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jueves, noviembre 13, 2014

LYSOL/Proyección/Rock-and-rol 


Astor Piazzolla, Tristezas de un Doble A. Doble A era la marca de su bandoneón. La versión en estudio de este tema está en Música Popular Contemporánea de la Ciudad de Buenos Aires, Volumen 1, grabado en diciembre de 1971. La versión que se registró 11 años después en el TeatroRegina (Piazzolla/Goyeneche) es más “libre”, al punto que en los folletos de su reedición se habla de que en cierta forma el conjunto de Astor se aproxima acá al FREE JAZZ.  Algo de cierto hay en la afirmación, aunque no se trataría de las versiones más volcánicas del free jazz, sino de las más “reflexivas”. Tremendo tema en todo caso.

Melvins/Fantomas. Finalmente viene Melvins a Chile, pero a tocar en un festival con 15 bandas de las cuales más de la mitad son grandes plastas. Difícil apreciarlos en medio de todo eso. Entonces, salieron con que hay un concierto aparte, sólo de Melvins y Fantomas (estos últimos interpretando su álbum “The Director´s Cut”). No soporto a Mike Patton. De hecho, creo que echa a perder todo lo que toca, incluyendo a los Melvins, y a John Zorn (aunque este último puede que se haya arruinado solito de mucho antes). Está difícil. Sería triste perderse a Melvins, pero…también es triste tener que desembolsar 30 o 40 lucas para apreciar en parte a Melvins y tener que mamarse además al otro gil. Por lo demás, escuché con atención el primer álbum de Fantomas, y no me gustó mucho. El Director´s Cut sin siquiera he podido escucharlo entero. Qué hacer, qué hacer. Tendré que consultar algún oráculo.
 
The Mob Rules. Me gusta Black Sabbath con Dio. También el infame disco con Gillan. Pero Mob Rules tiene algo especial. Desde el tremendo inicio, hasta el tema que da título al álbum, hay algo ahí que todavía corre por mis venas metaleras adolescentes y que ojalá sirva para eliminar la cantidad de sodio y calcio y otros venenos que se han acumulado en los 30 años transcurridos desde que escuché esto por vez primera.

 Sonic Youth, Confusion is Sex. Probablemente el mejor album debut de todos los tiempos. O mejor, dejémoslo acotado a los 80. Excelente y rabioso el cover de Stooges, “ahora quiero ser tu perro”. Tengo el CD SST, lo cual es bastante interesante, pero hay que lamentar que falta el EP agregado en la ediciónposterior por Geffen records (“Mata tus ídolos”). Eso era antes de que SY mismos se convirtieran en ídolos de la juventud indie noise ABC 2.
¡Un momento! Acabo de descubrir un engaño de mi propia mentita. CIS no es un álbum debut, salvo que se considere (creo) debut en SST records. El debut creo que es el álbum “Sonic Youth” de 1982 y editado en Neutral records. No estoy nada de seguro ahora. En el folleto de la edición SST de CIS dan datos de 1982. No tengo idea. Un misterio a investigar para fans más acuciosos.

.Ah: a ese festival viene también Thurston Moore pero con una banda que no es SY. Difícil apreciarla en medio de Rama y otras mierdas.

Pero volvamos a lo esencial que se espera en un sitio de mierda como éste: ¿Importa cuál en realidad saber determinar con toda precisión cuál es el verdadero álbum debut de Sonic Youth? Respuesta: no es algo que merezca resolverse consultando la web. No señores. Bastaría con preguntarle a King Gordo, pero…¿Dónde está Ricardo V. cuando se lo necesita? Lo importante es que, para agregar más CONFUSION (que es por supuesto sexual), el disco SST dice en la contracara que fue editado en 1987. Y lo que está más que claro es que con cualquiera de esos dos bateristas (Richard Edson y Jim Sclavunos) SY sonaba más mejor y más propiamente “SY” que ahora.

Ahora mismo estoy de vuelta en el trabajo y escuchando para no deshumanizarme en exceso el “Bone of contention”, de los Semantics (Elliott Sharp, Sam Bennett y Ned Rothenberg, grabado en 1987, editado por SST, CD 167).


Y ahora ya no estoy trabajando y me puse a escuchar el mejor álbum posible en estas condiciones históricas: Past Lives, de Saccharine Trust (SST CD 149).


No se olviden de apoyar mañana esta actividad de JC:
 
 
 
 
INVITACIÓN A RE-LANZAMIENTO DE LIBRO “ESTRUENDO” Y CONVERSATORIO ANTIREPRESIVO
A fines del 2013, en el contexto de la Feria del Libro de Santiago, Ediciones del Perro Negro lanzó el libro “Estruendo: la asociación ilícita terrorista en la legislación chilena a la luz del Caso Bombas”. Dicha publicación se basa en lo que es el capítulo final y las conclusiones de un trabajo de más amplio alcance titulado “Enemigos del Estado”, en su momento una Tesis para optar al grado de Magister en Derecho Penal, y que a lo largo de capítulos anteriores se refiere tanto a la relación estrecha entre Terror y dominación capitalista/estatal en la Modernidad, la Ley Antiterrorista chilena, la figura de la “asociación ilícita” en el Código Penal y en dicha ley, así como a las distintas respuestas posibles del Derecho Penal ante el fenómeno de la colocación de artefactos explosivos.
En el momento del primer lanzamiento el tema parecía algo agotado y lejos de los titulares. Sin embargo, poco después el Caso Bombas volvió a estar en portada cuando dos acusados absueltos en Chile fueron detenidos en España bajo acusaciones similares. Cabe destacar que en el auto de procesamiento español es señalado el hallazgo de un documento en poder de uno de los acusados, que es nada menos que uno de los capítulos de la misma Tesis, titulado “Algunas consideraciones sobre Derecho Penal de Bombas”, al cual se le dio cierta circulación  autónoma en sitios como Hommodolars.org y Metiendo Ruido.
El interés en el tema no dejó de crecer durante el 2014, cuando Chile fue condenado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos por haber aplicado la Ley Antiterrorista en el llamado “caso lonkos”, y luego por una supuesta nueva oleada de atentados explosivos, y el estudio y propuesta de modificación de la legislación antiterrorista.
En este contexto es que el libro ha generado un nuevo interés, y junto a los compañeros de Perro Negro y Librería Proyección hemos programado un re-lanzamiento para este viernes 14 a las 19:30 horas en dicha Librería (ubicada en San Francisco 51). 
Como invitados a comentar tanto el texto como el contexto, en la idea de hacer de este evento una suerte de conversatorio anti-represivo, se ha invitado a los siguientes expositores:
-Sebastián Cabezas, con la ponencia “Hablemos de terrorismo: violencia estructural y violencia institucional”.
-Rodrigo Román, hablando sobre “Razón jurídica y razón de Estado en la persecución de los casos bombas en Chile”.
-Myrna Villegas, con “Comentarios preliminares al nuevo proyecto de ley antiterrorista”.
Les esperamos. El libro estará disponible por el justiprecio de $3.000.-
JC.
 
 

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martes, octubre 14, 2014

La censura no existe... 

El sábado antepasado estaba en un cumpleaños. La música brotaba de un computador conectado a YouTube. Así son las cosas ahora. Después de 2 horas decido meter mano, y selecciono un bellísimo tema de CORRUPTED, El paso inferior. Unos pocos entusiastas disfrutábamos de unas latas de Becker helada cabeceando al ritmo de la mejor banda del mundo, cuando de repente la dueña de casa entró y dijo que iba a cambiarlo por otra cosa, y puso a Gerardo, "Rico, suave". Un verdadero crimen estético. Es el mayor contraste de la historia, superando incluso a un experimento que por allá por 1984 hizo la revista Tú (precursora de productos como Miss 17), al entregar un cassette de regalo que incluía a Iron Maiden y Luis Miguel. Iron Maiden no ocupaba ni un lado entero, puesto que cuando estaban interpretando "Children of the damned" bajaban bruscamente el volumen y de ahí venía sin anestesia LUISMI con una plasta de canción que por suerte ni recuerdo.  

Luego de ese cumpleaños, con mi bella acompañante nos dirigimos a otro. También el sistema de producción de música era youtube. La cantidad de gente era enorme y la música casi no se escuchaba por el alto volumen de las conversaciones de ebrios. Aprovechando un descuido, voy al computador y pongo uno de mis temas favoritos de la vida, "Mother Sky", de Can, en la versión del álbum Soundtracks, es decir, casi 15 minutos de comunismo/anarquía/nihilismo. Duró como 5 minutos, y el novio de la dueña de casa lo cambió por alguna plasta que afortunadamente no recuerdo.

Nos fuimos luego de ahí. No hay nada como escuchar música en la casa. Y despertar en ella con resaca y poner a Melvins. Bullhead.

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lunes, septiembre 22, 2014

canciones de primavera/avance del antiterrorismo 

"El individuo, en su desnudez como simple trabajador, es un producto histórico" (K. Marx)

- Freedom (Charles Mingus)
-Johnny was (Stiff Little Fingers)
-Hero (Neu!)

La burguesía se unifica tras la represión, y La Tercera reconoce que en rigor no necesitan cambiar las leyes para reprimir con entusiasmo:

EL MINISTERIO del Interior, en conjunto a Carabineros de Chile y el Ministerio Público, dieron a conocer la detención de tres sospechosos que estarían vinculados con el atentado terrorista que afectó al centro comercial Subcentro de Las Condes. Los sujetos estarían, además, presuntamente relacionados con otros hechos de violencia registrados en el pasado reciente. Como señaló la Presidenta de la República, este avance “representa un paso muy importante porque demuestra que un trabajo coordinado es el camino”.
En efecto, la detención de los tres sospechosos se produce en momentos en que el debate público comenzaba a concentrarse excesivamente en la necesidad de efectuar reformas legislativas que permitieran dotar a los servicios de inteligencia, especialmente aquellos de dependencia política, de nuevas atribuciones. No obstante, la identificación de sospechosos, vinculados a una “célula compacta y hermética”, como indicó el fiscal, redirige la atención hacia la verdadera prioridad; esto es, la ubicación y detención de los responsables de estos actos terroristas. Asimismo, deja en evidencia que el Estado cuenta con los recursos para asumir esta responsabilidad.
De hecho, la ley que originó el Sistema de Inteligencia y creó la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI), incluyendo también en su composición a las direcciones o jefaturas de inteligencia del Estado Mayor, de las Fuerzas Armadas y de las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública, consideró un conjunto funcionalmente coordinado, con un “intercambio de información y cooperación mutuas”, que es supervisado por el Comité de Inteligencia. A mayor abundamiento, la ley establece que “las reuniones de dicho Comité se realizarán periódicamente y serán presididas por el Director de la Agencia Nacional de Inteligencia”.
En otras palabras, parte importante de las reformas que algunos actores públicos han manifestado, ya se encuentran contenidas en la legislación. Incluso, si se trata de operar con la figura de agentes encubiertos o utilizar herramientas como la intervención de comunicaciones telefónicas, la normativa también se hace cargo. De lo anterior se concluye que, salvo algunos elementos adicionales que podrían merecer reformas al actual modelo, el país cuenta con un sistema de inteligencia con atribuciones para investigar de manera coordinada las acciones violentas que han convulsionado a la opinión pública. 
Si las coordinaciones no han resultado lo suficientemente efectivas o si las direcciones de inteligencia de fuerzas armadas o policiales no han sabido responder a los requerimientos, lo que correspondería es efectuar las evaluaciones necesarias y corregir las debilidades. Pero en el caso particular de las investigaciones para encontrar a los responsables del atentado terrorista de Las Condes, lo que más bien se aprecia es una convicción y urgencia por parte de las autoridades competentes que debiera extenderse a otro tipo de investigaciones, como las relacionadas a los atentados ocurridos en La Araucanía, sobre las cuales existe escaso avance.
Tras la detención de los sospechosos comienza el proceso judicial, el cual ha demostrado debilidades en casos anteriores relacionados con atentados terroristas. La atención, en este sentido, estará puesta sobre el actuar del Ministerio Público y de los jueces. Como dijo la Presidenta, velando por un correcto procedimiento y los derechos de los inculpados, corresponde “castigar con todo el peso de la ley a quienes resulten responsables”.

http://www.latercera.com/noticia/opinion/editorial/2014/09/894-596517-9-avances-en-la-investigacion-tras-el-atentado-terrorista.shtml

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Detenidos supuestos responsables anarquistas del bombazo. (Fundamentos del proceso de totalización de mecanismos represivos) 

(x NAC. Tomado de Hommodolars)



Algunas Aclaraciones.

