza y unidad.
El período que va desde 1955 a 1967 es el tiempo que puede considerarse como el de su trayectoria, expresando una personalidad musical. En la primera de estas fechas, tras un provechoso paso por el quinteto de Miles Davis y por desavenencias entre éste y el saxofonista, provocadas por las adicciones, se une al cuarteto de Thelonious Monk para las sesiones del legendario club neoyorquino “Five Spot”.
Sin embargo, en 1957 volvería a la banda de Davis (esta vez un sexteto que incluía al contralto Julian “Cannonball” Adderley), para dar luz a obras claves de Miles estilísticamente contrapuestas- como “Milestones” (1958) y “Kind of Blue” (1959).
Paralelamente, Coltrane lidera en ese entonces su propia banda, en notables trabajos iniciáticos como “Blue Train” (su debut por Blue Note el ’57) o “Giant Steps”, grabado días después de la obra de Davis del ’59 referida más arriba, pieza clave del jazz modal.
En junio del ’60, Trane se aventuraba con Don Cherry y la sección rítmica de Ornette Coleman en el anfetamínico disco “The avant-garde” y al año siguiente lograba plasmar en “My favorite things” una identidad que se movía entre la calidez y la tensión de sus solos y melodías.
El éxito comercial de este último álbum generó el fichaje de Coltrane por el nuevo sello Impulse!, filial de ABC. Un jugoso adelanto evidenció la inversión que la compañía estaba realizando en el saxofonista, lo que le exigió aplacar relativamente su extravagancia musical y entregar al mainstream producciones como la que realizó junto al cantante Johnny Hartman o el álbum “Ballads”.
Sin embargo, en estos años, ya hay trabajos superiores, a caballo entre las estructuras tradicionales y las formas libres a las que Trane irá entregándose, como “Crescent”, “Impressions”, “Kulu se mama” y “Africa Brass”.
En esta época, Coltrane maduraba su inclinación a desarrollar líneas que transitaban por una amplia gama, superponiendo escalas y matizándolas con diversos grados de consonancia y disonancia, inclinación que llegaría al paroxismo con el monumental álbum “A love Supreme” (1965), en el que un simple estructura, construida mediante una sencilla línea de bajo, soporta una superestructura armónica muy compleja.
“A love Supreme” suele considerarse la obra maestra de Coltrane. Su viuda, la también músico Alice Coltrane (fallecida en 2007), relata en el libro de Ashley Kahn, “A love Supreme y John Coltrane: La historia de un álbum emblemático”, cómo el tenorista habría concebido la composición, tras varios días de encierro en el ático de su casa: “Era como Moisés bajando de la montaña, fue tan bonito. Bajó y tenía esa alegría, esa paz en el rostro, tranquilidad. De manera que le dije: «Explícamelo todo, no te hemos visto en cuatro o cinco días…». Él dijo: «Ésta es la primera vez que me ha llegado toda la música que quiero grabar, en una suite. Ésta es la primera vez que lo tengo todo, todo listo»”.
Para Trane ese disco fue un regalo de y para Dios. De hecho, la estructura invoca diversas situaciones espirituales y de relación sagrada. Pero, Coltrane, que declaró alguna vez su desilusión al enterarse de que existían tantas religiones, y años después aclaró que “creía en todas”, no iba a caer en un facilismo emotivo proselitista. Para él, fue un amor supremo inmensamente más grande y profundo que el amor terrenal que podría sentir hacia sus semejantes, hacia su compañera Alice o, incluso, hacia la misma música, y, si algo quiso, fue gritarlo a los cuatro vientos.
“A Love Supreme” se grabó tres meses después de estas meditaciones, en una sesión de una noche junto al pianista McCoy Tyner, el bajista Jimmy Garrison y el baterista Elvin Jones, el clásico cuarteto que acompañaría a Trane por varios años. La obra fue concebida en un momento determinante del recorrido creativo del saxofonista: El clímax junto a ese cuarteto y el momento donde los deseos de libertad y deriva, configurarían la etapa final del músico.