Cuando ocurrió el bombazo en la escuela militar, vario sectores optaron porel análisis de la acción y las consecuencias que esta tendría. Esto ultimo, las consecuencias o el escenario que se conformaría, era algo evidente, era algo que deseaba el poder, era una afrenta que el mismo había lanzado al decir que la “radicalización” de los grupos se basaría en la modificación de sus objetivos. Al calor de lo acontecimientos las dudas fueron muchas y se tornaba necesario plantear.
1. Por una parte si era montaje, un grupo de extrema derecha o un grupo de “nuestro bando”, el escenario iba a ser idéntico pero nuestro actuar ante quien hubiese estado detrás de la explosión implicaba modificaciones aun más en nuestra actividad. (Algo evidente si hubiese reaparecidos grupos de extrema derecha, cuestión que nuestra generación no conoce y son bastante menos amables que los coligues de los estalinistas). ¿Importante? Claro, mal que mal dependiendo de quienes estuvieran atrás es como debíamos afrontar lo que viene. No pensarlo era un gran error.
2. El acontecimiento también dirigió la reflexión hacia las posiciones frente a la violencia, en tanto el acto había resultado atacando a “transeúntes”. La posibilidad de que aquello hubiese sido el objetivo no difiere mucho si, tal como se menciona en el comunicado, este hubiese explotado una vez desalojado el lugar. Esto pues, como se dijo, la cuestión no tenia que ver con una “ética” como algunos creían, sino mas bien con el posicionamiento que cada cual tiene respecto a la violencia proletaria, al significado que esta adquiere en cada momento del proceso de lucha de clases acorde a como se mantiene en el imaginario de nuestra clase. Los ataques a policías e instituciones bancarias son fuerza moral de la vulnerabilidad del poder, por ejemplo.
3. Enunciamos nuestra posición, que como se dice, es al calor de los acontecimientos. La fuerza y debilidad de estos escritos se encuentra ahí: en que se dejo en claro lo que consideramos violencia recuperable para nuestra clase, pero especulando con un objetivo que con reivindicación en mano, no era tal. Aun ya sabiendo la adjudicación pero no colgándola por los momentos que se vivían (antes de las detenciones) consideramos que el acto, de haber resultado como esperaban (que se evacuara el lugar y ocurriera la explosión) no atacaba a los esclavos (como especulamos) pero tampoco constituía un ataque muy claro al Capital…cuestión que resulto una apuesta demasiada arriesgada. Lo que ahi entra a jugar, mas alla de la claridad que no juzgaremos y solo diremos, es la voluntad de quienes realizaron el acto, mas alla que como dicen; al parecer no resulto como esperaban.
4. Esto hasta aquí. Las reflexiones han sido bastantes y quizás para algunos sean “reflexiones apuradas”, pero precisamente en esa inmediatez esta la base para continuar las mismas al entrar en movimiento con la realidad impuesta: el hecho concreto y la abstracción del mismo en base a un posicionamiento para vincularse con las consecuencias de dicho hecho y la intencionalidad que luego se va esclareciendo. Es ahí donde los errores y aciertos en torno al hecho (lo escrito y lo acontecido) permitan darnos una visión no saturada por los mass media, sino reconstruir un todo en tensionamiento antes que dar la ultima palabra. Y eso es algo que colectivamente hemos de realizar.
5. Todo lo mencionado fue para algunos actuar de "jueces" o estar metidos en un "debate propiciado por los mass media"...la verdad es que involucrarnos en lo que ocurre en este pseudomundo aparte es un deber, es algo que debemos estar atentos a todo lo que venga del poder, analizar, teorizar, proponer, criticar...no callar. Lo peor que podemos realizar en la comunicación proletaria es el silencio cuando sabemos que el poder se esta moviendo.
Ojo!, hablamos desde esta propuesta, esta tarea que como comunistas y anarquistas asumimos, en tanto un aporte a la guerra social desde uno de los tanto lugares que requerimos atacar la sociedad de clases y que llamamos comunicacion proletaria: Posicionarnos y ofrecer lecturas que no pretendan ser "la correcta", sino invitar a la reflexión...por eso, para nosotros, el silencio y luego el análisis con todo sobre la mesa es una opción que tambien requerimos* pero preferimos la alimentación constante...en el error va aclarándose lo oculto de la realidad (claro, esta es nuestra propuesta de comunicacion proletaria, digamos, un aspecto que es parte de algo bastante mas amplio y que desde hace años hemos pretendido realizar y fomentar.) Si no avanzamos en eso...la cosa se pondrá fea pues taparse los oídos y hacer como que la conformacion de la opinión publica no existe y no tendrá efectos sobre lo que hacemos...es como negar la ley de gravedad y tirarse por la ventana esperando flotar.
nota:
* (asi como textos historicos, acciones coyunturales, analisis de varios tipos, etc..cosa que se puede ver en este espacio a lo largo de su historia...)
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Detenciones

Al final las dudas sobre lo que realmente había ocurrido se disipaban hace algunos días cuando llego una reivindicación a nuestro mail que por “ciertas” razones preferimos no colgar de inmediato. Pero este día 18 de septiembre nos despertamos con la noticia que habrían detenido a tres personas responsables del atentado. Dichas detenciones han sido similares a las de otras veces: allanamientos donde se encuentra mucho material para otros explosivos y demases. Se realizo una primera audiencia, pero también por el hecho de estar invocada la Ley antiterrorista, se darán hasta 10 días para investigar más, y recién ahí llegar a la formalización que seria el 23 de septiembre. La información ha ido desde que la detención se logro gracias a restos biológicos que se encontraron en el lugar del bombazo, lo cual es bastante extraño pues la comparación se logra con la detención y orden de un juez para tomar muestras de ADN, y por otro lado se ha dicho lo inverso: que las muestra de ADN serán esenciales para probar la participación en el hecho. Como siempre se realiza primero la detención y luego se empieza a urdir para encontrar mas pruebas, pero aquello ya no debería sorprendernos de las policías.
Al final de cuentas resulta que todo se estaría resolviendo por huellas dactilares encontradas en donde exploto la bomba (el peor atentado en 30 años no destruyo, al parecer, muchas cosas como para encontrar aquello) y en una tarjeta bip que correspondería a uno de los detenidos. Como siempre la prensa ha informado a goteos, lógicamente a pedido de las policías, por lo que se conforma una narrativa fragmentaria, con saltos lógicos, premisas sin conclusiones coherentes, y el auto que escaparon todos se olvidaron, etc.
Hasta ahora, dos de los detenidos habrían accedido a realizarse pruebas biológicas.
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Solidaridad

A diferencia de otras veces, donde la palabra solidaridad resulta manoseada y resalta apenas vemos un compa en cana, por lo enrarecido de la situación y el festín político y mediático, hemos intentado reconstruir todo este momento de la guerra de clases (como metodo para "estar preparados"...ver articulos "los fanstasmas del caso bombas..." y su continuacion "practica" de lo mencionado El Día Que se Cumplió la Profecía.. ….) para decir algo tan simple como la necesidad de la solidaridad con los detenidos. Algo tan simple…pero que acorde a locomplejo y opaco que aparecía este momento, resulto ser todo un ejercicio para sectores de nuestra clase en la necesidad de la critica y posicionamientos, de auto esclarecimientos, de lecciones y tomar en serio el bando que hemos elegido.
Y mientras esto esta en “desarrollo”, solo podemos llamar a tomar posición frente a lo acontecido (como muchos lo hicieron) y a los detenidos. Y si no nos hermanamos con un acto dirigido a “transeúntes” por razones estratégicas (como reflexionamos en un primer momento, como postulamos a modo de hipótesis para ir hacia cuestiones más abstractas…y no juzgar como dicen por ahí), si nos hermanamos con la voluntad de ataque a la sociedad de la mercancía que se expresa en la adjudicación… Más allá que, como dijimos, la proclama no este acoplada de forma clara a la acción misma.
(Y esto difiere con nuestra postura expresada antes donde veiamos total inutilidad en el "acto", inutilidad respecto a nuestro posicionamiento...el cual no se modifica sino que cambia al contar con más antecedentes. . De eso se trata esto, de ir expresando estos posicionamientos ante las diversas posibilidades que se ofrecen, y reflexionarlas como lo que son, una posibilidad que requerimos someter a tension desde un primer momento, dejando en claro que hay un antes y un despues...si no se comprende ese metodo, es otra cosa).
Pero en el momento de haber detenidos, la cuestión estratégica queda para después.
La radicalización comprendida ideológicamente es algo que hemos de combatir…más bien, todo aspecto ideológico de nuestras acciones.
Solidarizar con los detenidos, más allá de su presunta responsabilidad o no
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Lo que si tenemos claro es que en este escenario, cuando se ha “confirmado” (para la prensa y el poder, da lo mismo lo que resulte de un juicio) que los detenidos eran anarquistas y se reivindico el atentado precisamente por algún grupo…hemos de prepararnos para el escenario que se viene. Ya algo adelantamos en otro artículo y profundizaremos aquello pronto. Se han instalado los fundamentos de la totalizacion de los mecanimos de totalizacion represiva.
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Solidarizar con los presos de la guerra social
Contra el Espectáculo, contra la sociedad de la mercancía
Desmitificar mediante la acción difusa las relaciones mercantiles, destruir lo que sostiene la valorización del valor!

Contra la dictadura del valor!

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miércoles, septiembre 10, 2014

¿Arde el Reichstag? (I.S., sección italiana) 

¿Arde el Reichstag?

Sección Italiana de la Internacional Situacionista

Milán, 1970 
Traducción de Miguel Amorós aparecida en Un terrorismo en busca de dos autores. Documentos de la revolución en Italia, junto a textos de Encyclopédie des Nuisances, Ludd, Cesarono, Coppo y Fallisi, Sanguinetti, Debord, Insurrezione, Ghisneli y D'Este, selección, traducción y prólogo de Miguel Amorós, Bilbo, Muturreko Burutazioak, mayo de 1999. Contacto: muturreko@hotmail.com


Nota del editor"Lo que el proletariado italiano está haciendo en las fábricas y en la calle no es todavía la revolución pero ciertamente es ya revolucionario. Italia se encuentra en el centro de la crisis que acomete por todos lados al capitalismo burgués y burocrático y que lanza el segundo asalto de los proletarios de todos los países contra todos los poderes. Pero todavía hoy la verdad del movimiento que viene es más conocida por el miedo de sus enemigos que por la voluntad que hacen gala sus protagonistas directos. Desde ahora es un proceso ineluctable al que sólo falta la conciencia de lo que ha hecho ya unas cuantas veces para saber lo que puede hacer, y hacerlo en todas partes".
Así comienza el Aviso al proletariado italiano sobre las posibilidades actuales de la revolución social, manifiesto de la sección italiana de la Internacional Situacionista, que reconoce en las huelgas salvajes de 1968 el retorno de la lucha de clases y denuncia como enemigos de la organización autónoma de los obreros a los sindicatos. La extensión de la conciencia y del grado de autonomía de lo trabajadores es el verdadero éxito de las luchas, el cual por lógica interna, conduce a la formación de Consejos Obreros. La bomba de Piazza Fontana, en Milán, el 12 de diciembre de 1969, fue la respuesta del Estado al Otoño caliente, y la masacre sirvió de pretexto para una dura represión que utilizó como chivos expiatorios a los círculos anarquistas radicales. Días después, en la misma Piazza Fontana y en las puertas de las grandes fábricas de Milán, podía recogerse el panfleto de la I.S. que reproducimos, ejemplo único de comprensiónen el acto del montaje secreto estatal que solamente mucho más tarde algún que otro militante "extremista" osaría tímidamente señalar.



Compañeros, 

El movimiento real del proletariado revolucionario italiano lo está conduciendo hacia el punto en el que será imposible -para él y para sus enemigos- todo retorno al pasado. Mientras se disuelven una tras otra todas las ilusiones sobre la posibilidad de restablecer la "normalidad" de la situación precedente, madura por ambas partes la necesidad de arriesgar su presente para ganarse el futuro.
Ante el ascenso del movimiento revolucionario, a pesar de la acción metódica de recuperación de los sindicatos y de los burócratas de la vieja y la nueva "izquierda", resulta fatal para el Poder desempolvar de nuevo la vieja comedia del orden, y esta vez juega la falsa carta del terrorismo, con el fin de conjurar una situación que lo obliga a descubrir todo su juego enfrentándolo con la claridad de la revolución.
Los atentados anarquistas de 1921, los gestos desesperados de los supervivientes del fracaso del movimiento revolucionario de la época, sirvieron a la burguesía de cómodo pretexto para instaurar, con el fascismo, el estado de sitio en toda la sociedad.
Fuerte -en su impotencia- en las lecciones del pasado, la burguesía italiana de 1969 ni necesita pasar por el gran miedo al movimiento revolucionario, ni tampoco esperar poseer la fuerza necesaria que no deriva sino de la derrota de aquél, para liberarse de sus ilusiones democráticas. Hoy en día, ya no necesita errores de viejos anarquistas que sirvan de pretexto a la realización política de su realidad totalitaria, sino que busca fabricarse uno ella sola, implicando a modernos anarquistas en el montaje policial, o manipulando a los más ingenuos de ellos mediante una grosera provocación. Los anarquistas, en efecto, cumplían todos los requisitos de las exigencias del poder: imagen separada e ideológica del movimiento real; su "extremismo" espectacular permite golpear a través de ellos al extremismo real del movimiento.
La bomba de Milán ha explotado contra el Proletariado. Dirigida contra las categorías menos radicalizadas para aliarlas con el poder, llama a la burguesía a cerrar filas para la "caza de brujas": no hubo una masacre entre los agricultores por casualidad (en la Banca Nacional de Agricultura) pero sólo hubo miedo entre los burgueses (en la Banca Comercial). Los resultados, directos e indirectos, de los atentados, son su objetivo.
En el pasado, el acto terrorista -como manifestación primitiva e infantil de la violencia revolucionaria en las situaciones atrasadas, o como violencia perdida en el terreno de las revoluciones fallidas- nunca ha sido más que un acto de negación parcial y, por ello, recuperado de antemano: la negación de la política en el terreno de la misma política. Al contrario, en la situación actual, frente al ascenso de un nuevo periodo revolucionario, es el mismo Poder el que, en su tendencia a la afirmación totalitaria, expresa espectacularmente su negación terrorista.
En una época en que renace el movimiento que suprime todo poder separado de los individuos, el mismo Poder tiene que volver a descubrir, hasta llegar a la praxis consciente, que todo lo que no mata le debilita. Pero la burguesía italiana es la más miserable de Europa. Incapaz hoy de realizar su propio terror activo sobre el proletariado, no mira sino de tratar de comunicar a la mayoría de la población su propio terror pasivo, el miedo al proletariado.
Impotente y torpe, en la tentativa de bloquear con estos modos el desarrollo del movimiento revolucionario, y de crearse al tiempo artificialmente una fuerza que no posee, se arriesga a perder en una jugada ambas posibilidades. Por eso, las facciones más avanzadas del poder (internas o paralelas - gubernamentales o de oposición) han metido la pata. El exceso de debilidad lleva a la burguesía italiana al terreno del exceso policial; empieza a comprender que la única posibilidad de salir de una agonía sin fin pasa por el peligro del fin inmediato de su agonía.
Así el Poder ha de quemar, desde el principio, la última carta política de que disponen antes de la guerra civil o antes del golpe de Estado del cual es incapaz. La doble carta del falso "peligro anarquista" (por la derecha) y del falso "peligro fascista" (por la izquierda), con el único fin de enmascarar y hacer posible una auténtica ofensiva contra el verdadero peligro, el proletariado. Además, el acto con el que la burguesía trata de conjurar la guerra civil es en realidad, su primer acto de guerra civil contra el proletariado. Para el proletariado, ya no es cuestión de evitarla ni tampoco de comenzarla, sino de ganarla.
En adelante ha comenzado a comprender que puede ganarla no con la violencia parcial, sino con la autogestión total de la violencia revolucionaria y con el rearme general de los trabajadores organizados en Consejos Obreros. Sabe por consiguiente que en adelante ha de rechazar definitivamente mediante la revolución, la ideología de la violencia en tanto violencia de la ideología. 

Compañeros: no os detengáis aquí: el poder y sus aliados tienen miedo a perderlo todo; nosotros no hemos de tenerlo de nosotros mismos: "no podemos perder más que nuestras cadenas y tenemos todo un mundo por ganar". 

¡Viva el poder absoluto de los Consejos Obreros! 

Los amigos de la INTERNACIONAL
Sacco y Vanzetti Via Orsini n. 1970
Ciclostil robado

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El Día Que Los Deseos De La Prensa Y El Gobierno Se Hicieron Realidad: Curiosa Explosión Con Heridos...Hacia La Totalización De Los Mecanismos De Represión. 

(Tomado de Hommodolars)

-Contexto
- El Acto Y Efectos...
- Del Estado En Su Vulnerabilidad...La Cobrarían...
- Hacia La Totalización De Los Mecanismos De Represión...
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CONTEXTO

Hace unas semanas, a propósito del bombazo en la estación los dominicos y la psicosis que se había desatado; decíamos
"Remontándonos al intento de expropiación en el cual es asesinado el compañero Oversluij, la prensa curiosamente no armo revuelo respecto a aquella acción…se hablo de delincuentes que eran cercanos al anarquismo. Esperábamos que la prensa pusiera el grito en el cielo, pero sabíamos que si no lo hacían era porque la inteligencia policial empezaría a trabajar subterráneamente.. Sabíamos que si no hablaban era porque se armaría un nuevo puzle. Cuando este esta listo, cuando el pan esta en la puerta del horno, empieza de nuevo el proceso de conformar esa opinión publica que legitime la nueva puesta en escena de un enemigo que debe ser liquidado, pues si bien pueden hacerlo cuando quieran, de todas formas necesitan unamovilización de la población para colaborar en aquella “cruzada” contra los subversivos"
Curiosamente ocurrió lo mismo luego de esta psicosis. Pasaron dos semanas en donde la prensa le dio al tema y luego…silencio. Algo se vendría. Ocurrieron bombazos en ese tiempo pero no se les dio la connotación anterior. La mesa esta servida.
Y ocurrió lo que la prensa y el gobierno nos venia diciendo hace tiempo. Curioso. Nos venían diciendo que los grupos se radicalizarían y que atacarían gente. Lo dijeron. En CNN, Yurasseff advirtió que los bombazos en el metro seguirían. Ellos nos dijeron que pasaría. Se conformo la opinión pública. De los bombazos con intencionalidad a dañar infraestructura, aquellos que no generaban importancia en la “gente”, pasamos a escuchar el TEMOR de los usuarios del metro y la persona de pie. TERROR. Eso es lo que sienten y que en el pasado caso bombas ningún testigo de la fiscalía sintió cuando ocurrían los bombazos.
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En esta construcción del escenario, hemos visto la fascinación de la prensa al recalcar (POR FIN!) el terror y miedo que ahora todos sienten al tomar el metro. Ese temor que nunca lograron rescatarlo de alguna “cuña” y que por tanto nunca apareció en algún noticiario. El deleite mediático lleva a inferir cuestiones tan ridículas como que el hecho de que el artefacto sea de las mismas características que aquel colocado en la primera comisaria, hace que los responsables sean los mismos. Algo así como si alguien dispara con una 9mm, entonces todos los heridos en el pasado por la misma arma, seria responsabilidad de la misma persona. La lógica de la prensa. Es nuestro pequeño “11S” gringo.
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EL ACTO Y EFECTOS...