La lucha por libertad no es sólo musical
El libro “Coltrane. Historia de un sonido”, de Ben Ratliff, indaga en los elementos que explicarían la importancia del saxofonista en la identidad del jazz. En él, el investigador concluye que la fuerza de aquella música (fuerza técnica, compositiva, conceptual o sonora) sólo es explicable “situando el jazz junto a las demás expresiones artísticas dentro de la historia social norteamericana y colocando a Coltrane no sólo entre sus colegas, sino también entre los grandes creadores de su época”.
En este sentido, podemos analizar el desarrollo musical de Coltrane en paralelo al desarrollo del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos, que desde inicios de los ’50 venía haciéndose cada vez más poderoso y desagradable para el Estado “más democrático y libre del mundo”.
Inaugurada la estrategia de “acción directa” con el boicot de autobuses de Montgomery (1955-56), pasando por la Marcha de Washington de 1963 -que concentró en la capital norteamericana a la mayoría de los grupos que luchaban por leyes sociales igualitarias-, hasta la formación del Partido de los Panteras Negras de Autodefensa en 1966 y el asesinato de Martin Luther King en 1968, el espíritu creativo de John Coltrane atravesó las mismas tensiones sociales a escala personal. Esto se tradujo en una necesidad de libertad que lo llevaría a abandonar las características tradicionales del jazz y embarcarse en la aventura sonora de lo que fue conocido como “New Thing” o free jazz, a falta de un mejor nombre y caracterización.
«En cualquier arte llega un momento determinado en el que hay ciertas cosas flotando en el aire… un número de gente puede llegar a la misma conclusión haciendo un descubrimiento similar al mismo tiempo.» Coltrane declaraba esto en 1964, cuando los nuevos caminos sonoros abiertos por los discos de la época provocaron un quiebre entre sus seguidores más ortodoxos y los que veían en la desestructuración y liberación de los parámetros tradicionales (ritmo, forma, timbre, armonía, melodía…) un paso necesario en aras de la liberación integral del ser humano. En este sentido, el caso de Trane es homologable, hasta cierto punto, al de Bob Dylan, por esos mismos años.
La importancia práctica de John Coltrane en el desarrollo del jazz libre, más allá de las maravillas que podía lograr por su capacidad técnica, tiene que ver con una cierta legitimación del estilo. Antes de su incursión, los músicos de free jazz (Ornette Coleman, por ejemplo) eran criticados por muchos fanáticos y críticos de jazz por ser ignorantes o “anti-musicales”, por hacer “cosas sin sentido”, “ruido puro que podía ser tocado hasta por un niño”. Coltrane actúa, involuntariamente, como un legitimador al entrar él mismo en las arenas de la experimentación sonora libertaria, banda sonora de la cada vez más radical lucha racial, con lo que derriba esa falsa dicotomía planteada por los puristas.
Coltrane comparte sesiones con los grandes free-jazzistas de la época, estudia la “harmolodia” de Ornette y apadrina a Albert Ayler en Impulse!. Por estas acciones de camaradería, estos mismos músicos, años después, demostrarán el “amor supremo” que le guardaban, tocando en su funeral, emotivas piezas que pueden ser escuchadas en la caja de rarezas de Ayler, llamada “Holy Ghost”.
Cabe mencionar en el ambiente del jazz radical, la importancia de la figura del poeta e investigador LeRoi Jones (que luego del asesinato de Malcolm X adoptó el nombre Amiri Baraka), el que, además de influenciar a grupos como los Black Mask/Motherfuckers de Ben Morea, organizó veladas con Ayler, Pharoah Sanders y Sun Ra en apoyo a los Panteras Negras. La prensa alternativa suele hablar de su violento poema “Black Dada Nihilismus”, pero casi nunca hace referencia a la versión en que éste une su voz al New York Art Quartet, en el primer disco del cuarteto, de 1964. Este hecho demuestra la relación que en aquella época existía entre jazz radical y la política antagónica al capital.
Por último, entre los discos más extremos (y espirituales) de Coltrane, recomendamos algunos como “Om” (1965, su cuarteto tradicional más Pharoah Sanders, Donald Rafael Garrett y Joe Brazil), “Meditations” (1965) “Ascension” (1965, una big band de lujo, en la senda de “Free Jazz” de Ornette) y “The Olatunji Concert” (su última y estremecedora grabación en vivo, registrada un par de meses antes de su muerte, y que contiene una versión de “My favorite Things” de 34 minutos, cuya melodía se reconoce sólo unos segundos).