¿Nos importa esto? ¿Nos importa lo que haga el poder? ¿Nos importa que la “gente” se ha tragado completito el semen de los medios y se haya concebido un sentido común que es idéntico al discurso del poder? ¿es un ataque de extremaderecha, del Estado?
Ni culpables ni inocentes. Lo sabemos. Pero tampoco weones. El Estado nos atacara cuando quiera, lo harán si o si…pero lo importante de este acto en donde el objetivo esta dirigido a la "gente", es que si la “gente” los aplaude la repre no solo atacara cuando quiera, sino que modificara su violencia y ampliara sus objetivos. “Chipe libre”. Y sabemos que muchos dirán que les importa una mierda lo que opine la gente( “no nos interesa lo que los esclavos voluntarios opinan”.) , la opinión publica…y esta bien…pero hemos de saber que aquello tiene un efecto sobre nuestro actuar, hemos de comprender como esto nos afecta a quienes estamos contra el Estado, el Capital, la mercancía…y cegarse ante esto es…poco inteligente…digamos, si queremos hacer las cosas bien y si queremos destruir la sociedad de clases…pero en serio.
Sobre el acto en si, solo podemos dar algunos juicios respecto a lo poco útil que esto tiene en caso que fuera realizado por “compas” (aunque este tiene todas las características de los atentados de extrema derecha, mas aun con todo el escenario mediático que hemos retratado y que es fácil verificar)
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Y la duda que nos provoca esto no es por los “inocentes”, sino por su utilidad… al menos solo escuchamos la inutilidad de lo actos, o lo útil del simbolismo. En nuestro caso nos alejamos de ambas posiciones y la comprendemos en un proceso de la guerra de clases que al menos para nosotros el ataque con bombas se comprende cuando, como dijimos,
"El daño a las estructuras del mundo de las mercancías, como una táctica, es una fuerza potencial cuando se recuperan aquellas acciones y potencian la convicción y capacidad del movimiento. Ante otras tácticas (la creatividad del proletariado es algo que no pueden eliminar cuando sabemos como se reproduce esta mierda) que resquebrajan las representaciones mistificadas del capital y que constituyen la pseudorealidad del espectáculo, existen técnicas mas sutiles para controlarlas, no tan mediáticas aun cuando su peligrosidad para el poder puede ser hasta mayor que un bombazo. Pero la importancia de estas últimas radica en que exponen más abiertamente su debilidad." (Claro, esta es nuestra perspectiva dentro de un análisis de la totalidad social en el contexto de esta guerra… no sabemos que podrá opinar el resto)
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DEL ESTADO EN SU VULNERABILIDAD...LA COBRARIAN...

La iban a cobrar.
Hemos de tener en claro el porque ocurre esto. Y si, es una reacción a una acción por parte de sectores del proletariado. Una reacción que da cuenta que somos peligrosos para su orden. Como se dijo antes, y en relación a lo que había significado el caso bombas
el fracaso no era un mero montaje contra inocentes. Era un golpe para fortalecer al Estado en su función disuasiva y preventiva, en su control y fuerza. Era un modo de conformar una opinión publica que le ofreciera mayores garantías para descargar toda su fuerza contra lo que atenta al orden capitalista. Y aquello fallo. Lo que quedo visible fue la incapacidad del Estado en castigar a sus enemigos. Pero por lógica era claro que “la cobrarían”."
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Retomando lo anterior
"de un momento a otro aparecen en escena los subversivos que, esta vez si, quieren generar terror en la población y así propiciar el terreno no solo para instalar en lo público la necesidad de cambiar la ley antiterrorista (para poder dotarse de mejores armas en esta guerra) pero mas importante aun es que podrían recuperar el “caso bombas” y dotarlo de otro significado.
Y es que lo vital para el Estado no es encontrar culpables, sino demostrar que siempre tuvieron la razón, que los absueltos por el caso bombas, o quizás el circulo cercano a aquellos, siempre fueron los responsables. (Este discurso que se ha instalado viene de parte de nuestro viejo conocido y cocainómano, jalandro peña quien lo aseguro en La Tercera.)
Y no se trata de victimizar a nadie, no se trata de alegar inocencia. Se trata de recomponer el fracaso, de volver a aquello que no funciono y demostrar que estaban en lo cierto, que no perdonan. Es ahí donde esta cuestión tiene que ver con la recomposición del Estado, de suturar aquel momento en que se develo su fragilidad. Es ese fracaso el que el poder suele verbalizarlo como “la absolución de los acusados provoco que se sintiera un aire de impunidad”. Es decir, el golpe debía atacar a las convicciones de que el Estado es vulnerable. "
Esa es la lectura que damos a lo que ha ocurrido. Todo esto, para nosotros, se reduce a un intento de restablecer la fuerza del Estado que se había visto en vulnerabilidad. Castigar, dar cuenta que este Estado es omnipresente. Necesitaban una nueva estrategia. Y creemos que la han hecho bien.
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HACIA LA TOTALIZACIÓN DE LOS MECANISMOS DE REPRESIÓN...

Y si, lo han hecho bien. La cuestión es que haremos nosotros ante este nuevo escenario.
El objetivo es claro: neutralizar totalitariamente cada actividad "subversiva" que aun no cabía dentro de aquello. Nos entregaron la calle para vigilarnos mejor. .
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No se trata de llorar porque aquello que era “piola” ahora estará en la mira, se trata de dar cuenta que aquello requerirá ser tomado en serio, pero de verdad…De tomar resguardos, de cómo decimos hasta el cansancio, tomar en serio el que “estamos en guerra”. Requerimos afinar nuestro métodos y acciones, hacerlas mas claras y eficientes. Hemos elegido como enemigo al más poderoso de todos. Y a medida que las condiciones materiales provocan acciones más radicales por parte de proletarios, el potenciar su actuar es algo que estará en la mira del poder. Saber hacerla. De eso se trata. De adelantarnos a la piedra que pondrá el Estado entre los proletarios más combativos y aquellos que se vinculan críticamente con la realidad separada. Evitar la radicalización. Hacia allá apunta todo esto.
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La cuestión es saber que se modificara la ley antiterrorista, se dará mas recursos y políticas para que la inteligencia policial logre un control absoluto sobre todas las actividades que, en lo inmediato, son a la vista de cualquiera “poco peligrosas” que ahora deben volverse un “peligro” para todos. DEBEN. Imperativo. La cuestión es simple: somos sus enemigos, no solo los que reconocen aquello, sino todos los que ponemos en cuestión la normalidad del capital, la vida reducida a mercancía. De lo micro a lo macro. Iran por algunos para luego ir por todos.
“Son bombas” dirán algunos. Pero la movilización del aparato del Estado se dirige hacia una totalización de cada actividad...con el respaldo de la "ciudadania", desde una molo hasta un boletin se volvera identicamente peligroso. Actos cualitativamente diferentes, que son parte del proceso de guerra de clases, son separadas por el Estado y reproducido por muchos. La cuestion es cuando el mismo Estado las vuelve identicas y el desconcierto se vuelve total. Es ahi donde se requiere evitar las separaciones de las acciones e incorporarlas en un todo.*
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De donde haya venido el acto, el único que sale ganando es el Estado. Esto es imporantante en el caso que tomemos la tesis del montaje o de los"tontos utiles" anarquistas...Hemos de ir un poco mas alla de esa dicotomia...no afirmar que es esto o lo otro...no es tomar una posicion ya dada, sino intentar comprender esto de otra manera. No todo acto violento es montaje, ni viceversa.
Dicha dicotomia es solo el afan de separarnos.
No le pedimos permiso a nadie para hacer lo que hacemos pero hemos de tener en cuenta que la obstaculización por el Estado en grados cada vez mayores nos exige a nosotros, a todos los que creen que están exentos de estas actividades y creen que una cosa es el “trabajo de base” y otra“poner bombas”…que sepan que todo esto es una totalidad, que solo nosotros lo separamos. Mientras creamos que hacemos algo “dentro de la ley” cometemos un error. Para ellos estaremos siempre en la mira, desde un boletín hasta lanzar una molo. La cuestión avanza así, hemos de tenerlo claro. Aceptar esto quizás pueda ayudar...claro, excluyendo a aquellos sectores socialdemócratas que hagan lo que hagan, siempre irán hacia la humanización del capital.
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Lo que se busca. Es la movilizacion de la misma ciudadania para resguardar las condiciones que les han dicho son determinantes de su existencia. ¿Un ejemplo? Alemania, arde el reichstag.
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NOTA:
* Recordemos cuando la “toma” de liceos era visto por muchos como algo “valido” y con el pasar del tiempo quisieron poner penas delictivas para aquello. No se trata de llorar porque ocurrirá lo que ocurrirá. Es saber que somos sus enemigos. Y descalificar tal o cual acción solo lleva a que algunos caerán como moscas cuando vayan por ellos. Es el momento de comprender que la lucha es contra un único enemigo. Y ese enemigo lo tiene claro.Están logrando instalar la fuerza para atacar aquellas actividades que aun no caben en el ámbito mediático del “peligro para la normalidad”,como un bombazo. Las cuestiones que muchos hoy hacen y son parte de este proceso de guerra de clases. Prepararse.

Sobre este tema de como acciones van modificandose cualitativamente para el Estado y "nosotros" no nos percatamos, ver: La “toma” y su defensa callejera: ¡A profundizar el conflicto contra el Estado/Capital! del 2012

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martes, septiembre 02, 2014

Banco detonado, banco multado/Alerta por atentados explosivos 


CONTEXTO ANTIREPRESIVO/DERECHO PENAL DE BOMBAS

3 tipos de “criminalidad”, según Quinney: crímenes de dominación;  crímenes de adaptación; crímenes de resistencia.

Tipología plenamente aplicable a las bombas:

De dominación: por ejemplo, el bombardeo del palacio de gobierno (El Palacio de La Moneda que vemos es una réplica exacta del que existió ahí hasta que varios aviones de guerra le arrojaron bombas estando bastante repleto de gente adentro del edificio ese). (25 a 30 años después los mismos que la bombardearon consideran poco civilizado arrojarle una simbólica molotov: tentativa inidónea de delito de destrucción, porque al no prenderse el cemento es poco posible causar unos delitos de incendio u otros estragos).

De adaptación: por ejemplo, una bomba que todos los sectores reconocen como “no terrorista” (ni subversiva ni “de estado”): explosión de gas para reventar cajeros automáticos y llevarse las platas. De esta forma hablaremos a continuación.

De resistencia: acá metería tan sólo las genuinas bombas que dan rienda suelta a algún tipo de “expresión ‘política’” (con doble comillado). “Arroja la bomba” decían los anarquistas, y “Canción de los explosivos” el FSLN en la voz de los Mejía Godoy. También ponen bombas los fachos y los militares (de todos los colores), y está lleno de explosivos en varios puntos clave del estado y la empresa capitalista (P. Ej. en la Minería). (Otro ejemplo: cuando recién empezaban los 80, bomba en la parroquia de “curas rojos” de Punta Arenas. Nuestra Señora de Fátima, un hombre despedazado que resultó ser militar, con panfletos de “acción chilena anticomunista”, una expresión  artística de la CNI). Por eso, debemos tener en cuenta que a veces los crímenes de dominación se disfrazan de crímenes de resistencia, y los crímenes de resistencia cometidos por sectores que no son enemigos del Principio de Autoridad, terminan siempre siendo llevando a sus jefes y parte de sus subordinados al sector desde donde por definición de ejercen los crímenes de dominación: al entero y todísimo poderoso y junto aparato de Estado. (P. ej: “La trampa” de Victor Jofré, y el hecho de que hasta ahora el único atentado en el metro de Santiago está más o menos claro que  lo hizo la CNI). (Para profundizar, remito a el texto situacionista Sobre el terrorismo y el Estado).

Con el pretexto de la bomba en el Metro, fiscales comprobadamente idiotas reciben licencia para hacer lo que sea con tal de lograr un Caso Bombas exitoso. Finalmente, la voz de alerta histérica del Antiterrorismo criollo recibe respuesta al hacerse eco en documentos oficiales de Países inversionistas y/o enviadores de turismo. Gracias a Dios tenemos Ley 18.314 y una Ilustre comisión de juristas estudiando como modernizara y relegitimarla.

Pero lo realmente significativo y de hecho impresionante cuando se dimensiona correctamente, no son ya los “ataques simbólicos” a símbolos (reales en el territorio) del Poder (económico, político, ideológico: religión y massmierda), que según los Fiscales y Policías histéricos llega a más de 150 acciones en 9 años, sino que el uso alegre y decisivo de ciertos sectores del  proletariado precario que gustamos en denominar “lumpen proletariado” en cuanto a ir a golpear al sistema capitalista en donde más le duele, es decir, en el bolsillo, sacando toneladas de trabajo muerto condensado en la forma dinero en cantidades millonarias.

 ¡Ka Boom!- ¿Es esto terrorismo? ¡Boom boom boom! -Depende de lo que entiendas por tal, pero por cierto que son movimientos, flujos y reflujos del capital, legal o ilegal!

De 30 bombazos para chorear plata ocurridos el 2013, la prensa burguesa informa alarmada que en lo que va del 2014 ya son más de 200. Sí: 200. ¡En 1 puro año se supera el total de las supuestas “bombas anarquistas” ocurridas en la región metropolitana! ¡Y a nadie se le ocurre pedir fiscales con dedicación exclusiva ni invocar la Ley Anti Terrorista! Para nada. Acá la solución es muy creativa y diversa: multa de 40 millones de pesos al banco que se deje detonar. La culpa es suya dice el Ministro/Subse Aleuy, por no aplicar bien todas las medidas de seguridad a que le obliga el Decreto 222 del Ministerio del Interior: “cajero detonado, cajero multado”. Todo un modelo, por algo, cada "política criminal" tiene el sello de clase de quien la impulsa.

Así que ya sabe: si piensa atentar contra una entidad bancaria, ¡no sean tan simbólico!, ¿busque la forma de chorearse al menos una cantidad suficiente para decir “Chao jefe”, como lo cabros del Aeropuerto! ¡Y ni se le ocurra dejar panfletos: dejemos que las acciones hablen por sí solas, además, tenga en cuenta que cuando el sospechoso de poner una bomba es un “antisistémico” se le acusa de terrorista y se le encierra por largos meses antes de ser finalmente absuelto, en estos otros casos solamente es un “robo en lugar no habitado” y hasta podría pelearse un buen arresto domiciliario de entrada!

 "Monedas con caca voy a pagarte
Dinero sucio, dinero falso
Recibe la paga, no seas huevón:
¡de algo hay que vivir!" (Los Jorobados)
PRENSA BURGUESA dixit:
Editorial La Tercera, martes 2/09/2014.
LA LLAMADA de atención que distintos países han formulado respecto del nivel de seguridad en Chile     -alertando a los ciudadanos que visiten el país producto de la detonación de artefactos explosivos- debe ser asumida por el gobierno como una advertencia insoslayable, que obliga a un cambio de enfoque respecto de la forma como este problema ha sido abordado por la autoridad, que en general ha rehuido tratarlo como un problema terrorista.

 El bombazo que tuvo lugar en un vagón del Metro en julio pasado obligó al Ministerio del Interior a cambiar su diagnóstico y aceptar que en ese caso era necesario aplicar la Ley Antiterrorista; es un cambio bienvenido, pero inexplicablemente se ha optado por no recurrir a esta ley en los atentados que han tenido lugar en La Araucanía. Es lamentable que el país esté siendo objeto de este tipo de ataques y que hasta ahora los esfuerzos policiales y judiciales hayan sido infructuosos para dar con los responsables.

Es destacable la asertividad de los gobiernos extranjeros para calificar este fenómeno. En el caso de Reino Unido, éste no duda en describir estos hechos como “actos ocasionales de terrorismo doméstico por parte de grupos anarquistas”, mientras que en el caso de Bélgica, su gobierno advierte que el “riesgo de terrorismo en Chile es pequeño, pero teniendo en cuenta el peligro universal de ataques terroristas, es importante tener cuidado en algunos lugares con mucha gente”. El Departamento de Estado de Estados Unidos también ha formulado aprensiones, a lo que también se ha sumado el gobierno de Australia.

El Ministerio del Interior ha reaccionado ante estos cuestionamientos y ha reconocido que es un hecho “de la máxima gravedad” que se atente con artefactos explosivos. Puesto que se trata de un problema que -como reconoce el propio ministerio- lleva cerca de una década, cabe esperar que a partir de ahora no existan señales equívocas en la forma de combatirlo.
 
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La Tercera

El subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, indicó que todas las empresas bancarias responsables de cajeros automáticos deberán seguir la normativa para evitar los robos. "Hemos establecido que cajero detonado es cajero multado, por lo tanto cualquier cajero detonado será multada la empresa con $40 millones de pesos".

Además, añadió que "si un banco cumple con la normativa, no debieran ponerle gas, y si le ponen gas no debieran robarlos". El subsecretario estableció que se va a endurecer la norma con respecto a estos robos que han afectado en el último tiempo.

Con respecto a la seguridad aplicada en el traslado de los camiones de valores, la autoridad sostuvo que el informe entregado por Carabineros establece que la institución le ha cursado al menos 100 infracciones a la empresa Brinks, a la que se le entregó un plazo de 40 días para mejorar su protocolo de seguridad.

Finalmente sostuvo que si la situación se mantiene al 1 de abril de 2015, Carabineros reducirá su circulación en 40% de lo que mantiene en la actualidad, para evitar el riesgo de los valores.

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sábado, agosto 09, 2014

Algunas actividades de Jappe en Chile/Espectáculo, fase suprema de la abstracción 

Si quieren escuchar a Anselm Jappe hablando de cómo "La sociedad del espectáculo" de Debord no es una superficial crítica de los medios sino una profunda crítica del capitalismo, vayan a Valparaíso el miércoles 13 de agosto a las 10:30 en la Universidad de Valparaíso.

Si quieren escucharlo en Santiago hablando de "anti(neo)liberalismo o anticapitalismo?" vayan el 18 a las 18 a Casa Viva, en Avenida España #502 (cerca de los pacos y del Darío Salas).

Además pueden volver a escucharlo en Santiago el 21 a las 18:30 en la Universidad de Chile (Campus Gómez Millas), en el lanzamiento de un libro sobre el escritor Panait Istrati.

Por mientras, los dejamos con un extracto de su libro sobre Guy Debord, "El espectáculo, fase suprema de la abstracción", amenizado con el mejor álbum de post punk pro situ que conozco, "Y", del Pop Group ("somos tiempo, somos tiempo").

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El concepto de “sociedad del espectáculo” se entiende a menudo referido exclusivamente a la tiranía de la televisión y medios similares. Para Debord, sin embargo, este aspecto de mass media no es sino el aspecto más restringido del espectáculo, “su más abrumadora manifestación superficial”. Sólo aparentemente se trata de la invasión de un instrumento neutro, tal vez mal utilizado. El funcionamiento de los medios de comunicación de masas expresa perfectamente la estructura de toda la sociedad de la que éstos forman parte. La contemplación pasiva de imágenes, por lo demás elegidas por otros, sustituye el vivir y determinar los acontecimientos en primera persona.

    La constatación de este hecho es el núcleo de todo el pensamiento y de todas las actividades de Debord. A los veinte años, en 1952, exige un arte que sea creación de situaciones y no la reproducción de situaciones ya existentes. En la plataforma de 1957 para la fundación de la Internacional Situacionista define por primera vez el espectáculo: “La construcción de situaciones comienza más allá del derrumbe moderno de la noción de espectáculo. Es fácil ver hasta qué punto está vinculado a la alienación del viejo mundo el principio mismo del espectáculo: la no intervención”. En los doce números de la revista Internationale Situationniste, publicados entre 1958 y 1969, este concepto viene ocupando un lugar cada vez más importante; pero su tratamiento más sistemático se halla en las 221 tesis de La sociedad del Espectáculo de 1967.

    Respecto a una primera fase de la evolución histórica de la alienación, que se puede caracterizar corno una degradación del “ser” en “tener”, el espectáculo consiste en una ulterior degradación del “tener” en “parecer”. El análisis de Debord parte de la experiencia cotidiana del empobrecimiento de la vida vivida, de su fragmentación en ámbitos cada vez más separados y de la pérdida de todo aspecto unitario de la sociedad. El espectáculo consiste en la recomposición de los aspectos separados en el plano de la imagen. Todo aquello de lo cual la vida carece se reencuentra en ese conjunto de representaciones independientes que es el espectáculo. Como ejemplo cabe citar a los personajes famosos, actores o políticos, que deben representar aquel conjunto de cualidades humanas y disfrute de la vida que se halla ausente de la vida efectiva de todos los demás, que se encuentran aprisionados en unos roles miserables. “Alfa y omega del espectáculo” es la separación, y si los individuos se hallan separados unos de otros, sólo reencuentran su unidad en el espectáculo, donde “las imágenes desprendidas de cada aspecto de la vida se fusionan en un cauce común”. Pero los individuos se encuentran reunidos allí sólo en cuanto que separados, puesto que el espectáculo acapara toda comunicación: la comunicación se vuelve enteramente unilateral; es el espectáculo quien habla, mientras los “átomos sociales” escuchan. Y su mensaje es, esencialmente, uno solo: la justificación incesante de la sociedad existente, es decir, del espectáculo mismo y del modo de producción del que ha surgido. Para eso el espectáculo no tiene necesidad de argumentos sofisticados: le basta ser el único que habla, sin tener que esperar réplica alguna. Su condición previa, que a la vez es su producto principal, es, por tanto, la pasividad de la contemplación. Sólo el “individuo aislado” en la “muchedumbre atomizada” puede sentir la necesidad del espectáculo, y éste hará todo lo posible para reforzar el aislamiento del individuo.

    Las condiciones principales en que se funda el espectáculo son dos: “la incesante renovación tecnológica” y “la fusión económico-estatal”, y tres son las principales consecuencias, particularmente en su fase más reciente: “El secreto generalizado, la falsedad sin réplica y un perpetuo presente”.

El espectáculo no es por tanto un mero añadido del mundo, como podría serlo una propaganda difundida por los medios de comunicación. El espectáculo se apodera, para sus propios fines, de la entera actividad social. Desde el urbanismo hasta los partidos políticos de todas las tendencias, desde el arte hasta las ciencias, desde la vida cotidiana hasta las pasiones y los deseos humanos, por doquier se encuentra la justificación de la realidad por su imagen. Y en este proceso la imagen acaba haciéndose real, siendo causa de un comportamiento real, y la realidad acaba por convertirse en imagen.

    Esta imagen es, por lo demás, una imagen necesariamente falsificada. Pues si el espectáculo es. Por un lado, toda la sociedad, por otro lado es una parte de la sociedad, así como el instrumento mediante el cual esta parte domina a la sociedad entera. El espectáculo, por tanto, no refleja a la sociedad en su conjunto sino que estructura las imágenes conforme a los intereses de una parte de la sociedad, lo cual no deja de ejercer un efecto sobre la actividad social real de quienes contemplan las imágenes.
Subordinándolo todo a sus propias exigencias, el espectáculo debe, por ende, falsificar la realidad hasta tal punto que, como escribe Debord, invirtiendo la célebre afirmación de Hegel, “en el mundo realmente invertido, lo verdadero es un momento de lo falso”. Todo poder necesita la mentira para gobernar, pero el espectáculo, siendo el poder más desarrollado que jamás ha existido, es también el más mentiroso. Y lo es tanto más cuanto es también el más superfluo y, por consiguiente, el menos justificable.