Jazz radical & rock radical
Ya en los sesenta, pueden apreciarse los notables resultados que alcanza la fusión “menos probable de todas”, es decir, rock y jazz, o más concretamente, free jazz y punk rock (donde punk se entiende como actitud). En esta década nos encontramos con bandas que, casi paralelas al desarrollo del jazz libre, van incorporando sus descubrimientos al acervo del ruido eléctrico.
Como hace notar un ensayo de Metal Gurú, a partir del texto “Free jazz/Punk Rock”, del entrañable escritor Lester Bangs, algunos momentos importantes de este cruce son: el saxo libre de Steve Mackay en el segundo álbum de los Stooges, “Funhouse” (1970), y en particular, en la explosión final del tema “L.A. blues”; los experimentos más audaces de los primeros dos discos de los Velvet Underground, con particular mención de “Sister Ray” en el primero, y “I heard her call my name” en el segundo; la clara influencia ayleriana de Captain Beefheart, y también la ya sabida influencia de Coltrane y Sun Ra en los MC5.
“Todos estos artefactos se encuentran dentro del no muy amplio grupo de materiales culturales que han envejecido muy bien luego de haber sido casi ignorados en su época, y de hecho su popularidad tardía hace que resulte muy difícil de entender por qué en pleno siglo XXI se puedan gastar dos DVD consagrados a la historia del “punk” (en el documental Punk Attitude, de Don Letts) y 500 páginas de un libro sobre el arte radical de los últimos 100 años (Servando Rocha en su “Historia de un incendio. Arte y revolución en los tiempos salvajes: de la Comuna de París al advenimiento del punk”) sin hacer una sola alusión al free jazz”, sentencia Gurú en su texto del 2007.
Posteriormente, tras la explosión creativa del ’77, diferentes experiencias musicales desde el rock más crudo se acercan al free jazz y la improvisación ruidosa. Por mencionar unos pocos, de diversos ámbitos estilísticos: The Blue Humans (¡¡con Rudolph Grey, Beaver Harris y Arthur Doule en el primer disco!!), los japoneses Lost Aaraaff, The Pop Group, la no wave en general, Minutemen o Saccarine Trust.
Alcances actuales
Probablemente, este artículo tenga considerables omisiones relacionadas con aspectos musicales o biográficos de John Coltrane. Sin embargo, su objetivo no pasaba solamente por celebrar la figura del saxofonista. Más bien, buscaba, a partir de su desarrollo musical, del camino que tomó como creador y hombre de su tiempo, volver a instalar el potencial libertario y combativo de las manifestaciones artísticas más marginales y genuinas de una época, contra las convenciones y la ideología que se establece entre los hombres y sus prácticas, vía especializaciones, predominio del valor de cambio y de la mercancía, separaciones entre arte y política, arte y vida cotidiana.
Como señala el periodista argentino Norberto Cambiasso, la fortaleza del free jazz radica en sus contraposiciones, que no son sino dialécticas: “La utopía de la libertad y la nostalgia de lo que se perdió, la materialidad del instrumento y la invocación espiritual, la expresión desafiante de una identidad específica y una vocación universalista”.
Para nosotros, hoy, es la expresión de una vanguardia musical que es a la vez vanguardia proletaria, porque, surgiendo en un contexto opresivo, se libera, busca la liberación de todos los hombres, ya no sólo espiritual, sino que material, y se expresa de la manera en que no puede ser recuperada por la industria cultural ni por la aprobación de los portavoces oficiales del buen gusto y de lo bello.
Por eso hoy, Coltrane vive en el espíritu libre de todos los que sabemos no tenemos nada que perder, de los que creemos aún en la potencia negativa-creativa de los hombres autodeterminando sus actos, de los que hacen y no hacen sonidos, de los que sabemos que la libertad es una, completa y la rebeldía inextinguible, mientras la sociedad esté dividida en polos irreconciliables.

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