    El problema, sin embargo, no es la “imagen”, ni la “representación” en cuanto tal, como afirman tantas filosofías del siglo XX, sino la sociedad que tiene necesidad de esas imágenes. Es cierto que el espectáculo se apoya particularmente en la vista, que es “el sentido más abstracto y el más mistificable”, pero el problema reside en la independencia que han conquistado esas representaciones que se sustraen al control de los hombres y les hablan de forma monológica, desterrando de la vida todo diálogo. Esas representaciones nacen de la práctica social colectiva, pero se comportan como seres independientes.

    Aquí se evidencia que el espectáculo es heredero de la religión; es significativo que el primer capítulo de La sociedad del Espectáculo vaya encabezado, a modo de epígrafe, por una cita de La esencia del cristianismo de Feuerbach. La vieja religión había proyectado la potencia del hombre en el cielo, donde adquiría los rasgos de un Dios que se oponía al hombre como una entidad extraña; el espectáculo lleva a cabo la misma operación en la tierra. Cuanto mayor poder atribuye el hombre a los dioses que él ha creado, tanto más siente su propia impotencia; y del mismo modo se comporta la humanidad frente a esas fuerzas que ha creado, que se le han escapado y que “se nos muestran en todo su poderío”. La contemplación de esas potencias es inversamente proporcional a lo que el sujeto vive individualmente, hasta tal punto que incluso los gestos más triviales son vividos por algún otro en lugar del sujeto. En este mundo, “el espectador no se siente en su sitio en ninguna parte”. Al igual que en la religión, en el espectáculo cada momento de la vida cada idea y cada gesto encuentran su sentido sólo fuera de sí mismos (1).

    Todo eso ni es una fatalidad ni el resultado inevitable del desarrollo de la técnica. La separación que se ha producido entre la actividad real de la sociedad y su representación es consecuencia de las separaciones que se han producido en el seno de la sociedad misma. La separación más antigua es la del Poder, y es ella la que ha creado todas las demás. A partir de la disolución de las comunidades primitivas, todas las sociedades han conocido en su interior un poder institucionalizado, una instancia separada, y todos esos poderes tenían algo de espectacular. Pero sólo en la época moderna el poder ha podido acumular los medios suficientes no sólo para instaurar un dominio capilar sobre todos los aspectos de la vida, sino para poder modelar activamente la sociedad conforme a las propias exigencias. Lo hace principalmente mediante una producción material que tiende a recrear constantemente todo aquello que produce aislamiento y separación, desde el automóvil hasta la televisión.

    Este estadio “espectacular” del desarrollo capitalista ha venido imponiéndose a partir de los años veinte, y con mayor fuerza desde la segunda guerra mundial. Tal evolución se halla sujeta a una aceleración continua: en l967, cuando caracteriza el espectáculo como “el autorretrato del poder en la época de su gestión totalitaria de las condiciones de existencia”, Debord parece convencido de que éste ha alcanzado un estadio casi insuperable. Pero en 1988 se ve obligado a reconocer que en 1967 el dominio del espectáculo sobre la sociedad era todavía imperfecto en comparación con la situación que se da veinte años después.

    Lo que se ha dicho hasta aquí no se aplica únicamente al capitalismo de las sociedades occidentales: el reino de la mercancía y del espectáculo abarca todos los sistemas sociopolíticos del mundo. Así como el espectáculo es una totalidad en el interior de una sociedad, lo es también a escala mundial. El verdadero antagonismo entre el proletariado que reivindica la vida y un sistema en el cual la mercancía se contempla a sí misma en un mundo que ella ha creado es ocultado por el espectáculo de los antagonismos entre sistemas políticos que en verdad son sustancialmente solidarios entre sí. Tales antagonismos no son, sin embargo, puras quimeras, sino que traducen el desarrollo desigual del capitalismo en las distintas partes del mundo.

    Al lado de los países del libre desarrollo de la mercancía aparece su seudonegación: las sociedades dominadas por la burocracia de Estado, como la Unión Soviética, China y muchos países del Tercer Mundo. Debord designa estos regímenes en 1967, lo mismo que a los gobiernos fascistas instaurados en los países occidentales en tiempos de crisis, como “poder espectacular concentrado”. El menor desarrollo económico de esas sociedades, en comparación con el de las sociedades de lo “espectacular difuso”, es compensado por la ideología como mercancía suprema; su punto culminante es la obligación de que todos se identifiquen con un líder, sea Stalin, Mao o Sukarno. El poder espectacular concentrado es poco flexible y gobierna, en última instancia, gracias a su policía. Su imagen negativa cumple, sin embargo, una función dentro de la “división mundial de las tareas espectaculares”: la burocracia soviética y sus ramificaciones en los países occidentales, es decir, los partidos comunistas tradicionales, representan de modo ilusorio la lucha contra el poder espectacular difuso. No parece haber más alternativa que elegir entre esas dos formas, de modo que los opositores en el interior de cada uno de los dos sistemas espectaculares toman a menudo por modelo el otro sistema, como sucede en muchos movimientos revolucionarios del Tercer Mundo.

    Debord comprendía, ya por entonces, que el modelo triunfante del espectáculo seria aquel que ofreciera la mayor elección entre mercancías diversas. Cada una de esas mercancías promete el acceso a aquella “satisfacción, ya problemática, que se atribuye al consumo del conjunto”, y en el momento de la inevitable decepción aparece ya otra mercancía que promete lo mismo. En la lucha entre objetos, de la cual el hombre es sólo espectador, cada mercancía particular se puede desgastar; el conjunto del espectáculo se refuerza. “El espectáculo es entonces el canto épico de esta confrontación, que ninguna caída de Troya puede concluir El espectáculo no canta a los hombres y sus armas, sino a las mercancías y sus pasiones”, dice Debord, con una de las más bellas formulaciones de La sociedad del espectáculo. Hoy en día el valor de cambio “ha terminado por dirigir el uso”, y la desvinculación de la mercancía de toda auténtica necesidad humana alcanza finalmente un nivel seudo-religioso con los objetos manifiestamente inútiles: Debord cita el coleccionismo de llaveros publicitarios, que define como una acumulación de “indulgencias de la mercancía. Ello demuestra que la mercancía no contiene ya ni un “átomo de valor de uso”, sino que ha pasado a ser consumida en cuanto mercancía (2).

    El espectáculo no se halla ligado, por tanto, a ningún sistema económico determinado, sino que es la traducción del triunfo de la categoría de la economía en cuanto tal en el interior de la sociedad. La clase que ha instaurado el espectáculo, la burguesía, debe su dominio al triunfo de la economía y de sus leyes sobre todos los demás aspectos de la vida. El espectáculo es el «resultado y el proyecto del modo de producción existente”, eso es, “la afirmación omnipresente de la elección ya hecha en la producción, y de su consumo que es su corolario”. No solamente el trabajo, sino también las demás actividades humanas, el llamado “tiempo libre”, están organizadas de modo que justifiquen y perpetúen el modo de producción dominante. La producción económica ha dejado de ser un medio y se ha transformado en un fin, de lo cual es expresión el espectáculo que, con su “carácter fundamentalmente tautológico”, no tiene más objetivo que la reproducción de sus condiciones de existencia. En lugar de servir a los deseos humanos, la economía, en su fase espectacular, crea y manipula incesantemente unas necesidades que se resumen, en fin de cuentas, en “una sola seudonecesidad: la del mantenimiento de su reino”.

La “economía” se ha de entender aquí, por tanto, como una parte de la actividad humana global que domina todo el resto. El espectáculo no es otra cosa que este dominio autocrático de la economía mercantil. La economía autonomizada es ya de por sí una alienación; la producción económica se basa en la alienación; la alienación se ha convertido en su producto principal, y el dominio de la economía sobre la sociedad entera entraña esa difusión máxima de la alienación que constituye precisamente el espectáculo. “La economía transforma el mundo, pero lo transforma solamente en mundo de la economía”.

Se habrá comprendido que aquí no se habla de economía en el sentido de la “producción material”, sin la cual, obviamente, ninguna sociedad podría existir. Aquí se habla de una economía que se ha independizado y que somete a la vida humana; lo cual es consecuencia del triunfo de la mercancía en el interior del modo de producción.

    En el segundo capítulo de La sociedad del espectáculo se analiza el proceso por el cual “la economía entera se transformó entonces en lo que la mercancía había demostrado que era durante esa conquista: un proceso de desarrollo cuantitativo”. La explicación del predominio del valor de cambio sobre el valor de uso no se aparta de la que diera Marx, ni aun cuando recurre a formulaciones figuradas coma esta: “El valor de cambio es el condotiero del valor de uso, que terminó librando la guerra por su propia cuenta” (3). Si Marx había hablado de la ley de la caída tendencial de la tasa de beneficio, Debord habla de una “caída tendencial del valor de uso” corno “constante de la economía capitalista”, es decir, de la subordinación progresiva de cualquier uso, incluido el más trivial, a las exigencias del desarrollo de la economía y, por tanto, a la pura cantidad. Aunque el progreso de la economía haya resuelto en una parte del planeta el problema de la supervivencia inmediata, la cuestión de la supervivencia en sentido lato se vuelve a plantear una y otra vez, puesto que la abundancia de la mercancía no es más que carencia provista de equipos materiales.

    Cuando Debord concibe la alienación - el espectáculo - como un proceso de abstracción cuyo origen está en la mercancía y su estructura, está desarrollando ciertas ideas que eran fundamentales en Marx pero que no por azar han gozado de escasa fortuna en la historia del marxismo.

    Para Hegel, la alienación está constituida por el mundo objetivo y sensible, hasta que el sujeto llega a reconocer en este mundo su propio producto. También para los “jóvenes hegelianos”, Ludwig Feuerbach, Moses Hess y el primer Marx, la alienación es una inversión de sujeto y predicado, de lo concreto y lo abstracto. Ellos la conciben, sin embargo, de una manera exactamente opuesta a Hegel: el verdadero sujeto es para ellos el hombre en su existencia sensible y concreta. Este hombre se vuelve alienado cuando se convierte en predicado de una abstracción que él mismo ha puesto, pero que no reconoce ya como tal y que se le aparece, por tanto, como un sujeto. Así el hombre acaba dependiendo de su propio producto que se ha independizado. Feuerbach descubre la alienación en la proyección de la potencia humana al cielo de la religión, que deja impotente al hombre terrenal; pero la vuelve a encontrar asimismo en las abstracciones de la filosofía idealista, para la cual el hombre en su existencia concreta no es más que una forma fenoménica del Espíritu de lo universal. Hess y el joven Marx identifican otras dos alienaciones fundamentales en el Estado y en el dinero, dos abstracciones en las que el hombre se aliena en calidad de miembro de una comunidad y de trabajador. Eso significa también que el fenómeno no afecta de igual modo a toda la “humanidad”, sino que una alienación particular pesa sobre aquella parte de la humanidad que debe trabajar sin poseer los medios de producción. Su propio producto no les pertenece y se les aparece, por tanto, como una potencia extraña y hostil. En todas las formas de alienación, el individuo concreto posee valor sólo en cuanto participa de lo abstracto, es decir, en cuanto posee dinero, es ciudadano del Estado, es un hombre ante Dios o un “sí-mismo” en sentido filosófico. Las actividades del hombre no tienen ningún fin en si mismas, sino que sirven exclusivamente para que pueda alcanzar lo que él mismo ha creado y que, aun siendo concebido como mero medio, se ha transformado en un fin. El dinero es el ejemplo más evidente.

    El espectáculo es, en efecto, el desarrollo más extremo de esta tendencia a la abstracción, y Debord puede decir del espectáculo que su “modo de ser concreto es justamente la abstracción”. La desvalorización de la vida a favor de las abstracciones hipostasiadas involucra entonces a todos los aspectos de la existencia; las mismas abstracciones convertidas en sujeto no se presentan ya como cosas, sino que se han vuelto más abstractas todavía, transformándose en imágenes. Se puede decir que el espectáculo incorpora todas las viejas alienaciones: el espectáculo es “la reconstrucción material de la ilusión religiosa” , el “dinero que se mira solamente”, “inseparable del Estado moderno”; es “la ideología materializada” (título del último capítulo de La sociedad del espectáculo) (4).

    Pocos años después, Marx supera esta concepción, aún demasiado filosófica, de la alienación como inversión de sujeto y predicado y como subordinación de la “esencia humana a sus propios productos. En el Manifiesto del Partido Comunista ironiza contra aquellos “literatos alemanes” que “a continuación de la crítica francesa de las relaciones dinerarias escribían, ‘enajenación de la esencia humana’” (5). Pero el concepto de alienación, entendida como abstracción, retorna en los escritos del Marx maduro sobre la crítica de la economía política, donde se revela, por otra parte, el origen histórico del proceso de abstracción. En el primer capítulo del primer volumen de El Capital Marx analiza la forma de la mercancía en cuanto núcleo de toda la producción capitalista y demuestra que el proceso de abstracción, lejos de ser sólo un deplorable revés de la economía moderna, se halla en su corazón mismo. No hay que olvidar que en este análisis de la forma-mercancía Marx no habla aún ni de la plusvalía, ni de la venta de la fuerza de trabajo ni del capital. Todas las formas más desarrolladas de la economía capitalista se derivan, en el análisis marxiano, de esa estructura originaria de la mercancía - que es como la “célula del cuerpo” (6) - y de la contraposición entre lo concreto y lo abstracto, entre cantidad y cualidad, entre producción y consumo, entre la relación social y la cosa que ésta produce (7).
 
(INTERRUPCIÓN: A estas alturas puede que le haya dado sueño, hambre, sed, o que se la haya acabado el disco que estaba escuchando si aceptó nuestra humilde sugerencia. Ahora nos permitimos sugerir que vaya por un vaso de vino, un pan con queso, se moje la cara con agüita helada, ponga otro disco, como por ejemplo el "Etapa anal" de Los Jorobados -un guiño a todxs lxs que se quejan de que acá hay poco "rock en español"-, y siga leyendo. "Dinero sucio, dinero falso").

    Marx subraya el doble carácter de la mercancía: además de su utilidad - es decir, su valor de uso -, ésta posee un valor que determina la relación por la cual se intercambia con otras mercancías (valor de cambio). La cualidad concreta de cada mercancía es necesariamente distinta de las de todas las demás mercancías, que resultan en este plano inconmensurables entre sí. Pero todas las mercancías tienen una sustancia común que permite intercambiarlas, en la medida en que representan diferentes cuantías de dicha sustancia. Marx identifica esta “sustancia del valor” con la cantidad de tiempo de trabajo abstracto que se necesita para producir la mercancía en cuestión. En cuanto valor la mercancía no posee, por tanto, ninguna cualidad específica; las diversas mercancías se diferencian entre sí solamente desde un punto de vista cuantitativo. Lo que constituye el valor del producto no es, sin embargo, el trabajo concreto y especifico que lo ha creado, sino el trabajo abstracto. “Con el carácter útil de los productos del trabajo desaparece el carácter útil de los trabajos representados en ellos, desaparecen, pues, también las diferentes formas concretas de esos trabajos, que dejan de diferenciarse y se reducen todos juntos a trabajo humano igual, a trabajo humano abstracto” (8). Se pierde el carácter cualitativo de los diversos trabajos que producen productos distintos. El valor de una mercancía es sólo una “cristalización” de aquella “gelatina” que es el “trabajo humano diferenciado” (9) en el sentido de un mero “gasto productivo del cerebro, los músculos, los nervios, la mano, etc., del hombre” (10), cuya única medida es el tiempo que se haya gastado. Se trata siempre del tiempo necesario, por término medio, para producir un determinado producto en una sociedad dada y con unas condiciones de producción dadas; los trabajos más complicados tienen el valor de un trabajo siempre multiplicado, es decir de una mayor cantidad de trabajo simple. En la fórmula aparentemente trivial “veinte metros de tela valen lo mismo que cinco kilos de té”, Marx descubre la forma más general de toda la producción capitalista: dos cosas concretas adquieren la forma de algo distinto que las une, el trabajo abstracto, cuya forma final es el dinero.

    Toda mercancía debe tener, sin embargo, un valor de uso y satisfacer alguna demanda, sea ésta real o inducida. El valor de una mercancía se presenta siempre bajo la forma de un valor de uso que en el proceso de intercambio sólo cuenta como “portador” del valor de cambio. El valor de uso, para realizarse, debe convenirse en “«forma de manifestación de su opuesto, el valor” (11). El proceso mediante el cual lo concreto se convierte en un predicado de lo abstracto es entendido aquí por Marx no ya en un sentido antropológico, sino como consecuencia de un fenómeno histórico determinado. La difusión de la mercancía es, efectivamente, un fenómeno de la época moderna. La subordinación de la calidad a la cantidad y de lo concreto a lo abstracto está inscrita en la estructura de la mercancía, pero no toda producción humana se basa en el intercambio ni, por tanto, en la mercancía.

    Mientras las diversas comunidades humanas, como las aldeas, producen ellas mismas lo que necesitan y se limitan al intercambio ocasional de los excedentes, la producción está determinada por el valor de uso. Cada trabajo particular forma parte de una división de tareas en el interior de la comunidad, a la cual se halla directamente vinculado, y conserva un carácter cualitativo. Marx dice, por consiguiente, que el vinculo social se produce a la vez que la producción material. Las relaciones entre los hombres pueden ser brutales pero siguen siendo claramente reconocibles cuando, por ejemplo, el siervo de gleba o el esclavo ven que el amo les sustrae una parte de su producto. Sólo cuando el desarrollo y el volumen del intercambio traspasa un cierto umbral, la producción misma se encamina esencialmente a la creación de valores de cambio. El valor de uso del producto propio reside ahora en su valor de cambio, mediante el cual se accede a los otros valores de uso. El trabajo mismo se convierte en fuerza de trabajo que se vende para realizar un trabajo abstracto. Al valor de uso, eso es, a lo concreto, se accede sólo por mediación del valor de cambio o, más concretamente, del dinero.

    En la sociedad moderna, los individuos se hallan aislados dentro de una producción en la que cada uno produce sólo conforme a sus propios intereses. El vínculo social que los une se establece sólo o posteriori mediante el intercambio de sus mercancías. Su ser concreto, su subjetividad, se deben enajenar en la mediación del trabajo abstracto que horma todas las diferencias. La producción capitalista significa que las características de la mercancía se hacen extensivas al conjunto de la producción material y de las relaciones sociales. Los hombres no hacen más que intercambiar unidades de trabajo abstracto, objetivados en valores de cambio que luego pueden transformarse de nuevo en valores de uso.

    El valor de los productos es creado por el hombre, pero sin que él lo sepa. El hecho de que el valor se presenta siempre bajo la forma de un valor de uso, de un objeto concreto, produce la ilusión de que son las cualidades concretas de un producto las que deciden su destino (12). Este es el famoso “carácter fetichista de la mercancía y su secreto” (13) del que habla Marx, parangonándolo explícitamente con la ilusión religiosa, en la que los productos de la fantasía humana parecen dotados de vida propia (14) . En una sociedad en la que los individuos se encuentran solamente en el intercambio, la transformación de los productos del trabajo humano y de las relaciones que lo guiaron en algo aparentemente natural implica que toda la vida social parece ser independiente de la voluntad humana y se presenta como una entidad aparentemente autónoma y “dada” que sigue sólo sus propias leyes. Según una formulación de Marx, las relaciones sociales no sólo parecen ser, sino que son efectivamente “relaciones de cosas entre las personas y relaciones sociales entre las cosas” (15).

    En las escasas ocasiones en que se ha mencionado en la discusión marxista el “fetichismo de la mercancía”, se lo ha tratado casi siempre como un fenómeno que pertenece exclusivamente a la esfera de la conciencia, esto es, como una falsa representación de la “verdadera” situación económica. Pero esto no es más que un aspecto. Marx mismo había advertido que “el tardío descubrimiento científico de que los productos del trabajo son, en cuanto valores, meras expresiones objetivadas del trabajo humano gastado en su producción es un descubrimiento que hace época en la historia evolutiva de la humanidad, pero no disipa en absoluto la apariencia objetiva de los caracteres sociales del trabajo” (16). El concepto de “fetichismo” significa más bien que la entera vida humana se halla subordinada a las leyes que resultan de la naturaleza del valor, ante todo la de su permanente necesidad de acrecentarse. El trabajo abstracto, representado en la mercancía, permanece del todo indiferente a sus efectos en el plano del uso. Su único objetivo es producir, al final del ciclo, una cuantía de valor mayor - en forma de dinero - de cuanto había al principio (17). Esto significa que la doble naturaleza de la mercancía contiene ya la característica del capitalismo de ser un sistema en crisis permanente. El “valor”, lejos de ser, como creían los marxistas del movimiento obrero, un hecho “neutro” que se vuelve problemático solamente cuando da lugar a la extracción de “plusvalia” (a la explotación), conduce, por el contrario, inevitablemente a una colisión entre la razón “económica” (creación de cada vez más valor, independientemente de su contenido concreto) y las exigencias humanas. Desde el punto de vista del valor, el tráfico de plutonio o de sangre contaminada vale más que la agricultura francesa: y no se trata de una aberración, sino de la lógica del valor mismo (18). Se comprenderá que el valor no es en modo alguno una categoría “económica”, sino una forma social total que causa a su vez la escisión de la vida social en diversos sectores. La “economía” no es por tanto, como la terminología de Debord acaso pueda inducir a pensar, un sector imperialista que ha sometido a los demás ámbitos de la sociedad, sino que está constituida ella misma por el valor.

    En Marx se encuentran efectivamente las dos tendencias: la exigencia de librarse de la economía, y la de liberar a la economía misma y de liberarse mediante la economía, sin que sea posible atribuirlas simplemente a fases distintas de su pensamiento. En su crítica del valor, Marx desveló la “forma pura” de la sociedad de la mercancía. Tal crítica era, en su momento, una anticipación audaz, pero sólo hoy en día puede efectivamente captar la esencia de la realidad social. Marx mismo no era consciente - y mucho menos lo fueron sus sucesores marxistas - del contraste que existía entre la crítica del valor y la mayor parte de su obra, en la que examinaba las formas empíricas de la sociedad capitalista de su época. No podía saber en qué grado ésta estaba aún llena de elementos precapitalistas, de modo que sus formas en gran parte distaban todavia mucho, o incluso eran directamente lo opuesto, de lo que más tarde seria el resultado del progresivo triunfo de la forma-mercancía sobre todos los restos precapitalistas. Marx tomaba, por consiguiente, por rasgos esenciales del capitalismo unos elementos que en verdad eran debidos a su forma todavía imperfecta, tales como la creación de una clase necesariamente excluida de la sociedad burguesa y del disfrute de sus “beneficios”. El marxismo del movimiento obrero - desde la socialdemocracia hasta el estalinismo, con todos sus reflejos más o menos elaborados en el campo intelectual - conservó de la teoría de Marx sólo esta parte. Aun deformándola a menudo (19) el movimiento obrero no dejaba do tener plena razón al reivindicarla puesto que esta parte fue verdadera durante la fase ascendente del capitalismo, cuando se trataba todavía de imponer las formas capitalistas en contra de las preburguesas. Este desarrollo tuvo su apogeo en la época que se resume en los nombres de Ford y de Keynes, y en cuyo transcurso el marxismo del movimiento obrero alcanzó sus mayores triunfos. Durante los años setenta, en cambio, se inició una crisis que no nace ya, como las anteriores, de las imperfecciones del sistema de la mercancía sino precisamente de su triunfo total. Esperamos poder demostrar que el aspecto más actual del pensamiento de Debord es que fue uno de los primeros que supieron interpretar la situación presente a la luz de la critica marxiana del valor, mientras que sus debilidades se encuentran allí donde permaneció ligado al marxismo del movimiento obrero. Debord fue al mismo tiempo el último representante de una cierta corriente de la crítica social y el primer representante de una nueva etapa de la misma.

    Recordemos, de momento, dos consecuencias de la crítica del fetichismo que Debord supo captar muy tempranamente. En primer lugar la explotación económica no es el único mal del capitalismo, ya que éste es necesariamente la negación de la vida misma en todas sus manifestaciones concretas. En segundo lugar; ninguna de las numerosas variantes internas de la economía de mercado puede aportar un cambio decisivo. Perfectamente vano sería, por tanto, esperar una solución positiva del desarrollo de la economía o de una distribución adecuada de sus beneficios. La alienación y el desposeimiento son el núcleo de la economía mercantil, que de otro modo no podría funcionar, y los progresos de ésta son necesariamente los progresos de aquéllos. Esto fue un auténtico segundo descubrimiento, si se tiene en cuenta que ni la ciencia burguesa ni el “marxismo” practicaban la “crítica de la encomia política” sino simplemente la economía política, en la cual el trabajo se consideraba desde el lado abstracto y cuantitativo, sin ver la contradicción con su lado concreto” (20). Este marxismo no veía ya en la subordinación de toda la vida a las exigencias de la economía uno de los resultados más abominables del desarrollo capitalista sino, por el contrario, un dato ontológico, cuya denuncia parecía un hecho revolucionario.

    La “imagen” y el “espectáculo” de los que habla Debord se han de encender como un desarrollo ulterior de la forma-mercancía, con la que comparten la característica de reducir la multiplicidad de lo real a una sola forma abstracta e igual. La imagen y el espectáculo ocupan efectivamente en Debord el mismo lugar que en la teoría marxiana ocupan la mercancía y sus derivados. La primera frase de La sociedad del espectáculo dice: “Toda la vida de las sociedades donde rigen las condiciones modernas de producción se presenta como una inmensa acumulación de espectáculos”. Se trata de un détournement de la primera frase de El Capital: “la riqueza de las sociedades en las que domina el modo de producción capitalista se presenta como un ‘enorme cúmulo de mercancías’”. Una sustitución de la palabra “capital” por “espectáculo” en una frase de Marx se encuentra en otro pasaje: “El espectáculo no es un conjunto de imágenes, sino una relación social entre personas, mediatizada por imágenes” (21). Según la teoría marxiana, la acumulación de dinero se transforma en capital cuando traspasa cierto umbral cualitativo; según Debord, la acumulación del capital llega a un punto en que se convierte en imagen. El espectáculo es el equivalente no sólo de los bienes, como lo era el dinero, sino de toda actividad posible, precisamente porque todo lo que “el conjunto de la sociedad puede ser y hacer” se ha convertido en mercancía. “El carácter fundamentalmente tautológico del espectáculo” refleja exactamente el carácter tautológico y autorreferencial del trabajo abstracto cuyo único fin es incrementar la masa de trabajo abstracto, para lo cual trata la producción de valores de uso como mero medio a este fin (22). Debord concibe el espectáculo como una visualización del vinculo abstracto que el intercambio instituye entre los hombres, del mismo modo que el dinero es su materialización. Las imágenes se materializan a su vez y ejercen una influencia real en la sociedad; por eso Debord dice que la ideología dista mucho de ser una quimera.
Notas
(1) Debord/Canjuers, Préliminaires pour une définition de l’unité du programme révolutionaire, Paris, 1960, reproducido en: M. Bandini, L’estetico, il politico, Officina Edizioni, Roma 1977, p. 342.
(2) Theodor Adorno había afirmado ya había afirmado ya en los años treinta que actualmente se consume el valor de cambio y se intercambia el valor de uso, y que “cualquier disfrute que se emancipe del valor de cambio adquiere rasgos subversivos” (Dissonanzen, en Gessamelte Schriften, vol. 14, Suhrkamp. Frankfurt. 1977. pp 24-25).
(3) Esta frase era tan del agrado de su autor que la volvió o utilizar citándose a sí mismo más de veinte años después (Panegírico: 83-84).
(4) Una vez más se puede observar que en el espectáculo se produce una continua inversión entre la imagen y la cosa: aquello que era sólo “ideal”: la religión y la filosofía, se materializa y lo que poseía cierta realidad material, el dinero y el Estado, se reduce a imagen.
Karl Marx/Friedrich Engels, Manifiesto del Partido Comunista, Obras, Crítica Grijalbo. Vol.9, pp. 162.
(5) Karl Marx, El Capital, vol. 1, Obras, Crítica Grijalbo, pp. 406.
(6) Nada más erróneo por tanto, que la opinión de aquellos intérpretes que sostienen que fue sólo por motivos metodológicos que Marx comenzara por el análisis del valor, que no tendría sentido más que siendo leído a través del posterior análisis de la plusvalía. Louis Althusser, por ejemplo, recomienda a sus lectores que en la primera lectura salten el capítulo inicial de El Capital, y confiesa el motivo cuando afirma que las páginas sobre el carácter de fetiche de la mercancía, como último nefasto residuo del hegelianismo, han ejercido un influjo extremadamente pernicioso sobre el desarrollo del marxismo (”Averttissement au lecteur du Livre I du Capital” [1969], prólogo a Le Capital. Livre I, Flammarion, París, 1989. pp. 3 y 22). De ser así, sin embargo, la “crítica de la economía política” marxiana no seria más que una variante de la economía política de sus predecesores burgueses como Ricardo.
(7) El CapitaI. op. cit., Vol. 40, pp. 46. Quien se sorprenda de lo poco que se ha hablado del “trabajo abstracto” encuentra aquí un primer elemento significativo: la traducción francesa de El Capital de Le Roy, de 1872, la más antigua y con mucho la más difundida, omite sin más las palabras “a trabajo humano abstracto”. Es verdad que Marx recibió personalmente dicha traducción, pero también es verdad que lamentó haber tenido que simplificar. muchos pasajes, sobre todo del primer capítulo, a fin de hacerlos aceptables para el lector francés (cf. sus cartas a N. F. Danielson del 28-V-1872, del 15-XI-l878 y del 28-XI-1878, así como la carta de Engels a Marx del 29-X1-1873). Sobre el valor de dicha versión francesa, resulta sumamente instructiva la amplia reseña que le dedica Pedro Scaron en la “Advertencia del traductor”, de su esmerada edición de EI (8) Capital, vol. 1. Siglo XXI. Madrid. 1983. pp. XXlX-XXXVIII.
(9) Loc. Cit.
(10) Marx/Engels, Obras, Vol. 40, pp. 52.
(11) Marx/Engels, Obras, Vol. 40, pp. 65.
(12) Si una tonelada de hierro y dos onzas de oro tienen “el mismo valor” en el mercado. el sentido común ve en ello una relación natural; pero en realidad se trata de una relación entre las cantidades de trabajo que las han producido. Marx/Engels, Obras, Vol. 40, pp. 83.
Título del apartado cuarto del primer capitulo.
(13) Marx/Engels, Obras, Vol. 40, pp. 83.
(14) Id.
(15) Marx/Engels, Obras, Vol. 40, pp. 84.
(16) En el capital portador de interés, e.e., el “dinero que produce dinero”, el carácter tautológico de la producción de valor alcanza su expresión más clara: “D (Dinero)-D’ (Más dinero); estamos ante el punto de partida primitivo del capital, ante el dinero de la fórmula D-M (Mercancía)- D’, reducido a los dos extremos D-D’, donde D’ = D + ^D, o sea, dinero que engendra más dinero. Es la fórmula general y primitiva del capital, condensada en un resumen carente de sentido” (El Capital. vol. III, FCE, México, 1946. p. 373: trad. revisada).
(17) En el número 13 (1993) de la revista alemana Krisis, una de las pocas publicaciones de los últimos años que han ahondado en estos temas, escribe Ernst Lohoff: “La actitud contemplativa y afirmativa con la que Hegel hace desarrollarse la realidad a partir del concepto del “Ser” es enteramente ajena a la descripción marxiana (del valor). En Marx, el valor no puede contener la realidad, sino que la subordina a su propia forma y la destruye, destruyéndose en el mismo acto a sí mismo. La crítica marxiana del valor no acepta el “valor” como un dato de base positivo ni argumenta en su nombre, sino que descifra su existencia autosuficiente como apariencia. Precisamente la realización en gran escala de la mediación en forma de mercancía no conduce al triunfo definitivo de ésta, sino que coincide con sus crisis”.
(18) Los situacionistas, que aborrecían los dogmas y los amos, declaraban que eran tan marxistas “como Marx cuando decía ‘Yo no soy marxista’”. (Internationale Situationniste, 9/26).
(19) Marx califica de “punto de vista burgués” el punto de vista “puramente económico”, es decir cuantitativo.
(20) Cf. El Capital, Obras, Vol. 41, pp. 412.
(21) Mientras que el trabajo, por su lado concreto, produce siempre una transformación cualitativa (por ejemplo, del paño en un abrigo), por su lado abstracto no lleva a cabo transformación alguna, sino solamente un aumento de valor (dinero, trabajo muerto objetivado): de ahí su carácter tautológico.

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